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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-03-2017

Masculinidades Hegemnicas & Mentiras
Machismo y corrupcin

Miguel Lorente Acosta
https://miguelorenteautopsia.wordpress.com

El machismo es la corrupcin de la propia sociedad a travs del vicio de la desigualdad y del abuso de los hombres sobre el resto de las personas que consideran inferiores por ser diferentes a su identidad.


Los hombres son el modelo tico en una cultura patriarcal que se ha levantado tomando lo masculino como universal, es decir, como referencia comn para toda la sociedad, y lo femenino como particular y propio de determinados contextos, generalmente relacionados con lo familiar y lo domstico.

Eso hace que la realidad venga condicionada por lo que los hombres consideran que debe formar parte de ella, que las leyes y el Derecho hayan tomado como modelo de comportamiento el representado por un buen padre de familia, que los tratos se cerraran con un apretn de manos, por supuesto de manos viriles, y que el sello ms indeleble fuera la palabra de hombre, que permaneca en el aire como si fuera parte de su oxgeno, nitrgeno y argn. Y en contraste, las mujeres, desde la Eva del Paraso hasta la ltima de sus hijas, son falsas, perversas, mentirosas, interesadas, traicioneras...

Y a pesar de esta construccin cultural nada desinteresada, nadie ha cado en el pequeo detalle de que las mayores traiciones, mentiras, falsedades, manipulaciones, perversidades y crueldades, ahora y a lo largo de la historia, han sido llevadas a cabo por esos hombres cabales, de palabra indeleble y apretones de mano que estrangulan la realidad entre sus dedos para hacerla favorable a sus intereses. Da igual que la realidad muestre que los hombres son quienes protagonizan la mayora de las felonas, perversiones y crmenes, para la sociedad ellos continan siguen siendo buenos padres de familia, hasta el punto de que cuando se conocen algunas de estas acciones, todo se justifica al afirmar que se trata de una serie de "casos aislados".

Todo ello demuestra que la clave de la realidad no est en su relato descriptivo, sino en el significado que se le da, y que una misma situacin puede ser buena o mala dependiendo de quin la protagonice y del sentido que se le otorgue a partir de sus motivos o de los objetivos que pretende conseguir. Y claro, cuando la legitimidad para interpretar la realidad se le da a quien la hace verdad da a da, es decir, a los hombres, y cuando se les dice que la interpreten sobre el modelo de referencia, o sea, la cultura patriarcal, el resultado se presenta como adecuado a los ojos de esa sociedad machista que espera que todo siga igual a pesar de la injusticia.

Eso es corrupcin y esa corrupcin moral se llama machismo.

Porque corrupcin es "vicio y abuso", tal y como recoge la tercera acepcin del DRAE. Y es "vicio" al construir una cultura sobre lo masculino que desprecia lo de las mujeres, y es "abuso" cuando esa construccin se ha llevado a cabo para crear una espacio de poder donde lo de los hombres y los hombres son beneficiarios de un contexto y unas relaciones que giran sobre lo masculino. Si no fuera as, no estaramos en pleno siglo XXI reivindicando la Igualdad como forma de acabar con la discriminacin de las mujeres, con la brecha salarial, econmica y educativa que sufren por todo el planeta, y con los abusos, el acoso y una violencia de gnero que mata a 50.000 mujeres cada ao, slo en el contexto de las relaciones de pareja.

Y reivindicar la Igualdad no es un acto abstracto ni neutral, significa actuar para erradicar los privilegios que los hombres se han otorgado a s mismos a costa de los derechos de las mujeres, significa acabar con las ventajas laborales, econmicas, domsticas, educativas... Significa lograr que los hombres no abusen de las mujeres en los contextos ms diversos, e impedir que las maltraten y asesinen con la normalidad como cmplice.

La corrupcin es ms poder desde el poder, y el machismo busca ms poder desde el poder que ya le ha dado la desigualdad. Pero las venas de la convivencia an llevan el veneno original del machismo, de ah que haya tantos frutos txicos en la sociedad, entre ellos una economa opresora, una poltica distante e insensible, unos organismos internacionales incapaces de mirar fuera de sus despachos, unas religiones que miran al ms all y ponen las injusticias del presente como camino a la otra vida... Y cada uno de esos contextos ha sido diseado por hombres y es dirigido por hombres con el manual de instrucciones de sus ideas y valores.

La incorporacin de las mujeres est permitiendo cambiar ese modelo, pero no se conseguir sin una critica a su naturaleza de poder e injusticia, tan slo lo ir adaptando a nuevas circunstancias, como ha ocurrido a lo largo de la historia. Porque toda esa construccin est basada en una estructura de poder que originariamente se levant sobre la referencia hombre-mujer, al ser esta la nica que exista cuando la organizacin social se articul sobre la acumulacin de riqueza, y fue necesario garantizar la transmisin de los bienes a la descendencia de cada hombre poderoso para, de ese modo, acumular ms poder.

Con el paso del tiempo, conforme las sociedades ganaron en complejidad, los elementos de desigualdad y discriminacin se fueron ampliando a partir del machismo original, pero en todo momento tomando a los hombres como referencia para unir despus el color de la piel, el origen, las creencias... Las nuevas referencias de desigualdad no acabaron con el machismo, sino que lo consolidaron.

Reducir el machismo a las cuestiones entre hombres y mujeres es otra de sus trampas para que todos esos casos parezcan una ancdota y consecuencia de una cultura desigual, discriminatoria y violenta que afecta a las mujeres, pero tambin a los hombres. La sociedad es machista porque ha adoptado el machismo original para crear una posicin de poder desde la que resolver los conflictos de manera ventajosa, lo cual lleva a generar ms conflictos para acumular un mayor poder. El poder de la desigualdad es consecuencia del machismo, no el machismo consecuencia de una desigualdad general.

Si el machismo slo fuera una cuestin de hombres y mujeres y no un modelo de convivencia e identidades para poder vivirlo, no habra tantas resistencias y ataques para evitar que cambie toda la construccin social, y el propio sistema sera el primero en intentar acabar con las manifestaciones ms graves del modelo, como por ejemplo, la violencia de gnero. Pero no lo hace, porque sabe que abordar de raz estas manifestaciones exige, indefectiblemente, erradicar el modelo machista de convivencia e identidades.

El machismo es la corrupcin de la propia sociedad a travs del vicio de la desigualdad y del abuso de los hombres sobre el resto de las personas que consideran inferiores por ser diferentes a su identidad (mujeres, homosexuales, transexuales, intersexuales...), y ajenas a su contexto social (extranjeros, personas de diferente grupo tnico, creencias, ideologas...)

A partir de esas referencias, las combinaciones son infinitas en la interseccionalidad de las relaciones, pero el principio siempre es el mismo y est muy bien definido: discriminar, abusar y atacar desde la referencia de los hombres y desde lo de los hombres.

Acabar con la corrupcin exige acabar con el machismo, que es la corrupcin original.




Fuente:https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/2017/03/12/machismo-y-corrupcion/



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