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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-03-2017

Francia
Cmo De Gaulle se crece con el tiempo

Rafael Poch
La Vanguardia


En la Francia sumida en una campaa electoral bien accidentada por los escndalos de dinero de polticos caraduras, aparece una frase que a todos da que pensar: Se imaginan al General de Gaulle investigado por la justicia?. La dijo Franois Fillon, candidato de la derecha antes de que le acusaran de haber ingresado alrededor de un milln de euros durante una dcada con los empleos, que se creen ficticios, de su esposa e hijos.

Efectivamente, el General est en las antpodas del actual espectculo que ofrecen el Penlopegate, las sombras sobre la declaracin del patrimonio del nio bonito de la escena, Emmanuel Macron, tambin muy opaco en la financiacin de su campaa, o en los crnicos fraudes de Marine Le Pen. De Gaulle viva como un espartano en el Elseo. Todo lo que no era estricta representacin, lo pagaba de su bolsillo: las facturas de gas y electricidad de sus aposentos privados, incluidas. Su mujer, Yvonne, compr una vajilla corriente para no utilizar las del Elseo en el comedor privado de la pareja. Y cuando se iban de fin de semana a Colombey-les-deux-Eglises, el General pagaba la gasolina de su bolsillo, explicaba hace veinte aos su amigo Michel Jobert. De Gaulle rechaz conceder a su hijo el ttulo de Compagnon de la Libration, pese a que responda sobradamente a los criterios. Eluda cualquier posibilidad de nepotismo.

Jacques Vendroux, sobrino-nieto del General, recuerda las llamadas que De Gaulle hizo para que sus hijos y sobrinos no pudieran eludir el servicio militar, explica Thomas Sngaroff en un reportaje difundido esta semana por FranceInfo. A Vedroux que le tena que haber tocado la mili en Pars, lo mandaron a la Guayana. Integridad hasta el extremo de una discriminacin positiva.

Cuando muri, De Gaulle dej escrito en su testamento lo siguiente: No quiero funerales nacionales, ni presidente, ni ministro, ni secretariado de la Asamblea Nacional ni representacin corporativa. No se pronunciarn discursos ni en la iglesia, ni fuera. Nada de oracin fnebre en el parlamento. Ningn puesto reservado durante la ceremonia a excepcin de mi familia, de mis compaeros de la Orden de la Liberacion y del consejo municipal de Colombey. Declaro por anticipado rechazar toda distincin, promocin, dignidad, cita, condecoracin, sea francesa o extranjera. Y punto.

Quiso ser enterrado como la gente del pueblo, por eso propuse que fueran los jvenes del pueblo quienes llevaran el atad, fabricado por el carpintero local como el de cualquier otro vecino, explicaba hace unos aos Jean Raulet, alcalde de Colombay-les-Deux-Eglises, en el mencionado reportaje.

Una figura que va a ms

Todo esto se explica estos das en Pars, a propsito del mencionado cargado ambiente electoral, pero la invocacin nostlgica a De Gaulle va mucho ms all, por la simple razn de que la figura del General se crece con el tiempo. Mitterrand, que no le llegaba ni al tobillo, dijo de De Gaulle que fue, el ltimo de los grandes hombres del siglo XIX. Hoy se tiende a pensar, siguiendo al filsofo Rgis Debray que en realidad De Gaulle fue ms bien, el primer gran hombre del Siglo XXI.

Es muy significativo que esto lo diga un tipo de izquierdas como Debray, si se recuerda la mala prensa y la estpida incomprensin que el General recibi en vida en el campo de la izquierda. La figura de De Gaulle crece, va a ms, tanto a izquierda y derecha, no solo al ser comparada con los gestores de la rutina y las relaciones pblicas determinadas por los sondeos de opinin, que son los actuales polticos, sino tambin por haber sido un hombre de Estado, es decir alguien capaz de asumir riesgos, segn la propia definicin del concepto que ofreci l mismo.

En el actual gallinero poltico global (un espacio dominado por mediocres gallinas al servicio de las finanzas) Quin destaca por asumir riesgos? De Gaulle era un poltico con sus propios criterios, que pasaba de los periodistas en lugar de ser un esclavo de los medios. Claro, el Estado an estaba entonces por encima de las finanzas, otro motivo de nostalgia.

Una tarde en la facultad

Con De Gaulle haba poltica exterior. Francia no era una potencia seguidista ms entre otras, y en el mundo se la respetaba por ello. Fue el primero en reconocer a la China de Mao, trataba directamente con Mosc, tena una visin propia de Europa de Lisboa a Vladivostok, ech a los militares americanos de Francia Todo eso vino a cuenta la semana pasada, en un acto dedicado a la poltica exterior francesa organizado en la facultad de ciencias polticas de Pars, con asistencia de tres ex ministros de exteriores considerados gaullistas; Hubert Vedrine, Alain Jupp y Dominique de Villepin. Sus intervenciones, ante un pblico de estudiantes, reflejaron el actual nivel: la Unin Europea est amenazada de dislocacin (Jupp) Qu hemos hecho para que Rusia se lance en los brazos de China y para que Turqua se entienda con Mosc? (de Villepin) Los occidentales han perdido el monopolio del poder en el mundo y eso les resulta insoportable (Vedrine): un catlogo de preguntas sin respuesta y afirmaciones banales sin continuidad ni solucin. Que pobreza! No hay visin, ni concepcin ni dignidad: todo el mundo espa a todo el mundo, la cuestin es que no te pesquen, respondi Jupp, desentendindose de la afilada pregunta de un estudiante sobre la vergenza que supone la complicidad europea en el sistemtico y masivo espionaje de la NSA y la CIA en Europa, documentada por los hroes de nuestro tiempo Snowden y Assange.

Y eso que la calidad poltica de Francia sigue estando por encima de la media europea. Pobre Europa! Alguien se imagina al General de Gaulle sometido a la disciplina alemana del 3% en dficit pblico?


Fuente original: http://blogs.lavanguardia.com/paris-poch/2017/03/20/como-de-gaulle-se-crece-con-el-tiempo-98046/



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