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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2017

Francia
La tormenta y la brjula

Lon Crmieux
A lencontre


Decir que Francia atraviesa una crisis es un eufemismo. Cada da emergen nuevos elementos de una crisis poltica de los dos pilares de la vida poltica francesa desde hace ms de cuarenta aos: el Partido Socialista (PS) y Les Rpublicains (LR), el partido proveniente del gaullismo. De cara al futuro no se puede excluir la sorpresa que Marie Le Pen resulte ganadora en las prximas elecciones presidenciales. Esta crisis poltica e institucional es tambin el producto de una crisis social en la que, por desgracia, la polarizacin poltica beneficia a la derecha y a la extrema-derecha.

Aun cuando en las ltimas semanas hemos asistido a situaciones inesperadas, lo ms probable es que ni el PS ni LR estn presentes en la segunda vuelta de las presidenciales del 7 de mayo. Situacin indita que tendr efectos de rebote en las elecciones a la Asamblea Nacional. En Francia, la mecnica electoral puesta en pie en 2002 hace que el resultado de las presidenciales influya en las elecciones a la Asamblea Nacional que tienen lugar unas semanas ms tarde, en las que el partido del presidente electo sale sistemticamente beneficiado.

As pues, probablemente estamos en vsperas de una seria reorganizacin en el campo de los partidos polticos institucionales y puede que de una crisis poltica de gran envergadura.

Desde hace algunas semanas vienes operando tres fenmenos nuevos:

1- Una crisis sin precedentes del partido Les Rpublicains

Una crisis que emergi con la revelacin de la malversacin de fondos pblicos de Franois Fillon, su candidato a la presidencia. Desde hace dos meses, los periodistas de investigacin, fundamentalmente de Le Canard enchan y de Mediapart, no paran de destilar nuevos elementos que ponen al descubierto prcticas que, si bien no tienen nada de novedosas y no son exclusivas de Franois Fillon, tienen un efecto daino. Franois Fillon, que durante las primarias de la derecha construy su campaa en base a una imagen del Mr. Proper, aparece como el campen de la malversacin de fondos pblicos para beneficio personal.

Desde hace ms de un mes su campaa es inaudible, totalmente asfixiada por este escndalo y su narcisista obstinacin por no retirarse. Uno tras oto, durante el mes de febrero, la casi totalidad de las y los dirigentes de LR, con Sarkozy a la cabeza, estaban convencidos del enorme riesgo que supona mantener a Fillon como candidato e intentaron encontrar una solucin de recambio para que la derecha pudiera llegar a la segunda vuelta de las elecciones. Ahora bien, si en diciembre Fillon logr imponerse en las primarias de la derecha a los candidatos naturales Sarkozy y Jupp-, fue a causa de la debilidad y el descrdito de estos dirigentes ante un electorado de lo ms reaccionario, que prefiri plebiscitar a un catlico conservador y ultra-liberal.

Ente el 1 y el 5 de marzo, cuando se anunci que la justicia inculpara a Filln, casi todos los dirigentes de LR le pidieron que se retirara, empezando por su portavoz y su director de campaa. Por otra parte, los centristas del UDI, aliados a LR, pusieron en solfa su apoyo. Pero la direccin del partido no tuvo el coraje de imponer la dimisin a Fillon. De entrada, porque esta direccin fue incapaz de ponerse de acuerdo sobre una candidatura alternativa que pudiera agrupar a las distintas corrientes. Y en segundo lugar, porque Fillon proclam que se mantendra contra viento y marea, impulsando una campaa contra el aparato del partido.

Totalmente aislado en su interior, pero viendo la debilidad de su direccin, Fillon jug la carta de la movilizacin del ala ms conservadora, la ms reaccionaria, de quienes le apoyan, organizada por el movimiento Sens commun (puesto en pie en 2014 por activistas de la Manif pour tous que se opona al matrimonio homoxesual), al margen del partido.

Con el apoyo de Sens Commun y del semanario de extrema derecha Valeurs actuelles, el 5 de marzo Fillon organiz una manifestacin cuyo objetivo era denunciar a los jueces e imponerse al aparato del partido. Y tomando como base el xito de haber reunido entre 40 y 50 000 personas en la Plza de Trocadero en Paris, logr imponer su permanencia. En las 48 horas siguientes, la direccin de LR, temerosa de que sectores enteros de su electorado ms reaccionario bascularan hacia Marine Le Pen, capitul a la unanimidad y renov su apoyo a Franois Fillon.

