Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-03-2017

El tiempo pasa, la injusticia permanece

Juan Garca Ballesteros
Rebelin


En 1961, el gran dramaturgo espaol Lauro Olmo con Pilar Enciso publican la obra Asamblea General (basada en la fbula de La Fontaine Los animales apestados). Eran tiempos en los que la sangrienta dictadura impona el orden social mediante la represin, la crcel y la muerte. Esta obra de teatro denuncia la barbarie y la arbitrariedad de la justicia. Su argumento es el siguiente: en el pas de los animales se declara la peste y el rey (Leonidas I) convoca Asamblea General de todos los animales para que confiesen sus pecados, buscar al ms criminal, al ms canalla de todos y ofrecrselo en sacrificio a los dioses y, as, aplacar su ira. Los carnvoros (len, tigre, cocodrilo, oso, zorra, araa) reconocen que todos haban hincado el diente en solomillo ajeno. Incluso el rey se haba comido a un pastor y el cocodrilo a un cura (Ah, pero protestante). Todos se apoyan, disculpan sus fechoras y justifican la conveniencia de los asesinatos. Cuando al burro (el ms pobre, el ms dbil de todos) le toca el turno, avergonzado, confiesa que un da, cansado y hambriento, pas la lengua por el prado de hierbecillas de un monasterio. La casta carnvora lo tacha de sacrlego, asesino, criminal, canalla. Leonidas I dicta sentencia el burro es el ciudadano ms culpable de todos, el ms criminal y se lo ofrezco en ejemplar sacrificio para aplacar la ira del cielo y muestra de nuestro deseo de justicia. Los poderosos y su justicia machacan al dbil. Aparecen frases como: todos son iguales ante la justicia del rey, ni los reyes, ni los grandes pecan, ante las barbaridades oscurezcamos, embrollemos, no aclaremos jams. Textos que se pueden aplicar al momento actual: la justicia es igual para todos, el rey es inviolable, no s nada, no me he enterado y que difunden los cmplices medios de comunicacin oficialistas.

Aunque en democracia, hay en nuestra coyuntura poltica, social y judicial determinado paralelismo con el argumento de la obra. Tambin en la actualidad nos encontramos bastantes casos en los que a los dbiles, a los ciudadanos de a pie, a los que sufren en sus carnes no slo la tragedia del paro, los desahucios, la prdida de derechos laborales y sociales, la disminucin del poder adquisitivo, el deterioro de las pensiones, la exclusin social, la indigencia y el hambre, sino tambin el peso de una justicia implacable.

Aunque muchos en estas condiciones deplorables no tienen poder de respuesta (la miseria los obliga a intentar preocuparse por sus necesidades bsicas alimentacin, vivienda, calzado,-) por ignorancia, miedo o resignacin, los que se atreven a levantar su voz en contra de esta crueldad, utilizando su derecho constitucional a la libertad de expresin, manifestacin y huelga, defender los derechos de los jornaleros o robar pequeas cantidades, son llevados ante los tribunales que, aplicando las leyes de manera parcial, son condenados a crcel y elevadas multas. Son muchos los ejemplos que se pueden citar (Andrs Bdalo, Alfon, Javier Martnez, Emilia, Operacin Araa -entre ellos Strawberry-, Valtonic, Titiriteros, cinco de Buero, ocho de Yesa) que demuestran cmo la ley, dependiendo a quin se le aplique puede tener unas veces consecuencias catastrficas (aos de crcel e ingreso rpido) y otras, con delitos muy graves, penas ridculas. Como sealaba, en 2014, Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ): la Ley est pensada para el robagallinas ".

La soga de la justicia ahoga a los dbiles y se convierte en cuerda frgil y quebradiza cuando se trata de los poderosos. Veamos:

- Todava resuena en la calle y estalla en los medios digitales la incomprensin, la incredulidad y la vergenza sobre lo acontecido en los ltimos das con la sentencia al Sr. Urdangarn (falsedad documental, prevaricacin, malversacin) algo ms de seis aos de crcel y que est libre para viajar por la UE hasta la sentencia firme (ya veremos cmo queda). Su esposa, la infanta Cristina, (no saba nada, confiaba en l) queda libre a pesar de tener el 50 % de la empresa familiar Aizoon que reciba cantidades ilegales del Instituto Noos.

- Han sido absueltos los cinco acusados por el caso Noos en Valencia y la delegada de Madrid 2016, a los se les pedan penas bastante graves de crcel.

- Rato y Blesa eluden la crcel sin fianza por el caso de las tarjetas black.

- La denuncias para los casos gravsimos de corrupcin relacionados con el PP (borrado de ordenadores, sobresueldos en negro, financiacin ilegal del partido,) estn en los tribunales y se eternizan (caso Barcenas, la trama Grtel y Pnica).

- Al igual ocurre con otros casos de corrupcin que afectan a militantes o exmilitantes del PP. Todo queda callado, pasado de puntillas por los medios de desinformacin oficialistas para que pase el tiempo y se le aplique la Ley, aprobada por el PP, que recoge los lmites temporales en la instruccin judicial. Seis asociaciones de jueces y fiscales creen que esta Ley provocar la impunidad de muchos delitos al no poderse terminar a tiempo la investigacin. As ha ocurrido con el Presidente de Murcia que se libra de una investigacin por corrupcin.

- Cuando un fiscal o un juez resulta contrario a los intereses del Gobierno no tiene inconveniente en sustituirlo o jubilarlo. El fiscal jefe de Murcia, Manuel Lpez Bernal, que investigaba al presidente de esa comunidad, el popular Pedro Antonio Snchez por malversacin de caudales pblicos, fraude, falsedad y prevaricacin continuada, ha sido fulminantemente sustituido por otro que, indudablemente, aceptar las tesis del Fiscal General.

Espaa es un estado fallido. Ha perdido soberana poltica y econmica, no es capaz de proveer los servicios bsicos a sus ciudadanos y presenta altos niveles de corrupcin, imbuida sta en el propio corazn del sistema. Adems est claro que en nuestro pas no funciona el estado de derecho, porque la justicia no es igual para todos. Cuando una parte muy significativa del poder judicial est a las rdenes del poder poltico, no existe separacin de poderes. La justicia tiene dos varas de medir, dependiendo de qu clase social proviene el acusado.

Juan Garca Ballesteros es presidente del Colectivo Prometeo y miembro del FCSM

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter