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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-03-2017

Los 400 golpes: 95 minutos de subversin escolar

Luis Carlos Muoz Sarmiento
Rebelin


Todo arte es una larga confesin.

FRIEDRICH NIETZSCHE

No se trata de rodar con nios para comprenderlos mejor.

Se trata de rodar con nios porque se los ama.

FRANOIS TRUFFAUT

Todo debe hacerse lo ms simple posible, pero no ms simple.

ALBERT EINSTEIN

 

Si bien hay una casi total transubstanciacin de lo personal en lo flmico en Los 400 golpes (Les quatre cent coups, 1959), de Franois Truffaut, muchos elementos autobiogrficos subyacen en la estructura de este filme, uno de los primeros ejemplos de la Nouvelle Vague o Nueva Ola francesa: no fue escuela ni movimiento, sino una tendencia: como una moda) (1); desde luego sin olvidar a otros que abonaron el terreno: Y Dios cre a la mujer (1956), de Vadim, o la entrada en escena de quien reconfirm que la mujer pertenece a los felinos, Brigitte Bardot; Los amantes (1958), de Malle, o la entrada del amour fou en terrenos de la hipcrita sociedad; Ascensor para el cadalso (1957), del mismo Malle (quien para F. Trueba debera apellidarse Bien), o el ingreso al infierno de la metafsica cinematogrfica con base en la soledad, generada por la coprotagonista trompeta metafsica de Miles Davis. Tampoco, obras como Pars nos pertenece (1961), de Rivette, El bello Sergio (1958), de Chabrol (esta, financiada con 40 millones de francos que arriesg su esposa tras recibir una herencia: inversin resarcida en parte con un premio a la calidad), Hiroshima, mi amor (1959), de Resnais, Sin aliento (1960), de Godard, entre otras. Los 400 golpes, obra seminal de dicha Nueva Ola, plantea una ontologa fundamental en trminos de subjetividad y al tiempo se postula como una apuesta tica, que descansa sobre el supuesto antropolgico de que el ser es capaz de vivir bien, en un doble sentido: lo que a Doinel se le niega

De entrada, hay que decir que la Nouvelle Vague no fue, como tanto se ha dicho, el primer movimiento (si lo fuera) de renovacin de una cinematografa nacional toda vez que ya en 1940 haba surgido el neorrealismo italiano (Visconti, Rossellini, De Sica, Zavattini, Fellini), en 1950 el Free Cinema ingls (Richardson, Anderson, Reisz, Schlesinger, Clayton) y la primera eclosin del Nuevo Cine Polaco (Kawalerowicz, Munk, Wajda), en 1955. Ni siquiera, en estricto sentido, un movimiento pues ms bien fue un grupo, de amigos, que provena del cine-club (Objectif 49) y de la crtica de cine, primero en LEcran Franaise y luego en Cahiers du cinma, bajo la doble gida de Andr Bazin (1918-1958), uno de los pocos crticos que no llegara a la realizacin y de quien Truffaut mismo dijo: Era buena la vida antes de su muerte. Un grupo cuyo nico nimo era hacer un cine ms libre y, al decir del creador de Los 400 golpes, una primera pelcula de contenido personal antes de los 35 aos: el promulgador de esta consigna la cumpli como quiera que su opera-prima, Dedicada a la memoria de Andr Bazin justamente, comenzaba a rodarse el 10 noviembre 1958 (al da siguiente mora Bazin, con apenas 40 aos), esto es, antes de que Truffaut cumpliera los 27. Para que tal cosa fuera posible cabe decir, eso s, ste se haba casado con la hija del productor Ignace Morgenstern, a quien despus de ganar un premio por 37 millones de francos le cont que no todo haba sido prdida. Y aunque no se sabe si devolvi el dinero, sigui haciendo filmes en los que la ganancia fue, sobre todo, para los espectadores del orbe.

Como ya se dijo, si bien Truffaut realiza en Los 400 golpes expresin coloquial referida a quien no le salen bien las cosas la casi total conversin de una sustancia, autobiogrfica, en otra, flmica, no es menos cierto que la dura infancia que en su obra reflej es de una palidez cercana a la de los presos en las crceles colombianas, si se la compara con su propia infancia, mxime si se considera que el filme represent una casi definitiva ruptura con sus padres: lo que no implica que el hijo fuera vctima de una fobia filial. Apenas artfice de una sublimacin freudiana por el arte, realizada con extrema sencillez aunque de una complejidad a toda prueba. No hay en ella, como seala Jacques Siclier, simplemente la puesta en escena de sus recuerdos tristes de la infancia (2), los de Truffaut, sino la recreacin libre de una infancia que ya no es la suya pues ahora pertenece a otro nio: Antoine Doinel (Jean-Pierre Laud, su alter ego cinematogrfico, hoy alcoholizado y con miedo de venir a Colombia: no tanto por prejuicios, jeje, sino por lo que pasa en cuanto a violencia y corrupcin), doce aos, de padrastro ablico, madre adltera, profesor autoritario y por ello mediocre, culpable como el autor de librofagia por va de Balzac y a la postre preso en un reformatorio (3).

Truffaut no se forj una crnica de la ingratitud, una denuncia filial ni la exposicin lastimera de unos sentimientos que buscan socavar resistencia lacrimgena alguna. Por el contrario, logr mostrar una infancia sustantiva, la vida de un adolescente (a la vez el retrato de un artista), la descripcin de un mundo ajeno a la moralidad burguesa. Por ello, Antoine no es sujeto de determinaciones extrnsecas sino, por contraste, mucho ms libre en sus costumbres y mitos que los adultos circundantes. Poco tiene que ver su universo con sueos o frustraciones, antes que con un realismo que no pretende desvirtuar la presencia de ciertas taras familiares contra las que slo cabe rebelarse. Pero esa rebelda no es fsica sino metafsica. Doinel no se manifiesta contra la existencia inmediata sino contra lo existencial remoto, contra la deformidad de un mundo al que no acepta como es ni como est. Rebelda no inscrita dentro de la amargura, la lobreguez o la auto aniquilacin, tan de moda en estos tiempos nihilistas clase light, sino dentro del ms inteligente recurso humano, artstico e intelectual: el humor. Incluso dentro de la forma ms acendrada de saber vivir: la alegra permanente. As, uniendo humor y alegra, para justificar su ausencia a clase, decreta la muerte de su madre; para no aguantarse al aburrido profesor de gimnasia, Doinel, su solidario amigo Ren, casi todos, ya en la calle, abandonan las filas de a dos, mientras la cmara los observa a travs de un plano general en picado; para no soportar a su tirano profesor de literatura, que habla al ritmo que la liebre de su eterna fbula corre, se convierte en precursor graffitiano de mayo del 68, revolucin estudiantil que recuerda siempre: La vida est en otra parte (de ah Kundera sac el ttulo para su novela), Seamos realistas: pidamos lo imposible, Prohibido prohibir, La poesa est en la calle, No ms iglesias, etc. Para recordar, en fin, su amor a los libros, al cine y a las mujeres (a esa autntica profansima trinidad), la misma filia de Truffaut, Doinel pone un incendiario altar a Balzac, ve un anuncio de Paris nous apartient, de Rivette, se duele profundamente de ser an virgen, al ser interrogado por la psicloga en el reformatorio: o, ms bien, deformatorio.

Algunos de estos aspectos tienen un referente concreto en la realidad: tras una infancia sin afectos en la que cree ser un estorbo para sus padres, Truffaut descubre que su padre no es tal, aunque le haya dado su apellido, pues se cas con su madre dos aos despus de haber nacido el futuro cineasta. A los 16 aos funda un cine-club que acumula deudas por valor de casi un salario paterno, hecho que se convierte en detonante de las relaciones intrafamiliares ya que al contravenir la orden del putativo padre debe huir de casa, no sin antes haber sido sacado del cuello y de su propio cine-club, antes de la proyeccin de The long voyage home, 1940, o El largo viaje a casa u Hombres intrpidos, del no se sabe si ms genial que conservador John Ford, y llevado a la comisara: la consecuente rabia del joven Franois no se origin en su captura sino en la suspensin arbitraria de su cinefilia. Las prximas 48 horas, sin embargo, debe pasarlas en la Prefectura de Polica de Pars antes de ser internado en un centro de menores, en el que cumplir sus 17 aos sin recibir visita de sus padres los dos meses iniciales.

Cuando escribe por primera vez desde la reclusin no es para reclamar por el que para l es tan nimio hecho, sino para pedir los libros de prensa de Chaplin y Welles, aquellos dos monstruos que desde el edi(o)ficio flmico pusieron patas arriba al establecimiento gringo. Y como nada ha de ser color de rosa, al menos en la vida de Truffaut, los mdicos del reformatorio descubrirn que el adulto que de joven se lamentaba por no haberse desvirgado en sus reiteradas excursiones a los burdeles de Pigalle, su barrio, ha contrado una sfilis que, afortunadamente y a diferencia de Baudelaire o Nietzsche, no le acompaar hasta su muerte Temprana muerte ocurrida a los 52 aos el 21 octubre 1984, por cncer. Curiosamente un domingo, da que figura en el ttulo de su testamento flmico, Vivement dimanche!, y en el que tambin aparece ese otro hermoso ejemplar fe(me)lino, Fanny Ardant, de frondosa boca y bien torneadas eternas piernas, apenas una entre las tantas cmplices de aqul hombre que amaba a las mujeres y con quien tuvo una hija llamada Josephine. De acuerdo con el ya citado Trueba, Truffaut es el hombre de cine que ms lamento no haber conocido (4). Y como el director de Belle poque, arriesgo, algn da, sin embargo, dormiremos juntos en los diccionarios.

Dejando a un lado sus internamientos forzados, el servicio militar, que le signific la prdida del odo derecho, dos intentos de suicidio (por decepcin amorosa y desercin del ejrcito), asuntos detrs de los cuales siempre estuvo Bazin hasta lograr su libertad definitiva, esto es, dejando a un lado los 400 golpes que en la vida recibi Truffaut, regresemos a los que transformados por la ficcin le significaron una revancha en la pelea casada con las autoridades de Cannes que en 1958 le negaron una credencial de periodista a aqul nfant terrible que, con esa pasin que tanto tiene de verdad, haba despotricado de cineastas como Autant-Lara, Delannoy, Allgret, Duvivier, Cayatte, a los que odiaba sobre todo por su seudointelectualismo, y de guionistas como Jean Aurenche, Pierre Bost, Jacques Sigurd, a los que acusaba de haber vuelto mierda la santa literatura con su psicologismo barato y su inconformismo de caf. La revancha consisti en que al ao siguiente, con su opera-prima, Los 400 golpes, gan en Cannes el premio a Mejor Director y el de la Oficina Catlica Internacional del Cine (OCIC), lo que, de paso, sirvi para fijar el nacimiento formal de la nueva ola, as, sin rtulos.

Entonces, ya de vuelta a esa mentira concreta que deviene verdad, el cine, en tanto puede volverse a ella una y otra vez (mientras a la mentira de la realidad concreta, no), a la desercin escolar y frente al temor por el castigo que recibir en casa, Antoine deambula por Pars en compaa de su amigo Ren, a quien por su desinteresada camaradera y solidaridad le confiesa el intento de realizar un viejo sueo: ver el mar. Doinel piensa como el Mersault de La muerte feliz, slo que aqul no tiene que convertirse en asesino: para acceder a la felicidad, hay que tener tiempo y para eso hay que tener dinero. As, roba una mquina de escribir que ante la imposibilidad de venderla y la posibilidad de ser estafado, intenta regresar a su sitio, pero al hacerlo es sorprendido por un celador, en una secuencia que combina paneo con travelling lateral de derecha a izquierda. El celador llama al padrastro de Doinel para denunciarlo, y aqul y su compaera lo internan en una granja correccional ubicada cerca al mar.

Mientras simula jugar un partido de ftbol y ante el descuido de los guardias, una maana fra y gris Antoine se escapa por el nico hueco en la malla de ese observatorio desde el cual se vigila a los nios cual si fueran insectos y en uno de los travellings laterales ms hermosos y emocionantes de la historia del cine, en lo que toca a la necesidad de hacerse a una porcin de libertad, corre, corre y corre en busca de lo que en la prctica la constituye: realizar la accin del deseo que para l no es otra cosa que conocer el smbolo macro de ella. Una vez cumplido su deseo, vuelve su rostro a la cmara y en un conmovedor gran primer plano congelado parece inquirir al espectador, por la responsabilidad de los padres frente a sus hijos, a la sociedad, a la vida: entonces, Doinel ya ha dejado se ser nio para pasar a convertirse, producto de circunstancias exgenas, en un involuntario hombre; ha pasado de nio a adulto: a un estado de la vida impuesto, no pedido e indeseado, pero por el que nadie habr de responderle. Por el que alguien debera responderle, a manera de mnima verdad, justicia, reparacin.

En tal sentido, el filme de Truffaut/Laud/Doinel plantea la ontologa fundamental en tanto subjetividad estilo Beethoven, quien basado en Kant se preguntaba qu y cmo puede cantar uno sobre lo absoluto sin engao (5): al cambiar cantar por contar, puede sostenerse, el espectador se halla frente a una obra que reflexiona sobre el devenir humano y la bsqueda de lo absoluto sin trucos ni trampas y por ello es moral en tanto muestra de honestidad, no de religiosidad. El nico altar que se permite Doinel est dedicado no a Dios sino a Balzac, autor tan realista como su idlatra y ste tan subjetivo como aqul. Ahora, aunque a Doinel se le niega la posibilidad de vivir bien, en el doble sentido de vivir felizmente y de vivir honestamente, su historia posibilita una apuesta tica gramsciana decidida por la autenticidad (actuando sin miedos); por la disolucin de las sedimentaciones del prejuicio y de la idea fija (estando abierto a toda tendencia); por el ejercicio de la mxima socrtica del concete a ti mismo (sin negar al otro). Conocerse a s mismo, pensara Doinel, quiere decir ser lo que se es, no lo que se debe ser, o sea, ser dueo de s mismo, diferenciarse: lo que es imposible si no se conoce al Otro, si se ignora el proceso por el cual los dems llegan a ser lo que son, no lo que uno quiere que sean; as, aqul, en relacin con Ren, se identifica con la idea de conocerse mejor a uno mismo a travs de los dems, y a los dems a travs de uno mismo (6).    

Con Los 400 golpes Truffaut fund el cine del futuro del que habl Can, un cine personal, humano y sin lastres convencionales (que Truffaut anticip) y ha realizado un acto de amor como el que siempre sinti por el cine, los libros, las mujeres y los nios, con los que se debe rodar porque se los ama, no para comprenderlos mejor. Con los 400 golpes de rabia y ternura simultneas que aqul boxeador del cine lanz record que, en efecto, todo debe hacerse lo ms simple posible, pero no ms simple. Es decir, cine del futuro como el que hoy se ve (Una historia sencilla, Los Edukadores, El Colombian Dream, La eternidad y un da, Tierra en la lengua, por poner slo unos ejemplos de obras, eso s, no necesariamente confesionales) y que no Can sino Truffaut defini as: La pelcula de maana ser ms personal an que una novela, individual y autobiogrfica como una confesin o un diario ntimo. Los jvenes cineastas se expresarn en primera persona y nos contarn lo que les ha ocurrido: podr ser la historia de su primer amor o la del ms reciente; su toma de conciencia poltica; el relato de un viaje; una enfermedad; su servicio militar; su boda o sus ltimas vacaciones y casi forzosamente tendr que gustar porque ser nuevo y verdadero. [] El filme de maana se parecer al que lo ha rodado y su nmero de espectadores ser proporcional al nmero de amigos que tenga el cineasta. El filme de maana ser un acto de amor (7).    

Acto de amor que hay en los 400 golpes que Doinel recibi (y dio al espectador) y que lo llevaron de nio a adulto, sin patetismos ni glorificaciones: sin falsos, sensibleros, ni lacrimgenos finales felices, en un filme/paradigma sobre la subversin escolar, la desobediencia civil, la objecin de conciencia. Con la sinceridad/asombro de un director que tambin dej atrs la infancia, como su alter ego Laud, el otro yo de Doinel y de Truffaut mismo, a travs de una obra que se ajusta al postulado humanista segn Zavattini del neorrealismo como arte del presente, vinculado al sufrimiento de todo hombre: Quisiera ensear a los hombres a ver la vida cotidiana, los acontecimientos de todos los das, con la misma pasin que sienten cuando leen un libro. Esto me parece que es el secreto de la felicidad y del amor. El neorrealismo italiano est fuertemente vinculado al presente, como la levadura al pan. El neorrealismo es la ms considerable prueba de paciencia que, frente a los hombres, el cine puede dar. [] Debemos siempre ir adelante, llegar ms adentro, analizar ms el contenido del instante presente. Hay todo un universo en un minuto real del sufrimiento de un hombre (8).

