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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2017

La proyeccin ideolgica de la operacin Lava Jato en Amrica Latina: desde Brasil parte la avanzada liberal conservadora

Bruno Lima Rocha
Barmetro Internacional


La operacin Lava Jato (una gigantesca operacin de investigacin anti-corrupcin que ya lleva tres aos de funcionamiento), llevada a cabo por una Fuerza Tarea basada en Curitiba (capital del estado de Paran, regin Sur de Brasil) y subordinada al Tribunal Regional Federal de la 4 Regin (TRF4, con sede en Porto Alegre y con jurisdiccin en los estados de la Regin Sur del pas), tiene una dimensin que supera, y mucho, las fronteras de Brasil. La lgica es bastante simple en los efectos, pero tiene cierta complejidad para el pensamiento crtico.

El mimetismo institucional y la idealizacin del liberalismo conservador anglo-sajn

Insisto que la operacin Lava Jato trae en su gnesis, adems del Proyecto Puentes (una operacin de tipo corazones y mentes desarrollada por el Departamento de Estado desde febrero de 2009 y ya muchas veces denunciado y que puede ser ledo en la integra en este link: http://migre.me/wi7de), tambin a una idealizacin del sistema poltico, pero en especial del sistema jurdico de los pases anglo-sajones. Consigo hacer un perfecto paralelo al que tanto es criticado en la ciencia poltica como transitologa, donde el pacto de salida del rgimen franquista (el llamado Pacto de la Moncloa), afianzado por el profesor Juan Jos Linz (espaol, ex asesor del gobierno Surez y uno de los gures de Fernando Henrique Cardoso, ex presidente de Brasil) se hube dado sin incluir una dimensin distributiva de poder y recursos, y, obviamente, subordinando la rebelin de base juvenil y sindical en el Estado Espaol. La idealizacin de una transicin institucionalista casi mat la legitimidad de la politologa brasilea y, veo el mismo ocurrir dentro de los aparatos jurdicos y coercitivos de Brasil post-lulista. Sin ninguna exageracin hago esta afirmacin tomando por referencia al siguiente comunicado, cuyo origen es el sitio oficial de la Fiscala brasilea, dedicado a difundir los mritos de la operacin Lava Jato:

Proyecto con Reino Unido: Dilogos como este (el Seminario Reino Unido-Brasil: Dilogos sobre Corrupcin, Proceso Penal y Cooperacin Jurdica Internacional, realizado en el Ministerio Pblico Federal del Paran en el jueves 16 de marzo y viernes 17 de marzo de 2017) son importantes para conocer buenas prcticas y estrategias de persecucin criminal bien sucedidas en otros pases. Brasil ha recibido la influencia de instituciones jurdicas britnicas hace muy tiempo, tal vez desde el Cdigo de Proceso Penal del Imperio. El jurado, el sistema de acusacin y el debido proceso legal surgieron o fueron consolidados en aquel pas. Ciertamente habr otras lecciones a aprender para que tengamos un sistema procesal verdaderamente garantista, bajo la inspiracin del pas donde fue promulgada la Magna Carta hace ms de 800 aos. El tratamiento de ciertos temas en Inglaterra podr sorprender aquellos que resisten a la evolucin del proceso penal brasileo, destac el procurador Regional de la Repblica Vladimir Aras, secretario de Cooperacin Internacional de la Fiscala General PGR. (ver http://lavajato.mpf.mp.br/todas-noticias)

Para estos cruzados las metas son tangibles. Mimetizando un sistema jurdico (al menos en sus prcticas procesales e investigativas) e idealizando un Estado liberal conservador, es de la naturaleza de la colonizacin ingresa verificar en el deplorable arreglo Estado, oligarquas polticas y los capitales familiares de base nacional, como el eje de los males de la corrupcin. Esto ocurrira en el piso de cima, en el topo de la pirmide social; la contrapartida en el piso de abajo sera un bloqueo en el sistema poltico, donde la oferta de partidos no consigue superar la mejora material proporcionada por el crecimiento econmico a travs de un liderazgo popular y su herencia poltica. Equivocadamente llaman a ese fenmeno de populismo (algo que el lulismo nunca fue y jams quiso ser) y alinean a todas las prcticas asemejadas de gobiernos como aliados del pas lder del Continente. Es en contra este fenmeno, esta tentativa de crecimiento pactado, que se movilizan recursos de vertientes diversas, tuteando como fuerza poltica de sustentacin para desmontar las capacidades del Estado brasileo en organizar un crecimiento capitalista.

Siempre afirm que los gobiernos de Lula y Dilma no fueron siquiera populistas caso fueran no habra cado el gobierno de la presidenta, o al menos, cobrara un precio elevado por esta derrumbada y presentaran la mejor salida para domesticar la insercin social de las izquierdas y apuntar la proyeccin de poder del pas en el Sistema Internacional (SI). Refuerzo a la idea: no estoy de acuerdo ideolgicamente con el pacto de lites, y desconfo profundamente de cualquier proceso donde las mayoras organizadas no sean protagonistas. Pero, a la vez, observo que la hegemona ms a la derecha internaliza los intereses externos y ve con extrema desconfianza todas las vas latino-americanas (tal como ocurri con el Pacto Argentina, Brasil y Chile, ABC, durante el gobierno electo de Vargas y el periodo peronista,en la primera mitad de la dcada de 50 del siglo XX). Para el clculo conservador (y en alianza subordinada al imperialismo), no basta frenar la lucha popular con un liderazgo de coalicin. Es preciso destruir las bases productivas y la capacidad instalada de cualquier anhelo de potencia mediana de Brasil y su consecuente liderazgo entre los pases hermanos.

El crecimiento econmico del lulismo y la coherencia interna para la proyeccin de poder

Durante los gobiernos del ex-presidente Lula (2003-2010) y en el gobierno y medio de la ex-presidenta Dilma (2011-2016), Brasil ejerci con variaciones de intensidad una poltica externa asertiva y con una lnea diplomtica bastante alineada con la primera. As, hubo un buen nivel de coherencia interna en algunos sectores de primero, segundo y tercero escaln del Estado brasileo, en consonancia con el capital nacional (basado en controles familiares y pocas especialidades) y tambin con las transnacionales aqu instaladas. Luego, los fundamentos de un crecimiento econmico en pas de capitalismo tardo y de la casi periferia fueron cumplidos. Resalto que no me refiero al desarrollo, pues este implicara adentrar en reas donde el capitalismo nacional no estuviera presente (antes de 2002), como en el avance de los petroqumicos de modo a no depender de insumos y venenos transgnicos y as quemar cerca de 20% de las ganancias con el agro exportador en pago de royalties para empresas como la Bayern.

No fue eso lo que ocurri en Brasil, pero las prcticas de crecimiento pactado y coherencia interna crearon posibilidades concretas de excedentes de poder. Tales excedentes se materializaron con inversin en diplomacia presidencial y mucha agresividad comercial (adems de la excelencia de los diplomticos de carrera y apertura de nuevas embajadas), todo esto concatenado con factores externos (tanto regionales como globales), dando oportunidad para una ventana de oportunidad debidamente aprovechada por la aparente conciliacin de lite dirigente y clase dominante brasilea.

Brasil, por sus dimensiones continentales, capacidad instalada y proyeccin a travs de Amrica Latina y Atlntico Sur, caso ejerza ajustes internos y consiga algn consenso en la hegemona dominante (como un proyecto de capitalismo nacional donde la base de la pirmide social consiga vivir en niveles medianos), tiene las condiciones bsicas tanto para el crecimiento como para el desarrollo (ya aqu marcadas las diferencias), con la respectiva expansin de excedentes de poder. Las elecciones del lulismo llevaron al crecimiento a partir de las capacidades existentes (sin intentar alterar los fundamentos ya instalados en grado de competitividad internacional) y en el ajuste Estado-Empresa. De ah el empleo vulgar de los trminos como Bismarckismo Tropical, Campeones Nacionales y Paquete de Bondades para el Empresariado tener sentido y relevancia. Junto al banco de fomento (BNDES, el Banco de Desarrollo del Estado Brasileo) y la real cualificacin de algunos oligopolios nacionales, con el liderazgo incontestable de la construccin pesada y del complejo de leo y gas, nuestro pas tuvo una expansin sin precedente del capitalismo ms all de las fronteras.

Destruir la proyeccin de poder en Brasil en Amrica Latina: un objetivo permanente

El proceso de internacionalizacin de empresas sin prdida de control decisorio dentro del Consejo de Administracin es un paso obligatorio para cualquier Estado que quiera disputar espacios en el Sistema Internacional. Dentro del SI, buscar una mejor posicin en la perversa Divisin Internacional del Trabajo (DIT), controlando Cadenas Globales de Valor y orientando inversiones, es el camino ms apropiado en la proyeccin de poder del pas lder y sus asociados. Fue justo eso lo que ocurri en Brasil y de aqu para Argentina, Uruguay, Per, Colombia, Venezuela, Panam, Ecuador y Cuba, dentre otros pases latino-americanos. Expansin semejante, pero con un grado mayor de dependencia casi absoluta se dio en las inversiones brasileas en pases de frica.

Infelizmente, es preciso constatar que la naturaleza de las prcticas polticas y empresariales en nuestros pases bajo los gobiernos de centro-izquierda, no fue alterada sustantivamente. As, condiciones de privilegios, accesos diferenciados a los nichos de poder (barrera a la entrada poltico-institucional y tambin tcnico-cientfica), indicaciones de puestos-clave en funcin de intereses partidarios, usos de fondos no declarados para financiacin de campaas y lavado de dinero para fines de enriquecimiento ilcito, habran sido (son) abundantemente practicadas. Tales prcticas seran fueron corrientes tanto en Brasil como en los pases que recibieron inversiones brasileas, con especial atencin para Odebrecht y Petrobras. Hasta aqu tenemos un hecho casi incontestable. Ahora entramos en terreno ms pantanoso.

Por los datos divulgados en el portal de la Procuradoria General de la Repblica, Fiscala General de Brasil (ver: http://migre.me/wcyza), la operacin Lava Jato habra realizado hasta abril de 2016, 91 pedidos de acuerdos de cooperacin legal para 28 pases. En el momento de la publicacin del documento, haba 13 pedidos ms de cooperacin destinados a otros 11 pases. Con excepcin de los Estados fiscales de combate el lavado de dinero y ejercicio de supremaca en escala global (cmo Estados Unidos y pases europeos), los dems pases adems de cooperar en el nivel legal tambin recibieron inversiones de empresas brasileas. Como estamos observando investigaciones y narrativas de criminalizacin de los actos de gobierno que firmaron contratos con Odebrecht en escala latino-americana, luego, llegamos a la conclusin que tenemos el excedente de poder capitalista ejercido pelo Brasil tambin siendo visto bajo sospecha.

Considerando que hay un enorme desgaste merecido por seal tanta de las oligarquas polticas como de las fracciones de clase dominante an detentoras de capital en Amrica Latina, luego, la sospecha refuerza tesis que van al encuentro de ideas transnacionales (cmo las propaladas por la mega ONG Transparencia Internacional). La lgica de tan simple, es casi caricata. Las carreras de Estado de procuradores, fiscales, magistrados y autoridades de las carreras jurdicas y policiales tienen una apreciacin cada vez mayor en nuestros pases, inversamente proporcional al decadente aprecio de las lites tradicionales. As, al seguir los pasos de la operacin Lava Jato, los correspondientes aparatos de Justicia del Continente terminan por ayudar a deslegitimar la actuacin de las oligarquas polticas ascendentes incluyendo los liderazgos ms radicalizados, como las bolivarianas y se legitiman cmo tecncratas esenciales para asegurar la punicin a los crmenes de lite.

La nueva colonialidad

Si furamos observar a la criminalizacin de la poltica en los pases vecinos, veremos una reproduccin casi idntica al ocurrido en Brasil. Por un lado, es justificada la enorme desconfianza de la poblacin para con los oligarcas, empresarios e incluso los bien intencionados polticos de centro-izquierda. Por otro lado, no hay democracia de masas que se sostenga en una legitimacin de profesionales de carrera con sentido de pertenencia transnacional, ideolgicamente vinculados al liberalismo conservador propagado mundialmente por los EEUU. El labirinto est montado y las trampas existen en cada uno de los atajos. Nuevamente repito el obvio: la salida de Amrica Latina est en el propio Continente y nunca en idealizaciones mimetizadas de un sistema jurdico como forma de regulacin de los conflictos en Estados Liberales Conservadores de base anglo-sajona. Como afirma Anbal Quijano, seguimos reproduciendo a la colonialidad del poder; pero esta vez con el ascenso autnomo del estamento togado en nuestros pases.

Fuente: http://www.barometrointernacional.com.ve/2017/03/26/la-proyeccion-ideologica-la-operacion-lava-jato-america-latina-desde-brasil-parte-la-avanzada-liberal-conservadora/



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