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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-03-2017

Entrevista a Roland Denis, exviceministro de Planificacin del gobierno Hugo Chvez
Ya es tarde para la crtica, este gobierno est muerto

Clodovaldo Hernndez
La Iguana


Roland Denis es un revolucionario crtico, pero no de la camada ms reciente, sino de una que lleva aos de disidencia, luego de haber sido viceministro de Planificacin a principios del gobierno del comandante Hugo Chvez.

Licenciado en Filosofa, antiguo militante del movimiento Desobediencia de los aos 80, este hombre que en su adolescencia dej de usar el oligarca apellido Boulton, explic en entrevista exclusiva para LaIguana.TV dnde se originan las desviaciones que, en su concepto, arrastra el proceso revolucionario venezolano.

A continuacin, una versin del dilogo que Roland Denis (Caracas, 1958) sostuvo con el periodista Clodovaldo Hernndez:

-Qu se siente el haber desmentido el aserto marxista segn el cual el ser social determina la conciencia social?

-Haberlo desmentido cmo es eso?


-S, porque usted ha logrado tener una conciencia social distinta a su ser social.

-Ah, ahora entiendo la pregunta! Primero que nada, eso es un determinismo marxista, muy propio de Marx y de su poca, del positivismo de su poca y de todos los determinismos. Todo se ha dialectizado y se ha hecho mucho ms complejo. El ser social determina la conciencia social, pero la conciencia social tambin puede determinar el devenir del ser social. En mi caso, simplemente me dio la gana de abrirme de mi clase social o mejor dicho, no fue porque me dio la gana, sino porque me encontr en el camino ventanas de la vida que se abren, seres que uno se encuentra, escenarios, cruces de personajes que, obviamente, si no me hubiese topado con ellos, mi trayectoria hubiese sido otra. Aparecieron realidades, circunstancias que, poco a poco, me fueron enamorando de otra opcin de vida. Eso es todo.


-Algunos analistas dicen que la Revolucin entra en crisis a partir de la muerte del comandante Hugo Chvez, pero de usted puede decirse que es disidente desde mucho antes de ese hecho. En qu momento sinti que el proyecto comenz a desviarse?

-Hay que recordar que este proyecto comenz a forjarse en los aos 90, a travs de una interaccin que se fue generando entre un lder y el movimiento popular, entre un movimiento militar y los movimientos sociales que venan gestndose desde los aos 80. Eso deriv en una sntesis feliz hasta el punto de que se logr la toma del poder. Pero la crisis ya estaba en su corazn porque en esa suma de movimientos haba elementos muy contradictorios con el propsito revolucionario. La opcin de Chvez de optar por la va electoral tuvo mucho apoyo, pero tambin muchos cuestionamientos. Entre los grupos crticos estuvimos nosotros, por una razn obvia: la creacin de una opcin electoral amplia iba a traer como consecuencia la entrada dentro al proyecto de cambio revolucionario de una cantidad de sujetos que lo haran con un criterio netamente oportunista. Eso, frente a continuar en la opcin insurreccional, provocaba un debate difcil. Finalmente gana la opcin electoral y el movimiento popular se convierte en gobierno, pero lleno de una cantidad de cruces con las viejas castas polticas, con mafias sindicaleras, con una izquierda reformista, con una cuerda de batequebraos, como se dice, que solo andaban buscando cargos, procurando ser parte de lo que vino a continuacin, que fue el gran saqueo de la renta. Esos sectores se pusieron a hablar el lenguaje de los movimientos sociales, que Chvez adopt y del que se convirti en un cono, pero en realidad no compartan las ideas concretas. Se limitaron a imitar el lenguaje bolivariano, de gnero, soberanista, independentista, pero el conjunto de las fuerzas que aparentaban impulsar la Revolucin estaba plagado de agentes oportunistas. Tambin haba un componente militar que s, tena una posicin nacionalista, pero desde una posicin ideolgica francamente de derecha, que se fue develando con las posiciones que asumieron hombres como (Jess) Urdaneta, (Luis Alfonso) Dvila, (Jess Acosta) Chirinos, etctera. Fue un movimiento muy heterogneo y diverso, pero no en el buen sentido de la palabra, sino que esa heterogeneidad, esa diversidad, que en otras situaciones son caractersticas tan bonitas, en este caso jug como un elemento terriblemente regresivo.


