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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-04-2017

Golpe de Estado en Venezuela? Ms bien se trata de evitarlo

Marcos Roitman Rosenmann
La Jornada


Mientras se urde el plan para dar la puntilla al orden constitucional en Venezuela, se hacen pblicas las conversaciones mantenidas entre el almirante Kurt Tidd, a la sazn comandante en jefe del U.S. Southern Command, con sede en Miami, y el actual secretario general de la OEA, en enero de 2016, Luis Almagro. El objetivo es coordinar la accin de los organismos regionales con un fin: dinamitar el poder legtimo del gobierno encabezado por Nicols Maduro. Servicios de inteligencia, organizaciones no gubernamentales, corporaciones privadas de comunicacin, prensa radio, televisin y redes sociales deben entrar en sincrona y asestar el golpe definitivo. Cul? Inaugurar un Estado paralelo, encabezado por el Parlamento, en manos de la oposicin. La labor inmediata: sentar las bases para hacerlo viable. La estrategia: tensionar el Poder Judicial, desacreditar sus resoluciones, obligar al gobierno a tomar medidas de excepcin y, de esa manera, justificar la intervencin para salvaguardar, curiosamente, el orden constitucional.

El centro de maniobras es la embajada de Estados Unidos en Caracas. All se han reunido, infinidad de veces, los partidos de la MUD. Sus salones son un hervidero de reuniones. Militantes, empresarios y banqueros acuden a recibir instrucciones. Agentes con destino en Amrica Latina viajan expresamente a vigilar su desarrollo. El contacto es Tenny Smith, militar de alto grado, perteneciente a la agencia de inteligencia para la Defensa, y Rita Buck Rico, adscrita a la seccin de asuntos polticos de los servicios exteriores.

El tiempo corre, se busca dar un golpe de efecto a escala global. Durante 2016 y los meses transcurridos de 2017 se acelera la campaa internacional de las esposas y dirigentes del MUD pidiendo la libertad de Leopoldo Lpez y otros, condenados por sedicin y ser los responsables polticos del asesinato de 43 venezolanos durante las acciones conocidas como La salida.

Los viajes financiados por demcratacristianos, liberales y conservadores, entre otros, dan visibilidad a sus pretensiones. Las delegaciones han sido recibidas por alcaldes, parlamentarios e instituciones en Europa y Amrica Latina. Espaa se convierte en la sede exterior para las maniobras inaugurando una emisora de radio y televisin, financiada con donaciones generosas de PSOE, PP, Ciudadanos, PNV, Convergencia de Catalua y otros. Ex presidentes de gobierno se suman a la trama. Jos Mara Aznar, Felipe Gonzlez, Csar Gaviria, Uribe, Ricardo Lagos. Es la excusa para que tomen la palabra gobernantes en activo, como el peruano Pedro Pablo Kuczynski. Iniciada la cruzada, le siguen Michel Temer, en Brasil; Mauricio Macri, en Argentina, y Enrique Pea Nieto, en Mxico. As se crea una atmsfera putrefacta, reforzada despus del triunfo de Donald Trump. El liderazgo de todas esas maniobras ser cedido cortsmente al gobierno de Pea Nieto.

Mientras tanto se prepara una campaa interna, cuyo eje es el Parlamento, hoy en manos de la oposicin, que solicita la intervencin extranjera, negndose a cumplir su funcin legislativa, que es: promulgar y desarrollar leyes. La maniobra tiene como finalidad transformar la Asamblea Nacional en Poder Ejecutivo.

Luis Almagro, a la sazn secretario general de la OEA, es el elegido para dar credibilidad al plan y transformar dicha accin en objetivo democrtico. La fecha acordada: la celebracin en marzo de 2017 de la reunin de la OEA. En ella se pedira aplicar la Carta Democrtica, suspendiendo a Venezuela como pas miembro, recordando un acto similar al acontecido con Cuba en 1962. Almagro, fiel corre, ve y dile del gobierno de Estados Unidos, despleg toda su fuerza, junto con el representante de Mxico, Luis Alfonso de Alba Gngora, a quien se atribuye el liderazgo del llamado grupo de los 15 pases injerencistas. El objetivo: la firma de un documento que incluyera las tres demandas planteadas por la MUD, en complicidad con la OEA y el Comando Sur, para hacer caer el gobierno de Nicols Maduro, fijar calendario electoral, liberar a los presos polticos y respetar las decisiones de la Asamblea Nacional.

La solicitud de condena, desaprobacin y aplicacin de sanciones, entre ellos bloqueo, aplicacin de la Carta Democrtica y suspensin, bajo el pretexto de evitar una crisis humanitaria, fracas estrepitosamente. Las presiones de Estados Unidos y Almagro no dieron resultado. La declaracin final supuso en realidad un reconocimiento al dilogo emprendido por el gobierno legtimo de Nicols Maduro. Este traspi acelera el tiempo de la sedicin. Ahora se pasa directamente a desconocer el orden constitucional, negndose, la Asamblea Nacional, en manos de la oposicin, a cumplir con las sentencias del Tribunal Supremo de Justicia y, de paso, bloquear las decisiones que competen al Poder Ejecutivo. Ese es el fondo de la controversia. No hay golpe de Estado, hay desacato de la Asamblea Nacional, en manos de la MUD. Autoinhabilitada para cumplir su funcin legislativa, el Poder Ejecutivo se ve obligado a tomar sus funciones, mecanismo democrtico establecido en la Constitucin Bolivariana. El resto es teatro meditico, escenificacin y llamado a la desestabilizacin democrtica por los diputados que han traicionado a su pas pidiendo la intervencin extranjera.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/04/02/opinion/022a1mun



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