Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-03-2017

Manzanas podridas o corrupcin sistmica?

Jorge Enrique Robledo
Rebelin


Colombia aparece en las estadsticas como uno de los pases ms corruptos del mundo, deshonor que, como sabemos, tiene todo el asidero en la realidad. Ah estn los inmensos escndalos de Reficar y Odebrecht, que involucran a los gobiernos de lvaro Uribe y Juan Manuel Santos, tanto por las fechas de las determinaciones como por los momentos en que se pagaron los sobornos, ms las acusaciones de financiacin ilegal a los dos candidatos presidenciales en 2014. Se sabe adems que en la foto de la campaa Santos 2010, lubricada con dineros ilegales y de trasnacional, aparecen todos los dirigentes de todos los sectores de todos los partidos tradicionales que han gobernado al pas desde hace, por lo menos, medio siglo. Y son incontables las corruptelas nacionales, departamentales y municipales, con actores del sector pblico y el privado, nacionales y extranjeros.

Tambin se conoce que en las elecciones, en proporciones determinantes, no se compite con anlisis, ideas y propuestas sino con inmensas sumas de dinero de todos los orgenes, con las que se arrea a votar a millones de empobrecidos compatriotas; que una corrupcin salida de madre como esta hace inviable el progreso nacional; y que los colombianos, con razn hasta la coronilla, exigen correctivos inmediatos.

Ante la pregunta de cmo salir de desvergenzas tan dainas, lo primero es sealar que no hay solucin a un problema si no se establecen sus causas y si no se toman, a partir de ellas, los correctivos acertados. Por ello se dice que no se va al mdico a que nos diga dnde nos duele, lo que ya sabemos, sino a que nos seale las causas del dolor y la manera de curarlo, y que si se equivoca en el diagnstico, fallar de seguro en el remedio. Luego tambin hay que empezar por establecer los orgenes de la pavorosa corrupcin nacional, hacindose la pregunta clave: se trata de un problema de manzanas podridas, aisladas entre s, o de una corrupcin sistmica, general, en la que est conscientemente involucrada una porcin determinante de quienes, en la esfera pblica y privada, mandan en Colombia?

De acuerdo con Fernando Cepeda Ulloa, ms que corrupcin, lo que hay en Colombia, es evidente, es crimen organizado para apropiarse de los recursos del Estado o () en el sector empresarial o donde ustedes quieran () Adems se ha vuelto trasnacional, con connivencia nacional (http://bit.ly/2o0txuz). Una buena manera de expresar lo que ocurre y de que no se trata, que es el punto clave a debatir, de manzanas podridas, para seguir con la imagen.

Cmo fue que llegamos a esta desgracia? Como lo he citado en otras ocasiones, segn el ministro Alejandro Gaviria, desde el Frente Nacional, los partidos tradicionales y las lites econmicas acordaron darle un determinado manejo a la macroeconoma, a sus negocios, y ganar las elecciones mediante el clientelismo, es decir, con el uso de una fraccin del presupuesto y la burocracia estatal, de auxilios parlamentarios, partidas regionales y puestos (http://bit.ly/2o0dOM0), mecanismos que estn en la base de la corrupcin nacional. El clientelismo, detalla Hommes, puede verse como una forma deliberada de extraer recursos para la lite y sus colaboradores (http://bit.ly/2nlmGgY) y Guillermo Perry ha narrado la evolucin clientelista (http://bit.ly/2o0v4AP). Y as se gobierna a Colombia, con el agravante de que las determinaciones, adems de corruptas, estn diseadas para que la economa no prospere, en un juego en el que unos pocos divorcian sus intereses personales de los de la Nacin, a la que arruinan o empobrecen con sus medidas, mientras ellos prosperan.

Entonces, a lo que asistimos hoy es al natural aumento de la descomposicin de un sistema poltico al que hace mucho tiempo le inyectaron la corrupcin en su ADN, y con el objetivo de poder gobernar de la peor manera y aun as ganar eleccin tras eleccin, sistema en el que lo nico en verdad nuevo reside en que las corruptelas y el cinismo rompen rcords mundiales y en que crecen los excluidos de la francachela. Porque las polticas neoliberales y su asalto a los recursos pblicos, con su capitalismo raqutico y de extrema desigualdad social que corona como reyes a las trasnacionales, operan sobre esta perversidad.

Es obvio que con solo tomar medidas legales contra la corrupcin, aunque deban tomarse, no cambiar el ttrico rumbo del pas, si lo mangonean los cuarenta ladrones de Al Bab. De ah que la primera determinacin para enfrentar en serio este problema consiste en que los colombianos de todos los orgenes nos unamos y derrotemos a todas y cada una de las fuerzas que han gobernado al pas, hundindolo en este desastre.


Blog del autor: http://jorgerobledo.com/manzanas-podridas-o-corrupcion-sistemica/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter