Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-03-2017

Goodfellas (1990) o Buenos muchachos
Siempre quise ser gnster, mejor que presidente

Luis Carlos Muoz Sarmiento
Rebelin


Goodfellas (1990), es decir, Buenos muchachos o tambin Uno de los nuestros, tomado del leitmotiv de una famosa novela de Joseph Conrad. Este ensayo crtico se titula tal como dice el protagonista de la obra cinematogrfica, Henry Hill (HH): Desde que tuve uso de razn, siempre quise ser gnster, mejor que presidente de EE.UU. Goodfellas, del talo-gringo Martin Scorsese, uno de los pocos maestros del cine an activo, est basado en una historia verdica. New York, 1970. Un carro avanza por la carretera. Un primer plano triangular muestra el rostro somnoliento de HH, el de Jimmy Conway y el de Tommy DeVito. De repente, qu carajos es eso? Se revent una llanta? Se oyen golpes dentro del bal del Pontiac. Paran y lo abren. Un hombre se queja. Mierda, an est vivo, grita Jimmy. Tommy le hunde un cuchillo varias veces. Jimmy lo remata a bala. HH pronuncia enseguida su irracional eslogan: Desde que tuve uso de razn, siempre quise ser gnster.

Y suena el Swing de la muerte: la msica ms comercial de la historia del jazz que en la dcada de 1930 patrocinaban Al Capone y sus secuaces, incluidos los socialmente no aceptados ni reconocidos, con la complicidad de la Ley, del Sindicato de Msicos, del Gobierno con su programa nacional de suministro de drogas y alcohol para los jazzmen, a fin de obtener mano de obra musical barata. Y viene el ttulo jergal, del slang, Goodfellas, Buenos muchachos (como los del Mesas en Colombia) de un filme segn la novela Wiseguy, o Avivato o Vivo, de N. Pileggi, con guin suyo y de Scorsese. HH, el narrador: Para m, era mejor ser gnster que presidente, como lo va a demostrar. Brooklyn. 1955. Otro eslogan: Ser alguien en un barrio de Don Nadies. Por qu mejor gnster que? Los mafiosos hacen lo que quieren; juegan cartas toda la noche y nadie llama a la polica. Velada denuncia de la corrupcin oficial y del caos general. Goodfellas est narrada a manera de crnica-real, de falso documental. A los 13 aos ya tena de todo. Los chicos del barrio le cargan los paquetes a la madre: Saben por qu? Por respeto, aade. Y cuando se presenta con vestido nuevo, la madre le suelta: Pareces un gnster, como si a HH le importara la crtica, cuando se trata, ms bien, de reafirmar vanidad, logros, poder y respeto adquiridos. La cmara panea sobre los signos de la opulencia: comida, mesas de juego, para resaltar no slo la Edad Dorada del jazz sino la de los capos. Hay Vivos por toda parte: fue antes de que Apalachn y Joe el Loco decidieran empezar una guerra.

Es cuando HH sale al mundo, conoce a Jimmy, quien tiene entre 28 y 29 aos pero ya era legendario. A todos les da cien dlares, por cualquier cosa: a los porteros, a los croupiers, a los gerentes. El irlands ha venido por dinero italiano, grita alguien en el casino. Jimmy es encerrado a los 11 aos y a los 16 ya es un matn. No le importa, para l es un negocio. Pero, lo que ms le gusta es robar: whisky, cigarrillos, navajas, camarones, langostas. Lo mejor: los mariscos, se venden rpido. Los asaltos son fciles. No hay problemas. Le decan Jimmy The Gentle (El Gentil, trmino de los judos para quien no es de su raza: como si hubiera ms, cuando la nica raza es la Humanidad). HH es testigo de todo y por eso es el narrador. Jimmy soborna a la polica cuando intenta neutralizarlo: dentro de dos pacas de Pall Mall, una apa en dlares. Ante esto, la Ley queda desarmada As, quin se va a quejar!, exclama un polica desde la patrulla con la tcita complicidad del piloto. Jimmy llama a HH y le presenta a Tommy, antes de que sea detenido por vender cigarrillos de contrabando y llevado al Fiscal de Nueva York. Jimmy lo grada con dinero, por no haber sido sopln. As aprendi dos cosas claves: no delatar a sus amigos; mantener la boca cerrada. La Omert opera de nuevo: la Ley del Silencio siciliana de la era Mussolini, en las dcadas de 1920, 30 y 40. Los mafiosos lo reciben: Ya no eres virgen y lo felicitan. Plano congelado. Aparecen los aviones y con ellos los viajes de HH los aeropuertos: Idlewild Airport, 1963. Elipsis. Tilt Up sobre su cuerpo para mostrarlo ya adulto, con cigarrillo en la mano, al lado de Tommy. HH: Cuando crec, circulaban por el Aeropuerto de Idlewild 30 mil millones de dlares en cargamento al ao y tratbamos de robarlo todo. En picado se le muestra sobornando al portero, antes de entrar al bar/club. En qu trabajas?, pregunta la chica inocente. En construccin. No tienes manos de obrero. Y l, hbil, concluye: Soy delegado del Sindicato. El Copa presenta al Rey de la Comedia (guio a The King of Comedy) Henny Youngman: Fue al doctor. Le dio seis meses de vida. Como no poda pagar, le dio seis meses ms Mientras, HH ha salido para Idlewild, donde recibe la llave para cometer el hurto: Le debo mucho a Air France. Nos llevamos 420 mil dlares sin usar la pistola. Qu pasara si cayeras preso?, pregunta/vaticinio de Karen a HH. Nadie va la crcel, a menos que quiera. A menos que se haga coger, claro, si se trata de blancos. Sabes quines van a la crcel? Los negros. Por qu? Porque se quedan dormidos. Karen se acostumbra a todo; nada le parece un delito. Vendr luego el histrico robo a la aerolnea alemana Lufthansa, seis millones de dlares netos en efectivo, el mayor, hasta ese momento, en la historia de EE.UU: en 2008, otro, la quiebra ficticia bancaria (Lehman Brothers/Merrill Lynch/Goldman & Sachs) a causa de la burbuja inmobiliaria.

El asesinato serva para controlar, dice HH en forma impersonal, como si hablara de todos los gobiernos, ya no slo de los mtodos de la mafia. Billy Batts era uno de los iniciados, de la familia Gambino (una de las cinco de la mafia talo-gringa de New York: las otras son Bonanno, Colombo, Genovese, Lucchese) y considerado intocable. Cuatro aos despus. HH sale de la crcel de Miami. Karen lo espera en el carro. Vuelven a casa. Te vas a quedar?, preguntan sus hijas. Empaca, cambiamos de casa, dice a Karen, antes de viajar a Pittsburgh. A HH le preocupan la TV y la prensa por toda la mierda que se sabe. Ahora, Tommy es candidato a Iniciado: algn da ser jefe mafioso. Pero, no, comete un error garrafal: mata a otro Iniciado, un intocable. Ahora, debe pagar por ello. Morrie insiste en reclamar su parte. Jimmy se dispone a eliminarlo. Olvida lo de esta noche, le dice, zorro, a HH, quien con ello se siente aliviado. ste nunca haba visto a Jimmy tan contento. Su alegra se deba a la iniciacin de Tommy. Pero, otra cosa pensaba Jimmy. HH recuerda que entre s se decan Goodfellas: Te gustar Fulano. Es buen muchacho, uno de los nuestros (One of Us, leitmotiv de Lord Jim, retomado por el buen lector Scorsese). Iniciarse era el ms alto honor que ofreca la mafia: pero no se poda ser irlands, sino 100% Italy y tener parientes en la Madre Patria. Significaba pertenecer a una familia. Que nadie poda meterse contigo, que podas meterte con todos, salvo que fuese un miembro. Era una licencia para robar. Para todo. Jimmy entra a una cabina. Habla con Vinnie. Mientras, Tommy ha cado. Sali todo bien?, pregunta. Al contarle a HH finge: Lo han matado. Fue venganza por Billy Batts y muchas cosas ms. Nada se pudo hacer: Batts era miembro y Tommy, no. Los Wiseguys tienen que aguantar la situacin (como si se tratara de cualquier colombiano, en la era Uribe/Santos; o brasileo desde el golpe de Estado de Temer; o mexicano en el periodo mafioso de Caldern/Pea Nieto; o gringo en la era del cabronazi Trump) o, por contraste, correr el riesgo de perder la vida en cualquier instante, sin recibir a cambio ninguna reparacin, salvo el sobre con dinero del hipcrita/mafioso homicida: una forma de advertencia obvia y un tcito mensaje disipador de retaliaciones.

Cuando HH dice mejor gnster que presidente es porque al primero nadie le pide cuentas; al segundo, s. Y aunque ste mienta para seguir en el Poder, aqul lo hace sin temor a perderlo. An ms, podra decir la verdad y eso no alterara las cosas. Ahora, eso no significa que con esto se pretenda dar una leccin de tica empresarial mafiosa o poltica. Es la verdad monda y lironda: paralela al surgimiento de la mafia, han surgido los polticos, por ms que algunos, indignados, se levanten. La culpa no es de la historia, los culpables son quienes han hecho la historia. La mafia, reiteradamente, ha sostenido a los polticos, aunque stos despus pretendan ignorarlo o desconocerlo: y se pongan bravos o dignos. Y manden matar al que se atraviese para demostrar que no era ni es as, piensa Scorsese. Basta, en tal sentido, or la declaracin final de HH, ciudadano bajo proteccin del Gobierno, proteccin con mensaje implcito: Sobornbamos policas. Sobornbamos abogados. Sobornbamos jueces. Todos extendan la mano. Todo se poda comprar. () Si ese, el de EE.UU, es el modelo de democracia exportado al mundo, slo queda recordar a Borges, con su hilarante/irnica definicin: Democracia: es una supersticin muy difundida, un abuso de la estadstica. Y en el empleo de ese abuso, han ido de la mano polticos y mafiosos sin olvidar curas/gamonales/alcaldes y hoy empresarios. Se entiende, de otra manera la cosa no funcionara: es muy difcil hacer poltica; es ms fcil hacer la guerra. Y en eso los mafiosos no han hecho ms que ayudar a los polticos. Porque, estos solos no podran; adems, tendran que dejar de ir al club, a eventos sociales, al Caribe, a EE.UU o a Europa. Por el contrario, ellos necesitan viajar aqu y all, a encontrarse con sus pares. Si no, adnde iramos a parar?, como dice una y otra vez el fastidioso/prepotente Tommy DeVito, uno de esos buenos muchachos a los cuales les deben tanto, por va de los polticos, estos pueblos: y no por vocacin masoquista, ni por designio divino: apenas, por la sempiterna, terrenal e inocultable alianza entre los polticos, la polica y el delito.

A quien esto pueda parecer exagerado, se recomienda leer La otra historia de EE.UU, del gringo, blanco, Howard Zinn; o Poltica y delito, del alemn Hans M. Enzensberger. Si se contrastara con tales obras, esta historia se queda enana. Con Buenos muchachos, Scorsese confirma a Orwell: La opinin de que el arte no tiene que ver con la poltica ya es, en s misma, una opinin poltica. En conclusin, con Buenos Muchachos, el cineasta de Little Italy deja a la humanidad tres lecciones: 1. La tica por honestidad: hay que decir la verdad aunque duela; 2. No se trata de la autoridad como argumento sino al revs: aunque duela, slo se puede ser honrado; 3. Se puede ser objetivo aunque se trate de lo ms subjetivo, el arte, para el caso el cine: as ser honrado no satisfaga a nadie, hay que decir la verdad.

