Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2017

Degradando la poltica
El "populismo" latinoamericano

Juan J. Paz y Mio C.
Prensa Latina

El trmino populismo no es hoy ms que un concepto de ataque a todo proyecto poltico con intenciones de reivindicacin popular y cambio social.


Acusar hoy de populista a cualquier gobierno latinoamericano con raigambre social, es una forma de combatirlo. El trmino es usado especficamente contra los gobiernos democrticos, progresistas o de nueva izquierda en la regin. Son populistas, ante todo, los presidentes Evo Morales, de Bolivia; Rafael Correa, de Ecuador, y Nicols Maduro (antes Hugo Chvez), de Venezuela. A veces se incluye a Daniel Ortega, de Nicaragua, y a Salvador Snchez Cern, de El Salvador. Y eran igualmente populistas los gobiernos de Incio Lula da Silva, en Brasil, o los de Nstor Kirchner y Cristina Fernndez en Argentina.

Quienes mejor han recurrido al trmino acusador son las fuerzas de oposicin a esos gobiernos: polticos tradicionales, derechas latinoamericanas, lites empresariales y aquella prensa privada unida a sus intereses. Pero no solo ellos, sino tambin antiguas izquierdas, as como intelectuales y acadmicos que se autoproclaman crticos.

Gino Germani y Torcuato di Tella, intelectuales argentinos que fueron pioneros en definir los populismos latinoamericanos, trataron de convertir el trmino en una categora de anlisis pertinente a una poca singular de la historia de la regin, iniciada en la dcada de 1930, cuando la movilizacin de masas, los liderazgos de figuras histricamente nuevas por su capacidad de conduccin y movilizacin de esas masas; el derrumbe de la poltica tradicional y de lites en manos de partidos oligrquicos; el ascenso de las clases trabajadoras y capas medias; la confrontacin nacional con el imperialismo y hasta la necesidad de la modernizacin capitalista fueron procesos que cambiaron las realidades hasta entonces vigentes en Amrica Latina.

A los estudios iniciales sigui una abundante literatura acadmica que, finalmente, destac como figuras populistas centrales a Lzaro Crdenas (Mxico), Getulio Vargas (Brasil) y Juan Domingo Pern (Argentina), a los que se sumaron Jorge Elicer Gaitn (Colombia), Victor Paz Estenssoro (Bolivia), Vctor Ral Haya de la Torre (Per), Rmulo Betancourt (Venezuela), Carlos Ibez (Chile), Juan Jos Arvalo y Jacobo Arbenz (Guatemala) e incluso Jos Mara Velasco Ibarra, en Ecuador.


Torcuato di Tella, uno de los pioneros en definir los populismos latinoamericanos.

El populismo revesta enorme importancia por hacer partcipes a las masas en la vida poltica nacional de la cual haban sido marginadas; pero tena sus lmites en los liderazgos personalistas, con discutible presencia, pues eran vistos, bien como demcratas y radicales extremos (incluso comunistas) o como autoritarios y simplemente clientelistas. A su vez, eran rasgos valiosos el nacionalismo y el antiimperialismo, la creacin de instituciones pblicas y de servicios estatales, as como la potenciacin de derechos sociales y laborales; pero los populistas, aunque haban contribuido a superar el sistema oligrquico, no lograron transformaciones estructurales definitivas, ni cuestionaron esencialmente la propiedad privada.

Pero el trmino populismo, si bien busc interpretar aquellas realidades histricas descritas, se volvi ambiguo, indeterminado e insuficiente, pues los mismos liderazgos clsicos o renovados, as como los procesos de base, aunque tienen similitudes, tambin presentan enormes diferencias y son stas las que toca examinar en cada caso. Crdenas nacionaliz la industria petrolera, Paz Estenssoro hizo la reforma agraria, Pern articul un proceso industrial protegido, pero Velasco Ibarra no llev a cabo ninguna de esas polticas y es discutible si emprendi la modernizacin capitalista del Ecuador; y la fuerte clase obrera de Argentina o la minera de Bolivia, no existieron en Ecuador.

El concepto populismo ha perdido sus intenciones y significados originales. Se demuestra que incluso ya no es una categora vlida para calificar los procesos de los aos 30 del pasado siglo, a los que aludi.

En la actualidad habra que preguntarse a qu es lo que se quiere calificar como populismo y la respuesta puede ser de lo ms variada en el campo intelectual y de lo ms disparatada en las lides polticas: as, mientras en los EE.UU, uno de los estudios pioneros es el de Michael Kazin (The Populist Persuasion: An American History, 1995) quien sostiene que el populismo (un concepto totalmente distinto al latinoamericano) ha sido caracterstico en ese pas no solo durante el siglo XIX sino tambin en el XX; en las recientes elecciones del Ecuador, en cambio, se atac al candidato Lenin Moreno, de Alianza Pas, por representar la continuidad del populismo corresta; y desde la ultraderecha se combati el populismo que quiere venezolanizar al pas, un ataque similar de las derechas espaolas al populista Podemos y a su lder Pablo Iglesias.

As es que el trmino populismo no es hoy ms que un concepto de ataque a todo proyecto poltico con intenciones de reivindicacin popular y cambio social. Es un trmino para descalificar a toda poltica o lder que pretenda dar respuestas a los intereses de la sociedad y particularmente a pobladores, trabajadores, indgenas, clases medias, contrariando los intereses particulares de elites empresariales o polticas.

Es una palabra engaadora, que trata de apartar a las masas de los liderazgos que s responden por ellas; que busca desvalorizar las polticas sociales de los gobiernos progresistas; que trata de acanallar el ciclo histrico que abri la nueva izquierda en Amrica Latina.

Desde un estricto examen acadmico, no existe una economa o un modelo populista, si no expresas polticas econmicas de los gobiernos progresistas para beneficiar a la ms amplia poblacin y cuyos logros son resaltados y avalados por instituciones internacionales como Cepal, PNUD, BM y hasta FMI. Ernesto Laclau, quien defendi siempre al populismo, tena razn al continuar vindolo desde la perspectiva de la promocin de las masas y de sus intereses sociales.

Las propuestas y las polticas de gobierno encaminadas a planificar la economa, a potenciar el papel regulador e intervencionista del Estado, a proveer de servicios pblicos gratuitos en materia de educacin, salud, seguridad social y vivienda, a redistribuir la riqueza sobre la base de impuestos directos y sobre los patrimonios, a superar los trminos de la inequidad social, a volver hegemnicos los intereses nacionales y sociales sobre los particulares, bancarios y empresariales, a reivindicar la soberana, la dignidad nacional y el latinoamericanismo, nada tienen de populistas, sino que han trazado un nuevo modelo para el desarrollo econmico y social.

Hoy el populismo no es ms que una forma de hacer poltica, cuyos mecanismos son utilizados ampliamente por derechas, centros e izquierdas, particularmente en las campaas electorales, donde se potencia el discurso y es fcil hacer ofrecimientos demaggicos para la conquista del voto. Eso y nada ms es el populismo.

Por tanto, el trmino ya no sirve para los anlisis contemporneos de las estructuras, los procesos y las etapas histricas de Amrica Latina; o desde otra perspectiva, con el trmino populismo se adopta la va ms fcil para no investigar a fondo las realidades y, peor an, las razones y direcciones de las polticas econmicas y sociales de los gobiernos progresistas de la regin.

Populismo es todo y es nada.

Fuente: http://bit.ly/2mW9S0B


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter