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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-03-2017

El momento de una alternativa

Editorial de Punto Final
Punto Final


La corrupcin y la injusticia social que estn carcomiendo la institucionalidad heredada de la dictadura, exigen una respuesta que slo puede provenir de una fuerza social y poltica definidamente anticapitalista, o sea de Izquierda.

Los cuantiosos fraudes descubiertos en las Fuerzas Armadas y Carabineros -se trata de miles de millones de pesos del presupuesto fiscal que han ido a parar a los bolsillos de mafias de la oficialidad-, se suman al proceso generalizado decorrupcin que est en marcha. Como una mancha de aceite, la corrupcin se ha ido extendiendo hasta contaminar al conjunto de la institucionalidad. La magnitud de lo ya conocido hace presumir que la realidad debe ser todava muy superior. El robo, el cohecho, el soborno, la extorsin y en general las malversaciones de fondos pblicos, protagonizan un interminable desfile de casos de corrupcin que producen la repulsa e indignacin del pueblo.

Es el pueblo -que contribuye con el pago de los impuestos a financiar al Estado-, la vctima principal de la corrupcin. Cuantiosos fondos que deberan atender las carencias de todo tipo que padece el pas en materia de salud, educacin, previsin social y vivienda, financian los lujos asiticos de ladrones civiles y uniformados.

Sin embargo, no basta con indignarse y denunciar la corrupcin. Hay que actuar para barrer con ella. Tolerarla significa hacerse cmplices y hacer la vista gorda con un modo perverso de gobernar el pas.

Cmo actuar contra la corrupcin? En primer lugar, haciendo conciencia que la raz de estas prcticas -que atentan contra los intereses de la poblacin- se encuentra en la institucionalidad y sus leyes que conceden patente de corso a la codicia y al abuso. Las instituciones, leyes y reglamentos que nos gobiernan, estn inspirados en los intereses de la oligarqua y en el individualismo neoliberal plasmados en una Constitucin Poltica que fue impuesta por el terrorismo de Estado. La Constitucin es la fuente de la corrupcin y del abuso que sufre el pueblo.

Para enfrentar la corrupcin, entonces, es necesario reemplazar la Constitucin dictatorial y neoliberal por una nueva Constitucin democrtica. Y el modo de hacerlo -con respeto a todas las opiniones- es mediante una Asamblea Constituyente. Por primera vez en la historia de Chile se reconocera a losciudadanos el derecho de trazar el destino de su pas.

El periodo del debate de ideas y eleccin de representantes del pueblo que precede a la instalacin de la Asamblea Constituyente, permitira levantar una alternativa social, poltica y cultural de la Izquierda anticapitalista, hoy prcticamente invisible. El fruto de la Asamblea Constituyente ser una Constitucin que el pueblo tendr que aprobar (o rechazar) en un plebiscito que inaugurar el tiempo de una institucionalidad democrtica para realizar loscambios sociales y econmicos profundos que Chile necesita. Entre esos cambios, sin duda, tendr que abordarse el rol de las fuerzas armadas y policiales en un Estado democrtico. Las instituciones armadas y policiales se vern liberadas de la impronta siniestra del pinochetismo que estimula en ellas la corrupcin y el odio al pueblo.

Para la Izquierda sonmbula y atomizada de hoy, se presenta as una coyuntura favorable para reagruparse y recuperar su brjula. Esa coyuntura la ofrece la propia corrupcin y desprestigio que debilitan las instituciones. El progresivo desgaste del sistema de dominacin, producto de sus vicios y de la profunda desigualdad que abre un abismo entre la oligarqua y el pueblo, permite abordar con ms eficacia la tarea de concientizar y organizar a las fuerzas populares para levantar su alternativa. Es un trabajo en la base social que se intenta hacer en forma desperdigada y sin una orientacin que permita unir fuerzas tras una propuesta de cambio social que desplace democrticamente la institucionalidad vigente.

Nos referimos al trabajo poltico y social para cambiar la forma conservadora de pensar y actuar que hoy impera en nuestra sociedad. No es tarea fcil: hay que penetrar la coraza que desde hace casimedio siglo recubre la conciencia de los ciudadanos. En Chile necesitamos una verdadera revolucin cultural porque en ese terreno estn los contrafuertes ms slidos del sistema. Derribar los muros de la ignorancia y el individualismo -lo que implica derrotar la estupidizacin masiva que cumplen los medios de desinformacin-, permitir recuperar el espritu solidario que animaba a los chilenos hasta 1973.

No solo la corrupcin institucional, desde luego, permite mejores condiciones para levantar una propuesta de Izquierda. Tambin hay factores que comienzan a dinamizar la lucha social. Los trabajadores enhuelga de la Minera Escondida, por ejemplo, libran una batalla de solidaridad de clase. No solo defienden sus remuneraciones, sino que se resisten a acatar el propsito de la empresa de negar esos beneficios a los trabajadores que se incorporen en el futuro.

En un plano ms general -porque abarca al conjunto de los trabajadores- est el Movimiento No+AFP. Sus movilizaciones -cada vez ms numerosas- constituyen una experiencia muy rica en lecciones de articulacin social.

De ejemplos como estos surgirn los elementos que permitan confluir a la luchasocial y poltica en un solo caudal capaz de remover democrticamente la institucionalidad corrupta.

Sin embargo, los tiempos apremian. Si la Izquierda no logra rehacerse en este periodo, ser la derecha -quizs la ms extrema- la que se ponga manos a laobra en la reconstruccin de su sistema en crisis

 

 

Editorial de Punto Final, edicin N 871, 17 de marzo 2017.

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www.puntofinal.cl


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