-La desviacin comienza entonces desde muy temprano?

-S. Y se nota con los grandes fenmenos de corrupcin, con el famoso Plan Bolvar 2000. Pero la crisis no es tanto la corrupcin en s misma, sino la impunidad que tambin comienza a manifestarse desde el principio. Y tambin comienza a expresarse la actitud de ciertos militares que se creen dueos de un poder que, en realidad, no era de ellos, sino de la sociedad y del movimiento popular. El hecho de que la crisis comience temprano no niega que haya habido, paralelamente, hechos muy hermosos, como el fenmeno constituyente, la dinmica de los movimientos populares, la defensa del pas frente a la enorme conspiracin oligrquica que vino desde afuera y desde adentro. Eso fue hermossimo, reflej cohesin, de multiplicacin de organizaciones populares, pero eso que estaba pasando le dio mucho miedo, no solamente a los oligarcas y a la gente que pens que le iban a quitar su carrito o que le iban a llevar a sus hijos a Cuba. Tambin asust a los oportunistas que se haban internado en el movimiento. All comienza esa gran diatriba que alcanza su mxima expresin en la presidencia de Nicols Maduro.

 

La ruptura

Roland Denis atribuye al comandante Chvez la responsabilidad de no haber sabido manejar el poder que los movimientos populares le endosaron. Jos Vicente Rangel, durante su etapa como vicepresidente, manej internamente los hilos del poder, elevando personajes que no tenan ninguna base, quienes a su vez crearon sus propias tribus de poder.

-Por qu cree que no supo manejar el poder?

-Tuvo muy poca autoridad, en el fondo, a pesar de ser un personaje de apariencia muy caudillista y hasta autoritaria. O tuvo poca autoridad o lo fueron neutralizando. En eso no solo trabajaron los personajes internos, sino yo dira que hasta los propios cubanos. Eso permiti que entraran ms y ms personajes siniestros, que el Estado se hiciera ms y ms burocrtico, que las redes de corrupcin resultaran cada da ms fortalecidas, y el proyecto como tal comenz a cambiar su visin. Chvez, al final de su vida, trat de corregir las deformaciones, siendo muy autocrtico, pero ya era muy tarde, ya se estaba muriendo. Ese discurso del golpe de timn fue un ltimo intento verborreico, pero ya no haba tiempo.

 

-Cuando usted estuvo en el Ejecutivo, como parte del equipo de Felipe Prez Mart, qu vio all adentro? cmo fue esa experiencia de gobierno?

-Bueno, fue una experiencia de no-gobierno porque ocurri en 2002-2003 y en esos momentos casi que nos quedamos sin gobierno, de hecho, tumbaron a Chvez. Cuando l regres s hubo una experiencia interesante porque comenzaron a tener un nivel decisivo de influencia los movimientos populares organizados, multiplicados, fortalecidos y hasta envalentonados en contra de esa reaccin tan dura que haba tenido la derecha. El equipo al que yo pertenec estaba montado en la idea de reconstruir el gobierno y, a la vez, cambiar el Estado, mantener la economa y adelantar un plan transformador impulsado no por la renta estatal sino por las fuerzas revolucionarias. Fue un momento muy bonito. Por ejemplo, en pleno paro petrolero, fuimos capaces de coordinar los recursos populares para darle de comer a buena parte de Caracas, que ya se estaba quedando sin alimentos. Fue una experiencia de gobierno realmente revolucionaria.

 

-Y qu pas entonces?

-Era obvio que haba gente que ya estaba trabajando en la otra agenda. La presin adentro era tremenda. Haba un componente personal muy determinante. Por ejemplo, un personaje increblemente negativo de este proceso ha sido Jesse Chacn, no solo por el tema de la corrupcin, sino porque empezaron a crear un espectro ideolgico de un populismo barato, inmediatista, despilfarrador, sin estrategia alguna, donde lo nico que vale es salvar el camino inmediato. Pero l es solo un ejemplo. Lo que quiero decir es que el mundo estaba incidiendo sobre nosotros para crear de nuevo todas las relaciones que la IV Repblica ya haba creado para garantizar el control de nuestras riquezas. Hay que entender cmo nos miran desde fuera. Nosotros, cuando hablamos de Europa, de Estados Unidos, de los grandes pases del mundo, decimos que son imperialistas, pero tambin vemos lo que producen, el campo civilizatorio que generan. Pero, cmo nos miran ellos a nosotros? Bueno, je, je, je, como un pedazo de tierra con un poco de negritos y de indiecitos fastidiosos encima, y piensan que deben quitarnos esa tierra porque aqu hay riquezas .

 

-Usted mantiene contacto con quien era el ministro de Planificacin de aquella experiencia de gobierno suya, Felipe Prez Mart?

-Felipe es muy amigo mo, pero l se pas totalmente a la derecha. Incluso est en un movimiento que yo le he criticado muchsimo, a favor de una supuesta Constituyente originaria que yo no s qu coo significa. Me imagino que una constituyente originaria ser la que hicieron los primeros humanos, por all en frica o, en nuestro pas, el Congreso de Angostura. En todo caso, detrs de ese planteamiento absurdo se esconde un movimiento dentro de la derecha para plantear la reforma de la Constitucin de 1999, pues saben que contiene muchas trabas para la entrega final, que va ms all de los recursos petroleros, de la renta y del arco minero, que ya se hizo con el chavismo, que lo est haciendo Nicols. Para la siguiente fase, necesitan cambiar la Constitucin en el sentido reaccionario, conservador. Y Felipe, inocentemente, les est haciendo el juego, lo cual considero muy lamentable porque yo lo quiero mucho, para m es una gran persona.

 

Esto se acab

Integrante de un equipo denominado Otra Poltica /Frontal 27, Roland Denis tiene una visin bastante pesimista acerca de lo que est por ocurrir en Venezuela en los prximos tiempos. l considera que el gobierno de Maduro ya es de derecha y que se est preparando el terreno para que las fuerzas propiamente neoliberales tomen el poder.

-Es inevitable que venga un gobierno encabezado por los lderes polticos de la derecha?

-Inevitable no hay nada. Se est preparando una transicin que se ve clarita. Lo que pasa es que la derecha, que yo no s dnde comienza y dnde acaba, pero digamos que la derecha ms visible, es muy torpe. Entonces mantiene una actitud de que yo te voy a sacar del poder y al da siguiente amaneces preso. Y frente a eso, la otra gente dice: No, yo tengo aqu 17 aos y t no me vas a meter preso, a menos que me tumbes. En ese sentido tienen mucha razn Nicols, Diosdado y todos ellos. Pero, por otro lado, se est preparando todo para la transicin. Eso puede apreciarse, por ejemplo, en las polticas de Petrleos de Venezuela o en materias como el Arco Minero y en los planes gasferos Ya desfalcaron totalmente al pas entre esculidos y chavistas. Se han sacado esas cuentas, lo ha dicho hasta el FMI: desde los aos 80 para ac se han recibido alrededor de 500 mil millones de dlares y eso est por encima de las reservas del pas ms rico de la OPEP, que es Arabia Saudita, y de muchos pases sumados. Ahora, esa centrfuga de dinero no se detiene all, sino que el mundo entero mira con gula toda la regin petrolera de la Faja del Orinoco y la zona del Arco Minero. Esa gula est metida dentro del Estado, a travs de polticos que han estado trabajando muy bien para alcanzar ese objetivo.

 

Para el entrevistado, se trata de una conspiracin exitosa, que ya lleva muchos aos en desarrollo, luego del fracaso del primer intento, que fue netamente oligrquico e imperialista. Una parte de esa conspiracin ha sido bloquear todos los planes de desarrollo que tenamos. Bloquearon los proyectos para las industrias agrcola, qumica, farmacutica, bsica, pesquera, la pequea industria. Todos los elementos que estaban proyectados han fracasado. Lo nico que se puede mostrar como un logro es eso que siempre han sabido hacer los italianos: poner un ladrillo sobre otro para construir un edificio, pero eso no es absolutamente nada si se le compara con el proyecto inicial que tenamos, y no nos ayuda mucho a dejar de ser un pas rentista.

-Culpa de eso a los sucesores del equipo del que usted form parte en el Ministerio de Planificacin?

-Bueno, luego del bloqueo de todos esos proyectos, se puso all un ministro para justificar ideolgicamente una fuga gigantesca de capitales y preferir estratgicamente la importacin frente a la produccin nacional. Ese ministro fue (Jorge) Giordani, quien implant un modelo nefasto que todava est aplicndose hasta llevar al sistema cambiario al caos total. Ahora se ha entrado a otra etapa, que est muy bien representada por la poltica del Arco Minero. Yo defend el Arco Minero en un primer momento porque era una propuesta de movimiento minero de la regin, pero esto que se ha hecho es otra cosa: negociar con las grandes corporaciones, monstruos gigantes de la minera ms devastadora del mundo, tipo Barrick y otras parecidas. Ah est clarito: la conspiracin ha tenido xito porque ellos estn negociando la riqueza minera ms importante del mundo, mientras nosotros estamos ocupados aqu buscando dnde comprar una harina Pan o un pote de margarina. Hay que reconocerles ese xito en neutralizar la conciencia y la rebelda revolucionaria desde adentro, no por las redes esculidas. Fue muy bien jugado.

 

-Cules son las posibilidades de recuperacin del movimiento popular? Hay que pensar en tocar fondo, pasar algunos aos y procurar volver con un nuevo proyecto? O estamos condenados a asumir la senda del neoliberalismo, por la que transita el mundo entero?

-El devenir humano es tan impredecible que yo no puedo dar ninguna respuesta certera al respecto. Lo que puedo decirte es que la recuperacin de las fuerzas populares puede tardar mucho, pero tambin puede venir en dos semanas porque siguen latentes las semillas de un movimiento popular gigantesco, que adems tiene ms experiencia, que ya no es tan inocente como lo era hace veinte aos y que podra despertar en cualquier momento. Ahora, yo soy pesimista. Creo que va a ser un proceso largo, de reconstruccin muy difcil porque hay una prdida de confianza, una prdida de acumulacin de fuerzas, de aquel pueblo que acompaaba el proceso. Eso fue lo que lograron, desapegar totalmente la fuerza social del espritu revolucionario. Recuperar ese puente es realmente jodido. Tal vez s haya regiones donde eso sea posible, no tanto en Caracas, que es una ciudad absolutamente intervenida y corrompida por la burocracia. Yo creo en los movimientos rurales y semi-rurales que giran alrededor de ciudades importantes en el centro-occidente, Barinas, los Andes y algunos puntos de Oriente. All hay experiencias no solo de elementos revolucionarios, en el sentido tradicional del trmino, sino tambin de pequeos propietarios y nuevas iniciativas. Cuando uno ve ese tipo de expresiones se convence de que el pueblo no est muerto, que para matarnos totalmente van a tener que eliminarnos de verdad.

 

-Qu rol tiene gente como usted en ese trabajo de reconstruccin?

-Nos toca explicar, con capacidad autocrtica, qu fue lo que pas claro y raspado, con la verdad en la mano. Eso puede ayudar a renovar un pensamiento, un espritu, pero eso ser tarea de nuevas generaciones, que estn naciendo, que no vivieron las viejas pocas, algunos ni siquiera vivieron el 2002, sino que comenzaron a estar activos a partir del chavismo tardo. Esas generaciones estn muy confundidas porque casi todos ellos quedaron moldeados con cuatro o cinco smbolos que ahora mucha gente odia. Por ejemplo, eso de aqu nadie habla mal de Chvez no era antes una orden dictada por un dspota en un programa de televisin, sino un lenguaje propio de la gente. Eso ya se perdi. Ya es muy tarde para la crtica, ya este gobierno est muerto, y tiene que renacer otra cosa. Cmo va a renacer, cules van a ser sus tiempos y sus espacios? Nada de eso se sabe.

 

-Volvemos a la pregunta: viene entonces un gobierno de derecha?

-Lo que se est negociando todos los das, de una manera franca, porque las mesas de dilogo son para eso, es una manera de traspasar el poder. El dilogo significa que el gobierno est dispuesto a dejar el poder en manos de la derecha goda, de la godarria, representada por los sifrinitos de Altamira y, especficamente, a un personaje al que le estn construyendo una especie de pica personal, que es Leopoldo Lpez, quien podra ser el llamado a ocupar el mando, luego de unos personajes de transicin que podran ser desde (Manuel) Rosales hasta (Henri) Falcn, qu s yo cul. En todo caso, eso se est negociando, igual que nuestro subsuelo, la entrega final de todas nuestras riquezas, luego de cuatro dcadas de hablar de nacionalizaciones y de cuanta paja pueda haber. Eso es lo que se est moviendo y all participan muchas conexiones: la de (lvaro) Uribe, la de la ultraderecha mundial; la conexin republicana de Estados Unidos; y la del neoconservadurismo ruso, que viene internndose dentro del continente americano a travs de pensadores, algunos muy interesantes, por cierto, y que tienen mucha influencia en la nueva derecha europea, que no es liberal y que empiezan a penetrar ac mismo, y eso se ve muy claro en discursos como el de Diosdado Cabello. Insisto en lo mismo: en todos estos movimientos se ve cmo al mundo entero le interesa Venezuela, pero no la Revolucin Bolivariana, sino las riquezas y los negocios gigantescos que pueden hacer. Sobre todo esto estoy escribiendo algo que espero sea mi ltimo aporte para entender lo ocurrido.

 

-Por qu el ltimo?

-Porque ya he pasado demasiadas cosas. Mi rollo con Chvez comenz en 2004, luego de unos artculos en Aporrea, de donde, por cierto, tambin sal. Yo nunca dej de apoyar a Chvez, pero no me iba a calar que la relacin con l fuera de dirigente a caudillo. Nosotros somos hijos de Chvez, pero Chvez tambin fue un hijo nuestro. Nosotros le enseamos muchas cosas. Yo siempre busqu una relacin mucho ms horizontal con el mando, pero fue un fracaso completo. Luego aparecieron las trabas burocrticas y las mafias que me sacaron absolutamente de todo, incluso de los medios pblicos. Ni Vanessa Davies, que es como una hermana, que combatimos juntos y a quien adoro, se atrevi a darme espacio cuando estaba en puestos de mando comunicacional.

 

-Los movimientos disidentes del chavismo tienen alguna posibilidad de asumir la conduccin poltica de la Revolucin?

-No, no creo, son movimientos muy pequeos, con poca fuerza. El grueso del movimiento chavista est del lado del PSUV. Esa fue la gran operacin de captura del movimiento popular y fue concluida con xito.


Fuente: http://www.laiguana.tv/articulos/51508-roland-denis-critica-gobierno-muerto



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