Portada :: Espaa :: Rebelin en los cuarteles
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2017

la violencia fue extrema y el objetivo era el exterminio del enemigo
El fin de la guerra

Jos Luis Romero
Rebelin


La existencia misma de las instituciones republicanas, Gobierno, Diputacin Permanente de las Cortes, junto con los partidos polticos y las organizaciones creadas para la ayuda a los exiliados hacan de la victoria fascista, una victoria incompleta y pendiente de la evolucin que llevara la II Guerra Mundial en la que se confiaba en la derrota del franquismo si las potencias occidentales lograban vencer al nazismo alemn y al fascismo italiano que haban contribuido a la victoria franquista.

As, para organizar esas instituciones, tras el pronunciamiento de Casado en el que se produjo una brecha insalvable con los comunistas, el Consejo de Defensa tampoco consigui frenar las represalias franquistas, cebndose con polticos, sindicalistas, profesores e intelectuales, pero, sobre todo y especialmente con campesinos sin tierra y jornaleros.

Esta violencia sin lmites sumaba a los 90.000 fusilados frente populistas durante la guerra a otros 60.000 ms, una vez finalizada sta. Tambin evidenciaba la brutal represin, el hecho de que hubiese 300.000 presos polticos en 1939 y cerca de 500.000 exiliados.

Desde el principio de la sublevacin la violencia fue extrema y el objetivo era el exterminio del enemigo.

Queipo de Llano en una de sus alocuciones radiofnicas:

Nuestros valientes Legionarios y Regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombre de verdad. Y, a la vez, a sus mujeres. Esto es totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrn lo que son hombres de verdad y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen.

Maana vamos a tomar Peaflor. Vayan las mujeres de los rojos preparando sus mantones de luto.

Estamos decididos a aplicar la ley con firmeza inexorable: Morn, Utrera, Puente Genil, Castro del Ro, id preparando sepulturas! Yo os autorizo a matar como a un perro a cualquiera que se atreva a ejercer coaccin ante vosotros; que, si lo hiciereis as, quedaris exentos de toda responsabilidad. Queipo de Llano.

El nmero de asesinatos directos cometidos por el terror blanco en retaguardia durante la guerra fue de unos 90.000 muertos pertenecientes a los defensores de la Repblica. Al terminar la guerra, la represin sigui en la misma lnea, fusilando a otras 60.000 personas afines al frente popular sin el ms mnimo derecho a la defensa. Provincias como Sevilla, Crdoba, Badajoz o Zaragoza fueron especialmente castigadas por esa brutal represin, aunque ninguna parte del territorio nacional quedara exenta de la violencia franquista.

Claro que los fusilamos. Qu esperaba? Supona que iba a llevar CUATRO MIL rojos conmigo mientras mi columna avanzaba contrarreloj? Supona que iba a dejarles sueltos a mi espalda y dejar que volvieran a edificar una Badajoz roja? Juan Yage Blanco

A la gigantesca magnitud de los asesinatos directos habra que sumarle la ms subjetiva cifra de muertos, en este caso, difcil de estimar, teniendo en cuenta la extensin de la miseria por todo el territorio nacional y la persecucin y exclusin social de todos aquellos que fueran simpatizantes o familiares de stos de la Repblica. En sus municipios no se les daba trabajo y eran sometidos a tremendas humillaciones, adems de sufrir el hambre y todo tipo de enfermedades. Nada ms que por culpa de la tuberculosis, murieron entre 1942 y 1945 unas 78.000 personas. El nmero de muertos es imposible de calcular con criterios objetivos, aunque es fcil comprender la magnitud de la represin franquista atendiendo a la persecucin sufrida por los perdedores de la Guerra Civil.

Desde el inicio de la contienda y especialmente desde 1937 en el que los rebeldes tomaron el norte y hasta la cada de Catalua llegaron a ser 500.000 exiliados a travs de la frontera francesa, aunque parte de ellos volvieron de forma gradual a Espaa, tambin huyeron de la represin durante la dcada de los cuarenta unos 35.000 espaoles. Por otra parte, el nmero de presos que se acumulaban en las crceles y campos de concentracin franquistas al final de la contienda ascendan a 300.000 republicanos en crceles y otros 137.000 en campos de concentracin, especialmente trabajadores y jornaleros del campo. Estas cifras variaron a lo largo de la guerra y especialmente en posguerra evolucionando durante los aos cuarenta hasta llegar a la prctica desaparicin en 1952, aunque a la altura de 1956 todava haba una poblacin reclusa por causas relacionadas con la Guerra Civil de unas 20.000 personas, muchos de ellos trabajando para empresas privadas y en construcciones pblicas para redimir sus condenas.

An as y una vez reconocido el rgimen por la mayora de pases, se intent continuar con las instituciones republicanas en el exilio, aunque el presidente legtimo Manuel Azaa dimiti nada ms reconocer Francia e Inglaterra el nuevo rgimen, siendo acusado por Negrn de traicin. El Presidente de las Cortes, Martnez Barrio se neg tambin a asumir la Jefatura del Estado, siendo Negrn quien asumiera la responsabilidad an con la oposicin de los partidos republicanos y de parte del PSOE, aunque con el apoyo del PCE.

No ocurri lo mismo con la creacin del Servicio de Evacuacin de Republicanos Espaoles (SERE) en la que en principio participaron todos los grupos polticos y que no pas de ser una institucin burocratizada que corra con los gastos de los altos cargos y en mucha menor proporcin en la ayuda a los desplazados. Sin embargo, s que sirvi para mantener internacionalmente la ilegitimidad del rgimen franquista.

La naturaleza del primer franquismo fue la del partido nico FET de las JONS (El Movimiento) y el alineamiento con las potencias centrales del EJE que le haban ayudado a conseguir la victoria en la Guerra Civil. Esa poltica de no beligerancia en la II Guerra Mundial y alineacin con los fascismos dur mientras los avances alemanes les fueron favorables en la guerra y se mantuvo una actitud clara de simbologa fascista en el interior y en el exterior a travs de Serrano Suer. Sin embargo, segn cambiaba la suerte de la contienda y avanzaban posiciones los aliados, el primer franquismo va a mutar y va a aparecer cara al exterior una nueva imagen que proyectar, desde el cambio de no beligerante a neutral y especialmente desde el termino de la contienda en 1945 en el que el rgimen va a quedar aislado internacionalmente hasta aproximadamente 1953 en el que la Iglesia Catlica a travs de Accin Catlica y Nacional de Propagandistas actuar como pantalla del rgimen hasta 1959 y el Plan de Estabilizacin. El curso de la guerra va a cambiar desde el verano de 1941 en el que el ejrcito rojo se recompone y comienza a avanzar y especialmente a partir de diciembre y durante el 1942 en el que las derrotas alemanas van a inclinar definitivamente la guerra. En el verano de 1942, el atentado de Begoa fue aprovechado por Franco para desbancar a los falangistas del poder y cesar a Serrano Suer como ministro de exteriores.

El mximo representante del intento de fascistizacin del rgimen fue Serrano Suer, dirigente del partido y Ministro de Gobernacin y de Exteriores, especialmente en 1940 y hasta 1942 en el que comienza el viraje del rgimen con la destitucin de Serrano Suer y el enmascaramiento de la ideologa fascista debido a los progresos de los aliados en la II Guerra Mundial.

Realmente, el falangismo nunca ejerci como nico mando, sino que estuvo supeditado a los intereses y al arbitraje del Jefe de Estado, el generalsimo Franco que no se vio obligado por las pretensiones del partido, aunque mantuvo su simbologa oficial y se tuvo la pretensin del encuadramiento masivo en FET de la poblacin a travs de secciones como el Frente de Juventudes, la Seccin Femenina, etc., y se le dio la facultad de organizar el sindicalismo.

El funcionamiento de las primeras organizaciones de ayuda a los refugiados estara marcado por la diferencia de criterios en la asignacin de los fondos entre el presidente del Gobierno, Juan Negrn e Indalecio Prieto. El primero pretenda mantener los fondos para el regreso a Espaa de las instituciones, mientras que Prieto era partidario de que fuesen asignadas a los exiliados que eran los que peor lo estaban pasando. Adems de los distintos puntos de vista que ofrecan en ese aspecto, exista un enfrentamiento personal entre los dos lderes.

Las primeras plataformas unitarias antifranquistas en el exilio estuvieron marcadas por las disputas entre partidos e incluso personales. En primer lugar, a finales del 39, apareci Alianza Democrtica Espaola (ADE) de carcter moderado y cercana al gobierno del Reino Unido, mientras que poco ms tarde, en 1940, se formaba en Mxico una plataforma claramente republicana, formada por Unin Republicana, Partido Republicano Federal e Izquierda Republicana, teniendo a Martnez Barrio como lder que una vez lleg a Mxico no dud en presentarse como Presidente de las Cortes y de la Repblica y marginado a los socialistas.

No tardara en aparecer una nueva plataforma, conmemorando la victoria del frente popular a la altura de 1942 se constituye Unin Democrtica Espaola (UDE) que rene al PCE, PSOE, UGT, PSUC, Partido Federal y Unidad Republicana Espaola y no durara mucho, ya que las diferencias entre los intereses de Negrn y de los comunistas volvan a distanciarse, ponindose estos ltimos al servicio de la URSS.

En Francia, en el verano de 1942 se constituy Unin Nacional Espaola (UNE) dirigida y formada por comunistas que actuara en el sur de Francia, enviara cuadros de mando clandestinos a Espaa para organizar una insurreccin nacional y formaron guerrillas, llegando a invadir con tres mil guerrilleros el Valle de Arn en 1944.

A partir del cambio de signo en las operaciones desde 1943 a favor de los aliados, se redobl el esfuerzo en la creacin de plataformas unitarias contra el franquismo, creando la ms importante de todas en la que los partidos van a superar sus diferencias en defensa de las instituciones republicanas. Martnez Barrio sera su presidente, teniendo como secretario a Indalecio Prieto. Se crearon delegaciones en todos los pases americanos y en algunos europeos, llevando a cabo una gran actividad y consiguiendo su mayor xito en la conferencia inaugural de la ONU remarcando el carcter fascista del rgimen y consiguiendo la exclusin de Naciones Unidas. Tras los xitos obtenidos, el 1 de agosto de 1945 se convocaron Cortes y se restablecieron las instituciones republicanas con la formacin del Gobierno Giral.

De todos modos, los xitos hay que tomarlos con moderacin, tanto EEUU como Reino Unido se desentendieron de la causa republicana espaola y Churchill fue ms all sintindose comprensivo con la dictadura franquista, aunque el jarro de agua fra a las instituciones y plataformas antifranquistas en el exilio, llegara en 1950 con la retirada de la resolucin condenatoria a la Espaa de Franco por parte de la ONU y la vuelta de los embajadores y restablecimiento de las relaciones internacionales debido, principalmente al cambio poltico internacional y la aparicin de dos bloques militares y de la guerra fra en la que Franco poda ser un aliado provechoso debido a su marcado anticomunismo, pero sobre todo, por la situacin geoestratgica de nuestro pas.

La resistencia armada comenz con el inicio de la Guerra Civil y continu en la postguerra para defenderse de la represin franquista, pero fue a mediados de los 40 cuando arreci la accin guerrillera, especialmente de manos del PCE y con la accin de mayor transcendencia que fue la invasin del Valle de Arn que obligara a Franco a reforzar la zona de los Pirineos con ms de 100.000 soldados.

Los distintos grupos polticos y sindicatos tuvieron sus propias guerrillas ms o menos afines y las defendieron y ayudaron hasta que a principios de los cincuenta las organizaciones antifranquistas, al menos, pblicamente, abandonaban progresivamente el apoyo a la resistencia armada.

A los 25 aos de finalizada la guerra, poda darse por concluida la resistencia guerrillera con la escalofriante cifra de 25.000 a 30.000 represaliados a los que habra que sumar los huidos de Espaa, unos 35.000, ms unos 10.000 detenidos por la polica.

Los partidos polticos, a partir de principios de los cincuenta, apostaron por abandonar la resistencia armada e intentar infiltrar agentes dentro de las instituciones franquistas.

Distintos grupos favorecieron tambin la violencia urbana mediante atentados terroristas, como el FRAP, el MIL y la propia ETA.

Para finalizar, el trgico balance de la represin franquista es difcil de valorar. Distintos autores han tratado de obtener los datos objetivos de esa brutal represin, poniendo el acento en el nmero de vctimas sin atender demasiado a multitud de cuestiones colaterales de difcil valoracin.

An as, los datos objetivos son lo suficientemente dramticos como para hacernos una idea de la amplitud de una represin generalizada que pretenda exterminar de raz a las ideologas liberal, marxista, etc., y con los mtodos democrticos por considerarlos contrarios a la forma de ser de los espaoles.

Jos Luis Romero es militar del Ejrcito de Tierra, profesor universitario, miembro del colectivo Anemoi y de la Asoc. ACMYR.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter