Portada :: Argentina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-03-2017

Barrick Gold: cuando la tercera no es la vencida

Florencia Fernndez y Juan Carlos Travela
Marcha


El tercer derrame producido por Barrick Gold en San Juan junto a la violacin de la ley de glaciares debe ser el impulso para llevar la discusin de la minera a un plano mayor.

Durante el mes de enero, Barrick comunic un nuevo derrame en San Juan, nada ms ni nada menos que el tercero en menos de un ao y medio. Esto debera demandarnos serias acciones en pos de terminar con los severos daos que se le est ocasionando al ambiente debido a la actividad minera. Sin embargo, pareciera que las grandes masas urbanas solo nos mantenemos tmidamente expectantes, gracias al pequeo e insuficiente lugar que los medios hegemnicos le dan a este tema.

A este nuevo derrame debemos sumarle la solucin cianurada previamente dispersada en el ambiente, que se estima de al menos un milln de litros en cada uno de los anteriores eventos que tuvieron lugar en septiembre de 2015 y 2016.

Frente a estos hechos hay quienes creemos insuficientes las medidas tomadas por el Estado argentino, entre los que podemos mencionar la multa por 9 millones de dlares tras el primer derrame, o la denuncia presentada en la justicia de la provincia. Por este motivo, acompaamos las exigencias de las asambleas locales, la Asociacin de Abogados Ambientalistas, Greenpeace, entre otras organizaciones, que reclaman el cierre definitivo de las operaciones de la Barrick en la zona, que no significa otra cosa que la simple aplicacin de la ya sancionada ley de glaciares.

Sin embargo, la situacin amerita llevar la discusin a un plano mayor.

Cules son los beneficios de continuar sosteniendo la actividad minera?

La minera no genera trabajo, ya que es una actividad capital intensiva que genera entre 0,5 y 2 empleos por cada milln de dlares invertidos. Esto explica como en 2014 solo el 1% del empleo en San Juan era producto de la minera. Adems, como bien explican Maristella Svampa y Enrique Viale, importantes referentes a nivel nacional en esta temtica, la promesa de la minera como el motor del desarrollo y el puente de las poblaciones locales hacia una mejor calidad de vida no se ha cumplido en ninguna de las provincias que desarrollaron esta actividad. Por el contrario, luego de muchos aos los ndices de pobreza e indigencia siguen siendo ms altos que la media nacional, a lo que debe sumarse los pasivos ambientales generados.

Entonces, se arruina el espacio en donde vivimos simplemente por desarrollar una actividad que no genera empleo, que genera un 3% de ingresos para el Estado (de lo declarado por la misma empresa a boca de mina) y que solo beneficia en trminos econmicos a un reducido nmero de personas.

Qu sucede con el Estado?

Las seales que emite el Estado argentino no son esperanzadoras ya que, a contraposicin de lo que refleja la realidad, se manifiesta que el sector minero puede ser una solucin al desempleo y el progreso. Esto se ve reflejado en sus declaraciones, cuando promete a los gobernadores de empresas mineras trabajar para generar ms proyectos, pero tambin cuando decide eliminar las retenciones a esta actividad, siendo sta una de las primeras decisiones de la actual gestin.

Si bien se ha cobrado una multa a la empresa Barrick y se ha presentado una denuncia ante la justicia, la seriedad con la que se toma el tema en el gobierno no parece ser suficiente, o al menos as se puede entender mientras, selfie de por medio, el presidente Macri se rene con el primer ministro de Canad y se acepta una insignificante muestra de preocupacin por parte del ministro sobre lo que est provocando la empresa canadiense en nuestro pas.

No se debe olvidar que esto se da en el marco de la gestin de un ministro de ambiente y desarrollo, Sergio Bergman, que nulos antecedentes posee en el tema, lo que no deja de ser un indicio de la importancia que se le da a este Ministerio. Entre las primeras declaraciones que se recuerdan del ministro, podemos mencionar la siguiente: No tengo demasiado conociendo tcnico en el rea del medio ambiente; es ms sentido comn.

Cunto falta para lograr una ciudadana sostenible en la Argentina?

Hablando de sentidos comunes, el debate sobre la minera y la insostenibilidad ambiental de nuestras producciones y formas de consumo todava se mantiene postergado.

Aun manteniendo grandes deudas sociales, durante el siglo XXI se han generado avances positivos en trminos de derechos en nuestro pas, no sin haber provocado grandes debates y disputas de sentidos. Lamentablemente la insostenibilidad ambiental de ciertas actividades productivas y, sobre todo del estilo de vida occidental que se ha adoptado como sinnimo de progreso, no ha tenido el lugar necesario en la agenda pblica urbana.

Esto no es algo menor, ya que entre los responsables de esta situacin debemos mencionar al gobierno anterior, que ha alimentado la proliferacin de ciudadanos consumidores que mediante sus prcticas y proyectos estn muy lejos todava de acercarse a las problemticas ambientales.

En trminos de minera basta con mencionar al ex gobernador de San Juan, Jose Luis Gioja, actual presidente del partido justicialista, quien tiene la misma concepcin que el presidente Macri sobre la minera: hay que promover la minera, que da ms plata que la soja, soy un fervoroso defensor de la minera o No hay ninguna actividad humana, para tener las cosas mnimas que necesitamos, que no produzca algn efecto o que a algunos les guste ms que otros.

Estas declaraciones no solo estn erradas, sino que tampoco son menores ni circunstanciales, ya que el actual presidente del partido justicialista las ha mantenido durante toda su trayectoria poltica, desde que fue electo legislador hasta sus tres gobernaciones. Esto nos permite pensar que hoy en da esta postura tiene un gran peso en el peronismo, en parte porque el debate an se mantiene alejado de los sectores populares del movimiento peronista.

Sin embargo, ms all de que no todas las actividades econmicas generan los mismos impactos ambientales, la insostenibilidad ambiental de nuestro estilo de vida no se acota solo al sector minero y cruza de lleno los valores y principios que se han instalado en la sociedad actual. El acceso al consumo, desde un libro a una cerveza en un bingo, sin discriminacin, se ha tomado como un avance en la inclusin, y sobre esta premisa se ha avanzado. El consumismo se enraiz en nuestra sociedad, reflejo de la cultura occidental, y ha creado ciudadanos que solo conciben la prosperidad o el progreso como el consumo de bienes materiales alimentando un modelo de desarrollo econmico insostenible. En este punto el anterior gobierno tuvo como objetivo crear nuevas clases medias a partir del consumo, sin tener en cuenta, como explica lvaro Garca Linera, la necesidad de volverlo consciente. Por el contrario, solo se crea una nueva clase media con capacidad de consumir, pero portadora del viejo sentido comn conservador, y en este caso, economicista e insostenible.

Desde las ciencias econmicas la respuesta solo puede venir desde la economa ecolgica, que hace de la discusin de la equidad, la distribucin, la tica y los procesos culturales, un elemento central para la comprensin del problema de la sustentabilidad. De aqu que debe comenzar a darse la discusin y el debate por disputar, en el sentido comn de los argentinos, el modelo de pas y de actividades econmicas alternativas a la minera. Esto debe lograr involucrar a las grandes masas urbanas en la lucha poltica que acompae a las admirables puebladas en el interior, y que siente las bases para que esta vez efectivamente la tercera sea la vencida.

Fuente: http://www.marcha.org.ar/barrick-gold-cuando-la-tercera-no-es-la-vencida/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter