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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2017

Entrevista a Carol Arcos Herrera
Maternidades y feminismo

Constanza Richards Varas
El desconcierto

Conversamos con Carol Arcos Herrera, doctora en Estudios Latinoamericanos y acadmica del Centro de Estudios Culturales Latinoamericanos (CECLA) de la Universidad de Chile, quien actualmente se encuentra en la ltima etapa de un proyecto FONDECYT titulado Maternidad y nacin en Chile: reversos liberales en la cultura impresa del siglo XIX. A partir de este proyecto, la acadmica ha logrado concebir lo que ser su prxima publicacin, "Maternidades republicanas. Deseo, poltica y poder en el Chile de siglo XIX".


La maternidad es sin duda uno de los temas ms conflictivos para el pensamiento y el activismo feminista, pues en l se entrelazan posturas que, en cierta medida, podran resultar dismiles. La maternidad entendida por siglos como la obligacin primaria de toda mujer ha sido puesta en cuestin por un importante nmero de feministas, quienes han defendido y pregonado por una maternidad sujeta a la eleccin consciente y libre de ser madres y no a una respuesta nica, es decir, a la imposicin generada por el orden patriarcal.

Carol Arcos ha realizado clases tanto de pre como de postgrado y los cursos de los que se ha hecho cargo han tenido que ver, en su mayora, con autoras femeninas latinoamericanas y feminismos latinoamericanos. Desde su consideracin, las sesiones con sus estudiantes de la Universidad de Chile han sido de total y absoluta relevancia para el desarrollo de sus proyectos e investigaciones, as como tambin su participacin en el pasado como editora de la seccin Feminismos y sexualidades del diario espaol Rebelion.org.


En tu proyecto FONDECYT Maternidad y nacin en Chile: reversos liberales en la cultura impresa del siglo XIX, hay una perspectiva que resulta evidente, me estoy refiriendo al feminismo y es en cuanto a esto que me interesa saber cmo surge en ti el inters por abordar la concepcin de maternidad desde el pensamiento y la teora crtica feminista

- En primer lugar, me gustara situar brevemente mi lugar de hablada y el enfoque general del proyecto para que se entienda la significancia que tienen los feminismos en l. Se trata de un proyecto que busca historiar el problema de la maternidad o maternidades, desde el punto de vista de la cultura, en el Chile republicano, ms especficamente en un siglo XIX largo (1810-1910). Sin embargo, no es un proyecto que nazca del mbito de la historiografa. Siempre me ha interesado mucho la historiografa y el trabajo de historiadoras e historiadores, pero no creo ser una ni me interesa. Este es ms bien el trabajo de una "historizadora", como acostumbro a llamar a este lugar particularmente heterogneo desde el que escribo. Un cronotopo entre la literatura, la historia y la filosofa que mediante variadas constelaciones de textos busca trazar un relato acerca de un problema central para las mujeres y el feminismo.

Y cmo figura el problema de la maternidad en esta posicin tuya?

En el marco del circuito que establece la reciente cultura impresa y la preeminencia del proyecto moderno del liberalismo en Chile, durante el siglo XIX, abordo la maternidad como una experiencia particular de gnero y sexualidad que se institucionaliza a lo largo del siglo y cristaliza el reverso de las escrituras fundacionales. Preguntarse por la maternidad en el siglo XIX, no solo en Chile sino tambin en el resto de Amrica Latina, es interrogar el discurso neurlgico que redefini la relacin entre las mujeres y la soberana del Estado-nacin y, asimismo, renov su lugar subalterno actualizando genealogas y modelos de feminidad coloniales, pero inaugurando formaciones modernas que proyectarn el camino para las polticas del siguiente siglo.

Uno de los grandes nudos gravitacionales de los discursos que ponen en circulacin los feminismos regionales en Amrica Latina dice relacin con la maternidad, trama simblica y material que funciona paradojalmente en una poltica del cuerpo (Federici, Calibn y la bruja) que, por una parte, orquesta un "disciplinamiento" y domesticacin del trabajo y vida femenina y, por otra, permite un territorio de resistencia que disloca dicho ideal de dominio del cuerpo forjado por el liberalismo en alianza con la ciencia y la tcnica como soporte de las sensibilidades modernas (Musachi, Mujeres en movimiento). Bien sabemos que las mujeres entran en los discursos nacionalistas decimonnicos, no todas claro est, sino principalmente aquellas pertenecientes a la elite criolla, como madres cvicas, como cuidadoras garantes de la nuda vida (en el sentido que propone Giorgio Agambem) de la patria-patriarcal.

La funcin materna se desarrolla en el contexto de emergencia y paulatina preeminencia de una ideologa de la domesticidad y del sistema de valores burgueses, alentada por el liberalismo de cuo ilustrado, que relegar a las mujeres al mbito de lo privado, terreno de lo afectivo, del cuidado y mantenimiento de la vida. Sin embargo, es tambin en los mrgenes y disputas con esa ideologa cuando las feministas construyen un sentido para pulsiones y conflictos que las mujeres en Amrica Latina hasta ese entonces no haban simbolizado conscientemente. Desde las primeras manifestaciones feministas, justamente visibles en el siglo XIX mediante el reclamo de emancipacin mental de las mujeres por parte de varias escritoras, hasta la emergencia de la primera ola, cuando a partir de 1890 el feminismo se articula desde miradas anarquistas y socialistas para decantar ms tarde, alrededor de 1920-30, en un discurso de derechos que levantar la propuesta sufragista; la maternidad es un nudo poltico (en el sentido que entiende la palabra nudo Julieta Kirkwood) que instalar a las mujeres como objetos y sujetos de controversia.

En este sentido, la maternidad operaba en el marco simblico que relegaba a las mujeres a sus funciones domsticas y reproductivas, pero a la vez ese mismo discurso se volva condicin de posibilidad del feminismo decimonnico. Entonces, cmo dejar de tratar la cuestin de la maternidad si, por un lado, es tan central en la ereccin de un discurso moderno hegemnico sobre las mujeres, la mujer domstica, y, por otro, est tan presente en la reflexin y las prcticas que las mujeres feministas pondrn en juego en las dinmicas del marco liberal o en rebelda frente a l. Se trata de una compleja y poderosa cesura simblica susceptible de "historizar" mediante toda una red de economa poltica, cultural, material y vital, que deviene en variadas representaciones que circulan y se consumen en tambin variados mbitos, de ellos a m me interesa el de la cultura impresa en particular.

Entonces esta es la articulacin que desarrollas entre maternidad y feminismo?

La relacin entre maternidades y feminismos no solo tiene que ver, para m, con esta importante historia de las mujeres y el feminismo, sino que tambin con mi propio territorio poltico-terico feminista al abordar este problema de lo que prefiero llamar trabajo materno. Cuando hablo de trabajo materno estoy pensando en el debate que se ha venido dando desde la teora feminista marxista (principalmente, considero en este mbito los trabajos de Silvia Federici) y la economa feminista a partir de los noventa (autoras tales como Amaia Prez Orozco, Esther Velsquez, Valeria Esquivel, entre otras).

Estas perspectivas heterodoxas respecto de los anlisis econmicos tradicionales, centrados grosso modo en las lgicas del mercado y la reproduccin del capital, han contribuido a actualizar el debate acerca del nudo produccin/reproduccin ya presente en el feminismo de los setenta del siglo XX, pues recogen las premisas acerca del trabajo domstico y conceptos analticos especficos de aquel feminismo, como por ejemplo la divisin sexual del trabajo, para adems agregan otros nuevos como organizacin social del cuidado y trabajo del cuidado.

Algunos de los asuntos centrales de estos enfoques, entonces, se refieren al modo en que las sociedades resuelven la reproduccin cotidiana de la vida con el fin de resaltar el trabajo afectivo-reproductivo, concomitante con ello tambin la necesidad de incorporar la variable de gnero a la reflexin econmica para analizar la diferente posicin que ocupan hombres y mujeres como agentes econmicos y sujetos de polticas econmicas; complejizando, asimismo, las relaciones al interior de los hogares y su nexo con la ganancia y la acumulacin de capital.

S que tambin el psicoanlisis es una herramienta terica importante para tu proyecto, cmo abordas esta perspectiva?

