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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-03-2017

El Marx que no conoce la izquierda

Atawallpa Oviedo Freire
Rebelin


El problema de la izquierda es que solo conoce y se gua por el joven-adulto-Marx, y no conoce y peor se orienta por el maduro-Marx que en su etapa ms lcida se arrepinti de algunas teoras suyas o dio un viraje a algunas de sus primarias visiones. La izquierda bsicamente se gua por aquel joven idealista y paternalista que a sus 30 aos escribi el Manifiesto Comunista y por el adulto que escribi El Capital alrededor de los 45 aos, pero desconoce al maduro-Marx que con experiencia y sabidura corrigi algunas de sus visiones ilusas, cuando estaba alrededor de sus 60 aos. Aunque no logr escribir un libro al respecto y solo dej algunas cartas y artculos sueltos, pues una larga enfermedad de ms de 10 aos le consumi lentamente y le mat a los 65 aos.

Quizs, si hubiese vivido el viejo-Marx hubiera sido ms lcido y se habra desmarcado an ms del ingenuo y soador joven-Marx que invent la malhadada teora de la dictadura del proletariado que tanto dao ha hecho a la izquierda, a la revolucin, al cambio. En su visin dialctica -heredada de su maestro idealista Hegel- crea que la historia se desenvolva por la lucha de clases, pero adems entre las sociedades adelantadas y viejas, como expresamente lo seala en su obra mxima El Capital cuando habla de economas avanzadas y economas atrasadas. La mayora de estudiosos de Marx y los marxistas practicantes solo se han detenido en la lucha de clases como motor de la historia, sin que observen mayormente el colonialismo y el eurocentrismo de Marx, pero que l mismo en sus ltimos aos de vida se dio cuenta de aquello y cambi algunos de sus puntos de vista. Obviamente no lleg a una descolonizacin ni a una des-eurocentrizacin, pero dio unos primeros pasos hacia ello, aunque luego ya muri.

Con esto, tampoco queremos decir que el Marx-maduro haya llegado a negar totalmente al Marx-joven, solo pretendemos resaltar sus cambios y cuestionar a los marxistas que no han podido ir ms all de lo que l lleg y que solo repiten como catecismo el marxismo. Los marxistas profundos deberan intentar activar lo que hubiese sido el Marx-viejo, o por lo menos conocer ms del Marx-maduro para salir del sectarismo y el dogmatismo medular que les envuelve. El adulto Marx deca en el Capital: En todos los pases civilizados el movimiento democrtico aspira en ltima instancia a la dominacin poltica por el proletariado, presupone, por ende, que exista un proletariado; que exista una burguesa dominante; que exista una industria que produzca al proletariado y que haya vuelto dominante a la burguesa. De todo esto no encontramos nada en Noruega ni en la Suiza de los primitivos cantones. Dicho de otra forma, para Marx (y los marxistas de ayer y de hoy) la cuestin nacional de los pueblos primitivos o indgenas se resuelve con su asimilacin a la civilizacin, considerada como una etapa superior. La civilizacin era exclusivamente la Europa capitalista e industrial, y dentro de ella los superiores que deban estar a la cabeza eran los proletarios como la clase ms avanzada. Pero en la prctica, fue la pequea burguesa intelectual la que dirigi el partido de la clase obrera, como sucedi en todas las experiencias socialistas y ms bien instaurando una monarqua absolutista del caudillo en el poder, que a la final degener en un populismo. Para Marx, si en un pas no haba industria y no haba burguesa, no haba un proletariado que pueda derrotar al atraso que representaban las sociedades pre-capitalistas y que justamente eran las no-europeas. O que no se poda continuar con el progreso de la humanidad, que en primera instancia era el capitalismo para luego pasar al socialismo y al comunismo, las que seran las sociedades ms avanzadas que producira el proletariado europeo para todo el mundo, por ser el ms evolucionado.

En concreto, para Marx la cuestin nacional no estaba principalmente en la lucha de clases sino en las diferencias epistmicas y cientficas de los pueblos, que l las sintetizaba en el desarrollo de las fuerzas productivas. La tecnologa determinaba para el joven-adulto Marx, quienes eran superiores e inferiores o avanzados y atrasados. Todos ellos conceptos mecanicistas y cientificistas del eurocentrismo. Si el adulto-Marx se refera a la Europa del norte como primitiva, a los pases y zonas del exterior de Europa los consideraba brbaros y salvajes. De China deca que era una sociedad brbara que sera modernizada y adelantada gracias a la penetracin colonial de Europa. A la India consideraba un pas estancado por la preeminencia de comunidades rurales, de creencias msticas y de dspotas parasitarios; pero aspiraba que eso cambiara con la instalacin del ferrocarril y la importacin de textiles que estaba llevando a cabo la burguesa britnica a travs de la invasin y el colonialismo que haba impuesto. El sistema ferroviario se convertir por tanto en la India en un verdadero precursor de la industria moderna [...]La industria moderna, llevada a la India por los ferrocarriles, destruir la divisin hereditaria del trabajo, base de las castas hindes, ese principal obstculo para el progreso y el podero de la India" [1] .

Si bien criticaba la penetracin colonial de los pases imperialistas europeos en el resto del mundo, al mismo tiempo alababa la penetracin del capitalismo como el medio para que se incorporen al progreso que estaba llevando Europa a travs de la sociedad industrial, es decir, la civilizacin o la europeidad cultivada. Por ejemplo, criticaba la falta de independencia de la India, pero al mismo crea que ste era el nico camino para su progreso revolucionario a travs de la industrializacin que estaba llevando a cabo el capitalismo civilizado a travs de la burguesa europea: "Bien es verdad que al realizar una revolucin social en el Indostn, Inglaterra actuaba bajo el impulso de los intereses ms mezquinos, dando pruebas de verdadera estupidez en la forma de imponer esos intereses. Pero no se trata de eso. De lo que se trata es de saber si la humanidad puede cumplir su misin sin una revolucin a fondo en el estado social de Asia. Si no puede, entonces, y a pesar de todos sus crmenes, Inglaterra fue el instrumento inconsciente de la historia al realizar dicha revolucin". Y peor concepto tena del frica y de Amrica indgena, a quienes consideraba que todava seguan en estado natural o salvaje, por lo que estaban an ms lejos de devenir proletarios. En realidad, para el joven-adulto-Marx eran pueblos sin historia y de los cuales se refiri muy de paso en sus escritos, en relacin a la cantidad de lo que habl sobre otras regiones. Por lo que en general, abogaba para todos los primitivos del planeta un capitalismo europeo y estaba de acuerdo en que la burguesa civilizada sea ms fuerte para que pueda generar ms industrias y consecuentemente haya ms proletariado y europeidad.

El manifiesto comunista en el fondo es una apologa del capitalismo, pues para el treintaero Marx el socialismo-comunismo solo surgir de sus cenizas. Por tanto -para l- el auge del capitalismo y del libre cambio (palabras de Marx) o la libre competencia, significaba el proceso de absorcin de formas arcaicas precedentes de produccin a otras superiores: "Los conquistadores brbaros son conquistados por la civilizacin superior de los pueblos sojuzgados por ellos". En definitiva, supuso que el capitalismo global se desarrollara incorporando a toda la periferia mundial al vehculo de la civilizacin capitalista que era Europa. Formado el capitalismo mundial se estara ms cerca de una revolucin proletaria, a travs del desarrollo de las fuerzas productivas como determinantes primordiales que delimitaban el curso obligado de la historia. Los brbaros y primitivos seran civilizados por la burguesa convirtindolos en proletarios para crear la civilizacin mundial de matriz europea, tal como se refiere en los artculos de 1853 de como sentar los fundamentos materiales de la sociedad occidental en Asia. Para el joven-adulto Marx, Inglaterra cumpli una doble misin en la India, uno destructivo y otro renovador, esto es, la aniquilacin de la brbara sociedad asitica y la colocacin de las bases materiales de la sociedad occidental en Asia. Pero, lo que realmente sucedi es que Inglaterra procedi a la destruccin de la incivilizada India y no produjo ninguna regeneracin a lo occidental o civilizado, tal como lo reconocera posteriormente Marx en una carta a Engels del 14 de junio de 1853: He proseguido esta guerra oculta en mi primer artculo sobre la India, en el que se presenta como revolucionaria la destruccin de la industria verncula por Inglaterra. Esto les resultar muy shocking a los editorialistas de The New York Daily Tribune. Por lo dems, la administracin britnica en la India, en su conjunto, era cochina y sigue sindolo hasta el presente. Otra forma de Marx de expresarse sobre la India, era de que pas de un "despotismo asitico" a un "despotismo europeo cultivado". La India deba agradecerle al colonialismo britnico y a la espada britnica de que hayan puesto los cimientos para edificar "la unidad poltica de la India", que es la que permitira que el pas pudiera lograr posteriormente su independencia. Gandhi deba alabarles a los britnicos, pues si no fuera por ellos, no habran logrado independizarse de ellos mismos. Qu irona: "El ejrcito hind, organizado y entrenado por los sargentos ingleses, es una condicin sine qua non para que la India pueda conquistar su independencia y lo nico capaz de evitar que el pas se convierta en presa del primer conquistador extranjero". Siguiendo esta perspectiva de El Capital, los indios americanos tenemos que agradecer a los conquistadores europeos y a la izquierda de que nos hayan trado el cristianismo para salvarnos del pecado original y el marxismo para redimirnos de la derecha imperialista. O en palabras de Engels, que los residuos de pueblos tengan el derecho a una existencia nacional independiente, como la que tienen los pueblos dotados de fuerza vital y viables. Entonces, segn el adulto-Marx, Europa era la portadora del progreso histrico, mientras que las periferias no tenan otra misin que la de dejarse absorber por el cultivado y desarrollado viejo continente. Tesis, que se contradeca con la internacionalista formulada en el Manifiesto y que demandaba la unidad de los proletarios de todos los pases, excluyendo implcitamente las rivalidades nacionales entre ellos. Los marxistas dirn que Marx solo se refera a los pases donde habra proletarios. Pero, es que eso le quita su visin superacionista o de superioridad que tena Marx de Europa, o ms precisamente de la Europa civilizada que en esencia -para l- eran Inglaterra, Alemania y Francia.

Otro caso en este mismo sentido, es el de Inglaterra e Irlanda. Mientras en 1848 el joven-Marx haca suya la consigna cartista de establecer una firme alianza entre los pueblos de Irlanda y Gran Bretaa, en cartas de noviembre de 1867 el adulto-maduro Marx le escriba a Engels: Antes consideraba imposible la separacin entre Irlanda e Inglaterra. Ahora lo considero inevitable, si bien despus de la separacin puede establecerse una federacin. Lo que necesitan los irlandeses es: 1. Gobierno propio e independencia de Inglaterra, 2. Una revolucin agraria () 3. Tarifas protectoras contra Inglaterra. Es decir, el librecambista a los 30 aos de edad replanteaba sus tesis a los casi 50 aos, defendiendo la necesidad de que Irlanda (Europa) cuide sus incipientes industrias de la competencia britnica poniendo barreras protectoras. Y en la misma corriente, pocos aos despus, cuando ya emerga el Marx-maduro, ya comenz a cambiar su perspectiva sobre la India (Asia), pues en El Capital todava le tena en la nocin de subdesarrollado: Ms que la historia de cualquier otro pueblo, la administracin inglesa en la India ofrece una serie de experimentos econmicos fallidos y realmente descabellados. En Bengala crearon una caricatura de la gran propiedad rural inglesa; en la India Sudoriental, una caricatura de la propiedad parcelaria; en el Noroeste, en la medida en que les fue posible, transformaron la comunidad econmica india, con su propiedad comunal de la tierra, en una caricatura de si misma. Todo esto, le llev a cuestionar paulatinamente al joven-adulto-Marx que defenda el libre comercio, y ya en su etapa madura promovi la internacionalizacin de los mercados y auspici la asociacin cooperativa de los pueblos. Cuando el joven-Engels redact los principios del comunismo, tambin defendi la tesis de que la revolucin socialista sera llevada a cabo por la clase obrera de los pases europeos ms adelantados (entre ellos los Estados Unidos). El proletariado se hara cargo de las colonias europeas pobladas de indgenas, y a las que habr de conducir lo ms rpidamente posible, a la independencia; el proletariado que se libera a s mismo no puede librar guerras coloniales; y el proletariado victorioso no puede imponer a ningn pueblo felicidad alguna sin socavar con ellos su propia victoria.