Otra prueba de paciencia que frente a los adultos el cine puede dar est en los golpes que recibi un nio, antes de pasar en 95 de sufrimiento virtual/real a convertirse en un hombre: al que ningn otro puede mirar de frente sin dejar de padecer los mismos sentimientos que muchos espectadores sintieron cuando los protagonistas de ese filme neorrealista colombiano titulado, no de balde, Rodrigo D No Futuro, pasaban de la ficcin, vivos, a la realidad, muertos: vergenza, disgusto, desasosiego, rabia, impotencia. Sentimientos que recuerdan que seguimos pasando de infantes a adultos sin solucin de continuidad y en menos de lo que dura un filme; seguimos prefiriendo mirarnos el ombligo antes que siquiera pensar en los dems; seguimos, contra el deseo espiritual de la mayora y por causa del apetito material e insaciable de unos pocos, en el tiempo de los asesinos como dijo Miller para referirse no propiamente a la ficcin sino a la vida. Menos mal todava queda el consuelo expresado por otro poeta, Serrat: Bienaventurados los que estn en el fondo del pozo/ porque de ah en adelante/ slo cabe ir mejorando (9). En tal sentido, a Doinel, ya hombre y antes protagonista infantil de un proverbial caso de subversin escolar, no le queda otra opcin que la de acogerse.

a Valentina, merecedora de un altar tipo Doinel a Balzac

y a Santiago, depositario del deber mayor del ser humano: la libertad.

A Vctor Gaviria, por saber amar a sus actores, nios y adultos, para comprenderlos mejor.

Notas:

  1. Nouvelle Vague: trmino inventado a propsito de la moda, no del cine, y de los ideales de juventud, belleza y vitalidad, por la periodista Franoise Giroud del diario Lexpress. Trmino derivado de otro, New-Look: segn Siclier cuando la escasez de tejidos, rigurosa durante la ocupacin y la inmediata posguerra, pas a ser un mal recuerdo, los modistas en una maniobra de gran estilo lanzaban la operacin as llamada que se aplic durante mucho tiempo a todo lo que pudiera considerarse moderno o que estuviera en primera lnea (Siclier: 29). A propsito de la exaltacin meditica de la juventud en tiempos de la Nueva Ola y su vigencia hoy, se cita a Romn Gubern: La cultura de masas se gua hoy por la efebofilia, en una sociedad progresivamente envejecida, porque la juventud se ha revelado, a diferencia de otras pocas pasadas, como el segmento social ms consumista. La juventud representa, adems, la fertilidad y el futuro. [] La efebofilia se halla en el corazn de la tradicin judeo-cristiana [] y los jvenes son vistos y representados por las industrias culturales como encarnaciones de la energa vital y de la deseabilidad. (El eros electrnico, Taurus, 2000: 48).

  2. Siclier, Jacques. La nueva ola. Rialp, Madrid, 1962, p. 96.

  3. Como le pasa a Celedn Rojas, protagonista de Crnica de un nio solo (1964), de Leonardo Favio, tambin opera-prima, emparentada con Los 400 golpes no sin razones: el cantante-cineasta retoma parte de la banda sonora del filme francs y la inserta en el suyo justo cuando Celedn llega a una vitrina, lo que a su vez emparenta a Crnica con Los olvidados por una escena similar: eso s, sin pederasta a la vista.

  4. Trueba, Fernando. Diccionario de Cine. Planeta, Barcelona, 1998, p. 293.

  5. Said, Edward W. Sobre el estilo tardo Msica y literatura a contracorriente. Mondadori, Debate, Bogot, 2009, p. 131.

  6. Gramsci, A. Para la reforma moral e intelectual. Los Libros de la Catarata, Madrid, 1998, 153 pp.

  7. Trueba, Op. Cit., pp. 291-292.

  8. Hovald, Patrice. El neorrealismo y sus creadores. Rialp, Madrid, 1962, pp. 177 y 179.

  9. Tema del lbum del mismo ttulo, Bienaventurados, de Joan M. Serrat, Ariola-Sonolux (1987).

Texto para las memorias del Seminario Movimientos y Renovacin en el cine (7 marzo a 2 julio 2005, Universidad Central, Bogot), finalmente no publicado por intransigencia del compilador de dichas memorias, Juan Diego, Le Petit-cochon, Caicedo. Intransigencia basada en su sesgo, pronunciado, de extrema derecha: lo que le hizo suponer que su aparente contradictor era de extrema izquierda y que por consiguiente habra que invisibilizarlo, reducirlo como fuera A manera de noble revancha, dicho texto figura en La Fbrica de Sueos (Ensayos sobre Cine), libro prximo a aparecer y, ahora, aqu, en Rebelin.

Otras fuentes:

http://www.maxipelis.net/pelicula/ver-online-los-cuatrocientos-golpes-los-400-golpes.html

http://americanuestra.com/opinion/cultural/monday-monday-truffaut-nos-pertenece/

http://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/temas400golpes.htm

FICHA TCNICA: G/D: Franois Truffaut, Marcel Moussy (asistente de direccin). F: Henri Decae. M: Jean Constantin. Mo: Marie-Joseph Yoyotte. I: Jean-Pierre Laud (Antoine Doinel); Albert Rmy (Julien Doinel, padre putativo de A.); Claire Maurier (Gilberte Doinel, madre de A.); Patrick Auffray (Ren Bigey, amigo de Antoine); Robert Beauvais (director de la escuela); Guy Decomble (profesor de francs); Jacques Demy (polica). Ao: 1959. Pas: Francia. 35 mm; b/n; 95 min. P: Les Films du Carrosse, S.E.D.I.F. Scope. Dedicada a la memoria de Andr Bazin

Luis Carlos Muoz Sarmiento (Bogot, Colombia, 1957) Padre de Santiago & Valentina. Escritor, periodista, crtico literario, de cine y de jazz, catedrtico, conferencista, corrector de estilo, traductor y, por encima de todo, lector. Estudios de Zootecnia, U. N. Bogot. Periodista, de INPAHU, especializado en Prensa Escrita, T. P. 8225. Profesor Fac. de Derecho U. Nacional, Bogot (2000-2002). Realizador y locutor de Una mirada al jazz y La Fbrica de Sueos: Radiodifusora Nacional, Javeriana Estreo y U. N. Radio (1990-2014). Fundador y director del Cine-Club Andrs Caicedo desde 1984. Colaborador de El Magazn de El Espectador. Ex Director del Cine-Club U. Los Libertadores y ex docente de la Transversalidad Hum-Bie (2012-2015). Escribe en: www.agulha.com.br www.argenpress.com www.fronterad.com www.auroraboreal.net www.milinviernos.com Corresponsal www.materika.com Costa Rica. Co-autor de los libros Camilo Torres: Cruz de luz (FiCa, 2006), La muerte del endriago y otros cuentos (U. Central, 2007), Izquierdas: definiciones, movimientos y proyectos en Colombia y Amrica Latina, U. Central, Bogot (2014), Literatura, Marxismo y Modernismo en poca de Pos autonoma literaria, UFES, Vitria, ES, Brasil (2015) y Guerra y literatura en la obra de J. E. Pardo (U. del Valle, 2016). Autor ensayos publicados en Cuadernos del Cine-Club, U. Central, sobre Fassbinder, Wenders, Scorsese. Autor del libro Cine & Literatura: El matrimonio de la posible convivencia (2014), U. Los Libertadores. Autor contraportada de la novela Trashumantes de la guerra perdida (Pijao, 2016), de J. E. Pardo. Espera la publicacin de sus libros Ocho minutos y otros cuentos, El crimen consumado a plena luz (Ensayos sobre Literatura), La Fbrica de Sueos (Ensayos sobre Cine), Msicos del Brasil, La larga primavera de la anarqua Vida y muerte de Valentina (Novela), Grandes del Jazz, La sociedad del control soberano y la biotanatopoltica del imperialismo estadounidense, en coautora con Lus E. Soares. Hoy, autor, traductor y coautor (con LES) de ensayos para Rebelin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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