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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-03-2017

Lo llaman democracia pero lo es?

Alvaro Ramis
Punto Final


En las ltimas dcadas se constata un enorme incremento de los regmenes formalmente democrticos, representativos y multipartidistas en todo el mundo. Se han generalizado las elecciones como mecanismo legitimador inapelable para acreditar el acceso al poder. Actualmente slo existen seis monarquas absolutas (Arabia Saudita, Brunei, Catar, Omn, Ciudad del Vaticano y Suazilandia) y siete pases con sistemas unipartidistas, de los cuales dos tienen una fundamentacin nacionalista (Eritrea y la Repblica Arabe Saharaui Democrtica) y cinco se inscriben en la tradicin comunista (China, Cuba, Corea del Norte, Laos y Vietnam).

La gran novedad ha sido la desaparicin de las dictaduras militares, que fueron un sistema de gobierno ampliamente extendido durante todo el siglo XX. En la actualidad slo se puede calificar bajo ese modelo al gobierno de Tailandia, que accedi al poder por un golpe de Estado en mayo de 2014. La experiencia del putsch , encabezado por militares, es un hecho episdico, representando cortos periodos de interregno , motivados por graves conflictos entre poderes del Estado, los que desembocan rpidamente en un nuevo llamado a elecciones, tal como ocurri luego del sangriento golpe de Estado de 2013 en Egipto, donde el general golpista a los pocos meses pas por las urnas, democratizando su legitimidad.

Pero si descartamos de la lista de 192 Estados miembros de la ONU a los catorce pases ya sealados, tampoco es posible afirmar que los 178 restantes sean democrticos. Existe una enorme dificultad para definir los lmites de la democracia. La mera existencia de elecciones multipartidistas, formalmente apegadas a estndares de integridad electoral, no es un indicador suficiente. John Keane habla de los nuevos despotismos,(1) como Rusia, Singapur o Turqua, pases donde hay elecciones multipartidistas y los gobiernos tienen el apoyo de la mayora, aunque es evidente que no hay democracia.

Esto abre preguntas: la legitimidad de un rgimen democrtico depende exclusivamente de su apego a los requerimientos especificados en la legislacin electoral de cada pas? Si no es as, cmo delimitar un criterio internacional, que ms all de los factores tcnicos de un proceso electoral pueda evaluar la naturaleza de los regmenes polticos dentro del contexto de los procesos de democratizacin, que siempre son cambiantes? Basta advertir que los intentos de definir la democracia mediante instrumentos normativos en el derecho internacional, como la carta democrtica de la OEA, han sido acusados reiteradamente de enmascarar polticas intervencionistas para alterar los asuntos internos de otros Estados, con la intencin de torcer su voluntad y obtener la subordinacin a algn agente o potencia externa.

La aparente democratizacin del mundo enfrenta cuestionamientos globales, partiendo por Estados Unidos, donde el millonario Donald Trump, que obtuvo 2,8 millones de votos menos que su rival, y blandiendo la mentira como principal arma poltica, ha accedido al poder del pas ms poderoso del mundo. Igualmente la Encuesta Social Europea (2016) analizando los significados y evaluaciones de la democracia en 24 pases, concluye: En Europa, la democracia es vista por muchos como un valor universal y considerada como el mejor sistema posible para organizar las preferencias de los ciudadanos. Al mismo tiempo, sin embargo, hay grandes preocupaciones por la aparente insatisfaccin pblica con la forma en que la democracia funciona realmente en la mayora de los pases europeos. Las democracias europeas se enfrentan a graves desafos que podran socavar la confianza de los ciudadanos en su capacidad para resolver problemas importantes. Uno de esos grandes desafos es la globalizacin y la consecuente erosin del poder de los Parlamentos nacionales en favor de las organizaciones supranacionales como la Unin Europea y las corporaciones globales. Otra es la fuerte crisis econmica que ha golpeado a las democracias europeas en los ltimos aos.(2)

En nuestro contexto, el informe Latinobarmetro 2016, que analiza toda Latinoamrica y que se titul llamativamente El declive de la democracia, advierte una crisis generalizada ya que los sistemas polticos no logran responder a las aspiraciones sociales: Las demandas ciudadanas son claramente de inclusin, de igualdad de trato, acceso y desmantelamiento de las desigualdades. Esos son los bienes polticos que le faltan a las democracias para salir del estancamiento en que se encuentran () Sin guerras, Amrica Latina acusa violencia, corrupcin y la desigualdad como los fenmenos ms potentes que retienen a la democracia.(3)

 

EL TRIUNFO DE LA PSEFOCRACIA

La sospecha que se ha extendido entre la gente es que la proliferacin de elecciones ha sido una excelente oportunidad para torcer el anhelo democrtico de los pueblos. La sbita desaparicin de las dictaduras militares no ha supuesto una verdadera democratizacin de las viejas elites golpistas. A ms elecciones, parece haber cada vez menos democracia. Ashis Nandy, uno de los intelectuales ms respetados de la India, afirma que la democracia actual se ha convertido en una psefocracia, un sistema totalmente dominado por victorias y derrotas electorales, ya que en el momento en que entras a la oficina, comienzas a pensar en las prximas elecciones.(4) Y para ganar una eleccin todo vale, porque la democracia es slo un procedimiento legal que se puede manipular. Mientras se gane legalmente, todo lo dems es superfluo. En la antigua Atenas se votaba con un sistema de piedras, una piedra blanca era s, una negra, no. Piedra en griego se dice psefos . De all que en una psefocracia existan votos. Pero la existencia de estas piedras no significa nada. La democracia no es depositar una piedra o un papel en un lugar. Es ejercer soberana popular, y esto es lo que se ha perdido.

Sin explicar todo esto, nada de lo que pasa en Chile se entiende. La crisis de la democracia actual se ha tratado de explicar como una crisis de confianza de los representados en sus representantes. Con otros representantes, menos corruptos, tal vez podran mejorar las cosas. Pero ese argumento oculta el fondo del problema: aunque se elija a la persona ms capaz y virtuosa, es muy poco lo que puede hacer si no se sale de los lmites de esta psefocracia.

 

UNA NUEVA MAYORIA 2.0 SIN EL PC?

En la DC estn buscando una manera de legitimar un regreso a la vieja Concertacin de Partidos por la Democracia, lo que supone la expulsin del Partido Comunista de la coalicin. Para eso han instalado la tesis de acordar una Nueva Mayora 2.0, basada en el principio de la adhesin a la democracia de los partidos que la compongan. Criterio pensado para excluir deliberadamente al Partido Comunista. El burdo show del viaje de Mariana Aylwin a Cuba tuvo esa intencin, y seguramente van a seguir explotando esa idea.

El problema de esta tesis es que es anacrnica, un remedo nostlgico del macarthismo, la ley maldita y la guerra fra. En un contexto de degradacin de la democracia a simple psefocracia, es de una temeraria arrogancia salir a dar ctedra de demcratas a costa de un pas como Cuba, que puede dar cuenta de una defensa frrea del principio de soberana popular, con cincuenta aos de resistencia a toda prueba. Cuba no es una democracia multipartidista, pero tampoco es una psefocracia. En tiempos de tanta incerteza conceptual lo que debera primar es el respeto y la autocrtica. Lo que realmente le molesta a los conservadores de la Nueva Mayora no es Cuba. Lo que les incomoda es que el PC est presente en la cocina de sus acuerdos legislativos e impide, por su propia presencia, resolver materias que en la vieja Concertacin se despachaban sin observaciones. Hoy da eso no lo pueden hacer y les pesa.

 

PROFUSION DE PRECANDIDATURAS

Simultneamente nos llenamos de candidatos. El nmero de precandidatos presidenciales ha explotado. Un conteo rpido arroja el siguiente cuadro:

En la derecha compiten oficialmente los dos Kast, Jos Antonio y Felipe, Manuel Jos Ossandn y Sebastin Piera. Pero si este ltimo tuviera que deponer su candidatura, debido a la acumulacin de acusaciones de corrupcin, entraran a disputar su espacio Andrs Allamand, Francisco Chahun y Alberto Espina.

En la Nueva Mayora se han instalado Carolina Goic como precandidata de la DC, Ricardo Lagos del PPD, Alejandro Guillier del PR, IC y MAS. El PS se encuentra muy complicado ya que no logra definir su candidato. Oficialmente se han presentado Jos Miguel Insulza y Fernando Atria, pero luego de haber convocado a una consulta interna para dirimir el punto, la comisin poltica resolvi citar al comit central para el 1 de abril, el cual resolvera si ese mecanismo se mantiene o desecha. Lo que muestra que no hay acuerdo ni siquiera en el procedimiento para salir del descuerdo.

Toma fuerza la estrategia de las elites conservadoras, que ahora postulan que se presenten todas las candidaturas de la Nueva Mayora en primera vuelta, sin primarias, con la esperanza de cobrar muy caro su apoyo en una segunda vuelta y condicionar a su favor las negociaciones. Por lo cual, Alejandro Guillier, que marca primero en las encuestas, ha declarado: Si no hay primarias, no voy a primera vuelta, porque se acabara la Nueva Mayora. El trasfondo es el traslado del apoyo del partido del orden, los conservadores concertacionistas, que esperan que Ricardo Lagos baje su candidatura a ms tardar en abril, para concentrar su apoyo en Carolina Goic. Y de paso, forzar la exclusin del PC.

Pero esta profusin de candidaturas se complicar ms debido a la crisis de los partidos, que no parece que puedan llegar a cumplir con el obligatorio refichaje de su militancia. Si los partidos no se logran refichar no se podran realizar las primarias legales, y los candidatos tendran que buscar firmas por s mismos para avalar su inscripcin. Adems, si los partidos no poseen ni siquiera la capacidad de avalar candidatos, su rol queda reducido al de clubes de debate o grupos de presin, acrecentando la dinmica de desprestigio que les persigue.

En el naciente Frente Amplio ya ha oficializado su precandidatura Alberto Mayol, con el apoyo de Nueva Democracia, movimiento que ha surgido al calor de la Unin Nacional de Estudiantes (UNE) y la Fundacin CREA. En Revolucin Democrtica han sondeado la disposicin de la economista Claudia Sanhueza y de Sebastin Depolo (presidente de RD). Desde la Izquierda Autnoma se nombra al socilogo Carlos Ruiz. Ms genricamente existen referencias al rector de la Universidad de Valparaso, Aldo Valle, a la periodista Beatriz Snchez y a Luis Mesina (coordinador del Movimiento de Trabajadores No+AFP). El sindicalista Cristin Cuevas (Nueva Democracia) que son mucho en los ltimos meses, ha clarificado su intencin de centrarse en una campaa de diputado por Lota y Coronel. Y fuera del Frente Amplio el Partido Pas proclam como su candidato presidencial al senador Alejandro Navarro. Un cuadro que tambin muestra lo complejo de llegar a acuerdos en el contexto de nuestra psefocracia.

 

 

 

Notas

(1) Keane, J. Los nuevos despotismos: imaginando el fin de la democracia. Recerca 19 ; 2016, p. 137-154

(2) European Social Survey 2016, p. 3

(3) Latinobarmetro 2016 http://www.latinobarometro.org/latNewsShow.jsp

(4) Nandy, A. (2008) entrevista en Outlook India


 

Publicado en Punto Final, edicin N 871, 17 de marzo 2017.

[email protected]

www.puntofinal.cl

 



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