Los mismos que la vspera fustigaron a Fillon en nombre de la honradez, exigindole que se retirara, se tragaron su moral. Como lo hicieron los centristas de la UDI, que a pesar de que unos das antes utilizaron un lenguaje duro contra las mentiras de Fillon, le renovaron su apoyo a cambio de 20 puestos suplementarios en las legislativas que vendrn tras las presidenciales Todo esto sera como para rer si no fuera una muestra de la desintegracin de LR, de su sumisin a su sector ms reaccionario bajo la presin del Front National, y de una fuerte polarizacin poltica a la derecha.

Por otra parte hay que sealar las desafecciones, que se multiplican, de un sector del partido en torno a Alain Jupp, varios de cuyos partidarios se uman a la campaa de Emmanuel Macron.

2- La explosin anunciada del Partido Socialista

En el PS tambin actan las tendencias centrfugas. Hamon logr la benevolencia de la direccin del PS, que le ha aceptado como candidato oficial, a cambio de una campaa tona que deja de lado un balance crtico de los distintos gobiernos bajo Hollande. Campaa sin relieve, que slo se beneficia de la retirada a su favor del candidato de EELV [los verdes]. Tambin aqu a cambio de unas cuarenta circunscripciones para las legislativas /1

La victoria de Hamon en las primarias del PS se present como el efecto Corbyn a la francesa. En parte es cierto: es la expresin del rechazo de las y los electores de las primarias de izquierda que queran infligir un castigo a las polticas liberales de Valls y al quinquenio de Hollande. Pero la comparacin termina ah. Desde que fue elegido, Hamon se ha adaptado con habilidad al aparato del PS, asumiendo incluso que comparte lo fundamental del balance de Hollande. En torno a la campaa de Benot Hamon tampoco existe la sombra de una movilizacin popular, y su propuesta estrella de renta universal se ha adaptado a los compromisos necesarios con la direccin del PS.

As pues, Hamon no es, ni mucho menos, un candidato anti-austeridad, un candidato de ruptura con las reglas neoliberales de la Unin Europea. Pero esa lealtad no impide la lenta hemorragia de responsables de PS que se van alineando con las huestes de Emmanuel Macron: los ltimos en hacerlo, son Bertrans Delan, antiguo alcalde de Paris, y Yves Le Drian, ministro de defensa. La seguridad de que Hamon no llegar a estar en la segunda vuelta alimenta un clima particular en el PS. Oficialmente, la direccin contina apoyando a Hamon y amenaza con la exclusin y el rechazo a incluir en las listas para las legislativas a quienes apadrinen la candidatura de Macron.

Pero en paralelo, cada vez ms y ms dirigentes y electos del PS se prepararan para el da despus de l 1er turno. Apadrinado por Pierre Bartolom, presidente socialista de la Asamblea Nacional, circula un manifiesto de diputados del PS a favor de votar por Macron si la democracia est en peligro y solo queda esa alternativa. Su amigo poltico Manuel Valls, antiguo Primer Ministro derrotado por Hamon en la primarias, acaba de manifestar pblicamente que no apoyar a Benot Hamon. La gran mayora de los ministros actuales se sita al margen de la campaa del PS mostrando una simpata soterrada a favor de Macron. Incluso Franois Hollande, muestra este apoyo a la chita callando. Mucha gente est a la espera de un escenario para el que no existen muchas posibilidades que se produzca: que la segunda vuelta abra la posibilidad para un acuerdo slido con Emmanuel Macron, que atene las consecuencias del fracaso de Hamon en las legislativas para el PS.

Porque el PS, como LR teme que el efecto Macron barra a sus candidatos en las legislativas de junio. En todo caso, las prximas elecciones tendrn un efecto corrosivo sobre el PS. Si bien la candidatura de un crtico ha bloqueado el ascenso de Melenchon, conjugada con el empuje del social-liberal Macron, la victoria de ste llevar a la explosin del PS. El proyecto de Manuel Valls de un partido semejante al Partido Demcrata de Matto Renzi puede llegar a concretarse sin el PS, o al menos a partir de sus cenizas! Efectivamente, el PS en tanto que tal tiene una relacin de fuerzas muy dbil frente a Macron.

3- El acenso atrpalo-todo de Emmanuel Macron

Con sus orgenes en una orientacin social-liberal de Hollande y Valls, emancipado del PS y de su balance, ha tenido xito ah donde muchos otros haban fracasado antes que l: crear un movimiento de centro-derecha capaz de situarse por delante de la social-democracia y de los aliados demcrata-cristianos del movimiento gaullista.

Mediticamente, aparece como rompiendo con los viejos partidos, dando una imagen joven y moderna sobre las cuestiones societales y liberal en las cuestiones econmicas. Anuncia su voluntad de que al menos la mitad de los candidatos que presentar a las legislativas provendrn de la sociedad civil, es decir, sin antecedentes polticos.

