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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-03-2017

Externalizacin, subcontratacin y outsourcing = Explotacin

Maricruz Elkoro
Rebelin


La externalizacin de servicios comenz en EEUU en los aos 60 y consista en contratar empresas externas para realizar servicios que no se consideraban esenciales para la actividad. Entre finales de los 80 y principios de los 90, las administraciones de la CAPV y Navarra se sumaron a esta moda, comenzando a subcontratar actividades que hasta ese momento eran prestadas de manera directa e incorporando empresas externas que realizaran esas actividades. Entre otras: la limpieza de edificios y viaria, jardinera, gestin deportiva, tareas de cuidados como ayuda a domicilio, residencias, ambulancias y un largo etctera. La excusa para acompaar este proceso era mejorar la calidad poniendo esos servicios en manos de empresas especializadas La consecuencia en trminos laborales fue muy grave: sustitucin de empleo de calidad por empleo precario, cada de ms del 30% en salarios, inestabilidad laboral y peores condiciones sociales.

Paralelamente al proceso de precarizacin laboral se fue desarrollando lo que se ha venido a llamar capitalismo de amiguetes, o redes clientelares que acaban siendo destinatarias de gran parte del presupuesto pblico, reservndose una parte del botn en forma de beneficio empresarial.

ELA present en 2015 dos ILPs, una en la CAPV y otra en Navarra. Pretendamos dignificar el empleo en las subcontratas reclamando elementos tan bsicos como estabilidad en el empleo, aplicacin, como mnimo, del convenio del sector ms cercano, y medidas sancionadoras para las empresas que incumplieran sus obligaciones en materia laboral. En Navarra, la ILP fue aprobada por unanimidad, aunque slo en una parte; en la CAPV, la mayora parlamentaria desestim nuestras peticiones. El argumento para rechazar nuestras demandas fue el mismo: su aceptacin no permitira abaratar an ms los servicios. En el mbito privado, la externalizacin -tambin llamada outsourcing- tuvo su esplendor en los aos 90. Tras la crisis de los aos 80, donde se perdi mucho empleo, le sucedieron aos de crecimiento; un crecimiento que se concret en empleos de peor calidad. Un vistazo a las empresas ms reconocidas de este pas nos indica que la subcontratacin tiene muchos adeptos. No en vano muchas de ellas tienen ms personal subcontratado que personal propio.

Surgi, adems, un nuevo fenmeno, el de las ETT, empresas prestatarias de mano de obra que realizaban trabajos en la empresa principal pero con condiciones laborales y salariales muy inferiores. Este empleo iba acompaado de inestabilidad en el puesto de trabajo. En el ao 94 se aprob una ley que pretenda regular que a las personas contratadas a travs de ETT se les deban de aplicar, como mnimo, las mismas condiciones en materia de salarios y de jornada que a las de la empresa principal.

Tras la reciente crisis econmica, la historia se repite. El nuevo empleo que se est creando lo est haciendo con grandes dosis de precariedad laboral. Las reformas, tanto de Zapatero como de Rajoy, contribuyen sin duda a ello a travs de la estatalizacin de la negociacin colectiva y a travs de convenios de empresa que, en muchos casos en el sector servicios, empeoran las condiciones de los convenios sectoriales.

A lo anterior se unen las nuevas estructuras de empleo que se estn generando. Las antiguas ETT se reconvierten en empresas outsourcing. El objetivo no es otro que burlar la aplicacin de la ley del 94 mencionada antes. Ahora, bajo la modalidad Outsourcing, contratan mano de obra que presta sus servicios dentro de las instalaciones de otras empresas a cambio de salarios muy inferiores al del personal contratado directamente. Un ejemplo muy claro lo encontramos en algunos hoteles, donde el personal que realiza las labores de limpieza de habitaciones percibe un salario de 850 euros al mes/10.200 euros al ao por trabajar ms de 2000 horas (menos de 2 euros la limpieza de cada habitacin), mientras que el personal que se contrata directamente percibe un salario de 19.260 euros por trabajar 1.750 horas al ao, adems de complementos de antigedad, nocturnidad y otras mejoras sociales. Aadir, tambin, que la mayora de quienes prestan estos servicios lo hacen con contrataciones a tiempo parcial y que para garantizarse unos ingresos mnimos se ven obligadas a solicitar las ayudas de la RGI.

Este modelo se expande como la plvora en muchos sectores y en muchas empresas. En la mayora de las ocasiones, de manera ilegal, constituyendo verdaderas cesiones ilegales de personal, pero la Inspeccin y la consejera de Trabajo miran para otro lado.

Las nuevas formas de explotacin exigen al movimiento sindical renovarse, repensar las alternativas y las formas de actuacin, y ELA quiere y debe ser un referente en la lucha contra la precariedad. Maricruz Elkoro, Secretaria General de la federacin Zerbitzuak del sindicato ELA

Fuente: http://www.mrafundazioa.eus/es/articulos/externalizacion-subcontratacion-y-outsourcing-explotacion

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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