S, justamente, para mi perspectiva crtica son sumamente importantes los trabajos desde el terreno de entrecruce entre psicoanlisis y feminismo, principalmente los de Julia Kristeva, Silvia Tubert, Elisabeth Roudinesco, como tambin mi lectura feminista de Freud, Klein y Lacan. El psicoanlisis me interesa desde el punto de vista de una teora de la cultura y tcnica de lectura en su conexin con la crtica feminista, que me ha permitido indagar en el complejo parental o la pregunta edpica. Exploracin tan necesaria para pensar en la maternidad y paternidad alrededor de la familia "heteronormativa" del siglo XIX, como receptculo en donde se inscribe el deseo sexual en la doble ley de la alianza (matrimonio) y la filiacin (los hijos), que tiene en su base el principio de prohibicin del incesto. La valoracin paulatina del matrimonio por amor nos habla de una revolucin de la afectividad, que en Chile y Amrica Latina es posible de observar sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo, la que se tradujo en la elaboracin de una moral civilizada en cuyo marco era posible la expansin tambin civilizada de la sexualidad femenina y masculina.

En el ttulo de tu trabajo mencionas un concepto que me parece sumamente relevante, estoy hablando de los reversos liberales. Me gustara, en primera instancia, que nos hablaras de esa nocin en el contexto del liberalismo del siglo XIX en Chile, a la vez que nos contaras, luego, cmo se relaciona esto con la maternidad.

La hiptesis general que propongo en mi trabajo es que la instalacin moderna del concepto de maternidad y su cristalizacin a fines del siglo XIX en Chile, se deviene a lo largo del mismo a travs de una lgica "biopoltica". Dicha lgica en nombre de la vida: su afirmacin, conservacin y proliferacin; estatiza y nacionaliza lo materno como una forma, por una parte, de regulacin y racionalizacin de la procreacin en favor de la patria y por otra de "ontologizacin" de lo femenino como cuerpo individual y cuerpo poltico.

En este sentido, hablo de reversos liberales para definir las biopolticas de un discurso nacionalista que constituir, paulatinamente y en el proceso de conformacin del Estado republicano, una ciudadana fronteriza o incompleta, la otra cara de la Repblica, que ver en la maternidad una funcin productiva para la patria.

Podras profundizar un poco en esa idea de una biopoltica en relacin con la maternidad?

Esta trama histrica que denomino biopoltica de lo materno, y que est por supuesto relacionada con la idea de trabajo materno a la que me refera antes, pues considero que en el centro del problema de la vida y el nacimiento est la tpica simblica y material que "semantiza" el cuerpo de las mujeres. Las madres del Estado tienen la labor, el trabajo, de parir y cuidar el nacimiento de la nacin, por su parte, el Estado tiene la atribucin de proteger y administrar la vida de las mujeres mediante mecanismos globales que reubican sus cuerpos en procesos biolgicos de conjunto, son las mujeres quienes favorecen la fecundidad y equilibrio de la poblacin.

Cuando hablo de biopoltica de lo materno me estoy refiriendo a que el fenmeno del nacimiento, no solo concebido como el hecho de parir, sino tambin de pertenencia a una comunidad de sentido nacional, est ntimamente imbricado con la maternidad como experiencia moderna de las mujeres y su proceso de nacionalizacin y estatizacin a lo largo del siglo XIX y sobre todo en sus ltimas dcadas.

Pero lo femenino y lo maternal se construyen histricamente como un lazo indisociable?

Lo femenino y lo maternal mantienen relaciones lgicas complejas y no son del todo indisociables; sin embargo, es, por una parte, el lazo de obligatoriedad patriarcal y la idea de subjetividad femenina biologizante que sostiene y, por otra, la naturalizacin que conlleva y no permite comprender la maternidad como un trabajo en la compleja red de relaciones sociales y econmicas, lo que estoy discutiendo a partir de la nocin de biopoltica de lo materno y su expresin ms material en el trabajo materno. Pero tambin en este umbral biopoltico que es la maternidad como trabajo reproductivo es en donde yo veo, por ejemplo, que las escritoras chilenas, y por qu no tambin latinoamericanas, ensayarn las primeras mutaciones de lo decible e imaginable respecto de las mujeres y su sexualidad.