Desde el inicio rechaz cualquier acuerdo de aparato con las corrientes provenientes del PS o de la derecha, y su fuerza en los sondeos, el xito de sus mtines y la polarizacin meditica le ofrecen los medios necesarios para mantenerse en esa posicin.

Evidentemente, las polticas propuestas por Macron no son nuevas. Se nutren de las recetas liberales elaboradas bajo Sarkozy y Hollande, del que fue consejero y ministro. El principal artfice de su programa es Jean Pisani-Ferry, economista y alto funcionario, social-liberal blanqueado en los crculos ministeriales, sobre todo en torno a Dominique Strauss-Kahn. El programa econmico no tiene nada de nuevo: se centra en la reduccin del gasto y del ingreso pblico, la perpetuacin de las exenciones patronales sobre los salarios e impuestos, nuevas contrarreformas del Cdigo Laboral y el trnsito progresivo hacia un sistema de pensiones por capitalizacin. Para organizar la renovacin de sus electos y representantes en las regiones ha optado por un viejo notable, Jean-Paul Dovoye parlamentario de ala Chirac de la derecha. A pesar de ello, la imagen que ofrece es de novacin. Adems Macron logra polarizar tanto ms en el PS y en LR en la medida que el perfil de los candidatos de estos partidos generan un efecto centrfugo hacia el centro Valls y Jupp habran reducido considerablemente el espacio de Emmanuel Macron.

Por ltimo, las encuestas de estas ltimas semanas le sitan como el nico capaz de poder derrotar a Marine Le Pen, polarizando al electorado de izquierda que ha luchado contra las leyes Macron (liberalizacin del transporte y beneficios para la patronal) y y la ley El Khomri (reforma de la Ley del Trabajo). Actualmente, an sin un partido previamente constituido, Macron se aprovecha de los trnsfugas del PS, de la UDI y de LR para estructurar su campaa y preparar las legislativas.

As pues, si gana en la eleccin presidencial puede disponer de los medios que le permitan rechazar un acuerdo de aparato con el PS o los partidarios de Jupp, con lo que la cuestin de las alianzas se trasladara al mes de juno. En todo caso, su xito tendra un efecto explosivo en el PS y un efecto corrosivo sobre la derecha: UDI-LR.

Polarizacin a la extrema-derecha

Todos estos elementos refuerzan la polarizacin hacia la extrema-derecha de Marine Le Pen, al punto de asegurar su presencia en la segunda vuelta, sin que se pueda descartar totalmente su victoria. Como en muchos pases de Europa, la extrema-derecha ha cosechado los frutos de la crisis social apoyndose en la lgica del repliegue identitario nacionalista al que, a falta de un polo poltico anticapitalista y activo en los sectores populares, pueden sumarse muchos electores afectados por las polticas de austeridad.

Las polticas liberales aplicadas por la social-democracia han acentuado estos fenmenos. Adems, la poltica securitaria e islamfoba del Estado y el racismo institucional del gobierno Valls tambin han llevado el agua al molino del Frente Nacional. La influencia del FN se ha extendido ampliamente en el seno del ejrcito y de la polica, en donde los gobiernos socialista han alimentado las tendencias ms reaccionarias.

El rechazo a la acogida de inmigrantes y las polticas ultra-securitarias impulsadas tras los atentados tambin han sido capitalizadas tanto por el ala ms reaccionario de LR como del FN. Las encuestas muestran que en el maelstrm electoral actual, el electorado de Le Pen permanece estable, incluso poco sensible a los escndalos financieros en los que est implicado el FN.

A la izquierda del PS, las perspectivas no estn a la altura de la crisis poltica.

Jean-Luc Melenchon logr imponer su candidatura a sus socios del Front de Gauche (PCF, Ensemble!), a quienes sabote para impedir que controlaran su autoproclamada candidatura de La France Insumise (FI) cuyos representantes locales y programa estn bajo el control exclusivo del propio Melenchon. Esta campaa autocrtica, que hace unos meses se presentaba como la alternativa a Sarkozy y a Hollande se va visto desestabilizada por los ltimos acontecimientos. Estancada en torno al 10 % de votos ya no aparece como la quintaesencia del palmars electoral. Ms all de ello, el aspecto puramente personal de su campaa, en una postura heredada de Mitterand, tiene un efecto boomerang catastrfico. Melenchon rechaz explcitamente basar su campaa en una convergencia de fuerzas polticas y de frentes de lucha. Su programa, an cuando retoma toda una serie de cuestiones presentes en ls movilizaciones sociales de estos ltimos aos, las tritura y reconfigura hacia una deriva republicana y chovinista, como la que expresan sus mtines que concluyen con el himno nacional francs. Las fuerzas que, adems del Parti de Gauche, le apoyan quedan reducidas al papel de comparsas, y la portavoca de la campaa est bajo su control directo.

Por el momento, el PCF mantiene el pulso para que FI no presente candidatos en las legislativas en las 15 circunscripciones que presenta el PCF, en 10 de las cuales tiene actualmente electos. El rechazo de Melenchon de comprometerse a ello condujo al PCF a bloquear el apoyo de las firmas de sus 850 elector para apadrinar su candidatura, alargando hasta el ltimo momento su confirmacin. Esta transaccin electoral se mueve en la misma lgica de la desarrollada entre el PS y EELV o de LR y la UDI. Y, ms que nada, muestra la dbil dinmica de la campaa de Melenchon, que gira en el vacio sobre el eje del salvador supremo de la izquierda. Sin embargo, es cierto que atrae a muchos militantes sindicalistas y de otros movimientos que se orientan hacia l con el fin de expresar un voto que pese a la izquierda del PS.

Sin embargo esto deja como estaba la cuestin fundamental para quienes en distintos frentes luchan contra las polticas liberales y reaccionarias. Un ao despus de la movilizacin social ms potente que haya conocido el pas desde 1995, la nica polarizacin poltica real es a la derecha.

Decenas de miles de manifestantes lograron paralizar el aeropuerto de Notre Dame des Landes, decenas de miles de manifestantes se movilizaron a favor de la acogida de las personas inmigrantes y numerosas huelgas obreras sea cual sea su importancia- recorren las distintas regiones del pas sobre cuestiones salariales o de empleo. Se han dado importantes movilizaciones contra la violencia policial y el racismo de Estado, as como contra la muerte de Adama Traor el verano pasado en Oise y la violacin del joven Tho en Aulnay sous-boi en febrero pasado. Estas violencias, que aprovechan el clima de impunidad que existe para la polica, son la expresin no de excesos sino de un racismo construido por las prcticas de las instituciones del Estado y las polticas gubernamentales. Frente a ellas est en vas de ponerse en pie un antirracismo poltico.

Todas estas resistencias populares son muestras de la resistencia de las capas populares y todas ellas esbozan la necesidad de un proyecto poltico global de justicia social frente a la explotacin capitalista y a las discriminaciones. El escndalo de Fillon ha puesto al descubierto, una vez ms, las prcticas de los responsables polticos que se enriquecen y trafican con todo, imponiendo a las clases populares la puesta en cuestin de derechos elementales.

Son la viva imagen de los grandes dirigentes de empresas capitalistas que se benefician de generosos sobresueldos al mismo tiempo que aplican polticas de destruccin de empleo y de aumento de la productividad. Las luchas de Air France, de Good Year fueron la expresin de estas exigencias sociales. El escndalo Fillon pone de relieve las exigencias democrtica de control popular y pone en cuestin a las instituciones. El movimiento Nuit Debout expres estas exigencias democrticas.

No se podra comprender el sesmo producido por las revelaciones de Le Canard Enchan sobre Fillon si no se le pone en relacin con ese distanciamiento y el profundo rechazo de las instituciones polticas por parte de los sectores populares entre los que la abstencin sigue progresando.

Todos estos elementos de movilizacin, estas exigencias sociales y democrticas constituyen, de forma diseminada, el teln de fondo de la situacin poltica. Pero hasta el presente no pesan en la misma, no marcan la pauta en esta campaa presidencial polarizada por el centro-derecha de Macron, la derecha extrema de Fillon y la extrema-derecha de Le Pen.

Las y los militantes del NPA han logrado obtener las 500 firmas necesarias para presentar a Philippe Poutou a la campaa presidencial. El objetivo del NPA en esta campaa es precisamente plantear la necesidad de una nueva representacin para las y los explotados y oprimidos a partir de un proyecto de sociedad desembarazado de todas las opresiones. Esta exigencia, este proyecto puede tener eco en las esperanzas de un gran nmero de militantes del movimiento social. Las prximas semanas, sea cual sea la situacin, van a hacer ms imperiosa an esta necesidad.

Nota

1/ No se pueden comprender las maniobras entorno a los principales partidos en Francia sin tomar en cuenta su arcaico sistema electoral: los escaos no se eligen a la proporcional sino a travs de un escrutinio uninominal a dos vueltas. De ese modo, un partido minoritario el caso de la extrema izquierda- es muy difcil que obtenga electos sin un acuerdo global con un gran partido que, en determinadas circunscripciones, retire sus candidatura a la primera vuelta en provecho de un partido pequeo. De lo contrario, incluso con un resultado superior al 5 o al 10 % a nivel nacional, la ausencia de la proporcional cierra el paso a los partidos minoritarios.

http://alencontre.org/

Traduccin de Viento Sur

http://vientosur.info/




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