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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-03-2017

Cuando los villanos no son los autores del crimen, sino sus denunciantes
WikiLeaks y el milagro del periodismo

Rafael Poch
La Vanguardia


Hay cosas que seran imposibles sin el inestimable trabajo del periodismo objetivo. Una de ellas es la actual conversin de cualquier mala noticia para el establishment occidental en un elemento de la desempolvada hostilidad hacia el enemigo ruso de la guerra fra. Y eso, cuando ya compartimos con ese enemigo sistema socioeconmico (capitalista) y tipo (oligrquico) de rgimen poltico, tiene su mrito.

El mensaje de que la victoria del energmeno Trump en Estados Unidos fue, en gran medida, resultado de la injerencias de Rusia en sus elecciones, ha calado hondo. Por si accidentes parecidos se repitieran en Europa, ya se lanzan advertencias sobre el intervencionismo de la ciberpotencia rusa en las elecciones alemanas o francesas. Y lo mismo ocurre con las sensacionales revelaciones de WikiLeaks o del heroico Edward Snowden.

Con Julian Assange WikiLeaks se ha convertido en una mquina de propaganda que con gran fervor y en los momentos ms interesantes publica filtraciones tiles a Donald Trump y Vladimir Putin, explica el semanario alemn Der Spiegel, histrico luchador de la guerra fra (cold warrior) desde su misma fundacin en 1947. Piratas rusos proveen de contenido a la plataforma de Assange para desestabilizar Estados Unidos, informaba hace unos das nuestro diario, que, siguiendo la estela de los grandes medios de Estados Unidos, considera probado por 17 agencias de inteligencia estadounidenses que, Rusia ha sido la gran provedora de contenido a WikiLeaks. La red de Assange, forma parte de una campaa que manipula las redes sociales para diseminar falsedades y noticias favorables a Trump. El milagro se ha realizado: los criminales no son los responsables de las enormidades documentadas, sino sus denunciantes.

Le Monde, que publica estos das pginas enteras sobre la ciberpotencia rusa y sus ingerencias en el mundo -como si se tratara de algo especfico ruso- ha ido mucho ms lejos: ha puesto en marcha un detector de fake news (noticias falsas), llamado Dcodex, para, localizar los sitios poco fiables y sus informaciones falsas en la red. Se aplicar el pintoresco detector, a cargo de periodistas objetivos y sin ideologa, a s mismo? Seguramente no, sin embargo debera hacerlo: Segn los datos del barmetro anual sobre medios de comunicacin Kantar/La Croix divulgados en febrero, la mitad de los franceses no confan en los medios de comunicacin, el 76% de ellos opina que los periodistas no son independientes ni resisten a las presiones del dinero. El 80% de los medios de comunicacin franceses, incluido Le Monde, pertenecen a 9 grupos empresariales. Ser todo eso fake news? Propaganda de Mosc? Vayamos a lo esencial.

Tres presidentes franceses (Jacques Chirac, Nicolas Sarkozy y Franois Hollande) y por lo menos 51 polticos de este pas han estado sometidos a las escuchas de la agencia nacional de seguridad (NSA) de Estados Unidos. La CIA espi a todos los grandes partidos polticos y candidatos a la presidencia de Francia en la campaa de 2012 a lo largo de siete meses. La principal ciberguerra y el principal intervencionismo poltico en los asuntos de otros pases hasta ahora documentado en Europa corre a cargo de Estados Unidos. La hiptesis Big Brother de Orwell es hoy un hecho americano documentado. Lo de menos es el telfono intervenido de Merkel o de Hollande. Eso es muy poco al lado de la dimensin global del asunto, las complicidades de las grandes empresas y de los gobiernos europeos y de sus servicios secretos. Todo eso ha sido documentado a lo largo de aos por WikiLeaks, Snowden, etc. Aunque es obvio que todo el mundo espa, y Rusia tambin, la primera potencia es la ms avanzada (la red es suya) y en ausencia de un Snowden ruso o chino, es la nica cuya labor est documentada al detalle.

Hay que agradecer a los periodistas que, pese a esa evidencia, se consiga que el pblico est tan preocupado e indignado por los informes no demostrados sobre las manipulaciones orquestadas por Mosc para influir en las elecciones europeas.

La ltima revelacin de WikiLeaks documenta la posibilidad tcnica de convertir en instrumento de vigilancia y control prcticamente cualquier aparato digital. Informa sobre la existencia de un centro secreto de ciberguerra en el consulado de Estados Unidos en Frankfurt que emplea a 200 hackers. Gracias al programa de la CIA Umbrage puede no solo evitarse que detecten el origen de la potencia atacante, sino tambin atribuir cualquier ataque a quien se desee. Es un dato que relativiza, an ms, las no documentadas revelaciones sobre los ataques rusos.

Sumamente interesante resulta tambin la capacidad de la CIA por interferir en los sistemas de control de vehculos, coches o camiones, lo que permite provocar accidentes de trfico si se quiere eliminar a alguien. El propsito de tal control no se especifica (en los documentos), dice WikiLeaks, pero permitira a la CIA realizar asesinatos indetectables. Es una informacin reveladora si uno piensa, por ejemplo, en el caso del periodista Michael Hastings, fallecido en 2013 en un misterioso accidente en Los Angeles.

Conocido por su trabajo que acab con la dimisin del General Stanley McChrystal como comandante en jefe de las tropas de Estados Unidos en Afganistn, Hastings estaba trabajando sobre la persona del director de la CIA con Obama, John Brennan. Antes de su muerte coment a sus colegas que tena una gran historia (periodstica) entre manos, que estaba siendo vigilado y que necesitaba desaparecer del radar un rato. Tambin pidi prestado el coche a un vecino porque tema que el suyo hubiera sido manipulado. Hastings pudo haber sido una de las fuentes del actual informe WikiLeaks. Pocas horas antes de morir mantuvo un contacto con el abogado de esa red, Jennifer Robinson. Su mercedes aceler anormalmente y se prendi instantes antes de estrellarse contra una palmera e incendiarse por completo en una despejada avenida de la ciudad, el 18 de junio de 2013

Como en la poca de los disidentes soviticos, que la URSS descalificaba inmediatamente como agentes del enemigo, antisoviticos y traidores (en Mosc se regresa ahora al mismo tipo de recursos), las denuncias de estos hechos pueden ser desestimadas con argumentos de guerra fra siempre que se olvide que afectan a derechos bsicos que estn siendo escandalosamente atropellados en violacin de la legislacin vigente en Estados Unidos y Europa. Y la simple realidad es que a diferencia de estos casos documentados, no hay pruebas de las denunciadas injerencias moscovitas en las elecciones europeas.

Esa fue, precisamente, la conclusin de un informe de las dos principales agencias de inteligencia alemanas, el BND y el BfV, segn inform (con muy poco relieve y apenas eco) el Sddeutsche Zeitung en su edicin del 7 de febrero. Su conclusin fue tan poco favorable a las tesis deseadas, que la canciller Merkel ha ordenado un nuevo informe que incluya especficamente, la informacin de los medios de comunicacin rusos sobre Alemania. La intencin es descubrir la sopa de ajo.

El informe de las agencias de inteligencia de Estados Unidos sobre ese mismo tema descubri que, la mquina de propaganda del estado ruso contribuy a influir en la campaa (electoral de Estados Unidos) sirviendo como plataforma de los mensajes del Kremlin al pblico ruso e internacional. Que los medios de comunicacin de un pas -y desde luego, los rusos tambin- son una plataforma de sus mensajes, es algo que ya sabamos desde el descubrimiento de la sopa de ajo. Y lo mismo vale para los criminales contactos con diplomticos rusos que le han costado el puesto a alguno de los siniestros personajes de la nueva administracin Trump. Que el embajador ruso en Washington, Sergei Kislyak, est rutinariamente bajo escucha, es algo que en el actual contexto no puede ser noticia. La verdadera primicia son los contactos.

En calidad de alguien que pas 35 aos de su carrera diplomtica trabajando para abrir la URSS y hacer de la comunicacin de nuestros diplomticos y ciudadanos con ella una prctica normal, encuentro bastante incomprensible la actitud de gran parte de nuestro establishment poltico y de algunos respetados medios de comunicacin, explicaba recientemente el ex embajador de Estados Unidos en la URSS de Gorbachov, Jack Matlock.

Qu demonios hay de malo en consultar a una embajada extranjera sobre las vas para mejorar las relaciones? Cualquiera que aspire a aconsejar a un presidente americano debe hacer precisamente eso, deca Matlock. Cualquiera que est interesado en mejorar las relaciones con Rusia y en impedir otra carrera de armas nucleares, lo que es un inters vital de Estados Unidos, debe discutir esos asuntos con el embajador Kislyak y sus ayudantes, considerar eso txico es ridculo y no veo en ello nada malo siempre que estuviera autorizado por el presidente electo. El escndalo que han hecho de los contactos tiene todo el aspecto de una caza de brujas, las filtraciones (de los contactos con Kislyak) implican que cualquier conversacin con un funcionario de la embajada rusa es sospechosa, esa es la actitud de un estado policial y filtrar esos alegatos vulnera cualquier norma legal de una investigacin del FBI.

Efectivamente, hay cosas que sera imposible que parecieran sospechosas y denunciables sin el inestimable trabajo de los periodistas objetivos y sin ideologa. De ah su creciente descrdito en nuestra corrupta selva de propagandas.


Fuente original: http://blogs.lavanguardia.com/paris-poch



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