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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-03-2017

Jazz y entorno social

Ramiro Hernndez Romero
Rebelin


Quien se aficiona al jazz eleva, con su actitud el nivel de los sonidos
que nos rodean, es decir, el nivel musical, lo que significa puesto
de otra manera no tendr sentido hablar de nivel musical- el nivel
espiritual, intelectual y humano: el nivel de la conciencia.
Joachim E. Berendt.

A mis Marios, padre y hermano, In memorian

Introduccin

La primera idea del sentido comn ve en el jazz una msica para conocedores y tambin de y para las lites. Pero por qu se tiene esa idea? Vale decir que es una idea tan naturalizada que solo las beneficia. Una idea que precisamente las lites luego trasladaron al haber ganado la batalla dentro de la lucha ideolgica, social, econmica y poltica que tuvo y tiene como escenario la historia como campo de batalla. La historia ganada por estas, impuso indirectamente la idea de que el jazz es de y para ellas. No obstante estas mismas, en nuestros das, desconocen y gozan de plena ignorancia en cuanto a que es una msica apropiada, manejada y controlada para satisfacer sus vacos dejados por la condicin de su clase social. En ese sentido el jazz se ha convertido en un producto de las elites que en casi nada contribuy para darle origen. No es una msica que tenga muchos orgenes, como alguna vez afirm un msico de jazz mexicano, esa es una afirmacin falsa y bastante cuestionable. De hecho, los historiadores que se han dedicado mucho tiempo a estudiar el jazz (como Ted Gioia), y que no se pueden catalogar de marxistas porque, cabe decir, algunos con un prejuicio eminente piensan que por ser marxista justifica cierta postura, reconocen que los negros pobres, explotados y marginados por el capitalismo de fines del siglo XIX fue un primer elemento para que naciera el jazz. Lo que nos hace considerar que son los legtimos y autnticos creadores. En lo que sigue, vamos a analizar algunos de los aspectos que caracteriza a la msica de jazz: su entorno social, poltico y cultural. Compararemos que el jazz est ntimamente relacionado con la sociedad, sobre todo en su relacin con su entorno. Eso justifica hoy que la pequea burguesa lo tenga como producto de su clase y una parte de eso que occidente llama cultura.

I. Jazz y entorno social

El origen del jazz est ntimamente ligado a la realidad social y el entorno de sus creadores. La historia de la msica de jazz no surge de las lites econmico-polticas ni como resultado de las grandes corporaciones que dominan la industria moderno-capitalista de la msica. Todo lo contrario, en oposicin de toda relacin social de enajenacin que someten las relaciones humanas bajo la economa poltica capitalista y las lites pequeo burguesas oportunistas. En primer lugar el jazz deriva de su relacin con la sociedad, del entorno que los negros y los no negros pobres expresaron como medio de expresin humana que tenan a su disposicin. Su condicin de explotado en las plantaciones del sur estadounidense fue un punto que le dio sustancia y sustento para su contenido como expresin social y artstica. Es un intento expresivo del primer msico que siente el mundo en que vive: real-concreto. Un intento para or y percibir el mundo que se derrumba sobre l. De ese contenido real-social, tiene una raz poltica, porque los primeros msicos lo usaron como un medio no slo para sobrevivir en el mundo en que vivan sino tambin para cuestionar su realidad misma y orden existente. Obligndolos a buscar un medio psquico-expresivo para hacer frente a la enajenacin, y que motiv a aparecer lo que despus fue el jazz. As el jazz estaba y est ligado, en primera instancia, a la explotacin y tortura moderno-capitalista. Es reflejo de este tipo de relaciones sociales. La organizacin de la msica de jazz est ntimamente ligada con la base estructural el mundo de la produccin capitalista.

Sin embargo, no toda la historia de jazz est enmarcada por esta percepcin social, cultural y poltica, sino que en el proceso histrico que algunas lites han reducido y convertido, gran parte, en simple msica de ambientacin y como va de escape de la insatisfaccin de las lites. Pero tambin en una mercanca ms que se muestra insegura: si es o no es parte del proceso de acumulacin. Porque algunas veces es rechazado el jazz puesto que no produce ganancias. Sin embargo en su estado conservador, si produce ideologa reaccionaria. Dentro de ese proceso lo han despojado de todo contenido poltico y la han arrinconado en un espacio donde una clase social privilegiada e insatisfecha se ha manifestado. Al apropiarse de esta msica, la mantiene al margen de su condicin sin relacionarla con su origen y sin que encuentre una familiaridad con los sectores que la originaron y la produjeron inicialmente. No obstante, y quiz contrariamente a lo que he mencionado, tambin las lites econmico-polticas la usaron, ya en un periodo de cooptacin y apropiacin, como una herramienta poltica-ideolgica en la llamada Guerra Fra. En Europa el Departamento de Estado estadounidense convirti al jazz en un arma secreta para contrarrestar la propaganda de la URSS sobre la segregacin y la injusticia racial.[1] En donde msicos estadounidense negros presentaron una cantidad de conciertos, y quiz sin saberlo, financiados para con ese fin. El jazz fue tambin parte de la Guerra Fra Ideolgica y Cultural impuesta por Estados Unidos en los aos cincuenta del siglo pasado. Algunos msicos fueron contratados con la misma finalidad, un ejemplo fue el trompetista Louis Armstrong. Un tema poco tocado por los historiadores. Al parecer tambin los historiadores, en este tema, al no estudiar crticamente estos elementos, nos convertimos en asesinos de la memoria.

Ante la apropiacin, enajenacin y cooptacin tambin ha habido momentos en el proceso histrico del jazz que los msicos, partiendo de una conciencia de la realidad y lucha social, han intentado despojarse de ello y tambin reintegrarse en el origen y el propsito de su msica. Gilad Atzmon lo dice as:

"Cuando naci el bebop era la voz de la Amrica negra. Los estadounidenses negros exigan libertad y el jazz lo expres mucho mejor que las palabras. Charlie Bird Parker tocaba Nows the Time insistiendo en que haba llegado el momento del cambio social. Charles Mingus compuso Fable of Faubus (1959) en respuesta al racismo de gobernador de Arkansas, Orval Faubus. John Coltrane grab Alabama despus de que cuatro muchachas negras muriesen al explotar una bomba en una iglesia de Birmingham. Cuando Martin Luther King inici su campaa a favor de los derechos civiles, toda la comunidad del jazz, blancos y negros, lo apoy sin fisuras.

Pero el jazz no slo quera libertad; la propia msica era un ejercicio de liberacin humana en tiempo real, pues los msicos se reinventaban a s mismos noche tras noche. No es de extraar que se convirtiesen en los smbolos de la campaa a favor de los derechos civiles de los negros. Coltrane, cuya msica estaba profundamente enraizada en la cultura africana, lleg a ser un hroe en Estados Unidos y en el mundo entero." [2]

Para combatir la apropiacin por parte de un sector de la sociedad capitalista que se ha beneficiado de ella, se debe poner en cuestin y cuestionarla. Y as revertir toda afirmacin de que slo los ms dotados social y musicalmente hacen y comprenden el jazz. Lo que lleva a abrir las condiciones para que gran parte de los sectores sociales puedan comprender y producir el jazz. La mal llamada clase media o lo que Marx llamaba pequea burguesa es un sector dominante que se la ha apropiado y dominado durante mucho tiempo. Este sector que se considera dotado socialmente, piensa que es nico en producir jazz. Pero la apropiacin se comprende dentro de la lucha social artstica en que se ha manifestado. Es decir, histricamente existe una lucha ideolgica-cultural y poltica en el que se impone una reproduccin y dominacin de la msica. Sea quien se imponga justificara su posicin musical. En el caso de la pequea burguesa, tiende a apropirsela, la impone y justifica su versin. Otro tema que ha sido poco abordado por los historiadores del jazz. Ms bien se estudia como si el jazz se hubiera manifestado lejos de las relaciones sociales, polticas y econmicas. Se le arrincona con la idea de que un pequeo burgus dotado pueda generarlo y reproducirlo. El jazz est lejos de ser una msica apoltica y neutral, por el contrario, est inmersa en la lucha social, de las ideas y la cultura. En la historia moderno-capitalista contempornea el jazz es una de tantas expresiones de luchas sociales y culturales. Porque el jazz, al igual que toda la msica, contiene un poder poltico e ideolgico que justifica o que cuestiona un orden. Las condiciones contradictorias de la realidad social, el jazz es usado para justificar o para criticar un tipo de orden social. Dependiendo quien la domine. No obstante, la subversin de los msicos que pertenecen a un grupo social con una respetable conciencia de la realidad social que ellos vivan fueron quienes le dieron origen. Pero el oportunismo social de un grupo pequeo burgus se impone para que con el jazz se justifique y legitime su condicin.

En nuestros das, y porque esa clase social la produce y la reproduce para reivindicarse, vive el jazz una atomizacin y falsificacin permanente. Esta atomizacin y falsificacin tambin lo han reproducido los opinlogos o crticos del jazz. Muchos de ellos ignorantes de su oficio, con un desconocimiento en su profundidad y los elementos esenciales que le dieron origen. Los crticos, legitimados por el orden existente, se sienten con autoridad para decir lo que es jazz y que no. Los que son msicos de jazz dotados y los que no. Entre otras cuestiones. Estos nunca comprendieron que es una msica esencialmente expresin de una actitud individual, de una cantidad de actitudes colectivas, de expresin o expresiones acerca del mundo, en donde abunda la injusticia social y una mltiple de contradicciones sociales. En sus inicios, y como debera haber continuado, se encontraba en segundo plano el modo de hacer msica y la produccin esttica. Sin embargo, poco despus se invirtieron las cosas, pues pasaron a primer plano la cuestin esttica, y la tica pas a subordinarse o desapareci por completo. Esta cualidad poco apreciada por los opinlogos o crticos, que slo hacan (y hacen) anlisis estrictamente musicolgico del jazz. Haciendo del conocimiento del jazz una visin sumamente limitada y ve una realidad despojada de la realidad misma. Una consideracin sumamente superficial, parecida a cuando se nombra a una clase social con el trmino de clase media. Que en realidad no dice nada o no dice la gran cosa pero que impone una visin del mundo lleno de frivolidades. En ese sentido no es posible captar la esencialidad de la msica si un critico cargado de ideologa conservadora nos llen de injusticia y frivolidad expresiva del jazz. Que pasa lo mismo con el msico pequeo burgus: al tocar, cargado con esta ideologa conservadora, nos transmite una idea de jazz; ya apropiado, ya controlado, ya manipulado.

La dificultad de comprender y profundizar cada elemento que compone en sus inicios e intenciones, motiva tambin a manipulaciones. Pues incluso cada nota expresa un motivo que proviene de la realidad social. Y eso no es fcil para los crticos que nunca entendieron ni tuvieron experiencias que vivieron algunos grupos sociales explotados, olvidados y desprotegidos por el mundo del capital. Los crticos recurrieron (y recurren) a describir el jazz slo por razones musicales y dejan de lado lo que hay en el fondo: las emociones ligadas a lo material, muchas veces negados por la vida material misma. Se deshacen de una historia que antecedi al jazz y a los msicos de jazz. Esta, ya sea en su aspecto individual o colectivo, tiene una gran importancia para la creacin de la msica. Una historia llena de explotacin econmico-cultural, discriminacin racial, control y asesinato. Las relaciones del mundo de la produccin capitalista tienen una importancia sobre los msicos para la realizacin de sus expresiones motivacionales a travs del jazz. Las relaciones sociales individuales, como producto del mundo en que viven, son importantes para la inspiracin individual y creacin a travs de la msica. No sin dejar de lado la cuestin colectiva que tiene una importancia vital, porque no sera posible. La relacin individual-colectiva no es un asunto que el msico no lo deje de lado. De hecho para tocar frente a un pblico, este aspecto suele manifestarse. Este asunto es todava ms complejo, pues hay todava otro aspecto en que se manifiesta esta relacin individual-colectiva. El historiador Eric Hobsbamw explica esta otra expresin cuando habla del msico estadounidense Sidney Bechet.

Parece que a Bechet, aunque, como es lgico, reconoce la naturaleza de su msica, le molestaba cualquier versin del jazz que no construyera la parte colectiva alrededor de su voz, que ocupaba un lugar central o dominante, o que no le proporcionase al menos oportunidades exhibir su virtuosismo con regularidad. De hecho, es casi seguro que dej su primer instrumento, el clarinete, por el saxofn soprano, en el cual apenas nadie ms se especializ en sus tiempos, porque se expresa ms a tocar la parte principal o a imponerse al resto del conjunto. Bechet no soportaba a los trompetas que tocaban la parte principal, que tradicionalmente era la que les corresponda; en especial, no soportaba a los trompetas como Louis Armstrong, quien podra haberle eclipsado y de quien estaba muy celoso.[3]

El nfasis en la individualidad que expresa Bechet, nos sumerge en tema que tiene muchas aristas. La historia de Estados Unidos, una sociedad construida en base a relaciones sumamente individualistas, es quiz una caracterstica que los msicos de jazz reproducen. Es un tema que habra que estudiar histricamente para dar cuenta cmo fue que los primeros msicos desarrollaron estas relaciones. Elementos que pudiera tener su punto de partida, sera cuando tocaron usando su propio cuerpo como instrumento. Es decir, si esta cualidad dio para la interpretacin individual. Lo que s es un hecho por los estudios y los registros que existen, es que los primeros msicos de jazz lo hacan en grupo y de manera colectiva. El aislamiento de los primeros msicos no ha tenido alguna particularidad e importancia en la historia del jazz. Quiz por la falta de registros o porque nunca se la ha dado importancia. Como quiera que fuera, la expresin individual-colectiva tiene una realidad muy compleja. Las cuales son de un grave desconocimiento de los crticos de jazz. El cual slo se interesa en la medida en que le permite su visin. El crtico afroestadounidense Leroi Jones habla justamente en ese sentido en relacin a los crticos blancos de su pas:

"Generalmente los crticos se han preocupado primero por la apreciacin de la msica antes que por entender la actitud que la produjo. Esta diferencia implica que el potencial crtico de jazz slo deba apreciar la msica, o lo que l crea que era msica, y no deba entender o preocuparse por las actitudes que la producan, excepto quizs como una consideracin sociolgica."[4]

Los crticos desconocen, en su mayora, la parte emocional individual-colectiva del msico de jazz. La condicin de clase explotada o los efectos psquico-emocionales motivados por las condiciones materiales son desconocidas por el crtico de jazz pequeo burgus. La discriminacin, ya sea por motivos raciales o por cuestiones econmicas, tambin se manifiesta en la msica, pero es gravemente desconocida.

En Amrica Latina los crticos fueron y son un grupo de pequeo burgueses descendientes de criollos que analizan el jazz desde un centrismo euroestadounidense, que en nada se alejan de sus pares crticos estadounidenses. Esta reproduccin est muy arraigada en Amrica Latina. Msicos y crticos, seguros de s mismos, defienden y reproducen su msica que le es por esencia de su clase, segn ellos. Creen por derecho son capaces de comprenderlo. La maniobra est puesta en la reproduccin social constante. Nadie se atreve a decir que es otra expropiacin, manipulacin y control. Ni que el oportunismo est presente y muy arraigado en el jazz.

En el caso de Mxico, el jazz vive esa atomizacin y falsificacin permanente. La han convertido incluso en un producto acadmico. Ahora es posible estudiarlo para tocarlo, despojndolo de su contenido poltico, social y artstico. Hasta existe una licenciatura en jazz! Lo han vuelto en un fenmeno intelectual, reconocida por el Estado. Cuando en la historia del jazz intenta cuestionar al Estado porque muchas veces se ha volcado sobre aquel. Pero en un arte y cultura pequeo burgueses que slo comprenden las lites mexicanas, le han impuesto esta visin de una supuesta realidad, pero quiz una realidad despojada del conjunto de relaciones sociales del mundo de la produccin capitalista. Lo que hace imposible que las clases sociales populares la comprendan o lleguen a disfrutar de un concierto. De hecho las clases populares ni siquiera se sienten identificadas con los msicos que hoy dominan el jazz, pues pertenecen a una clase social diferente o quiz opuesta, que muchas veces han vivido experiencias de exclusin por estos, que rechazan toda expresin popular. De hecho es tan arrogante esta "clase media", mejor decir, pequeo burguesa. Lo que permite que los sectores populares no sientan ninguna simpata por aquellos.

El jazz en Mxico, as entonces, no es una msica que desde sus primeras interpretaciones en el pas fuera aceptada y reproducida por los sectores desposedos. Porque como se sabe no tuvo su origen en Mxico, aunque msicos mexicanos aportaron para darle origen. Un sector pequeo burgus se la apropi en un contexto en que una parte de la poblacin viva el proceso de industrializacin del pas. Algunos msicos, incluso, fueron hijos de familias campesinas y trabajadoras que luego se integraron al proyecto de la clase social pequeo burguesa urbana que vena en ascenso. La historia del Mxico posrevolucionario impuls la industrializacin y el crecimiento econmico, proveyendo de un consumo destinado a un sector social, que motiv el ascenso y crecimiento de un sector pequeo burgus (la mal llamada clases media).

La cuestin resulta muy importante, porque es una de las relaciones muy vigentes en la Ciudad de Mxico. Se debe recuperar esa memoria histrica del jazz para conocer nuestra realidad cotidiana y urbana. Inmersa en una lucha por las ideas y la cultura, en aquello que el historiador Enzo Traverso llam la historia como campo de batalla. Vamos a ver, en otro trabajo, el jazz en la Ciudad de Mxico: su inicio, su expansin y florecimiento. En el cual se presenta el despojo del contenido social y poltico que tanto la caracteriz en algn momento, pero que finalmente fue impuesta bajo las condiciones de un sector social que produjeron los gobiernos posrevolucionarios: las mal llamadas clases medias. Lo que permite comprender, en nuestros das, como funcionarios conservadores mexicanos disfrutan de este jazz pequeo burgus, como parte de su vida social. Agustn Carstens, funcionario conservador y neoliberal, por ejemplo, habla que a l le gusta disfrutar del buen jazz.

Conclusin

El jazz proviene de su relacin con la sociedad, del entorno que los negros y los no negros pobres expresaron como medio de expresin humana que tenan a su disposicin. Su condicin de explotado, discriminado, marginado fueron un punto que le dio sustancia para que su contenido sea expresin social y artstica. El jazz es espejo de la realidad como alguna vez mencion Marx en relacin a la msica. No fue una relacin esttica sino tica de la realidad misma. Sin embargo, fue apropiada por las lites pequeo burguesas que manipularon su expresin y le dieron un giro en la falsificacin y mutilacin permanente de su identidad. Al apropiarse de esta msica, la mantiene al margen de su condicin sin relacionarla con su origen poltico, social y cultural. Sin que encuentre una familiaridad con los sectores que la originaron y la produjeron inicialmente. Este hecho ha generado que las lites que ahora la producen y reproducen, justifiquen que slo ellas son las ms dotadas para el jazz. Sin embargo, ha habido intentos de desprenderse de esta atomizacin, volviendo a sus orgenes y criticando su realidad social. Integrndose a las luchas sociales que viven una parte de la poblacin de la que los msicos provienen. El jazz en Mxico no est fuera de esa atomizacin y falsificacin permanente. Ahora es un producto acadmico, que se estudiar para tocarla, despojndola de su contenido poltico, social y artstico. Al grado de que existe una licenciatura en jazz. Reconocida por el Estado cuando el jazz naci contra el Estado porque muchas veces lo reprimi. Ahora es un jazz ya legitimado, ya neutralizado.


Notas

[1] Berenice Corti, Jazz argentino. La msica negra del pas blanco, Gourmet musical, Buenos Aires, 2015, pg. 84.

[2] Gilad Atzmon, Salvemos el jazz!, en Rebelin, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=7657, consultado el da 13 de marzo de 2017.

[3] Eric Hobsbamw, El caruso del jazz, en Gente poco corriente. Resistencia, rebelin y jazz, Crtica, Buenos Aires, 2013, pg. 211.

[4] Leroi Jones, el jazz y la crtica blanca (1963), En Leroi Jones, Black music. Free jazz y conciencia negra 1959-1967, Caja negra editores, Buenos Aires, 2013, pg. 15.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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