Ms adelante me gustara volver sobre el rol de las escritoras en el siglo XIX, pero ahora quisiera que siguieras ahondando en la idea de los reversos liberales.

Un lugar central en esta dinmica histrica lo ocupa el proceso de hegemona ideolgica y estatal del liberalismo, racionalidad que institucionaliza y homogeniza la maternidad como la experiencia de gnero y sexualidad de las mujeres por antonomasia, otorgndoles una funcin productiva en el nuevo orden social y poltico republicano. El trabajo materno, desde este despliegue, preservara, nutrira y educara para la vida social en la nueva nacin que se busca conformar. De ese modo, la posibilidad biolgica de reproduccin y de dar a luz de las mujeres se convierte en un precepto social que naturaliza las prcticas de gnero e implica ciertos discursos que dan garanta a ese ordenamiento, dentro de ellos aquel que cobrar mayor relevancia en la cultura impresa de la poca tiene que ver con el eterno maternal, vale decir, el significado "biologizante" del cuerpo femenino a travs del que se afirma que el amor o instinto maternal es universal y deseable para/por todas las mujeres.

Abunda la literatura prescriptiva para las mujeres en la poca, sobre todo a partir de la dcada del 40 cuando la asuncin del discurso liberal-ilustrado en el mbito de la cultura es ms clara y comienzan a circular ideas que se comprometen con la educacin femenina, la ilustracin del bello sexo como se acostumbraba a decir en la poca, inaugurando el deseo republicano de la maternidad cvica. En este mbito, las figuras prevalentes para la ideologa nacional son la madre letrada o el ngel del hogar, las que valoran social y cvicamente a las mujeres por sus funciones reproductivas y el trabajo domstico que ejercen en su rol de madres de ciudadanos. Estos "ideologemas" representativos dan cuenta de una racionalidad que promueve un nuevo orden poltico liberal, que en Chile no logra hegemona estatal hasta la dcada del 60, y el anhelo de sancionar a travs de la familia los valores burgueses que le sirven de base.

Gran parte de tu investigacin se centra en figuras importantsimas del quehacer literario femenino de la poca, algunos nombres como Mercedes Marn del Solar, Rosario Orrego, Celeste Lassabe, Martina Barros, Delfina Hidalgo y Carmen Arriagada, entre otras, parecen constituir otro eje central en tu trazado. En relacin con ello, cmo visualizas la conformacin de la figura de la mujer letrada y escritora por esos aos? y cul es la razn de tu especial atencin en la prensa escrita?

Este trabajo vuelve sobre algunos de los problemas que abord en mi tesis doctoral Autoras femeninas fundacionales: escritoras chilenas y brasileas del siglo XIX (1840-1890) (Universidad de Chile, 2014). En l me interesaba estudiar la problemtica emergencia de la figura de la autora en los circuitos de cultura letrada en Chile y Brasil. En trminos generales, este ciclo lo denomin autoras femeninas fundacionales, en un sentido genealgico, y daba cuenta de la inscripcin paradojal de las escritoras respecto de los poderes enunciativos e interpretativos hegemnicos, los que las llevan a utilizar ciertas estrategias retricas y discursivas para posicionarse como sujetos de discurso y por qu no tambin polticamente desde el domus como espacio privilegiado de gestin femenina en la nueva lgica liberal que se institucionaliza a lo largo del siglo hacia una participacin en la sociedad civil como madres del Estado. Escritoras chilenas como: Mercedes Marn, Rosario Orrego, Quiteria Varas, Lucrecia Undurraga, Hortensia Bustamante, Victoria Cueto, Delfina Hidalgo, Martina Barros y Celeste Lassabe; y brasileas como: Juana Manso, Narcisa Amalia, Presciliana Duarte de Almeida, Maria Benedita Cmara Bormann, Jlia Lopes de Almeida, Anlia Franco, Josefina lvares Azevedo e Ins Sabino, desde mi perspectiva, "presentificaban" la autora como una forma particular de subjetividad moderna en las mujeres, la que se caracteriza por un modo de figuracin que se establece desde un entre lugar respecto de la cultura escrita e impresa en el siglo XIX. Espacio contradictorio que ahora preferira llamar, a partir de Silvia Rivera Cusicanqui, taypi (comunin problematizada) al pensar en el malestar de las escritoras brasileas y chilenas hacia el cambio de siglo, por ejemplo, en lo que respecta a la maternidad, entendida esta como trabajo reproductivo en un nuevo ciclo del capitalismo mundial y neocolonial que pondr en funcin en la regin el proceso de modernizacin finisecular.

Bien, y en qu ha cambiado tu posicin al respecto hoy en da?

Ese era el eje central de mi argumento en ese entonces, no obstante, su sentido menos evidente, y que es aquel que quiero seguir hoy en este nuevo proyecto con respecto a Chile, tena que ver con la idea de rastrear los inicios del feminismo a travs de la nocin de autora y sus efectos de sentido cuando comienza a madurar la demanda de emancipacin por parte de las escritoras, fundamentalmente a fines de siglo. Las mujeres feministas en diferentes momentos han alterado la grafa de lo simbolizable, al provocar mutaciones efectivas de diverso carcter tanto en las polticas nacionales y regionales como en las relaciones materiales, sexuales y raciales. Campos de disputa por el poder/saber/desear/hacer que las mujeres escritoras del XIX perturbaron con su malestar e insolencia ante los interdictos patriarcales.

Respecto de la prensa, que era algo que estaba en tu pregunta de hace un rato, esta fase fundacional de la escritura de mujeres para un pblico y en lo pblico se caracteriza por su constante actividad literaria en la economa impresa de la poca, sobre todo en peridicos y revistas que son los soportes ms usuales y legitimados. Las escritoras no solo daban a la prensa sus escritos, sino que tambin aparecen como gestoras culturales, ellas tenan medios propios, por ejemplo, Rosario Orrego, Lucrecia Undurraga, Celeste Lassabe.

Finalmente me gustara que comentaras el desarrollo del movimiento feminista hacia fines del siglo XIX en Amrica Latina y especialmente en Chile. Adems, no puedo dejar pasar la oportunidad de preguntarte por la actualidad. Haciendo mencin principalmente a las discusiones recientes respecto a cuestiones tan trascendentales para las mujeres y el feminismo como es el aborto, cul es tu visin respecto a los movimientos feministas y a la maternidad en Amrica Latina en pleno 2017?

- El ejercicio de la palabra por parte de un grupo significativo de escritoras chilenas y latinoamericanas, del que venamos hablando, se presenta como un hito fundamental en la historia de las mujeres y del feminismo en Amrica Latina. Yo parto por ah con la historia del feminismo moderno, es decir, cuando estas escritoras comienzan a demandar educacin para las mujeres, bajo el rotulo inaugural de la emancipacin, nombres como Martina Barros y Lucrecia Undurraga en Chile, Juana Manso y Juana Manuela Gorriti en Argentina, Clorinda Matto y Carolina Freire en Per, Presciliana Duarte de Almeida e Ins Sabino en Brasil, Adela Zamudio en Bolivia, entre muchas, muchas ms. Estas autoras ajustan cuentas con el deseo de familia y maternidad hegemnico, ensayando nuevas arenas de simbolizacin.

Qu lugar social ocupaban estas mujeres escritoras?

Si pensamos en la instancia de la letra y su circulacin en el siglo XIX, son principalmente las mujeres de la lite criolla quienes son apeladas por este tipo de discurso pblico y tambin quienes se sienten ms seducidas por la importante posicin social que deben y pueden ocupar ahora. El deseo de la madre regulado por la ley del pater familias y el Estado impondr a las mujeres ciertas costumbres arregladas como muestra de una maternidad civilizada, tales como ser castas antes del matrimonio, ser virtuosas y por ello rechazar el lujo, aprender a administrar la economa domstica, ser solcitas y sumisas con sus maridos y adems, en el mbito ms pblico, ejercer la caridad con los ms vulnerables. No obstante, no todas las mujeres de la lite asumirn este mandato sin prerrogativas, muchas de ellas mediante la escritura de novelas, ensayos, poesa y la publicacin de medios impresos inscribirn no solo un discurso emancipador, sobre todo a partir de la dcada del 70 en adelante, sino tambin disputarn su entrada en la cultura escrita como autoras.

Y cundo el feminismo como movimiento?

