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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-03-2017

Guatemala, 20 aos despus de los acuerdos de paz. Entrevista con el Obispo lvaro Ramazzini
Las restricciones migratorias de USA aumentan la conflictividad social centroamericana

Sergio Ferrari
Rebelin


La nueva recomposicin geopoltica internacional a partir de la llegada del presidente Donald Trump a la Casa Blanca no deja a nadie indiferente. Mucho menos en Amrica Central, regin que vive una estrecha dependencia econmica, comercial, financiera y migratoria de los Estados Unidos de Norteamrica. Si siguen cerrando las fronteras aumentar la conflictividad social en toda nuestra zona enfatiza lvaro Ramazzini, Obispo catlico romano de la dicesis de Huehuetenango en el oeste de Guatemala, fronterizo con Mxico y hbitat de varios pueblos-idiomas originarios. A 20 aos de la firma de los Acuerdos de Paz (29 de diciembre del 2016) entre el gobierno guatemalteco y la guerrilla de ese pas - que cerr una guerra interna de 36 aos-, la hora del balance es oportuna. Aunque la frustracin ocupa parte del escenario nacional, aparecen algunas seales de esperanza en una realidad muy compleja para una gran parte de la poblacin que se confronta con la pobreza e incluso el hambre, explica Monseor Ramazzini, invitado a Suiza por la Guatemalanetz, Accin de Cuaresma de los catlicos suizos y Pan para el Prjimo.

P: Cul es la realidad cotidiana en su dicesis, en un departamento como el de Huehuetenango con determinante presencia indgena, campesina y explotacin minera multinacional?

AR: Constatamos la existencia de mucha pobreza y de una lucha diaria por la sobrevivencia. Si se recuerda que el ao pasado hubo muy escasas lluvias y se perdi una parte de las cosechas - en particular de maz, producto esencial de la dieta diaria-, existe incluso mucha gente que pasa hambre. Lo que motiva el sueo creciente de emigrar hacia el norte como salida de escape a la difcil realidad cotidiana.

P: El sueo de emigrar, justo en un momento en que, especialmente, a partir de las nuevas medidas del Gobierno de Donald Trump, se construyen muros para frenar, principalmente, la inmigracin desde Mxico y de Centroamrica, e incluso se intensifican las deportaciones

R: Si el Seor Trump cumple con lo que ha anticipado a nivel migratorio, puede ser dramtico para Guatemala. Hay que pensar que en el 2016 las remesas enviadas por los inmigrantes guatemaltecos que trabajan en Estados Unidos reportaron ms de 6.400 millones de dlares (ndr: ms de 7 mil millones segn datos oficiales). Si el pas no ha colapsado es en gran parte gracias a esos ingresos. Si se reducen, cortan, o se le aplican los impuestos en discusin, las consecuencias sern nefastas. Nuestra situacin social actual - si se une a la de El Salvador, Honduras y a la Mxico-, puede incluso anticipar nuevos focos de conflictos civiles. Tal vez tengo una mirada muy pesimista, pero las seales actuales no son buenas y el cierre migratorio tendr consecuencias impensadas.

P: Una regin inviable?

R: La iglesia catlica guatemalteca y tambin a nivel regional lo estamos advirtiendo porque las seales son muchas y preocupantes Mi pas exige cambios econmicos y del sistema de justicia inmediatos. No se ve que ni el poder ejecutivo ni los congresistas (poder legislativo) den respuestas a estas prioridades y exigencias.

P: En diciembre 2016 se celebraron los 20 aos de la firma de los Acuerdos de Paz que pusieron fin a la guerra interna de casi cuatro dcadas, con un saldo de un saldo de al menos 200 mil muertos, medio milln de exiliados etc. Cul es su balance del cumplimiento de esos Acuerdos, si se analiza la coyuntura actual?

R: Estamos viviendo un momento de mucha pena y tristeza. Incluso con algunas seales casi peores que durante el mismo conflicto: mucha violencia; tasa de homicidios altsima; un pas que sufre la presin de las maras (bandas juveniles violentas ), como sucede tambin en El Salvador y Honduras. Y un Estado muy debilitado. Pienso que no se cumpli ni un 25 % de lo previsto en los Acuerdos. Hay muchos factores que pueden explicarlo. Uno de ellos es que el empresariado solo particip en la negociacin como observador. Y no podemos olvidar que el poder poltico est dominado por el econmico.

P: Volvamos a la situacin actual

R: Nos referimos a un presente sumamente complejo. Todo este modelo de globalizacin, que crea en mi pas niveles crecientes de desempleo; sin oportunidades reales para una gran parte de la juventud; con un nfasis total en el modelo agroexportador de ciertos productos agrcolas, como el azcar, bananos, caf etc. Con agriculturas intensivas que no resuelven el problema de la pobreza. A lo que se le agrega un Estado sumamente debilitado; la corrupcin creciente y el aumento del crimen organizado ligado a la droga -incluso en tanto productores de amapola en algunas regiones como San Marcos-, determinan un panorama difcil. Los Acuerdos intentaban, parcialmente, replantear el modelo econmico, que no se pudo reformar.

P: Una gran frustracin?

R: Para una mayora s. Para ciertos grupos campesinos organizados, como las comunidades en resistencia o los que lucharon para el acceso a la tierra, ha sido ms positivo, Debido a fuertes movilizaciones sociales lograron la condonacin de la deuda que tenan con el Fondo de Tierras. Pero no se logr reestructurar dicho Fondo. Para el gran empresariado estas dcadas han sido buenas. Especialmente para el sector azucarero: Guatemala es el cuarto productor mundial de ese producto.

P: A pesar de la complejidad, existen seales de esperanza?

R: Varias. La primera, la creacin de un nuevo partido poltico con participacin de movimientos y organizaciones sociales, que compiti en las ltimas elecciones. Si bien los resultados fueron negativos, puede tener perspectivas de cara a las prximas elecciones si se hacen correcciones y se renueva la dirigencia. Otro elemento importante, la reivindicacin del territorio por parte de las comunidades indgenas. Aunque debemos orientarlas para evitar divisiones y cualquier discurso violento. Otro elemento importante: una preocupacin creciente del empresariado por la situacin del pas. Nos reunimos hace tres meses con la dirigencia del CACIF (central empresarial) y sentimos una preocupacin por lo que se vive en Guatemala y apertura al dilogo social. No menos importantes el proceso de investigaciones en curso promovidos por el Ministerio Pblico y la CICIG (Comisin Internacional contra la Impunidad en Guatemala). Aunque se debe actuar con un gran criterio para evitar posibles excesos.

P: Cul es la posicin de la Conferencia Episcopal?

R: Mantenemos nuestra actitud de denuncia y de invitacin al dilogo entre todos los sectores. Nos proponemos como puentes de comunicacin, mediadores, para fomentar los encuentros. Estamos siempre en las luchas para acompaar al pueblo. Tratando de reorientar a aquellos que hablan de violencia. Y nos sentimos, en esta etapa, reforzados y en sintona con el Papa Francisco. Lo que l piensa y dice es lo que siempre hemos pensado nosotros y una gran parte de la Iglesia latinoamericana. Lo importante es que ahora ese pensamiento se hace pblico y es comn para la Iglesia universal.

P: Qu espera en esta etapa de la comunidad internacional? Qu tipo de solidaridad?

R: Hay un aspecto central. Me refiero a todo el aporte desde Suiza y desde Europa, para que avancen las nuevas normas de respeto de derechos humanos y ambientales de las empresas multinacionales que operan en nuestros pases. Es un tema debatido y promovido desde el 2011 por las Naciones Unidas. Esto es muy importante, porque las empresas dicen que ellas son socialmente responsables porque construyen una clnica o dan trabajo. Pero eso es insuficiente. Hay que promover una perspectiva diferente y es muy esperanzador los planteos que buscan el bien comn planetario. Si la sociedad civil sigue comprometida en este sentido y los gobiernos europeos asumen estos principios, le dar mucha fuerza a una visin ms solidaria con nuestros pueblos.

Otro tema esencial es la apertura hacia los migrantes, los refugiados. Claro que a Suiza no llegan tantos emigrantes de mi regin sino de otros pases. Pero no importa. No deben tener miedo por el bienestar en tanto naciones ricas. La caridad y la solidaridad deben prevalecer a la insensibilidad propia de un modelo de globalizacin que promueve la indiferencia egosta y el individualismo extremo.

Sergio Ferrari en colaboracin con Swissinfo y Le Courrier

Foto: Italo Cherubini

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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