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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-04-2017

Ecuador en clave latinoamericana

Gerardo Szalkowicz
Rebelin


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Como sucede desde que germin a comienzos de siglo el ciclo progresista y su novedosa arquitectura de integracin regional, hoy en terapia intensiva, cada jornada electoral decisiva tiene un gran impacto en Amrica Latina. El balotaje ecuatoriano de este domingo no slo pone en juego la continuidad o el ocaso del proceso liderado por Rafael Correa desde hace una dcada, sino que sumar un elemento clave a la reconfiguracin del escenario geopoltico que vive el continente en los ltimos aos.

En concreto: una victoria del banquero Guillermo Lasso inclinara an ms la balanza hacia la restauracin conservadora en la regin y dejara muy aislado al eje bolivariano. Como contraparte, un triunfo del oficialista Lenn Moreno lograra reoxigenar a las fuerzas progresistas latinoamericanas, alimentar las expectativas en un eventual reimpulso y bajarle el copete a quienes ya decretaron el fin de ciclo y auguran un porvenir inexorablemente monopolizado por las derechas vernculas. Pero sobre todo y lo ms importante para quien escribe-, sera un gran alivio para los proyectos populares que an resisten en Venezuela y Bolivia.

El proceso ecuatoriano ha sido quiz el ms complejo del ciclo progresista para afinar una caracterizacin atinada. Ha combinado rasgos de indudable bsqueda transformadora (nuevo andamiaje institucional va proceso constituyente, reapropiacin estatal de los recursos, profundas mejoras sociales, y una audaz y antiimperialista poltica internacional) con otras polticas ms bien moderadas y cuestionables, implementadas sobre todo en los ltimos aos (TLC con la Unin Europea, robustecimiento de la matriz extractivista, confrontacin permanente con las organizaciones y personalidades crticas, y poco impulso al empoderamiento y al protagonismo popular).

Retomamos entonces el interrogante sobre qu concretamente est en juego este domingo. Un horizonte emancipador y socialista para el pueblo ecuatoriano? Claramente no. Se juega en las urnas el destino de una revolucin? Si analizamos rigurosamente el devenir regresivo de la ltima etapa del corresmo, evidentemente tampoco. Lo que se dirime, ni ms ni menos, es el regreso de la lite financiera-empresarial, de los dueos del circo, de un neoliberalismo puro y duro sometido a los intereses del capital, que sumara otro jugador a la ofensiva reaccionaria continental; o el continuismo de un proceso democrtico-progresista que seguira siendo bastin de (lo que queda de) la integracin latinoamericana y principal aliado de los proyectos transformadores que impulsaron Hugo Chvez y Evo Morales.

Cambios de pocas

Durante la crisis de hegemona del neoliberalismo, Ecuador fue emblema de la inestabilidad que provocaron esas polticas. El dato es todo un sntoma del perodo: entre 1997 y 2005 ninguno de los presidentes elegidos logr terminar su mandato, expulsados por la movilizacin popular. En ese contexto, el consenso social que logr Correa es casi para el Guinness: no slo lleg a gobernar diez aos sino que en las dos elecciones anteriores (2009 y 2013) arras en primera vuelta.

Pero del 57,1% de votos que cosech el presidente aquella ltima vez, se cay al 39,3% en la primera vuelta del 19 de febrero. Si bien Moreno gan por 11 puntos y estuvo a tiro de evitar el balotaje, la palabra que mejor define los presagios para este domingo es incertidumbre.

Varios factores explican la fragilidad actual del oficialismo: la debacle econmica tras el fin de la bonanza que apuntal las finanzas latinoamericanas a lo largo de este siglo; las denuncias de corrupcin, magnificadas o manipuladas por el partido meditico; la delegacin del liderazgo a partir del retiro de Correa; el desgaste de continuas confrontaciones con la derecha pero tambin con diversos reclamos por izquierda; y el viento a favor que va imponiendo en el sentido de poca el modelo del presidente-empresario y la opcin del cambio.

El peligro Lasso

Al margen de la moderacin del rumbo que viene tomando el gobierno ecuatoriano, son previsibles las recetas ortodoxas y el derrumbe de conquistas sociales que trae en su maletn el banquero Lasso.

Su trayectoria no deja dudas sobre qu intereses defiende. Su primer empleo fue a los 15 aos en la Bolsa de Valores de Guayaquil y a los 22 su cuado le regal un banco que luego se transform en el Banco de Guayaquil, al que presidi durante casi 20 aos. Su incursin en la poltica lo llev a la gobernacin de Guayas y luego fue Superministro de Economa de Jamil Mahuad en 1999, presidente derrocado tras una aguda crisis econmica que sumi al pas en el desempleo y provoc el xodo de dos millones de ecuatorianos. Aquella crisis tuvo su clmax en el famoso Feriado Bancario del 8 de marzo de 1999, del que Lasso fue uno de sus beneficiados. Tambin fue asesor econmico y embajador itinerante en el gobierno de Lucio Gutirrez. Una investigacin publicada recientemente en Pgina/12 revel que est asociado a al menos 49 empresas en parasos fiscales.

Miembro del Opus Dei y luego de 45 aos dedicados al mundo de la banca y las finanzas, Lasso enarbola el concepto del cambio como principal estrategia de marketing. Cualquier similitud con Mauricio Macri no es pura coincidencia.

Dos frentes de conflicto

Como mencionbamos, la oposicin por derecha no es la nica que viene enfrentando el gobierno. Otro elemento nodal en la coyuntura ecuatoriana es el desencanto y la frustracin manifestada por buena parte del movimiento indgena y ambientalista, algunos sectores gremiales (como las y los maestros), colectivos feministas y expresiones de izquierda que han venido confrontando abiertamente con el oficialismo. Es cierto que en algunas oportunidades dirigentes sociales terminaron alindose con la derecha, pero la injusta generalizacin y la permanente descalificacin de Correa hacia esos sectores slo ha logrado alimentar an ms un divorcio que contradice la esencia de cualquier proyecto transformador.

La candidatura de Paco Moncayo, a la que apostaron varios de estos grupos, logr el 6,7%. Con slo la dcima parte de esos votos, Moreno hubiera ganado en primera vuelta. Otro dato llamativo es el flojo desempeo electoral del oficialismo en las regiones campesinas e indgenas de la Amazonia, donde hubo mayor conflictividad social por el avance de proyectos extractivistas. El escenario se complejiza con los posicionamientos de estas organizaciones ante la batalla del domingo: en su mayora llamaron a no votar por ningn candidato e incluso algunos dirigentes han manifestado, directa o indirectamente, su apoyo al banquero Lasso.

El mapa del lunes

El gobierno de Alianza PAIS emergi en 2007 con la gran promesa de superar la larga y triste noche neoliberal. Sobre todo durante los primeros tiempos, se dieron importantes pasos para superar las polticas emanadas del Consenso de Washington. Precisamente en los centros de poder mundial ser donde primero se celebrara una eventual victoria del banquero Lasso, que para el pueblo ecuatoriano implicara el retorno de ese paradigma societario excluyente cuyas consecuencias pueden reflejarse ntidamente en los presentes de Argentina y Brasil.

Como contrapartida, un espaldarazo a la Revolucin Ciudadana -aun con los desencantos y las flaquezas mencionadas-, sera una inyeccin de esperanza, una buena noticia para la Amrica Nuestra.

Gerardo Szalkowicz: Periodista, editor del portal NODAL (Noticias de Amrica Latina y el Caribe). Conduce el programa radial Al sur del Ro Bravo por Radionauta FM. Coordinador, junto a Pablo Solana, del libro Amrica Latina. Huellas y retos del ciclo progresista (en prensa).


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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