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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-03-2017

Crisis de Isapre Masvida destapa negocio de la salud

Paul Walder
Punto Final


La crisis que sufre la Institucin de Salud Previsional (Isapre) Masvida vena escorando a esta compaa desde hace por lo menos un ao. Fueron numerosos los aspectos, todos ellos relacionados con las finanzas y los mercados, que llevaron a esta institucin privada a ingresar en el torrente de un resumidero difcil de remontar. Hoy, bajo la investigacin de la Fiscala por falsificacin de documentos financieros, con un congelamiento del movimiento de afiliados bajo un esquema de corralito, con los acreedores golpeando las puertas por miles de millones de pesos no pagados e intervenida por un administracin provisional y con los trapos sucios de tramposas operaciones al sol, Masvida y sus controladores parecen tener los das contados.

Masvida ha sido una Isapre grande y de las ms competitivas. Se ha repartido el mercado con otras cinco instituciones de salud, con aproximadamente el 17 por ciento de los cotizantes, que hacia finales de 2016 alcanzaban unos 310 mil afiliados ms sus cargas. Su presencia en este mercado data de inicios del negocio, en el eplogo de la dictadura, como una institucin de salud con mdicos como propietarios. Bajo estos criterios, el holding Empresas Masvida (EMV) contaba en 2014 con ms de seis mil mdicos en la propiedad (entre los cuales se hallan figuras pblicas), a travs de una compleja red de 84 sociedades de inversin. Hoy, las diferentes investigaciones sobre las causas de la crisis apuntan a esta gruesa madeja como factor central. En esta red se tejieron tambin oscuras tramas en los manejos del dinero que han llevado a la institucin a una virtual quiebra.

Los problemas financieros de la institucin de salud comenzaron a salir por goteo durante el ao pasado. Pese al completo hermetismo de la empresa, hubo algunos hechos que transparentaron la debilidad financiera de la institucin. En este contexto de inestabilidad y confusin, entre noviembre y enero pasado Masvida perdi once mil cotizantes, recorte de su cartera de clientes que la llev a las puertas de la insolvencia. Durante esos meses, estimulada por el rumor y el temor, la espiral de salidas se vio hasta reforzada por la presencia, frente a las oficinas de Masvida, de vendedores de la competencia. Bajo este ambiente de caos, hacia finales de febrero la Isapre haba registrado un 55 por ciento ms de salidas que de captaciones, proceso que condujo a la intervencin de la Superintendencia de Salud.

Entre las medidas de la Superintendencia, y ante la ya desatada crisis, el superintendente Sebastin Pavlovic emiti un ultimtum al darle a Masvida un plazo de diez das para presentar un plan de accin y contingencia, que no hizo ms que amplificar los temores de los afiliados y acreedores. Como respuesta, EMV enviaba comunicados a sus cotizantes ofreciendo disculpas por las molestias ocasionadas, nada menos que servicios mdicos no prestados, a las que calificaba de los efectos de rumores infundados. Aquellas molestias a las que se refera la empresa era el rechazo de prestadores mdicos a aceptar los bonos de Masvida. En febrero pasado la Clnica Santa Mara emiti un comunicado en el cual inform el fin del convenio con Masvida, declaracin y accin que presion a la Superintendencia en la bsqueda de una salida urgente a la crisis.

La salida ha sido la intervencin de la Isapre por las autoridades sectoriales. Durante el plazo de cuatro meses, el interventor, Robert Rivas, deber evitar la quiebra, pagar a los acreedores, equilibrar los estados financieros de la empresa y, finalmente, buscar nuevos inversionistas. Durante esta etapa se estableci tambin el corralito a los cotizantes para impedir un deterioro an mayor de sus activos y cartera de clientes.

 

INICIOS DE LA CRISIS

El inicio de la cada de la Isapre no est bien establecido por los investigadores, pero se remonta, por lo menos, a 2015: desde entonces Masvida ha venido escondiendo, o maquillando, sus informes financieros. Pese a ello, durante el ao pasado el directorio y sus ejecutivos sostuvieron largas rondas con inversionistas, quienes finalmente, ante la opacidad de las finanzas, desecharon la idea de comprar parte de la aseguradora. La Isapre estuvo negociando con el fondo de inversin Southern Cross para la venta del 55 por ciento, conversaciones que no llegaron a buen puerto el ao pasado. Pese al rechazo de Southern Cross por la carencia de informes fidedignos, Masvida persiste en la bsqueda: hacia fines de 2016 y comienzos del ao en curso, han aparecido otros interesados, como Gamma Capital y Nexus Partners, cuyas negociaciones seguiran en curso aun bajo la figura del interventor. Junto a estas opciones de salvataje, otras Isapres han expresado inters en absorber la voluminosa cartera de clientes de Masvida, lo que podra generar distorsiones en el mercado.

El sistema de las aseguradoras de la salud privada ha registrado ingentes utilidades durante gran parte de su vida, con importantes cambios en la propiedad, internacionalizacin e integracin vertical. As es como entre cinco grandes corporaciones se reparten un mercado cuyas ganancias, en 2014, llegaron a casi 90 millones de dlares. Bien se sabe que las Isapres, pese a absorber a slo el 16 por ciento de la poblacin, tienen en cartera al sector de mayores recursos, para quienes el sistema pblico, por sus graves falencias y largas listas de espera, no es una opcin atractiva. De cierta manera, trabajan con una cartera cautiva de clientes.

 

FRENO EN LAS GANANCIAS

Estos nmeros, que se han repetido desde la misma creacin del sistema, han comenzado a reducirse durante la presente dcada. Entre los factores hay sin duda uno central, que es el malestar de la poblacin y el rechazo a las alzas peridicas y unilaterales a los planes de salud, situacin que ha conducido a una judicializacin de las alzas mediantes demandas masivas de los clientes contra las instituciones. Como resultado, se observan triunfos permanentes en los tribunales para los usuarios, y un aumento creciente de costos para las Isapres. En este escenario, en 2015 se pudo observar una reduccin en las utilidades del sistema, tendencia que si bien no se repiti en 2016 por factores coyunturales, es muy probable que contine durante el ao en curso. Pese a ello, la salud privada se mantiene como una actividad boyante.

 

INTEGRACION VERTICAL

El negocio de las Isapres no est acotado a la exclusiva funcin de aseguradores. Ha derivado en enormes consorcios, con inversiones en centros de salud y grandes clnicas. Una integracin nociva para los usuarios y perjudicial, tambin, para todo el sistema de salud nacional, que deriva de forma peridica ingentes recursos pblicos para subsidiar el negocio privado. Durante 2015 las clnicas, la mayora pertenecientes a consorcios ligados a Isapres, obtuvieron ganancias por 55 mil millones de pesos, una cifra cercana a los 80 millones de dlares.

El holding Masvida est tambin en una estructura vertical con sus prestadores de servicios. Al holding pertenece la Clnica Las Lilas, Clnica El Loa, Isamdica y Clnica Chilln, activos que integran parte de la compleja malla de decenas de sociedades relacionadas entre s. Si la judicializacin de las alzas ha sido un problema para todas las Isapres, la oscura maraa societaria ha sido, segn avanzan las investigaciones, la causa principal de la crisis de Masvida.

Con 80 sociedades relacionadas en una estructura de cascada, hay grandes posibilidades de ocultar operaciones y transacciones. A medida que avanzan las investigaciones, a inicios de marzo se haban filtrado a la prensa algunas de estas trampas, las que probablemente desviaron fondos hacia bolsillos particulares. Segn lo informaba la radio Bo Bo, directivos triangulaban asesoras a empresas del holding desde sociedades personales, pero no pudieron demostrar que efectivamente prestaron los servicios. Una pieza de este mecanismo consista en pedirle prstamos a la Isapre para pagar los gastos de las supuestas asesoras. El SII y el Ministerio Pblico indagan esas maniobras, mientras que en paralelo buscan establecer el rol de Hema, una misteriosa sociedad que asesora a Masvida mediante un suculento contrato que le ha reportado ms de dos mil millones de pesos en dos aos.

Las investigaciones comenzaron a cerrar el crculo en torno a Claudio Santander, expresidente del holding , y otros directivos y ejecutivos que componan su red de confianza. Santander y sus socios realizaron diversas maniobras tributarias que fueron objetadas por el Servicio de Impuestos Internos (SII) y los Tribunales Tributarios y Aduaneros, las que adems generaron dao al patrimonio de las empresas que componen el holding , en especial a la Isapre.

Las Isapres son un gran negocio con abiertos fines de lucro. Una actividad que levanta a la vez grandes contradicciones. Lucrar con la salud, lo mismo que con la educacin, ha terminado con sensibilizar a la poblacin contra el sistema. Numerosos sondeos de opinin demuestran que las instituciones de salud privada son de las organizaciones que ms repudio generan en la poblacin. Un estudio de la misma Superintendencia de Salud, realizado en 2015, revel que por lo menos un 42 por ciento de los afiliados rechaza el sistema, en tanto ms de un 67 por ciento estima que requiere de cambios urgentes.

El repudio generalizado es para un modelo diseado durante la dictadura, vigente y casi intacto. No slo como un negocio paralelo a la salud pblica, sino que goza de impresentables subsidios del Estado. Los recibieron por dcadas las aseguradoras, y han sido traspasados a sus clnicas mediante otros mecanismos. En el caso de los establecimientos de salud, los apoyos del Estado van desde la compra de servicios a subsidios a la demanda. Concretamente, la modalidad libre eleccin de Fonasa; la compra de servicios -que desde la implementacin del GES se ha incrementado exponencialmente-; y desde 2011, el bono AUGE. Esto ha implicado el traspaso de 6.809 millones de dlares entre 2005 y 2012, lo cual explica el vertiginoso crecimiento de la red privada que aument su capacidad en 20 por ciento en el periodo 2005-2011, seala un estudio de la Fundacin Creando Salud.

La intervencin de la Isapre ha puesto nuevamente en la discusin pblica la funcin del Estado subsidiario, aquella concepcin neoliberal del Estado que slo le permite intervenir en aquellas reas de la economa no rentables para el sector privado. Una concepcin adems cnica: en el espacio de la salud, como tambin en el de la educacin, el Estado le entrega abiertos subsidios a los inversionistas privados. En el caso que atendemos, hay un tercer elemento an ms perjudicial e injusto para el conjunto de los ciudadanos y usuarios de los servicios pblicos. La intervencin de la Isapre Masvida nos recuerda otras intervenciones del Estado, como lo fue aquel rescate de la banca durante la dictadura mediante mecanismos de salvataje que pagamos todos. Aquella conocida consigna sobre ganancias privadas y prdidas socializadas, puede estar tomando cuerpo nuevamente.

 

Publicado en Punto Final, edicin N 871, 17 de marzo 2017.

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www.puntofinal.cl



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