Slo de tal modo, dira Kant, se pasa de menores a mayores de edad: los autnticos civilizados. No un troglodita como Henry Hill que quizs por eso siempre prefiri, desde que tuvo uso de razn, ser gnster mejor que presidente. Actitud que aqu s permite cobrar validez a la vaga expresin popular brasilea, colombiana o mexicana, en fin, gringa, para slo poner cuatro (malos) ejemplos: Por algo ser, por algo ser. Hay, acaso, alguna diferencia concreta, no virtual como la que muestran los medios masivos, entre el comportamiento socio-poltico de HH y la dirigencia-corrupta de Temer/Santos/Pea Nieto/Trump o el de la dupla poder-mafia, que al final de Goodfellas y pese al vestuario/maquillaje se revela como la nuda veritas de la escena poltica contempornea?

To Santiago, one of us and an absolutely right man

A Valentina, en su perpetuamente contemporneo recuerdo

A Marthica y a Ma. del Rosario, dos muy buenas muchachas honestas como pocas

Ficha tcnica: Ttulo original: Goodfellas. En espaol: Buenos muchachos o Uno de los nuestros. Pas: EE.UU. Ao: 1990. Formato: 35 mm, color, 148 min. Dir: Martin Scorsese. Guion: Nicholas Pileggi y Martin Scorsese, sobre la novela Wiseguy del primero. Ms: Varios. Fot: Michael Ballhaus. Montaje: Thelma Schoonmaker. Int: Ray Liotta (HH); Robert de Niro; Joe Pesci; Lorraine Bracco; Paul Sorvino; Chuck Low; Christopher Serrone; Debi Mazar; Gina Mastrogiacomo; Frank Sivero; Illeana Douglas; Tony Darrow; Frank DiLeo; Frank Vincent; Mike Starr; Katherine Scorsese; Samuel L. Jackson. Gnero: Thriller. Drama. Mafia. Crimen. Produccin: Warner Brothers. http://www.pelispedia.tv/pelicula/goodfellas-uno-de-los-nuestros/ 

Luis Carlos Muoz Sarmiento (Bogot, Colombia, 1957) Padre de Santiago & Valentina. Escritor, periodista, crtico literario, de cine y de jazz, catedrtico, conferencista, corrector de estilo, traductor y, por encima de todo, lector. Estudios de Zootecnia, U. N. Bogot. Periodista, de INPAHU, especializado en Prensa Escrita, T. P. 8225. Profesor Fac. de Derecho U. Nacional, Bogot (2000-2002). Realizador y locutor de Una mirada al jazz y La Fbrica de Sueos: Radiodifusora Nacional, Javeriana Estreo y U. N. Radio (1990-2014). Fundador y director del Cine-Club Andrs Caicedo desde 1984. Colaborador de El Magazn de El Espectador. Ex Director del Cine-Club U. Los Libertadores y ex docente de la Transversalidad Hum-Bie (2012-2015). Escribe en: www.agulha.com.br www.argenpress.com www.fronterad.com www.auroraboreal.net www.milinviernos.com Corresponsal www.materika.com Costa Rica. Co-autor de los libros Camilo Torres: Cruz de luz (FiCa, 2006), La muerte del endriago y otros cuentos (U. Central, 2007), Izquierdas: definiciones, movimientos y proyectos en Colombia y Amrica Latina, U. Central, Bogot (2014), Literatura, Marxismo y Modernismo en poca de Pos autonoma literaria, UFES, Vitria, ES, Brasil (2015) y Guerra y literatura en la obra de J. E. Pardo (U. del Valle, 2016). Autor ensayos publicados en Cuadernos del Cine-Club, U. Central, sobre Fassbinder, Wenders, Scorsese. Autor del libro Cine & Literatura: El matrimonio de la posible convivencia (2014), U. Los Libertadores. Autor contraportada de la novela Trashumantes de la guerra perdida (Pijao, 2016), de J. E. Pardo. Espera la publicacin de sus libros Ocho minutos y otros cuentos, El crimen consumado a plena luz (Ensayos sobre Literatura), La Fbrica de Sueos (Ensayos sobre Cine), Msicos del Brasil, La larga primavera de la anarqua Vida y muerte de Valentina (Novela), Grandes del Jazz, La sociedad del control soberano y la biotanatopoltica del imperialismo estadounidense, en coautora con Lus E. Soares. Hoy, autor, traductor y coautor (con LES) de ensayos para Rebelin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter