Portada :: Otro mundo es posible
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-03-2017

Sostenibilidad y bienes comunes

Luis Gonzlez Reyes
El Salmn Contracorriente


Una sociedad sostenible cierra los ciclos de la materia con la ayuda de la energa solar, de manera que hace desaparecer el concepto de basura. La sostenibilidad implica una economa basada en lo local. Indudablemente, esta es la escala donde mejor se mueve una gestin colectiva de los bienes.

Cuando hablamos de bienes comunes no nos referimos solo ni fundamentalmente a su propiedad colectiva, sino sobre todo a que estos comunes se creen por la propia comunidad y a que su gestin sea comunitaria. Como dice Mara Mies: no hay comunes sin comunidad [1]. Una economa basada en bienes comunes implica cambios sociales radicales que tienen mucho que ver con las sostenibilidad ambiental, lo que se aleja diametralmente de la tan manida como insustancial tragedia de los comunes de Hardin [2]. No ha sido la gestin comunitaria la que ha contribuido fundamentalmente al Capitaloceno, sino la estatal y la privada, especialmente en un marco capitalista [3].

Para analizar la sinergia entre sostenibilidad y bienes comunes vamos a usar en un listado de criterios que son bsicos para el funcionamiento de los ecosistemas. Estos criterios podran ser una suerte de definicin de un funcionamiento sostenible de las sociedades humanas, pues los ecosistemas han sido capaces de pervivir durante millones de aos sobre el planeta evolucionando adems hacia grados crecientes de complejidad.

Una sociedad sostenible cierra los ciclos de la materia con la ayuda de la energa solar, de manera que hace desaparecer el concepto de basura. Las sociedades agrarias anteriores a la Revolucin Industrial centraron muchos de sus esfuerzos (con xito) en hacer este cierre de ciclos. Una de sus formas de gestin predilecta de la tierra, sobre todo antes del capitalismo, fue la comunitaria. De hecho, los ejemplos de sociedades agrarias ms sostenibles encajan con este formato de gestin de la tierra [4]. Por otra parte, una sociedad en la que hubiese solo un derecho de uso y no de propiedad sobre muchos de los objetos (coches, cajas de herramientas, electrodomsticos) permitira un cierre de ciclos mucho ms sencillo, pues sera ms fcil organizar la reutilizacin y la reparacin. Este formato encajara con una economa de los comunes.

Un segundo criterio de sostenibilidad es evitar el uso y liberacin de contaminantes al entorno. Para ello es necesario desarrollar la ingeniera y la qumica verde. Para este fin, los cdigos abiertos, que facilitan la creacin colectiva de conocimiento, son una estrategia mucho ms eficiente que el control privado de la informacin. El ejemplo de linux es paradigmtico en este campo, pero ni mucho menos nico. Por ejemplo, est sobradamente contrastado que los procesos formativos en los que se pone en interaccin a personas distintas generan muchos ms aprendizajes que otros con menos diversidad. La calve del aumento del conocimiento es mucho ms la cooperacin que la competividad [5]. En otro sentido, mecanismos de toma de decisiones sobre qu proyectos productivos se llevan a cabo como los que funcionan alrededor del crowdfunding (financiacin a travs de donaciones colectivas) hacen mucho ms difcil que vean la luz iniciativas contaminantes. Lo hacen ms difcil, ya que integran los procesos de toma de decisin, financiacin y uso de los productos.

La sostenibilidad implica una economa basada en lo local. Indudablemente, esta es la escala donde mejor se mueve una gestin colectiva de los bienes. Una de las herramientas que se usan son los mercados sociales, cuyas experiencias muestran una integracin ms sencilla entre criterios de justicia social, democracia y respeto medioambiental.

En el mbito energtico necesitamos basar en el sol la obtencin de energa y reducir drsticamente su uso. Cuando hablamos de medidas concretas en este sentido solemos referir el transporte colectivo electrificado, que podra ser un bien comn. Adems, las comunidades que se basan en economas solares y comunitarias son las que estn defendiendo no utilizar los hidrocarburos que hay bajo su subsuelo (aunque no solo). Un ejemplo claro son muchas poblaciones indgenas [6].

Otro elemento fundamental es ser capaces de aprender el pasado y del contexto. En general, la gestin comunitaria de los bienes, que integra la gobernanza, la produccin y el consumo facilita esta visin ms integral de los procesos. Adems, ser necesario entender que en esa gobernanza tambin tendrn que tener cabida quienes no son capaces de argumentar (pueblos lejanos, generaciones futuras, otras especies). Esto es indudablemente complejo, pero lo es un poco menos si hay una prctica de la empata, algo que emerge en la gestin comunitaria de bienes.