El joven-adulto-Marx era tan duro con los pueblos ligados a la tierra y con una forma de vida en introspeccin meditativa, que les acusaba de estticos, vegetativos y pasivos, ya que no estaban dentro del progreso lineal que representaba la revolucin industrial europea, como la ms avanzada que haba dado la humanidad en toda su historia. "No debemos olvidar el brbaro egosmo que, concentrado en un msero pedazo de tierra, contemplaba tranquilamente la ruina de imperios enteros, la perpetracin de crueldades indecibles, el aniquilamiento de la poblacin de grandes ciudades, sin prestar a todo esto ms atencin que a los fenmenos de la naturaleza, y convirtindose a su vez en presa fcil para cualquier agresor que se dignase fijar en l su atencin. No debemos olvidar que esa vida sin dignidad, esttica y vegetativa, que esa forma pasiva de existencia despertaba, de otra parte y por oposicin, unas fuerzas destructivas salvajes, ciegas y desenfrenadas que convirtieron incluso el asesinato en un rito religioso en el Indostn. No debemos olvidar que esas pequeas comunidades estaban contaminadas por las diferencias de casta y por la esclavitud, que sometan al hombre a las circunstancias exteriores en lugar de hacerle soberano de dichas circunstancias, que convirtieron su estado social que se desarrollaba por s solo en un destino natural e inmutable, creando as un culto embrutecedor a la naturaleza, cuya degradacin salta a la vista en el hecho de que el hombre, el soberano de la naturaleza, cayese de rodillas, adorando al mono Hanumn y a la vaca Sabbala. El joven-adulto-Marx, no solo que despreciaba y minimizaba a los pueblos no-europeos, sino que tambin a la naturaleza. No solo que era un sobresaltado eurocentrista sino que tambin era un iniciado ecocida, en cuanto para l vivir en el continuo de la naturaleza era un culto embrutecedor de pueblos sin dignidad. La naturaleza era tan solo fuerzas productivas al servicio de el hombre, el soberano de la naturaleza.

Los actuales eco-marxistas han logrado encontrar unos pocos prrafos en sus innumerables escritos en que Marx hace alguna defensa de la naturaleza, pero no porque la naturaleza tenga valor en s mismo o sea un fin en s mismo, sino por lo que representa para el hombre o para los beneficios del progreso de la humanidad. Quizs el viejo-Marx hubiese llegado a ser ecologista y pachamamista. Como vemos, el joven-adulto-Marx era lo que en conceptos actuales se denomina un eurocentrista, neocolonialista, neodesarrollista, extractivista, modernizador del capitalismo, etc. Apoyara a los socialistas del siglo 21 y sera otro ms de los intelectuales pagados por estos gobiernos para defenderlos. Sera un crtico contumaz del movimiento indgena y los calificara como atrasados, limitaditos, ignorantes, traidores. Estara de acuerdo o hubiera sido el principal intelectual del problema indio, planteando que esto se resuelve simplemente incorporando a los indios primitivos a la civilizacin mestiza dominante. Lo cierto, es que los actuales marxistas sigue hablando y actuando as. Ahora se encuentran modernizando el capitalismo, en vez de pasar a consolidar el sistema comunal o aldeano, sin necesidad de pasar por el socialismo, como lo advirti el Marx-maduro. Habiendo tantas comunidades en Latinoamrica sera relativamente fcil pasar al comunismo, pero los incautos jvenes-marxistas del progresismo prefieren consolidar el capitalismo para sentar las bases materiales que darn lugar al socialismo.

En vez de comunalizar el territorio con cooperativas, asociaciones, colectivos, ecoaldeas, etc., se encuentran desmoronando el comunismo milenario destruyendo las aldeas y comunidades indgenas para que se vuelvan unidades de produccin capitalista, para que sea posible construir su socialismo utpico. El joven-adulto-Marx solo hablaba de clases sociales, pero el Marx-maduro ya hablaba de raza, nacionalidad y etnicidad. Pero los marxistas del siglo 21 solo hablan de derecha/izquierda, y muy de refiln de centro/periferia. Para ellos, la izquierda es la periferia y los pueblos comunales o aldeistas son la periferia de la periferia que no aportan en nada, pues solo la periferia marxista-leninista-gramsciana otorga conocimiento y prctica revolucionaria. Lo comunal o indgena es esoterismo, romanticismo, esencialismo, pachamamismo, fundamentalismo, extremismo; de la que los marxistas tienen la tarea de civilizar, desarrollar, progresar, pero con identidad -como dira el inefable de Rafael Correa-. Es indudable, que el maduro-Marx habra sido crtico severo de los gobiernos progresistas actuales, tal como lo han entendido las izquierdas radicales latinoamericanas. Aunque quizs- nunca hubiera llegado a abrazar plenamente las tesis del movimiento indgena y su buen vivir andino (sumak kawsay), mximo el buen vivir posmoderno de la otra izquierda. Y tambin hubiera sido critico de los socialistas del siglo 20, es decir, de Lenin y de todos los posteriores marxistas. Los escritos de 1869-70 ilustran este despertar: ya no desvalorizaba a las colonias, ni repeta que las sociedades asiticas estaban destinadas a copiar el patrn europeo. Apoy plenamente la independencia de la India y transform su simpata por la resistencia que llevaban. Lo mismo de China y les haca un elogio a su lucha nacional. Pero lo ms importante, es que el maduro-Marx tom conciencia de que el saqueo colonial y la introduccin del capitalismo no llevaba automticamente a una transformacin de esos pueblos. Que el colonialismo capitalista y europeo no lograba aumentar la productividad sino que reforzaba a la aristocracia, lo que provocaba la expulsin de los campesinos y la concentracin de la propiedad, por lo que abandon su expectativa con la expansin capitalista. Reemplaz el esquema unilineal de desarrollo de las fuerzas productivas por una visin plurilineal de difusiones mltiples. Se dio cuenta que la acumulacin primitiva no necesariamente generaba procesos de industrializacin en un pas sometido al despojo. Incluso, consider que para que haya una emancipacin social tena que haber una eliminacin de la opresin nacional.

El Marx-maduro dej de ver al sistema comunal como algo profundamente reaccionario y la necesidad de destruirlo por el capitalismo, y, por el contrario, revaloriz la lucha nacional y plante la posibilidad de transiciones al socialismo y hasta el comunismo desde formas comunales. En una carta enviada a Vera Zasulich el 8 de marzo de 1881 (dos aos antes de su muerte), admiti la posibilidad de que Rusia podra obviar la etapa de desarrollo capitalista y construir directamente el comunismo sobre la base de la propiedad comn de la tierra, en donde estaban "las condiciones normales para un desarrollo espontneo". Reconoci que la "comuna es el punto de apoyo de la regeneracin social de Rusia", aunque para pasar directamente a la etapa socialista sin una fase capitalista precedente, "ser preciso eliminar primeramente las influencias deletreas que la acosan por todas partes." Entonces, lamentablemente los marxistas del siglo 20 y 21 solo se han quedado con el Marx dogmtico de la juventud y el eurocentrista de la adultez, y no con el Marx sabio que comenz a aparecer en sus ltimos 10 aos de vida. Lenin, Stalin, Mao y todos los marxistas, solo se han dejado influenciar por el Marx inexperto y sin experiencia.

Los marxistas han seguido repitiendo las mismas equivocaciones de Marx, cuando l ya se haba encargado de corregirlas pero los marxistas hasta ahora no se han enterado de aquello y siguen repitiendo las mismas equivocaciones y de ah su fracaso tras fracaso. O como dice Kohan [2] : el pensador debutante del Manifiesto estaba ms atento a los procesos objetivos de la expansin capitalista y el autor maduro de El Capital resaltaba la gravitacin subjetiva de la lucha nacional y social. A lo que nosotros aadiramos, que el sabio-Marx en su etapa final super al Manifiesto y a El Capital cuando entendi la importancia de la lucha colonial y del apoy al sistema comunal o aldeista [3] . Cundo los marxistas despertaran al otro Marx, para evitar que la revolucin industrial de nuestro tiempo que es la digital, acabe con toda la humanidad a travs del cambio climtico. No se dan cuenta todava de que el joven-adulto Marx crea que el crecimiento industrial no tena lmites, de que la prosperidad dependa del desarrollo ilimitado de la produccin industrial. Sin entender que el crecimiento y el desarrollo es lo que nos est llevando a este callejn sin salida y en el que pronto ya no habr retorno si seguimos a este ritmo desenfrenado. Como ya comenz a darse cuenta el Marx-maduro cuando hizo algunas defensas de la naturaleza, y quizs el viejo-Marx habra sido ms contundente con lo que ahora llamamos extractivismo. Lo vienen advirtiendo tantos cientficos, pero ni capitalistas ni marxistas lo admiten, y si lo aceptan no hacen algo profundo, todo es superficial y con el argumento de que ah estn los recursos econmicos para salir de la pobreza. Cuando el asunto es ms de fondo, pues el joven-adulto Marx slo tomaba en cuenta el aspecto econmico de la opresin en la produccin de plusvala, en la relacin de explotacin del trabajo y la propiedad privada, pero lo cual no determina obligatoriamente que desaparezca la opresin de los trabajadores, si es que esta no se la resuelve integralmente, esto es, la opresin patriarcal, racial, sexual, cultural, tnica, antropocntrica, colonial, etc. Si no se solventa todo en conjunto, lo nico que surge es un capitalismo de estado, tal como ha sucedido en muchos pases y regiones.

