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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-04-2017

Mentiras sobre lo que pasa en Venezuela

Juan Carlos Monedero
Pblico.es


El 9 de enero de 2017, la Asamblea Nacional venezolana desconoci al Presidente de la Repblica, Nicols Maduro. Votaron a favor de ese golpe de estado constitucional todos los diputados de la oposicin salvo los tres diputados del partido de Henry Falcn, quienes entendieron la gravedad de esa decisin. Venezuela es un sistema poltico presidencialista desde 1811, influido por el constitucionalismo norteamericano. Al Presidente le vota directamente el pueblo -a diferencia de un sistema parlamentario como el espaol, donde al Presidente le vota el Parlamento- y le corresponde al Presidente, que es el Jefe del Estado, la direccin del pas. Cuando la Asamblea decidi desconocer el poder legtimo del Presidente se estaba poniendo al margen de la Constitucin. Se colocaron por voluntad propia en desacato. La prensa internacional no dijo nada.

La gran discusin entre el Presidente Maduro y la Asamblea tiene que ver con las actas de tres diputados de Amazonas. Se ha demostrado que compraron votos entre otras muchas irregularidades, lo que obligara a repetir la eleccin en esos tres casos. La Asamblea se declar en rebelda y decidi echar un pulso a la Presidencia de la Repblica. A imitacin del constitucionalismo europeo, cuando hay un conflicto constitucional entre poderes el Tribunal Supremo puede asumir competencias del Parlamento en los casos en que fuera necesario. Hasta un fantoche como Donald Trump ha tenido que asumir las decisiones recientes del Tribunal Supremo norteamericano. Con su tradicional irresponsabilidad, la derecha espaola llama a desobedecer el estado de derecho en Venezuela y la decisin del Tribunal Supremo. No me extraa de Esperanza Aguirre o Pablo Casado: el PP, especialmente en Madrid, ha financiado sus campaas electorales con dinero negro. Es decir, el PP lleva varas legislaturas usando maneras propias de golpistas. E histricamente, al menos desde 1936, tienen odo msical para esa partitura. Quienes digan desde Espaa que los venezolanos deben desor las decisiones de su Tribunal Supremo son unos irresponsables que tiren piedras no solamente sobre el tejado venezolano, sino tambin sobre el nuestro. Luego tendrn la caradura de quejarse de los comportamientos al margen de la Constitucin de la asamblea catalana.

Por si fuera poco, esa Asamblea dominada por la oposicin proclam que el Presidente haba abandonado su cargo (algo absurdo y evidentemente falso) y propuso convocar elecciones presidenciales en el plazo de un mes. Ese intento de golpe de estado desde el Parlamento no recibi ni una sola crtica de los que ahora dicen que hay un golpe de estado en Venezuela. Entre ellos, el mximo responsable de la OEA que ayer mismo se reuna en la Ciudad de Mxico con ex presidentes latinoamericanos procesados por lesionar los derechos humanos, y el Departamento de Estado de los EEUU. Qu curioso que justo despus haya salido la peticin de Almagro de enjuiciar a Venezuela desde la OEA. El papel de Almagro como Secretario General de la OEA est haciendo mucho dao a la tan necesaria institucionalidad internacional (Pepe Mujica ya se distanci de l de manera definitiva y dej ver a quin se haba vendido). Almagro lleva varios meses mintiendo. Por ejemplo, ha dicho en dos ocasiones recientes que a Venezuela se la ha aplicado la Carta Democrtica de la organizacin (que, tras muchos trmites -ni siquiera iniciados-, podra llevar a su expulsin como ya ocurri con Cuba pero nunca ha ocurrido con los Estados Unidos, pese a haber promovido golpes de Estado como el de Pinochet contra Allende). Pero era mentira, como demuestra que hoy mismo ha pedido a la OEA que aplique la Carta Democrtica. Ergo miente. Todo el rato. l sabr por qu, pero en su Uruguay natal dicen que se ha vendido por un puado de dlares a los que siempre han querido que Amrica Latina sea el patrio trasero norteamericano. Washington siempre busca a un criollo para hacer la tarea del traidor. Almagro no vive en Montevideo.

El Tribunal Supremo de Venezuela ha usado un artculo de la Ley de Hidrocarburos -la principal riqueza del pas- que establece que los convenios internacionales y las asociaciones con grupos extranjeros deben ser aprobados por la Asamblea. Como la Asamblea est en situacin jurdica de desacato, de manera que no puede -ni quiere- firmar ningn acuerdo, lo que pone en riesgo financiero a Venezuela. Es por eso que el Tribunal Supremo ha asumido las competencias estrictas de la Asamblea para la aprobacin de esos contratos, de manera que el pas pueda asumir los compromisos necesarios en un momento econmicamente complicado por el hundimiento de los precios del petrleo (preguntmonos en Espaa qu pasara si se hundiera un 80 % el turismo).

El Tribunal Supremo no ha disuelto la Asamblea ni se han convocado nuevas elecciones para elegir nuevos diputados. Lo contrario de lo que estn diciendo los medios de comunicacin. Lo nico que est haciendo el tribunal supremo es asumir unas competencias concretas para evitar que Venezuela se paralice mientras dure el descato. Si los diputados de la oposicin quisieran, el desacato desaparecera de inmediato -bastara con que cesaran en su desconocimiento del Presidente de la Repblica y que reconocieran que los tres diputados elegidos en la Amazona no pueden hacer uso de su acta debido a las muchas irregularidades probadas-, pero les resulta mucho ms rentable seguir regalando falsas portadas a la prensa internacional. La derecha internacional, esa que se regala entre s viviendas oficiales y que tiene una trama global de fondos buitres -donde estn los Aznar, Botella, sus hijos, De Guindos, Rato, Aguirre y toda esa tropa de malos espaoles donde tambin se ha colado algn socialista como Felipe Gonzlez- quiere tumbar a Venezuela, igual que han hecho con Dilma Roussef en Brasil. Quin que no est vendido a esos intereses puede decir que asumir de manera temporal unas competencias esenciales para firmar unos contratos sin los cuales un pas se quedara entregado a los capitales internacionales es un golpe de Estado? No son acaso los mismos que ven normal desconocer al Presidente del Gobierno y llamar a nuevas elecciones? Demasiados hipcritas.

Venezuela necesita mucho dilogo. El choque entre instituciones es malo para el pas. Esa debiera ser la tarea de Espaa: ayudar al dilogo. En todo el continente latinoamericano. En Mxico -desde donde escribo- han asesinado este ltimo mes a tres periodistas (Nos imaginamos lo que pasara si hubieran asesinado a tres periodistas en Caracas?) y hay al menos 30.000 desaparecidos. El da a da de Mxico es la aparicin de fosas con cadveres, la trata, el asesinato de mujeres, la desaparicin de lderes sociales, la creciente pobreza y desigualdad junto a una impunidad del Estado estremecedora. An lloran en Mxico a los 43 estudiantes de Ayotzinapa y el Presidente Pea Nieto se re de las vctimas no reconociendo las lagunas que apuntan al ejrcito, a la polica y a polticos vinculados al narco en la desaparicin de las muchachas y muchachos. Parece que el PP y sectores del PSOE quieren ver a Venezuela convertida en Mxico. Para seguir la trama de los negocios.

Hay mercenarios que desearan abocar a Venezuela a una guerra civil. Creen que as podran volver a recuperar el paraso que tenan cuando controlaban el petrleo contra los venezolanos y venezolanas. Se equivocan, porque el pueblo venezolano no va a permitir que eso ocurra. Apuntar en esa direccin es querer llevar a Venezuela a un escenario terrible como los que ha creado la OTAN y las potencias occidentales en Oriente Medio. Ojal el Estado de derecho que forma parte de los logros civilizatorios de Europa pueda funcionar tambin en Venezuela. Esa es la principal tarea en la que podramos colaborar los espaoles en ese pas: ayudar a reforzar el Estado de derecho. Aunque el PP de la Grtel y la Pnica qu va a ensear?

Fue el diario El Pas el que celebr el golpe de estado contra Chvez en 2002 y fue el Presidente Aznar el que orden a nuestro Embajador a reunirse con el Presidente golpista. Ayudemos a que no vuelva a ocurrir nada de esto. Para ello, es esencial que los que no tienen otros intereses que los del dinero, dejen a la justicia funcionar. Y que nadie sea tan hipcrita para pedir en otros pases lo que no pedimos para el nuestro.

Fuente: http://blogs.publico.es/juan-carlos-monedero/2017/03/31/mentiras-sobre-lo-que-pasa-en-venezuela/


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