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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-04-2017

Feminismo islmico?
"Hablar de feminismo islmico es una absoluta contradiccin"

Wassyla Tamzaly
www.eldiario.es

Entrevista a Wassyla Tamzaly escritora, funcionaria internacional y feminista argelina, autora entre otros del libro "Mi tierra argelina".


La escritora argelina sostiene que en el imaginario occidental la mujer rabe ha pasado de ser "combativa y con el cabello suelto a esa imagen de mujer velada". Reconoce que su posicin es "incmoda" porque la derecha xenfoba se ha apropiado del discurso contra el velo. La entrevisto para eldiario.es de Andaluca Alejandro vila Villares.

El burka como excusa. Terrorismo intelectual, religioso y moral contra la libertad de las mujeres. El ttulo de uno de los libros ms famosos de Wassyla Tamzali, feminista argelina militante, deja poco lugar a la imaginacin. Tamzali lleva dcadas alzando la voz por la igualdad y libertad de la mujer rabe.

Su historia, narra en su libro, es "la conquista de la calle, que desde la infancia hemos podido recorrer, con los cabellos al viento, bajo la mirada cmplice de nuestras abuelas, vestidas de blanco. Nuestra historia es la del desvelamiento (...). Yo, que nunca he estado velada, llevo la historia del velo escrita en mi piel". Abogada en Argelia antes de dirigir el programa de Igualdad de la UNESCO durante 20 aos, Tamzali ha continuado su labor por los derechos de la mujer a travs de artculos, libros y charlas, en los que se rebela contra la ideologa del velo, el feminismo islmico y un tipo de izquierda "condescendiente" a la que tacha de "adepta del relativismo cultural".

Aunque Wassyla entiende que la suya es una "posicin incmoda", ya que la derecha xenfoba se ha apropiado del discurso contra el velo (por motivos diametralmente diferentes), recuerda que "lo que est en juego aqu no son trozos de trapos, de colores, de formas y de longitudes diversas, sino visiones del mundo, proyectos de vida diametralmente opuestos". De un lado, los derechos humanos y de otro, un islamismo que ha convertido la dominacin de la mujer "en el corazn de esta religin que vive un perodo de oscurantismo y de absolutismo sin precedentes en la historia del islam".

No posicionarse contra el velo, sostiene la feminista, es oprimir a la mujer en nombre de la cultura y "no hace falta subrayar todo lo que puede transmitir de racismo, orientalismo y resabios culturales esa posicin", pues como mantiene el escritor libans Amin Maalouf (Premio Princesa de Asturias de las Letras en 2010), "las tradiciones slo merecen ser respetadas en la medida que son respetables, es decir, en la medida exacta en que respetan los derechos fundamentales de los hombres y las mujeres".

En un encuentro con eldiario.es Andaluca en la Fundacin Tres Culturas de Sevilla, la escritora septuagenaria habla sobre feminismo, velos y racismo.

Qu significa para usted el feminismo islmico?
Es un oxmoron, una contradiccin absoluta. Se puede ser musulmana feminista, hasta se puede luchar por la igualdad en el interior del Islam, pero no es suficiente para que eso sea ser feminista. El feminismo es la deconstruccin del patriarcado, algo que no hacen ellas. Me parece que estas mujeres tienen derecho de existir, pero lo que me molesta no es lo que digan o hagan, sino que su discurso se haya construido para deslegitimar el discurso feminista. Eso s que me molesta.

Es peligroso que en el imaginario occidental la mujer musulmana vaya con velo?
Yo abogo por los imaginarios libres. Occidente no tiene suficiente cultura para saber lo que es el mundo rabe. Es lo que ocurre con los orientalistas. Con la globalizacin, cualquiera puede saber perfectamente lo que ocurre en Argelia, pero hay periodistas que no hacen ningn tipo de esfuerzo por informarse y al final nos quedamos con imgenes orientalistas que nada tienen que ver con el verdadero mundo rabe.

Por qu en el debate sobre el velo no aparecen ms mujeres como usted?
El problema es que en el imaginario del que usted habla yo no ocupo lugar, porque la gente no conoce nuestra historia. En mi libro Mi Tierra Argelina, se ve cmo hemos pasado de una imagen de la mujer rabe combativa, con el cabello suelto y que trabajaba en el campo a esa imagen de la mujer velada. Lo que usted dice es muy importante, porque yo siempre digo que cuando se debate, la gente no me ve. Si a mi lado hay una mujer velada, se la va a escuchar y ver a ella, no me van a escuchar a m.

Cul es la raz del problema?
La relacin con Occidente est contaminada por el colonialismo y por su complejo de superioridad hacia otros pueblos. Occidente tiene dificultad para escapar de esta idea de dominio. Ve el mundo exterior a travs de un prisma donde prima lo pintoresco, la diferencia con el otro, cuando la diferencia no es lo primero que se debera evocar cuando se dialoga con el otro.

Por qu la izquierda europea parece tener problemas para criticar el burka, como usted critica?
Porque ya no hay izquierda europea. Ya no hay personas de pensamiento progresista y lo han convertido en post-solidaridad. Han dejado de luchar.

Entra en juego el tab del racismo?

S, no quieren que nadie los tache de racistas. Son decadentes, viven de ideas decadentes. La libertad se vive como un producto de consumo, como vestir o hacer lo que a uno le d la gana. Sin embargo, no reflexionan sobre lo que es la libertad y terminan dndosela a personas que no la respeta. Ese no es el sentido de la libertad, no se le puede dar carta libre a los islamistas, para que hagan con ella lo que quieran.

Ha empeorado la situacin de la mujer tras la Primavera rabe?

La situacin de la mujer est ligada a las mejoras del resto de la sociedad. Las sociedades musulmanes y rabes necesitan hacer su revolucin. Sin embargo, cuando esto ocurre, tambin hay una contrarrevolucin. Eso es lo que nos ha enseado la historia. Las ideas que nacen de una revolucin resurgen una y otra vez, mientras que las contrarrevoluciones se pierden. En la plaza de Tahrir (Egipto), las mujeres y los homosexuales salieron a luchar por la libertad, mientras que los islamistas y los militares salieron para detenerlos. Han detenido a unos y otros, pero esas ideas no se han muerto, sino que resurgirn. Cuando una sociedad comprende el sentido de la libertad en sus entraas, su mente y su corazn, ya no hay nadie que se la pueda arrebatar.

Hay esperanza de una revolucin feminista en el mundo rabe?

No, la revolucin debe ser global. Si los obreros lo hacen por su cuenta es una revuelta de obreros. Si los estudiantes lo hacen por su lado, es una revuelta estudiantil. Si, en cambio, se unen los estudiantes, los obreros y las mujeres, entonces habr revolucin.





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