El feminismo como proyecto mancomunado de liberacin deviene a fines del siglo XIX y comienzos del XX, como sabemos, desde la experiencia de proletarizacin de las mujeres trabajadoras. Las ideas anarquistas tendrn una amplia circulacin, articulndose en torno a ellas los primeros colectivos feministas, cuya figura faro ser la anarquista catalana Beln de Srraga (1874-1951), quien viaja por toda Amrica Latina propugnando el feminismo y el anticlericalismo. La experiencia ampliada de la familia patriarcal o "patricntrica", figurada a lo largo del XIX a partir de las construcciones de gnero y sexualidad patricias, es interrogada desde este primer feminismo, codificando las variaciones del cronotropo del padre. Ahora bien, la idea de la familia romntica no era del todo una vivencia cotidiana para las mujeres del bajo pueblo, quienes muchas veces deban levantar una familia monoparental y vivir la experiencia del huachero de sus hijos como marca de la infamia. No obstante, la carencia del concepto familiar hegemnico posibilit que estas mujeres ensayaran vas de liberacin y desarrollo social, cultural y econmico mediante el trabajo productivo y la participacin en agrupaciones sindicales, mutualistas y especficamente feministas, a la vez que cuestionaban la divisin sexual del trabajo afectivo y del cuidado al interior del matrimonio y el sacramentado hogar mariano de la oligarqua.

Este primer feminismo, desde mi perspectiva, da una vuelta importante a la nocin que vena trabajando de biopoltica de lo materno en los mrgenes de una comunidad falcrata. La nacionalizacin e institucionalizacin de la maternidad es puesta en cuestin para ensayar formas diferentes de femineidad y articulaciones alternativas de la familia moderna, a travs de una nueva nocin poltica que se sumaba a la agenda anarquista y socialista, la del feminismo. El ideario de este feminismo inicial abogaba por el reconocimiento de la capacidad intelectual y laboral de la mujer, y el derecho a participar de la vida cvica y poltica de los pases de la regin, todo lo cual se asumira en la necesaria organizacin de las mujeres en contra de la desigualdad entre los sexos y a favor de la lucha de clases. Un caso ejemplar, en este sentido, es la obrera tipgrafa Carmela Jeria, quien publica el primer peridico anarco-feminista en Valparaso, La Alborada (1905-1907).

Ya en el siglo XX, cmo ves la situacin de ciudadana fronteriza de las mujeres?

Para que la situacin de ciudadana fronteriza de las mujeres cambiara en algo debieron pasar varias dcadas ms. Alrededor de los aos de 1920 y 30, el sufragismo ser el ncleo aglutinador hacia donde se dirigir la primera ola del feminismo latinoamericano, bajo el territorio del feminismo liberal agenciado desde las clases medias y altas. Esta segunda fase de los feminismos latinoamericanos a comienzos del siglo XX perder la radicalidad que caracterizaba a los feminismos anarquistas y socialistas, para configurar lo que se ha llamado en Brasil, por ejemplo, feminismo bien comportado, es decir, un feminismo de damas respetables que negocian dentro de los lmites del liberalismo. El discurso "maternalista" se volver hegemnico luego de la Segunda Guerra Mundial en la lucha por alcanzar la ciudadana, sobre todo en aquellos pases en que el voto todava estaba negado a las mujeres. As, por ejemplo, en Mxico el igualitarismo cede su lugar a la reivindicacin de una ciudadana especfica de las mujeres, vale decir, una proyeccin en la sociedad de sus cualidades o capacidades maternas, ellas eran quienes podan lograr el efecto moralizador tan caro a la poltica. Hermila Galindo, una de las figuras ms relevantes para la discusin sobre el sufragismo en Mxico, public el semanario La Mujer Moderna (1915-1919), rgano de politizacin feminista, y colabor en la organizacin de los Congresos Feministas de Yucatn, los que reunieron a profesoras de primaria en torno a la bsqueda de reformas en la legislacin civil en el perodo posrevolucionario. Si bien el discurso de Galindo abogaba por el igualitarismo, tambin sustentaba el derecho al sufragio en la idea de la responsabilidad social de las mujeres como madres. Son muchas las mujeres o organizaciones de este feminismo liberal que ajustarn cuentas con el deseo de maternidad republicana: en Per, Mara Jess Alvarado; en Brasil, Bertha Lutz; en Uruguay, Mara Abella o Paulina Luisi; en Argentina, Julieta Lanteri o Alicia Moreau; en Chile, Elena Caffarena o Amanda Labarca, entre muchas ms.

Cules seran estas dos fases?

Como bien sabemos, el feminismo se reactiva a nivel continental a fines de la dcada de los setenta. Luego de un largo perodo que Julieta Kirkwood llam silencio feminista, se articula una segunda ola feminista o neofeminismo, como prefiere llamarlo por ejemplo Nelly Richard; en cuyo territorio destacan los feminismos de la resistencia poltica en las dictaduras militares o cvico-militares del Cono Sur. El feminismo en este nuevo escenario adquiere la fuerza de un movimiento poltico regional, se celebran los primeros encuentros feministas de Amrica Latina y El Caribe, tambin el decenio de las mujeres de Naciones Unidas ser un nudo de discusin importante para la diversidad de feminismos; no obstante, una de las caractersticas que singulariza a este nuevo momento tiene que ver con la articulacin de conocimiento terico feminista y la inauguracin de conceptos como patriarcado y gnero que vienen a desentraar el anquilosado espectro del eterno maternal. En Chile, un colectivo clave fue el Crculo de Estudios de la Mujer del que la propia Kirkwood fue una de sus fundadoras. Quiero destacar y solo muy brevemente, que la funcin mortuoria de la "gubernamentalidad" moderna vuelta hiprbole en el terrorismo de Estado, es pensada por las feministas en este nuevo ciclo de lucha a travs de una retrica poltica de los cuerpos que se pregunta por las vidas que importan o que merecen morir en los sistemas simblicos y materiales de dominacin. Creo fundamental que las feministas latinoamericanas abran esta pregunta en el pleno proceso de financiarizacin descarnada de la vida que el neoliberalismo comenzar a poner en juego, lo que no hace ms que demostrar que lo personal es poltico.

En los noventa no solo asistimos a la institucionalizacin del feminismo en la academia o a su "oenegizacin" de nuevo cuo como demanda tan fuerte la feminista boliviana Mara Galindo a las que ella llama tecncratas de gnero. El debate en torno a la autonoma feminista es un nudo que encontramos en el feminismo ochentero, pero que de los noventa en adelante sobre todo a partir de la experiencia del colectivo feminista boliviano Mujeres Creando o el feminismo comunitario indgena de Julieta Paredes, como tambin el de Las Cmplices, orquestado por chilenas y mexicanas se ha posicionado como el espacio necesario para poder idear y practicar el feminismo como fuerza "despatriarcalizadora", anticapitalista, antirracista y anticolonial, como tambin una agencia crtica contra la heterosexualidad obligatoria, todo lo cual nos habla de una nueva fase.

En la diversidad de estos feminismos, veo el deseo de un pachakuti feminista, retomando palabras de la gran sociloga y activista aymara Silvia Rivera Cusicanqui, como el horizonte de expectativas hacia donde debe dirigirse la lucha antipatriarcal y anticolonial. El tejido simblico en torno a la biopoltica de lo materno se trama, sobre todo en Bolivia, desde las diferencias de gnero, clase, raza y espacio geopoltico, inaugurando un pensamiento feminista creativo y provocador que pone en jaque la posibilidad de Estados neoliberales o posneoliberales con perspectiva de gnero.

Y brevemente, qu pasa en Chile?

No puedo dejar de advertir que el peso que en Chile tiene la biopoltica de lo materno explica, entre otras razones claro est, la permanente saturacin de los discursos pro-vida en la lucha que hoy damos por el derecho legtimo al aborto o contra los cdigos misginos que perpetan el femicidio. Biopoltica cruzada por las dinmicas del capital transnacional, que requiere de nuevos ciclos de acumulacin originaria o quema de brujas, como seala la feminista italiana Silvia Federici, en la regin.

Fuente: http://www.eldesconcierto.cl/2017/03/19/carol-arcos-academica-de-la-universidad-de-chile-conversa-sobre-maternidades-y-feminismo/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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