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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-03-2017

La manipulacin meditica de la realidad china
El gran salto adelante de China: Las ranas occidentales croan su desaliento

James Petras
Rebelin

Traducido para Rebelin por Paco Muoz de Bustillo


Introduccin

Desde sus lgubres pantanos, los acadmicos y editorialistas de revistas financieras estadounidenses, los expertos en Asia de los medios de comunicacin de masas y los polticos conservadores y progresistas occidentales croan al unsono el inminente colapso medioambiental chino. Sucesivamente, han proclamado que (1) la economa china est en declive; (2) su deuda es arrolladora y est a punto de estallar su burbuja inmobiliaria; (3) el pas est plagado de corrupcin y envenenado por la contaminacin; y (4) los trabajadores chinos estn organizando huelgas paralizadoras y protestas en medio de una creciente represin, como resultado de la explotacin y la pronunciada desigualdad de clases. Las ranas financieras croan que China representa una amenaza militar inminente para la seguridad de Estados Unidos y de sus socios asiticos. Otras ranas saltan de indignacin: Los chinos amenazan ahora a todo el universo!

Los agoreros chinos que ven la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio han distorsionado sistemticamente la realidad y fabricado cuentos extravagantes que en realidad reflejan sus propias sociedades.

A medida que sus falsas afirmaciones son refutadas, las ranas modifican sus cantos: cuando las predicciones de un colapso inminente no se materializaron, retrasaron los pronsticos de su bola de cristal un ao o incluso una dcada. Cuando sus avisos de tendencias sociales, econmicas y estructurales negativas resultaron falsos y las cifras seguan siendo positivas, sus giles dedos recalibraron la amplitud y profundidad de la crisis, citando revelaciones anecdticas sacadas de una conversacin con algn taxista o escuchadas en cualquier aldea.

Como los fracasos anunciados durante mucho tiempo no terminan de materializarse, los expertos remodelan la informacin y se cuestionan la fiabilidad de las estadsticas oficiales chinas.

Y lo peor de todo es que los acadmicos y los expertos occidentales sobre Asia intentan un intercambio de roles: Mientras las bases y los navos de guerra estadounidenses rodean progresivamente a China, los chinos se convierten en agresores y los belicosos imperialistas de EE.UU. se presentan a s mismos como vctimas gimoteantes.

Este artculo pretende desmontar estas fbulas y esbozar un relato alternativo y ms objetivo de la actual realidad poltica y socioeconmica de China.

China: ficcin y realidad

Una y otra vez leemos acerca de la economa de salarios bajos de China y la brutal explotacin de su mano de obra esclavizada por parte de oligarcas multimillonarios y autoridades polticas corruptas. En realidad, el salario medio del sector manufacturero chino se ha triplicado en los ltimos diez aos. Los trabajadores chinos perciben salarios muy superiores a los de los pases latinoamericanos con una eventual excepcin. Los salarios de los operarios de las fbricas chinas se aproximan actualmente a los de los pases de movilidad descendente de la Unin Europea (UE). En ese mismo periodo, los regmenes neoliberales, presionados por la UE y EE.UU., han cortado a la mitad los salarios en Grecia y reducido significativamente los ingresos de los trabajadores en Brasil, Mxico y Portugal. Los salarios de los trabajadores en China superan actualmente a los de Argentina, Colombia y Tailandia. Aunque no son altos para los niveles de la UE o EE.UU, en 2015 los salarios chinos se movan en torno a los 3,60 euros la hora, lo que ha mejorado el nivel de vida de cientos de millones de trabajadores. Durante el periodo en que China triplic el salario de sus trabajadores, los de sus homlogos indios se estancaron a 0,70 la hora y los de los sudafricanos bajaron de 4,30 a 3,60 /hora.

Este espectacular aumento salarial se atribuye en gran medida al aumento de la productividad, fruto de mejoras constantes en la sanidad, educacin y formacin tcnica de los trabajadores, as como a la presin sostenida y organizada de los obreros y de la lucha de clases. La exitosa campaa del presidente Xi Jinping destinada a apartar de su puesto y arrestar a decenas de miles de funcionarios y jefes de fbrica corruptos y explotadores ha promovido el poder de la fuerza laboral. Los obreros chinos estn cerrando la brecha con el salario mnimo estadounidense. Al ndice de crecimiento actual, la brecha, que se ha estrechado de una dcima a una mitad del salario mnimo de EE.UU. en diez aos, desaparecer en un futuro prximo.

China ha dejado de ser exclusivamente una economa de salarios bajos, no especializada, de trabajo intensivo, plantas de ensamblaje y orientada a la exportacin. Hoy da, 20.000 escuelas tcnicas gradan a millones de trabajadores cualificados. Factoras de alta tecnologa estn incorporando la robtica a gran escala para reemplazar a los trabajadores no cualificados. El sector servicios est en pleno crecimiento para absorber la demanda del mercado interno. Al tener que hacer frente a un aumento de la hostilidad poltica y militar estadounidense, China ha diversificado su mercado de exportacin, volvindose hacia Rusia, la UE, Asia, Amrica Latina y frica.

A pesar de estos impresionantes progresos objetivos, el coro de ranas deshonestas1 sigue lanzando profusas predicciones ao tras ao sobre el deterioro y declive de la economa china. Sus anlisis no se ven alterados por el 6,7 % de crecimiento obtenido en PIB en 2016 sino que se aventuran a pronosticar para 2017 un descenso del crecimiento hasta el 6,6 % como prueba del inminente colapso! Decididos a no verse disuadidos por la realidad, el coro de ranas de Wall Street celebra animadamente el anuncio del incremento del PIB estadounidense del 1 % al 1,5 %!

China ha reconocido sus graves problemas medioambientales y est a la cabeza de los pases a la hora de dedicar recursos (miles de millones de dlares, el 2 % de su PIB) para reducir los gases de efecto invernadero. Sus esfuerzos exceden con creces los de EE.UU. y la UE.

China, como el resto de Asia y Estados Unidos, necesita aumentar enormemente las inversiones destinadas a reconstruir sus infraestructuras decadentes o inexistentes. El gobierno chino es la nica de las naciones que ajusta o incluso excede sus crecientes necesidades de transporte, para lo cual destina 800.000 millones de dlares anuales a la construccin de autopistas, lneas de ferrocarril, puertos, aeropuertos, metros y puentes.

Mientras Estados Unidos ha rechazado tratados comerciales y de inversiones multinacionales con once pases del Pacfico, China ha promovido y financiado tratados similares con ms de 50 estados de Asia y el Pacfico (salvo Japn y EE.UU.), as como otros estados africanos y europeos.

El gobierno chino, bajo la direccin de su presidente Xi Jinping, ha lanzado una eficaz campaa a gran escala contra la corrupcin que ha llevado a la detencin o destitucin de ms de 200.000 empresarios y funcionarios, incluyendo algunos multimillonarios y altos cargos del politbur del comit central del PCC. Como resultado de esta campaa de mbito nacional, la compra de artculos de lujo ha decado considerablemente. La prctica de la utilizacin de fondos pblicos para cenas exquisitas de doce platos y el ritual de entrega y aceptacin de regalos est en decadencia.

Mientras esto ocurre, a pesar de que Trump propona drenar la cinaga en su campaa poltica y del exitoso resultado en el referndum del Brexit, ni en Estados Unidos ni en Reino Unido se ha puesto en marcha nada que se parezca remotamente a la campaa anticorrupcin china, a pesar de los informes diarios sobre estafas y fraude que implican a los cien principales bancos del mundo anglo-estadounidense. La campaa anticorrupcin china ha podido servir para reducir desigualdades y se ha ganado indudablemente el respaldo de los campesinos y trabajadores chinos.

Los periodistas y acadmicos que suelen repetir como loros los argumentos de los generales estadounidenses y de la OTAN advierten de que el programa militar chino es una amenaza directa a la seguridad de EE.UU., Asia y el resto del mundo. La amnesia histrica emponzoa a estas ranas cantarinas. Olvidan que, tras la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos invadi y destruy Corea e Indochina (Vietnam, Laos y Camboya), matando a ms de 9 millones de habitantes, tanto civiles como defensores. Estados Unidos invadi, coloniz y neocoloniz Filipinas en los inicios del siglo XX, matando a un milln de habitantes. En la actualidad, contina expandiendo su red de bases militares para rodear China. Recientemente traslad potentes misiles nucleares THADD, capaces de atacar ciudades chinas e incluso rusas, a la frontera con Corea del Norte. Estados Unidos es el mayor exportador de armas del mundo, y su produccin de armas supera la produccin y venta conjunta de los cinco siguientes mayores mercaderes de muerte.

Por el contrario, China no ha atacado, invadido u ocupado unilateralmente ningn pas en cientos de aos. No ha colocado misiles nucleares en la costa o las fronteras de EE.UU.; de hecho no cuenta con una sola base militar en el extranjero. Sus propias bases militares, en el mar meridional de China, tienen la funcin de proteger sus principales rutas martimas de los piratas y de la armada estadounidense, cuyas provocaciones aumentan progresivamente. El presupuesto militar chino, que tiene previsto un incremento del 7 % en 2017, sigue siendo inferior a una cuarta parte del estadounidense.

Por su parte, Estados Unidos promueve alianzas militares agresivas, apunta sus radares y misiles guiados por satlite hacia China, Irn y Rusia y amenaza con arrasar Corea del Norte. El programa militar chino siempre ha sido, y contina siendo, defensivo. Su aumento se basa en la necesidad de responder a las provocaciones de EE.UU. El avance imperial chino est basado en su estrategia de mercado global mientras que Washington contina implementando una estrategia imperial militarista, diseada para imponer la dominacin global por la fuerza.

Conclusin

Las ranas de la intelligentsia llevan tiempo croando con fuerza. Se pavonean y posan como si fueran los mejores atrapamoscas del mundo, pero no producen nada creble en trminos de anlisis objetivos.

China tiene numerosos problemas sociales, econmicos y estructurales, pero se enfrenta a ellos sistemticamente. Los chinos estn comprometidos con la mejora de su sociedad, su economa y su sistema poltico en sus propios trminos. Intentan resolver problemas tremendamente complicados al tiempo que se niegan a sacrificar la soberana nacional y el bienestar de su pueblo.

La poltica oficial estadounidense para enfrentarse a China como competidor capitalista mundial se basa en rodearla con bases militares y amenazar con perturbar su economa. Como parte de esta estrategia, los medios de comunicacin y los supuestos expertos occidentales magnifican los problemas de China y minimizan los suyos propios.

A diferencia de China, Estados Unidos se complace con obtener un crecimiento anual inferior al 2 %. Los salarios llevan decenios estancados; el salario real y el nivel de vida se reducen. Los costes de la educacin y la sanidad se disparan al tiempo que la calidad de esos servicios vitales cae espectacularmente. Aumentan los costes, el desempleo y el ndice de suicidios y de mortalidad de la clase trabajadora. Es absolutamente crucial que Occidente reconozca los impresionantes avances de China si desea aprender, copiar y fomentar un modelo similar de crecimiento y equidad. Es esencial que China y Estados Unidos cooperen para promover la paz y la justicia en Asia.

Desgraciadamente, el anterior presidente, Obama, y el actual presidente, Donald Trump, han escogido la va de la confrontacin y la agresin militar. Los dos mandatos de Obama muestran un historial de guerras fallidas, crisis financieras, aumento de la poblacin penal y descenso del nivel de vida nacional. Pero todo el ruido que crean esas ranas, croando al unsono, no cambiar el mundo real.

Notas

1: El autor utiliza la expresin crooked croakers (croadores deshonestos) para hacer un juego fontico imposible de recrear en castellano.

 

El presente artculo puede reproducirse libremente siempre que se respete su integridad y se nombre al autor, al traductor y a Rebelin como fuente del mismo.

 



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