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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2017

El modelo chileno en cuidados intensivos
Crisis en el sistema de salud privada

Horacio R. Brum
Brecha


Medio milln de personas podran quedar sin cobertura mdica en Chile a raz de la quiebra de una empresa de salud privada, un caso que evidencia los peligros del modelo neoliberal chileno de privatizaciones.

No busque el lector a Santa Olga en un mapa de Chile, porque no lo hallar. Es un pueblo situado en el medio de una de las regiones forestales del pas, 350 quilmetros al sur de Santiago. O era, porque Santa Olga parece ahora una mini Hiroshima, con unas pocas ruinas de cemento erguidas entre los restos de las mil casas arrasadas por el incendio del 25 de enero. Tanta destruccin, con 5 mil damnificados, se produjo a causa de que las plantaciones de eucaliptos en su mayora pertenecientes al grupo Arauco, dueo de la planta de celulosa uruguaya de Montes del Plata envolvan a la poblacin. Como la empresa no mantena fajas de terreno despejado a manera de cortafuegos, cuando los grandes incendios de enero (que afectaron casi 500 mil hectreas del sur chileno) llegaron a la zona, el destino de Santa Olga qued sellado.

Una pelea familiar arruinar las carreras de 3.500 estudiantes universitarios, porque la fundadora de la chilena Universidad Iberoamericana y su hija se enemistaron con otros dos miembros del consorcio propietario, tambin hijos de la fundadora, y resolvieron no aportar los fondos para sanear la deuda de casi 2 millones de dlares que la institucin tiene con proveedores y docentes. La Iberoamericana qued as al borde de la quiebra y el cierre, en tanto que la fundadora, quien tambin posee una red de colegios privados, est desde hace dos aos bajo investigacin por fraude tributario.

rsula, una profesional universitaria que vive en Concepcin, la segunda ciudad de Chile, se encontr con su ginecloga en el supermercado. No se preocupe por los exmenes, se los hago igual, por tica profesional, pero estos sinvergenzas hace ms de un ao que no me pagan, dijo la mdica a su paciente. Ambas comentaban la noticia que en estos das causa angustia a ms de 500 mil personas que podran quedar sin acceso a ningn servicio mdico: la quiebra de facto de la institucin de salud privada Masvida.

Tres pilares

Estas tres historias tienen un elemento en comn: el virtual descontrol que impera en Chile en los negocios privados y la incapacidad del Estado para ejercer un papel que proteja los derechos de los ciudadanos ante los abusos de las empresas. Hasta ha habido acuerdos empresariales para mantener artificialmente altos durante muchos aos el precio de productos como el papel higinico, los medicamentos, el pollo y los paales, pero el caso de Masvida tiene la importancia de dar a la opinin pblica evidencia manifiesta del modo fraudulento de operar que ya se conoca y criticaba en los sistemas de educacin y pensiones.

No paran de trascender ejemplos de prcticas fraudulentas de Masvida y la polica chilena investiga acusaciones de varios delitos tributarios, pero la justicia ya acredit que ejecutivos de la empresa matriz emitieron facturas falsas por cerca de un milln de dlares.

La salud, la educacin y las jubilaciones privadas constituyen los pilares del modelo chileno que construy la dictadura de Pinochet, mantenido con pocos cambios por los gobiernos democrticos. Una situacin que segn Miguel Crispi, candidato a diputado por la novel alianza izquierdista Frente Amplio (la cual aspira a llegar al gobierno inspirndose en la trayectoria del Frente Amplio uruguayo), se debe a que la coalicin de centro izquierda actualmente encabezada por la presidenta Michelle Bachelet es un proyecto que es prisionero del pacto que hizo con la elite empresarial y con las reglas del juego neoliberal que hered de la dictadura.

Lo cierto es que el escndalo de Masvida dej al descubierto algunos vnculos sugestivos de la empresa con el poder poltico. Todo huele a fraude y estafa, por eso, adems de la comisin investigadora, estamos dispuestos a hacernos parte de la querella por estafa y por todos los delitos relacionados con la quiebra inexplicable de Masvida, declar a los medios el mdico y diputado oficialista (partido Socialista) Juan Luis Castro; pero Castro, adems de integrar la Comisin de Salud de la Cmara, es accionista de la empresa cuestionada, al igual que la ministra de Salud y por lo menos otros tres diputados. En otro mbito, los registros accionarios incluyen tambin el nombre del rector de la Universidad de Chile.

Pinge negocio

rsula vive en la misma ciudad donde hace ms de 25 aos un grupo de mdicos decidi crear una Institucin de Salud Previsional (Isapre) con dos objetivos claros, como los describi hace algunos das uno de los accionistas: obtener para los facultativos y sus familias la mejor atencin de salud y hacer un buen negocio. El buen negocio est en que Chile, de acuerdo con un informe encargado en 2012 por la Fiscala Nacional Econmica a la Universidad Catlica de Valparaso, con datos de la Federacin Internacional de Planes de Salud, es uno de los pases ms caros del mundo en el mbito de la salud privada, al nivel de Estados Unidos, y el ms caro de Amrica Latina. Si se lo compara con Argentina, una apendicectoma cuesta diez veces ms y la hospitalizacin supera en cinco veces el precio en una institucin similar de ese pas. rsula paga a Masvida 200 dlares mensuales; el suyo es un buen plan de salud, pero debe hacer copagos por todos los servicios, que estn entre los 10 y 15 dlares en el caso de una consulta mdica. Tambin paga ms que un hombre de su misma edad, porque la Isapre la sigue considerando mujer en edad frtil. Aunque el reloj biolgico ya indica otra cosa, la Isapre no le hace rebaja alguna.

A fines del ao pasado, el superintendente de Salud anunci en una conferencia de prensa que la rentabilidad del sistema sigue en niveles razonables y no crticos para el funcionamiento de la industria. Entre las principales cifras azules estaba la de Masvida, que segn la autoridad, haba aumentado sus utilidades 88 por ciento respecto del ao anterior. Sin embargo, segn pudo averiguar Brecha, dentro de la empresa se saba por lo menos desde 2013 que ella estaba expandindose (con compras y construcciones de clnicas) ms all de lo que su capital se lo permita. Mientras rsula, mujer en edad frtil, y decenas de miles de afiliados ms, entregaban todos los meses 51 millones de dlares, el plan mdico especial para los accionistas generaba prdidas por cinco millones anuales y slo una de las clnicas tena un dficit de 34 millones. Ello, pese a que ese establecimiento la clnica Las Lilas de Santiago cobraba mil dlares por volver a su lugar un brazo dislocado, como lo pudo comprobar este corresponsal, quien no est afiliado a Masvida, en una emergencia.

En 2015 Empresas Mas Vida (Emv), una suerte de sociedad paraguas que, por la ingeniera financiera que permite la legislacin chilena, incluye a la Isapre, las clnicas y las inmobiliarias que alquilaban edificios a Masvida, comenz a buscar socios estratgicos que aportaran capitales para el salvataje. Los afiliados se preocuparon cuando varias clnicas les exigieron el pago total de los tratamientos y consultas, y muchos emprendieron el xodo hacia otras instituciones. En cuanto a los posibles socios o compradores parciales de Emv, el dato de que existan deudas con bancos y proveedores por 120 millones de dlares los hizo pensar dos veces. Por otra parte, se supo que las auditoras y balances mostraban grandes blancos e imprecisiones en las cifras.

Negando lo evidente

No obstante, en enero de 2017 la Superintendencia de Salud no se daba por enterada de que algo raro estaba sucediendo y su titular, Sebastin Pavlovic, declar a los medios de prensa que no haba recibido seales de un inminente quiebre de Masvida. Solamente a comienzos de marzo, y cuando todo el ambiente empresarial saba que la Isapre estaba con un pie en la quiebra, el gobierno nombr un interventor, cuya primera medida fue decretar un corralito de afiliados, para impedirles buscar en otra institucin la proteccin de su salud. Bajo la lgica oficial, as se evita que la cartera de clientes pierda atractivo para su venta a otra Isapre, porque solamente permaneceran en ella las personas con enfermedades crnicas, en tratamiento, o de la tercera edad. Esto, porque las reglas del juego del negociado de la salud en Chile permiten que las instituciones privadas se nieguen a afiliar a esa gente.

Declarar un capital y depsitos por 280 mil dlares es la obligacin principal que la ley fija para crear una Isapre. A partir de all la libertad para el negocio es total, al extremo de que existen unos 40 mil planes de salud, ofrecidos por siete Isapres, y las diferencias de los precios de un examen como el hemograma pueden ser de hasta 1.000 por ciento. Ya en 2009, el Departamento de Estudios y Desarrollo de la Superintendencia de Salud informaba que la eleccin de un plan de salud es compleja, poco transparente y constituye un problema para el usuario. Otros estudios sobre el tema indican que la gran variedad de planes permite a las empresas de salud escapar a la comparacin, la regulacin y la competencia, porque se hace difcil comparar una cobertura con otra, y se construye un nicho de mercado.

Entre las promesas electorales de Michelle Bachelet estuvo la reforma del sistema de Isapres. Casi al fin de su presidencia, el proyecto de ley sigue perdido entre las comisiones de estudio y las presiones y cabildeos de la Asociacin de Isapres, que ha recibido asesoramiento de empresas de lobby montadas por ex ministros, como el poderoso operador poltico Enrique Correa, quien integr el primer gobierno de la democracia.

http://brecha.com.uy/




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