Las revoluciones socialistas solo han transformado una forma de opresin en otra, pues los cambios polticos y econmicos han sido insuficientes para destruir el capitalismo. De esto, el Marx-maduro ya comenz a comprenderlo en su posterior crtica al colonialismo, aunque no avanz a ver en su totalidad, esto es, el antropocentrismo, el sexismo, el patriarcalismo, el logocratismo, etc. Mientras el fin ltimo de la sociedad sea el progreso a costa de la naturaleza no habr terminacin de la opresin en ninguna de las formas. La sociedad industrial y tecnolgica, desde su extremo individualismo (capitalismo salvaje) hasta su extremo estatista (capitalismo de estado) han continuado con la opresin de los trabajadores. Su explotacin no se reduce solo a factores econmicos sino a causas sociales, culturales, y naturales. Por tanto, el origen de todo est en la dependencia, en la que unos dirigen y otros ejecutan, y en el socialismo los trabajadores permanecen subordinados a la pequea burguesa intelectual. En consecuencia, la opresin sigue sujeta a la funcin social del progreso econmico de los grupos que dirigen sobre las inmensas mayoras que ejecutan. No hay diferencia real entre trabajar para el patrn capitalista que trabajar para el patrn estatal, que en ltima instancia es el patrn del partido y del bur poltico, o sea, el lder mximo, a travs de su culto a la personalidad. Mientras el crecimiento de la economa est en medio de la lucha por el poder, la opresin ser inevitable. Posicin que coincide con la derecha y su desarrollo tecnolgico interminable y que es su contempornea religin, como tambin es el concepto marxista del desarrollo ilimitado de las fuerzas productivas. La izquierda marxista que sigue al ortodoxo joven-adulto Marx, no podr construir otra sociedad si no derriba lo que da sustento a la opresin: la relacin entre la lucha por el poder y el desarrollo de las fuerzas productivas. Si la revolucin sigue esclava del crecimiento de la produccin en vez de preocuparse de la emancipacin integral de los seres humanos, lo nico que se consigue es que el socialismo sea prisionero de la economa, es decir, que se siga poniendo a los seres humanos al servicio del progreso y no al revs. Lo que tambin vale decir, poniendo a la naturaleza al servicio del progreso, lo que implica nuestro suicidio colectivo. Entonces, no ha habido ninguna dictadura del proletariado sino una plena dictadura del partido, esto es, del lder mximo (Lenin, Stalin, Mao, Castro, Chvez, Evo, Correa) a nombre de la revolucin y de los trabajadores. Ni ha habido ninguna supremaca del hombre sobre el capital, sino una supremaca del capital sobre el hombre y la naturaleza. Siguiendo al joven-adulto Marx nunca se producir un progreso sino un regreso. Por tanto, de lo que se trata es de terminar con toda forma de dependencia laboral privada o estatal, para trabajar comunalmente o aldeanamente para s mismos y no para otros. Sistema de aldea o de autosuficiencia del que Marx renegaba en primera instancia, pero que luego comenz a valorarlo y con ello a hacerse comunista de verdad. En El Capital en su gran mayora crtica al sistema comunal, pero al mismo tiempo lo aprecia. Tal como en este texto: "Esas antiqusimas y pequeas entidades comunitarias indias, por ejemplo, que en parte todava perduran, se fundan en la posesin comunal del suelo, en la asociacin directa entre la agricultura y el artesanado y en una divisin fija del trabajo, que sirve de plan y de esquema predeterminados cuando se establecen nuevas entidades comunitarias. Constituyen conjuntos de produccin autosuficientes, con una superficie productiva que oscila entre cien acres y algunos miles. La masa principal de los productos se produce con destino al autoconsumo directo de la comunidad, no como mercanca y por tanto la produccin misma es independiente de la divisin del trabajo establecida en el conjunto de la sociedad india, divisin que est mediada por el intercambio de mercancas. Slo el excedente de los productos se transforma en mercanca, e incluso en el caso de una parte del mismo esa transformacin no ocurre sino cuando llega a manos del estado, al que desde tiempos inmemoriales afluye, bajo la forma de renta en especies, determinada cantidad de tales productos. En distintas regiones de la India existen formas distintas de la entidad comunitaria.

Quizs el viejo-Marx se habra dado cuenta que esto era el comunismo y habra potenciado el milenario sistema aldeista. Y esto es lo que tienen que despertar los marxistas, el sentido comunal o aldeista para ir directamente a la construccin del comunismo, pero no la del utpico joven-Marx que recreo en su cabeza la sociedad ideal, sino el de las naciones milenarias que el Marx-maduro comenz a valorar posteriormente, pero como ya no vivi el Marx-viejo no pudo ir ms al fondo. (Nosotros preferimos hablar de aldeismo antes que de comunismo, pues est palabra ya ha sido degenerada y deformada por los propios comunistas, y no solo por los capitalistas.) El error no es de Marx sino de los marxistas, especialmente de Lenin que se influenci bsicamente del joven idealista Marx. Y desde Lenin, todos lo han repetido o han seguido su error, sin que haya una excepcin procediendo a activar al Marx-maduro y vislumbrando al Marx-viejo y sabio. En su poca, Marx no fue famoso ni popular, fue Lenin el que le hizo, pero se equivoc de Marx, si hubiera conocido al Marx-maduro quizs otra hubiera sido la situacin actual en el mundo. Algo difcil tambin para Lenin, pues los escritos de Marx de sus ltimos aos de vida estaban dispersos y no necesariamente se difundieron ampliamente en esa poca. Pero, si Lenin habra sido capaz de ir ms all de Marx no habra fracasado la ex URSS, y hoy tendramos un marxismo-leninismo realmente revolucionario y no el marxismo-leninismo pequeo burgus que constituye a todos los partidos comunistas en el mundo. De esto, algo han entendido los eco-socialistas y los marxistas indigenistas, por lo que hay que aspirar que pronto se des-dogmaticen, des-colonicen, des-civilicen, y vayan mucho ms profundo a lo que lleg el maduro-Marx. Para ello, hay que actualmente abrazar el decrecimiento, el bien comn, el vivir en armona o buen vivir andino (sumak kawsay), el autonomismo, la autosuficiencia comunal, la democracia horizontal, los movimientos de transicin, las eco-aldeas, etc. Implica, limpiarse del socialismo del siglo 21, del progresismo, del desarrollo ilimitado y de todo cuanto ha venido haciendo la izquierda marxista-juvenil-utopista-dictatorial. Ah podremos creer que habr una autntica y profunda revolucin. Entonces, seguir solo centrados en la dicotoma derecha/izquierda es una aberracin, cuando hay otras ms profundas y que estn agrupados en el dualismo centro/periferia: colonialismo/alteridad, globalizacin/subalternidad, norte global/sur global (De Souza Santos), civilizacin/cultura, primer mundo/tercer mundo, crecimiento/decrecimiento, desarrollados/subdesarrollados, etc. El centrismo es toda forma de centralizacin y de concentracin en el estado, la propiedad, una clase social, el partido, las potencias, las epistemologas, las ontologas, etc. Y todo ese conjunto de centros estn envueltos en el paraguas del eurocentrismo. Por tanto, la alter-nativa est en las periferias, en los paradigmas del cuarto mundo, de los salvajes, de los primitivos, de los atrasados, etc. Por cierto, antes de que algn joven-marxista nos acuse y sentencie de que queremos regresar al pasado, le contestamos que queremos seguir tejiendo -en nuestra forma y con nuestros medios contemporneos- el camino en la conti-natura (o en el continuo de la natura) y no continuar el sendero contra-natura del eurocentrismo de izquierda y de derecha. Si Europa ha invadido todo el mundo y ha impuesto el eurocentrismo, hay uno que es de izquierda (marxista) y otro de derecha (liberal). Las periferias tienen que ser anti-eurocntricas para que sean realmente alteridades. Irnicamente, la des-eurocentrizacin se est dando ms fuerte en Europa que en el resto del mundo. Mientras, la gente de los pases del primer mundo estn cansados de tanta artificialidad y anorexia social, por lo que tratan de regresar a vivir en el campo y otros se han puesto a construir eco-aldeas y cooperativas integrales; los del tercer mundo se encuentran destruyendo a sus ancestrales aldeas. Mientras unos van, otros regresan. Lo que van perdiendo los pases subdesarrollados, gente de los pases desarrollados la est buscando. Esas son las paradojas de nuestro tiempo. Y si desaparece el cuarto mundo, al paso que sigue arrasando la civilizacin, no habr ni capitalismo ni socialismo ni comunismo ni buen vivir ni nada. De ello, no solo es responsable la derecha y el imperialismo, sino tambin el joven-procapitalista-Marx y el adulto-eurocentrista-Marx, pero especialmente Lenin y los subsecuentes marxistas hasta el da de hoy. Ojal, pronto desentierren al maduro-Marx y en conjunto con las periferias y las alteridades se pueda construir un mundo donde quepan todos los mundos.

[1] Futuros resultados de la dominacin britnica en la India. New York Daily Tribune. 8 de agosto de 1853.
[2] Kohan, Nstor. 1998. Marx en su (Tercer) Mundo: hacia un socialismo no colonizado, Biblos, Buenos Aires.
[3]
Marx, Karl. 1980. El porvenir de la comuna rural rusa, Cuadernos de Pasado y Presente, Mxico. 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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