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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-04-2017

Bommeleer, la novela negra de Luxemburgo

Rafael Poch
La Vanguardia


Hace dos aos y medio que el caso de los 20 atentados con bomba de Luxemburgo est aparcado. Treinta aos despus de los hechos, el defensor de dos policas sigue apuntando a la OTAN y denunciando el obstruccionismo de la ley del silencio.

Podra ser un guin del entraable Henning Mankell, sino fuera porque la novela negra del Bommeleer luxemburgus supera toda ficcin. Son las 4 de la madrugada del 9 de noviembre de 1985. A Eugne Beffort, empleado de la empresa Dupont de Nemours, le llama la atencin un coche estacionado con los faros encendidos entre la niebla junto al lmite del aeropuerto Findel de Luxemburgo. Beffort se acerca al coche, distingue en su interior cables y componentes elctricos, pero lo que ms le sorprende es la identidad del ocupante del coche: es el Prncipe Jean de Nassau, hermano del Gran Duque. Poco despus de aquel encuentro, el radar del aeropuerto saltaba por los aires.

  Entre el 23 de enero de 1984 y el 25 de marzo de 1986, en Luxemburgo se cometieron 20 atentados con bomba sin vctimas y siete robos de explosivos y material electrnico para detonarlos. Algo nunca visto en este pequeo pas, paraso fiscal y oasis europeo en paz social y violencia poltica. Bombas sin motivo aparente ni reivindicacin; contra postes de telecomunicaciones, el radar del aeropuerto, la piscina olmpica de Kirchberg el barrio de las instituciones europeas, con motivo de una cumbre europea, en los despachos de jueces y sedes policiales, en una planta de gas, contra el palacio de justicia Atentados profesionalmente realizados, desvergonzados por su audacia. Aquella inusitada ola dur dos aos y tres meses. Y dio lugar a un proceso sin precedentes, el proceso del siglo, el proceso Bommeleer, literalmente colocador de bombas.

La plana mayor de la seguridad luxemburguesa y las primeras autoridades, primeros ministros, presidentes y hasta el mencionado hermansimo Prncipe Jean de Nassau, han desfilado durante aos ante los tribunales en el mayor proceso de la historia judicial del pas. Hay ocho imputados, todos ellos miembros de la Brigada Mvil de la Gendarmera (BMG), un grupo compuesto por militares de lite, o mandos de ese y otros cuerpos de seguridad. Por encima de ellos se adivinan unas rdenes vinculadas al stay behind de la OTAN frreamente blindadas, pese a que los jueces han hecho su trabajo. Pues bien, este juicio del siglo, del que apenas se ha hablado en los medios de comunicacin -lo que forma parte del blindaje- lleva suspendido desde julio de 2014.

El enfado del letrado Vogel

El letrado luxemburgus Gaston Vogel, de 79 aos de edad, no es lo que se dice, un abogado socialmente comprometido. Es el abogado ms conocido del Gran Ducado. Vogel es el defensor de dos gendarmes acusados de participar en la colocacin de las bombas de este extraordinario caso. Me recibe en su casa, en medio de una decoracin que revela su inters por las culturas orientales. En junio de 2014, tras 177 audiencias, el juicio fue suspendido a la espera de que el juez de instruccin preparara las denuncias contra otros seis oficiales de la gendarmera. Desde entonces se est a la espera. Todos los plazos razonables se han superado y Vogel no oculta su enfado.

Estamos ante un dossier absolutamente lamentable que viola sistemticamente el artculo 6 de la convencin europea de derechos del hombre, que prev que los procesos deben hacerse en plazos razonables: en este caso lo razonable se ha superado en mil veces, dice. Mi siguiente pregunta (Cmo se explica esto?) desata un torrente:

Nadie est interesado en conocer la verdad. Para mi la verdad es que fueron atentados cometidos en la lgica de la guerra fra de la poca por fuerzas oscuras de la OTAN, que es la cosa que ms detesto del mundo, porque es gente deshonesta y sin ley, que en 1983/1984 actuaba por todas partes, en Italia, en Blgica y otros lugares.

Para Vogel defender que aquellos atentados fueron una iniciativa de la propia polica para que se aumentara su presupuesto, como pretende el fiscal, es una espantosa estupidez, una tesis idiota: para aumentar el presupuesto bastan dos o tres atentados, no veinte. La polica ya lo tena todo cuando se produjo el ltimo y ms grave atentado, contra el aeropuerto. Supongamos que fueron iniciativa de los policas, en ese caso hara falta una organizacin, una decisin, pero nunca se ha investigado ms arriba. Quin les dijo a los policas que hicieran eso? Por qu no se avanza? Por qu nunca se investig al ejrcito? Son los militares los que entienden de bombas y explosivos, no los policas. Estoy indignado: este proceso dura desde 1989, han pasado treinta aos y no hay nada! Los belgas estn en la misma situacin con las matanzas de Bravante. No avanzan para encontrar a los asesinos: cmo van a avanzar?, es la omert! (en italiano ley del silencio).

El veterano abogado confirma el excelente trabajo realizado por el tribunal a lo largo de las 177 audiencias. Mi queja es contra quienes enviaron el proceso al tribunal criminal, contra la cmara del consejo (judicial): ste no es un caso criminal de derecho comn, es un proceso poltico en el que hay otros intereses cubiertos por la omert. Lo que a mi me interesa es el gobierno de la poca. No hicieron nada, no han dicho nada. Por qu? Porque estaban bajo la frula de la OTAN, tenan que callarse, eh aqu por qu! El propio juez de instruccin lo dijo en la audiencia: es un asunto de estado que no debe ser desvelado. Se llama Klein, escrbalo, ya est retirado, es un caso que me agobia y agota mucho, dice Vogel tomando aire.

 En el juicio, el Prncipe Jean de Nassau declar que aquel da estaba cazando en Francia con Henri Giscard DEstaing, hijo del ex presidente de Francia y turbio hombre de negocios. Los autores concretos de las bombas eran miembros de la Brigada Mvil de la Gendarmera (BMG). Ese cuerpo de lite formado por militares, responda de la vigilancia de la residencia de verano de la familia ducal, la Tour Sarrazine sita en Cabasson (Costa Azul). El Prncipe Jean conoca bien a los miembros de la BMG y tena cierta familiaridad con ellos, explica una fuente conocedora del sumario. El papel del Prncipe en los atentados pudo haberse limitado al de actuar como pliza de seguros: si algn guardia se acercaba al lugar donde se preparaba un atentado mientras se colocaban los explosivos, su reaccin ante tal personaje despejaba toda sospecha y solo poda cuadrarse respetuosamente, explica.

Cuatro meses antes del atentado del aeropuerto, el 5 de julio de 1985, un turista belga estaba acampado con su rulote en las cercanas de otro escenario de atentado con bomba. Vio a dos hombres de ms de 1,80 de altura y un extrao trajn de tipos hablando con talkies-walkies. Una huida precipitada y luego una explosin. El turista identific a uno de los policas de la BMG, el otro no cuadraba. Haba visto a un hombre de cabello rizado y el nico que quedaba de 1,80 de altura en el grupo era calvo. La investigacin encontr la peluca rizada entre los accesorios de la BMG.

Pruebas desaparecidas

Luxemburgo es un pas pequeo, pero su posicin entre Francia y Alemania y su aeropuerto le daban importancia en los planes de la guerra fra, explica otra fuente conocedora de los detalles del dossier Bommeleer. La Otan se haba quejado de que el radar no era suficientemente moderno, sobre eso hay documentos, dice.

De esta increble historia se conoce a los pequeos presuntos autores, los ocho inculpados, pero lo ms interesante es saber quin mova los hilos en el nivel superior, por encima de los ejecutores.

El contacto entre unos y otros, era Charles Bourg, segundo jefe de la polica luxemburguesa. Bourg y su hermano, un radical de extrema derecha vinculado al jefe del ejrcito, eran el contacto con el stay behind. El suboficial de la BMG, Jos Steil, era a su vez el enlace entre Bourg y los que ponan las bombas, explica la primera fuente. Antes de morir Steil le dijo a su mujer: se quienes eran los que pusieron las bombas. Solo un insider poda saber, por ejemplo, donde se encontraba el domicilio del juez de instruccin donde pusieron una bomba el 16 de febrero de 1986

El caso Bommeleer dej una enorme cantidad de piezas y pruebas de conviccin. Muchas han desaparecido. Fue el propio jefe de seguridad de Luxemburgo durante los atentados, Armand Schockweiler, quien rob del archivo judicial 80 pruebas en 1996; bateras, huellas, muestras, documentos Schockweiler, como Bourg, es uno de los imputados en este proceso extraamente interrumpido. El gobierno no poda no saber, seala la segunda fuente.

Le explico al letrado Vogel lo que me dijo, hace cuatro aos, el ex secretario de Estado alemn de Defensa Andreas von Blow (vase La Vanguardia del 5 de mayo de 2013) sobre el juicio del siglo de Luxemburgo, que este experto en servicios secretos (25 aos en la comisin de servicios secretos del Bundestag) segua con gran atencin: me temo que en el juicio de Luxemburgo todo se conduzca hacia un banco de arena para que el asunto quede encallado. Es lo que suele suceder, deca von Blow, cuando los servicios secretos estn implicados en operaciones ilegales: se intenta convencer a los tribunales, sobre todo a los fiscales, de que no se metan. Vogel escucha la cita con mal humor. Este es el proceso ms largo y ms importante de la historia de Luxemburgo, verdaderamente excepcional, dice. Quiz se reabra el ao que viene. O quiz no.

Lo que se sabe del Stay behind

El plan militar sovitico en Europa en caso de tercera guerra mundial era claro y conocido: plantar en 36 horas sus divisiones blindadas en el Pas de Calais. En 1990, en una rara visita periodstica a la divisin acorazada Taman estacionada en la aldea de Kalininets, en los alrededores de Mosc, hasta su comandante, General Valeri Marchenkov, no ocultaba aquel guin de Blitzkrieg escrito en la posguerra: arrollador avance hacia el oeste de las divisiones blindadas estacionadas en Alemania del Este, Polonia y Europa central y ocupacin del grueso de la Europa occidental.

La OTAN, cuyos efectivos convencionales eran en Europa numricamente inferiores a los del Pacto de Varsovia, tambin asuma aquel escenario inicial del adversario. Desde los aos setenta prevea una respuesta nuclear tctica fundamentalmente en Alemania, el Air-Land battle, pero desde mucho antes se desarroll otro recurso, el llamado stay behind: una red secreta de guerrilla organizada para el sabotaje, con sus clulas, cuadros y depsitos de armas, presta a ser activada en una Europa occidental ocupada por los soviticos en cuanto se declarase la guerra.

La historia del stay behind, una estructura clandestina dentro de la OTAN, ha sido reconocida hasta por el gobierno alemn, que dice haber disuelto la suya, compuesta por un centenar de hombres, al concluir la guerra fra en 1991. En los aos sesenta, setenta y ochenta aquella red fue utilizada polticamente, surtindose de elementos de la extrema derecha europea pilotados por los servicios secretos americanos con la colaboracin de sus homlogos europeos En el marco de la llamada estrategia de la tensin, sus propsitos eran diversos: crear o infiltrar grupos armados de extrema izquierda diseados para desacreditar movimientos sociales, realizacin de atentados para desestabilizar gobiernos y propiciar reacciones, presiones preventivas ante cambios considerados amenazantes

Fue en Italia donde se lleg ms lejos en el conocimiento de la red local del stay behind, conocida como Gladio. Reconocida por el primer ministro Giulio Andreotti en agosto de 1990, la investigacin del Senado italiano sobre la red concluy, en junio de 2000, que, aquellas masacres, bombas y acciones militares (491 muertos y 1181 heridos en 18 aos), fueron organizadas, o promovidas o apoyadas, por hombres dentro de las instituciones del Estado italiano y, como se ha descubierto ms recientemente, por hombres vinculados a las estructuras de la inteligencia de Estados Unidos.

En Blgica se relaciona al stay behind con la inslita e inexplicada ola de atentados registrada en el pas entre 1983 y 1985 conocida como las masacres de Brabante (28 muertos y 40 heridos). Los atentados fueron parcialmente atribuidos a un grupo fantasma, las Clulas Comunistas Combatientes (CCC), compuesto por activistas de extrema derecha. Sus armas y explosivos procedan del robo efectuado en una accin clandestina de entrenamiento de las fuerzas especiales norteamericanas en la localidad belga de Vielsalm, el 13 de mayo de 1984, en la que un gendarme belga result gravemente herido. El proceso por estos hechos lleva aos empantanado en Blgica.

Un activista de extrema derecha y ex mercenario belga en Katanga (ex Congo belga) llamado Dislaire, confes haber sido contratado por los americanos para transportar al comando en la accin de Vielsalm. Dislaire dijo que tambin colabor en la comisin de atentados en Luxemburgo. Ese es un cabo, entre otros, que vincula la trama del stay behind con la serie de Luxemburgo.

Fuente: http://blogs.lavanguardia.com/paris-poch/2017/04/02/bommeleeer-la-novela-negra-luxemburgo-76886/



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