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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2017

Pase lo que pase, no pienses en la crisis
Quitndole el agua al pez?

Pedro Monreal Gonzlez
Cuba Posible


Dos recientes artculos de los reconocidos economistas Emily Morris y Jos Luis Rodrguez afirman que Cuba enfrenta un desafo no una crisis.

Se trata de una interesante aseveracin pues, desde hace un cuarto de siglo, el trmino crisis y sus sucedneos se han instalado en el lenguaje popular cubano: perodo especial, crisis del transporte, crisis de los balseros, tensa situacin econmica, crisis de la vivienda, y crisis energtica, por citar solamente algunos ejemplos.

Los datos ms recientes del Producto Interno Bruto (PIB) revelaron una contraccin econmica de -0,9 por ciento en 2016, como colofn de un prolongado perodo iniciado en 2010, en el que la economa cubana registr un anmico crecimiento promedio anual de 2,15 por ciento. Si le hacemos caso a los datos de la realidad, hasta que no se anuncien otras cifras mejores, la economa cubana se encuentra hoy en crisis, al menos entendida como fase de decrecimiento econmico.

Hay quienes consideran que solamente se trata de una recesin coyuntural, pero parece existir un acuerdo relativamente extendido entre los economistas respecto a que la falta de vigor de la economa cubana no es meramente un fenmeno de corto plazo. Cuando el crecimiento econmico de un pas renquea de manera sostenida, lo razonable es pensar que existen problemas profundos, relativamente inamovibles y que no se auto-corrigen, como pudieran ser la carencia de infraestructura adecuada, la descapitalizacin de la planta y del equipamiento productivo, insuficiente ahorro e inversin, limitadas oportunidades de empleo atractivo, bajos salarios, una insercin internacional inestable, distorsiones monetarias y de tasa de cambio, y escasa innovacin. Todo lo anterior es parte de la realidad nacional.

Tomados de conjunto, esos problemas conforman el tipo de situacin a la que usualmente los economistas asocian con una crisis estructural.

Sin embargo, los dos recientes artculos mencionados sugieren que cuando se habla de crisis, se est utilizando el vocablo errneo para describir la situacin econmica actual. O sea, que en Cuba no habra una crisis sino algo distinto, a lo que se le ha llamado un desafo. Cabra hacerse entonces la siguiente pregunta: tenemos en Cuba una crisis sin un relato preciso?

Conceptos econmicos y trminos que no lo son

La pregunta es importante pues sin un buen diagnstico de los problemas, especialmente de la gravedad de sus causas, es ilusorio asumir que puedan disearse polticas efectivas para superarlos. No es lo mismo plantearse polticas para resolver una crisis, que proponer medidas para enfrentar un desafo.

Lo primero se relaciona con un concepto (crisis) que ocupa un lugar reconocido en las teoras que explican el funcionamiento de los sistemas econmicos. La crisis es un concepto que facilita entender una relacin de causa y efecto y que, por tanto, permite ir a la raz de los problemas. En cambio, desafo es un trmino usado con alguna frecuencia para describir manifestaciones de los problemas econmicos, pero no es un concepto de las ciencias econmicas. No tiene poder explicativo en el marco de la Economa. No forma parte del aparato conceptual de ninguna teora econmica importante.

Vale aclarar que las afirmaciones que tanto Emily Moris como Jos Luis Rodrguez hacen acerca de que Cuba enfrenta un desafo y no una crisis, aparecen en el marco de dos excelentes anlisis econmicos con los que concuerdo, excepto con la manera en que se descarta la relevancia del concepto de crisis en el contexto actual del pas.

En el caso de Morris, la nica mencin conjunta a la crisis y al desafo se encuentra en el subttulo del texto, pero despus no se argumenta por qu se considera que el concepto de crisis no es relevante. En realidad, el trmino de reemplazo que se utiliza (desafo) solamente aparece una segunda vez en el prrafo inicial y no se hace en contrapunteo con el concepto de crisis. La inferencia que pudiera hacer el lector es que lo que ocurre en Cuba no alcanza la gravedad de una crisis, sino que se queda al nivel de desafos econmicos serios, porque se afirma que el sistema econmico habra demostrado tener poder de recuperacin.

Llamo la atencin acerca de que el trmino que utiliza Morris en el artculo original en ingls (resilient) ha sido traducido al espaol como resistente , una traduccin literal que es lingsticamente aceptable, pero que le concede un significado distinto al que le dan los economistas al trmino de resilient, que se utiliza para referirse a sistemas que tienen poder de recuperacin, que es precisamente la caracterstica que destaca Morris.

Coincido plenamente con la autora en que el sistema econmico en Cuba ha mostrado poder de recuperacin, pero ello no implica que no se trate de un sistema que atraviesa una crisis. De hecho, Emily Morris no niega que el sistema haya experimentado una crisis, pues utiliza el concepto para caracterizar la situacin que existi en la dcada de los 90, aunque queda claro que la autora no utiliza el concepto para identificar la situacin actual.

Por otra parte, la idea de que Cuba no enfrenta una crisis emerge en el trabajo de Rodrguez casi al final del texto, en forma de una referencia explcita a la nocin expresada por Morris, que es utilizada por Rodrguez para resumir su criterio de que el gobierno cubano se enfrenta al importante desafo de pasar de mecanismos de regulacin econmica de naturaleza fundamentalmente administrativa, a mecanismos de regulacin basados en instrumentos econmicos. Efectivamente, se trata de un desafo crucial, pero el autor no proporciona una explicacin acerca de por qu el concepto de crisis no es relevante para entender lo que ocurre en la economa cubana. Al igual que en el caso de Morris, el trmino desafo solamente se menciona una vez en el texto.

No se trata de hacer ahora una discusin terica, pues no es ese el propsito de este breve comentario. A nivel prctico, la utilizacin del trmino desafo pudiera tener el efecto de trivializar, ms que de aclarar, aspectos esenciales que deben ser considerados en el debate actual sobre la actualizacin y en el diseo de sus polticas. A la hora de tomar decisiones concretas que afectan a la gente, qu avance explicativo se gana con reemplazar conceptos cientficos por trminos que no lo son?

La crisis como cualidad de un sistema y no como el comodn de un discurso

Pudiera contra-argumentarse que el desafo que existe hoy en Cuba en materia de regulacin es precisamente parte de la respuesta a la crisis. Es un desafo que no puede ser explicado por fuera de la crisis. No nos referimos necesariamente aqu a la existencia de una crisis terminal. Un sistema puede ser profundamente perturbado por una crisis que no es terminal.

A pesar de que la crisis se explica de diversas maneras y de que el concepto tiene distintos pesos relativos en diversas teoras econmicas, en general estas asumen la crisis como una cualidad del sistema econmico, como algo que es generado por el propio funcionamiento de un sistema econmico, cuando se dan ciertas condiciones.

La utilizacin ms intensiva de mecanismos de mercado y la diversificacin de las formas de propiedad no es simplemente algo que pone a prueba la capacidad de los gestores de polticas pblicas del pas. Es, sobre todo, la respuesta a las fallas de un sistema econmico que ha entrado en crisis porque la planificacin altamente centralizada en que se haba basado, dej de ser funcional. No se limita a ser una cuestin de gestin, sino que consiste en la modificacin de pilares del funcionamiento del sistema econmico, incluyendo cambios en las relaciones sociales de produccin que rebasan la esfera de la gestin de polticas pblicas y empresariales.

Esa es la posicin del Partido Comunista de Cuba (PCC), que ha propuesto -especialmente a partir de los Lineamientos- modificar componentes importantes de la estructura econmica, como la propiedad, y transformar instituciones que -como el mercado y el plan- regulan la produccin, la distribucin y el consumo.

El sistema entr en crisis hace ms de 25 aos y ha experimentado sucesivas adaptaciones que han permitido vencer diversos problemas pero que no han logrado superar la crisis. La decisin del VII Congreso del PCC (abril de 2016) de utilizar ms intensivamente los mecanismos de mercado y la empresa privada parece indicar con suficiente claridad, aunque no se haya aceptado explcitamente, el reconocimiento de la existencia de una crisis estructural cuya solucin necesita transformaciones adicionales del sistema. Llamarle a eso un desafo, pudiera conducir a eludir una discusin ms sustancial de los problemas econmicos del pas. Tendra el efecto de dejar en la superficie lo que debera ser un anlisis ms profundo.

Si la crisis es el elefante, hablemos entonces del elefante

En uno de sus ms conocidos libros, No pienses en un elefante, George Lakoff uno de los ms destacados expertos contemporneos de lingstica cognitiva aplicada a la poltica- comenta: lo primero que hago es darles a los estudiantes un ejercicio. El ejercicio es: no pienses en un elefante. Hagas lo que hagas, no pienses en un elefante. No he encontrado todava un estudiante capaz de hacerlo. Toda palabra, como elefante, evoca un marco, que puede ser una imagen o bien otro tipo de conocimiento Cuando negamos un marco, evocamos el marco Esto nos proporciona un principio bsico del enmarcado para cuando hay que discutir con el adversario: no utilices su lenguaje. Su lenguaje elige un marco, pero no ser el marco que t quieres.

Lo que expresar a continuacin no se refiere especficamente a los artculos de Morris y de Rodrguez. Esos textos lo que han motivado es una reflexin ms general sobre la manera en que pudiera estar funcionando el lenguaje con el que se hace el debate econmico en Cuba, una polmica que es esencialmente poltica, no tcnica, y en la que no solamente participan los economistas.

Cuando se nos propone que no pensemos en la crisis, a pesar de que existe abundante evidencia de que hay una crisis, lo que pudiera estar sugirindose es que el debate econmico sobre Cuba habra que hacerlo de todas maneras en un lenguaje que, por razones no explcitas, no encaja con una visin de que tal crisis exista, o quizs pudiera reflejar la opinin de que, aunque existiera una crisis, no sera polticamente conveniente aceptar su existencia.

Cuando se nos dice que lo que existe es un desafo, pero no una crisis, pudiera estarse poniendo en prctica el principio bsico mencionado por Lakoff respecto al enmarcado de un debate: no utilizar el lenguaje del adversario con el que se espera hacer el debate.

Bastara con mencionar una vez el concepto de crisis en un debate sobre economa cubana para que muchos economistas siguieran utilizando el concepto en el contexto del debate. Por el contrario, sera suficiente reemplazar el concepto de crisis por un trmino insustancial, como desafo, para intentar desorientar quizs con ciertas probabilidades de xito- a los economistas. Se tratara de una discusin en la que se habra privado a los economistas de la posibilidad de debatir utilizando un lenguaje apoyado en conceptos. Sera como quitarle el agua al pez.

La respuesta de quienes pensamos que existe una crisis en Cuba, y que entender sus races es crucial para ofrecer soluciones prcticas, debera comenzar por rechazar un enmarcado del lenguaje del debate que utilice trminos imprecisos.

Fuente: http://cubaposible.com/pase-lo-pase-no-pienses-la-crisis/



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