Una sociedad sostenible es aquella capaz de maximizar su diversidad interna y externa como la mejor respuesta a los desafos que se le presenten. Si la sociedad gestiona comunitariamente los bienes, el criterio de quien contamina repara ser mucho ms sencillo de aplicar, pues ser la propia comunidad la interesada en restaurar el entorno. En este sentido no es extrao que las poblaciones que durante miles de aos han gestionado de forma comunitaria sus recursos hayan sido las que mejor los han conservado.

Avanzar hacia la sostenibilidad significa tambin reducir la velocidad a la que nos desplazamos y producimos. Una de las experiencias en este sentido son las ciudades lentas, que incluyen en su seno muchas iniciativas, como grupos de trueque o de consumo, monedas locales sin inters o creacin de cooperativas. Un hilo conductor de todas estas iniciativas es la gestin comunitaria de los bienes.

Otro criterio de sostenibilidad es potenciar la cooperacin frente a la competencia, pues es esta primera la que ha estado detrs de los saltos evolutivos ms importantes en la historia de la vida [7]. Indudablemente, los bienes comunes encajan a la perfeccin con este criterio. Encajan porque en la gestin comunitaria la diferencia entre lo productivo y lo reproductivo se diluye, al ser ambos factores igualmente visibles para la satisfaccin de las necesidades. Encajan porque quien apuesta por los bienes comunes es porque entiende las ventajas de compartir frente a competir y, adems, obtiene gratificacin con ello en forma de vnculos emocionales. Y encajan tambin porque una economa de los bienes comunes se basa en la reciprocidad [8] y la reciprocidad crea ms sociedad que la economa de la redistribucin (ms propia del Estado) y del intercambio (tpica del mercado). Adems de todo esto, un trabajo colectivo debe dar derechos de propiedad colectivos. Es decir, que genera ms bienes comunes y ayuda con ello a la perpetuacin del modelo.

El penltimo criterio de sostenibilidad al que nos vamos a referir es el de autolimitacin. Es decir, la necesidad de acoplarnos a los recursos disponibles dejando espacio al resto de especies con las que compartimos el planeta. En una economa de los bienes comunes esto surge de forma ms sencilla, ya que es connatural a ella la renta mxima que limita el consumismo. Esta limitacin es por una doble va, por una lado por la disminucin de la capacidad de compra y, por otro, por una menor desigualdad social, que es un elemento clave que impulsa el consumismo en base a la comparacin social (el deseo de tener como quien ms tiene). Adems, compartir los bienes facilita tener la seguridad emocional de que vas a tener cuando lo necesites lo que te haga falta, lo que hace ms sencillo evitar la acumulacin.

Finalmente, una caracterstica de los ecosistemas, que tambin podramos adoptar como criterio de sostenibilidad, es su capacidad de metamorfosis, de evolucionar. Pero estos cambios no se producen de forma individual, sino que se llevan a cabo mediante la interaccin social. Y, cuantas ms interrelaciones de calidad, profundas, se den, ms rica y fructfera ser esa metamorfosis, mayor ser la capacidad de evolucionar. Por eso los bienes comunes tambin pueden ayudar en este sentido.

Para saber ms

Con el fin de abordar estos aspectos y otros de los comunes y las economas sustentables, desde Comunaria hemos organizado la tercera edicin del curso Bienes comunes y economas sustentables. De la economa solidaria a los mercados sociales al que os invitamos a apuntaros.

Notas:

[1] Mies, M. (2014): No commons without a community. En Community Development Journal, DOI: 10.1093/cdj/bsu007.

[2] Hardin, G. (1968): The Tragedy of Commons". En Science, DOI: 10.1126/science.162.3859.1243.

[3] Gonzlez Reyes, L. (2011): Sostenibilidad ambiental: un bien pblico global. Transitando por una crisis sistmica basada en los lmites ambientales. Iepala. Madrid.

[4] Fernndez Durn, R.; Gonzlez Reyes, L. (2014): En la espiral de la energa. Libros en Accin y Baladre. Madrid.

[5] Aubert, A.; Flecha, A.; Garca, C.; Flecha, R.; Racionero, S. (2009): Aprendizaje dialgico en la Sociedad de la Informacin. Hipatia. Barcelona.

[6] Martnez Alier; J. (2013): Yasunizar el mundo. https://www.diagonalperiodico.net/global/yasunizar-mundo.html.

[7] Margulis, L.; Sagan, C. (2003): Captando genomas. Una teora sobre el origen de las especies. Kairos. Barcelona.

[8] Se da con el objetivo del bienestar colectivo y esperando una contrapartida, aunque no tiene que ser equivalente y puede ser diferida en el tiempo.

Fuente: http://www.elsalmoncontracorriente.es/?Sostenibilidad-y-bienes-comunes


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter