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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-03-2017

Rumbo al Foro Social de Internet
El reto de reconstruir una internet ciudadana

Sally Burch
Alainet


Ya es difcil imaginar la vida cotidiana sin las innovaciones de la llamada revolucin tecnolgica digital, a pesar de que la mayora se ha propagado en apenas una o dos dcadas. Cmo funcionaramos sin celular, sin redes digitales ni correo electrnico, sin poder hacer trmites por Internet ni hacer bsquedas de informacin? No obstante, se trata solo de los primeros pasos de esta transformacin.

De acuerdo con la utopa tecnolgica que nos prometen las grandes empresas, en adelante podremos hacer las compras desde el celular para que un drone los deposite en la casa; tener un auto que se parquea solo; o un robot que haga la limpieza de la casa y nos alerte si entran ladrones Esta supuesta utopa va de la par, sin embargo, de un lado ms oscuro, que incluye la vigilancia sin lmites, la seguridad vulnerada, la recoleccin indiscriminada de nuestros datos personales para enriquecer a megaempresas, la prxima prdida masiva de puestos de trabajo con la robotizacin y automatizacin; o los algoritmos nada transparentes y no siempre eficientes ni equitativos, que rigen cada vez ms aspectos de nuestras sociedades.

El hecho es que, en los ltimos aos, a medida que se digitalizan cada vez ms aspectos del quehacer social y personal, buena parte de estas innovaciones ha sido acaparada por grandes monopolios (en su mayora estadounidenses), dando lugar a una concentracin indita de poder. Muestra de ella es el hecho que, segn informacin de la Agencia Bloomberg, de las 10 empresas de mayor cotizacin en la bolsa en diciembre de 2015, cinco son del sector tecnolgico; es ms, Apple, Alphabet/Google y Microsoft ocupan los tres primeros lugares, desplazando a las transnacionales petroleras.

A su vez, esta utopa consumista es muy distinta de la que caracteriz los inicios de Internet. Una vez salida de su origen militar, la red de redes se desarroll en gran medida como una iniciativa colaborativa, controlada y diseada principalmente por la sociedad civil y sectores acadmicos, que lo concibieron bajo principios de democratizacin, horizontalidad y libre intercambio de conocimientos. En muchas reas, este enfoque se ha seguido desarrollando, con iniciativas como el software libre, el contenido abierto y plataformas pblicas de intercambio de conocimiento e ideas. Pero, a medida que Internet se ha masificado, se ha ido convirtiendo en un terreno donde cada vez ms los espacios otrora pblicos y autogestionados se encuentran cercados por plataformas privadas, como las redes sociales digitales, sometidas a las reglas y algoritmos que imponen Facebook, Twitter y similares.

Se podra decir, en sntesis que existe una contradiccin central entre dos visiones en disputa respecto a Internet y las tecnologas digitales: por un lado, una visin centrada en los comunes, en soberana tecnolgica, en desarrollar iniciativas descentralizadas, con la defensa del inters pblico y los derechos de la ciudadana como principios clave; y por otro, un proyecto en marcha de concentracin monoplica de la tecnologa, de los espacios y plataformas, de los datos y los sistemas, orientado hacia el lucro y la centralizacin del poder. En suma, una Internet ciudadana vs. una Internet corporativa.

Los vacos legales y de supervisin favorecen a los poderosos

El 12 de marzo pasado, Tim Berners-Lee, fundador de la Web, al celebrar el 28 aniversario del da en que envi su propuesta inicial de la red informtica mundial, emiti un mensaje sobre tres desafos actuales de la Web, donde recuerda justamente que l imaginaba la web como una plataforma abierta que permitira a todas las personas, en todas partes compartir informacin, tener acceso a oportunidades y colaborar ms all de lmites geogrficos y culturales. Reconoce que, de muchas maneras, la web ha cumplido con esta visin, aunque mantenerla abierta ha requerido de muchas batallas. Sin embargo, expresa que, en los ltimos 12 meses, me he sentido cada vez ms preocupado por tres nuevas tendencias que creo que debemos abordar para que la web cumpla con su verdadero potencial como herramienta que sirve a toda la humanidad. stas son: la prdida de control de nuestra informacin personal; la creciente facilidad de difundir informacin errnea y noticias falsas en la web; y el hecho de que la publicidad poltica en lnea, que necesita transparencia y entendimiento, se haya convertido rpidamente en una industria sofisticada.

A nuestro entender, los problemas sealados por Berners-Lee apuntan implcitamente a esta concentracin de poder en el sector que sealamos. Justamente, entre las soluciones que plantea, se incluye la necesidad de trabajar junto con las empresas web para encontrar un equilibrio que a partir de criterios de justicia les devuelva un grado de control sobre la informacin a las personas; y la lucha contra los excesos gubernamentales en leyes de vigilancia. Exhorta a los gatekeepers como Google y Facebook a combatir el problema de las noticias falsas, evitando, toda vez, la creacin de cualquier rgano central para decidir qu es verdadero o no. Tambin exige ms transparencia algortmica para entender cmo se toman decisiones que afectan nuestra vida, y tal vez un conjunto de principios comunes a seguir; y una mayor regulacin de las campaas polticas.

Los riesgos de este modelo concentrador de las tecnologas digitales, sin embargo, van mucho ms all de lo que ahora conocemos como Internet. En diversos sectores de la economa y la gestin poltico-social, se estn produciendo cambios internos a menudo poco visibles facilitados por la agregacin y el anlisis de datos (lo que se conoce como big data). Un problema es que, por lo general, son solo las grandes entidades (empresas transnacionales, gobiernos poderosos) que tienen la capacidad de almacenar y procesar tal cantidad de datos y de transformarlos en algoritmos, que son la base de la inteligencia artificial.

Se estima, por ejemplo, que los sofisticados algoritmos que se usan desde hace una decena de aos en Wall Street facilitaron la burbuja hipotecaria que desencaden la crisis de 2008[1], ya que permiten una velocidad y volumen de transacciones que con mtodos tradicionales no era posible; desde entonces esta velocidad se ha multiplicado exponencialmente, con el potencial de que un error de programacin o acto malicioso podra provocar un colapso financiero[2]. Otro ejemplo: con el crecimiento de las ciudades, que se vuelven cada vez ms complejas, muchos aspectos de la gestin se pueden allanar con estas tecnologas (flujos de trfico, red elctrica, etc.) Pero cuando se trata de paquetes contratados con empresas privadas muchas veces extranjeras que privatizan los datos recopilados de la ciudad para alimentar sus algoritmos patentados, bajo criterios propios, se presenta un problema de gestin democrtica, incluso con implicaciones de derechos humanos.

Nuestros sistemas legales y reglamentarios no han podido actualizarse con la velocidad que requieren estos cambios. Es ms, cuando se trata de sistemas internacionales, no existe ningn organismo facultado para normar muchos aspectos de los flujos de datos, y mucho menos para supervigilarlos. Los nuevos monopolios digitales estn explotando este vaco de regulacin y supervisin para consolidar an ms su poder, muchas veces poniendo sus propios intereses por delante del inters pblico. Mientras tanto, negocian a puerta cerrada las regulaciones que decidirn el futuro de la red, con muy poca incidencia real de la ciudadana.

Foro Social de Internet

Dada la urgencia de abrir un amplio debate ciudadano sobre estos temas, un conjunto de organizaciones sociales y ciudadanas est convocando a la organizacin de un Foro Social de Internet (FSI), con el carcter de un foro temtico del proceso Foro Social Mundial. El FSI se propone articular conceptos, propuestas y alternativas en torno a los cuales las personas y las organizaciones sociales puedan identificarse y agruparse, con miras a disputar el impulso de una Internet ciudadana.

Se ha previsto que el FSI se realice en Hyderabad, India, a fines del 2017 o inicios del 2018. Pero no se trata de esperar esa fecha para ampliar y profundizar el debate. A nivel de nuestra regin, hay una iniciativa en marcha para impulsar un intercambio que ayude a identificar lo que est en juego en la regin, en una diversidad de mbitos y para distintos sectores sociales, con miras a ir construyendo una agenda comn. Uno de los momentos de este proceso ser el encuentro Dilogos por una Internet ciudadana: NuestrAmrica rumbo al Foro Social de Internet, a realizarse en Quito del 28 al 30 de junio prximo[3], que incluye un proceso previo de intercambio en lnea.

Como dice la convocatoria: Internet representa una potente fuerza transformadora de nuestras sociedades en sus mltiples mbitos. Esta nueva tecnologa puede ser inmensamente til para la resolucin de muchos de los problemas que vive la humanidad; pero ello solo suceder si su desarrollo est orientado por un accionar social y poltico dirigido expresamente en beneficio del ms amplio inters pblico. Es un reto urgente de nuestras sociedades rescatar la Internet ciudadana, antes de que sea tarde.

Notas:

[1] http://archive.wired.com/techbiz/it/magazine/17-03/wp_quant?currentPage=all

[2] http://www.motherjones.com/politics/2013/02/high-frequency-trading-dange

[3] El Encuentro es convocado por la Agencia Latinoamericana de Informacin ALAI, el Foro de Comunicacin para la Integracin de NuestrAmrica FCINA y Medialab Quito.

Sally Burch es periodista de ALAI y miembro del grupo coordinador del Foro Social de Internet.

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/184241



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