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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-04-2017

Una visin desde la perspectiva de sistemas-mundo de Immanuel Wallerstein
El fin del bloqueo a Cuba y la abolicin de la ley pies secos pies mojados

Rodolfo Crespo
Rebelin


A Ana Beln Montes, la lucha por cuya libertad despus de la liberacin de los CINCO no debe olvidarla el pueblo cubano, ni nadie que se precie realmente de ser tan slo persona progresista.

A Immanuel Wallerstein, que nos ha enseado que la verdadera unidad de anlisis no son las economas nacionales, sino la economa-mundo capitalista como un todo.

A mi hijo, que siendo apoltico como es supo comprender la esencia sistmica: pap para ti la culpa de todo lo que ocurre la tiene el capitalismo. Pues s!, en todos los casos y no slo en la archipolmica ltima instancia.

A la recepcionista del Centro Internacional de Buceo Mara La Gorda, que a una pregunta nuestra nos dio una magistral definicin emprica de geocultura liberal: la playa que esta frente al establecimiento es pblica, pero slo tienen permitido el acceso a ella los turistas y clientes que estn alojados en el mismo.


Lo que conoce como el bloqueo a Cuba es un conjunto de medidas econmicas, financieras, comerciales y polticas que EE. UU. impuso a la Isla caribea tan pronto triunfa la revolucin que llev al poder a Fidel Castro y un grupo de barbudos el 1 de enero de 1959. Casi todos los historiadores se ponen de acuerdo en que fueron las nacionalizaciones a ingenios azucareros, industrias generadoras de electricidad, una ley de reforma urbana que otorg la propiedad del inmueble a quien viva en l y sobre todo la reforma agraria que, adems de entregar la tierra a quien la trabajaba, expropi los grandes latifundios caeros que controlaban las mejores tierras del pas, muchas en manos norteamericanas, las que motivaron lo que algunos medios han tratado de desvirtuar considerndolo un embargo.

Qu signific para Cuba como Estado y para el pueblo cubano el bloqueo econmico que EE. UU. le impuso a la Isla desde la perspectiva de sistemas-mundo?

En primer lugar, Cuba fue parcialmente expulsada del sistema-mundo capitalista, impidindole mantener relaciones econmicas con la potencia hegemnica del sistema la que, como agravante, haba moldeado su estructura econmica durante ms de un siglo1, privndole comerciar con la nacin que en la poca en que triunfa la Revolucin era responsable de ms de un tercio del PIB mundial, a lo que se suma el desventajoso hecho de no poder disponer del mercado no solo mayor del mundo, sino tan cercano al mismo como es a escasos 120 kilmetros de sus costas.

En segundo lugar, el bloqueo norteamericano a Cuba la ech en brazos de la otra potencia mundial (no tuvo otra alternativa) la Unin Sovitica, la que como resultado de los acuerdos de Yalta, haba creado una zona de influencia en torno suyo. De ese bloque, pero fundamentalmente de la URSS llegara el petrleo que EE.UU. le neg, el mercado que compr el azcar (principal y casi nico producto de exportacin) que EE. UU. le haba comprado durante casi 200 aos, el transporte que circul en la Isla, las piezas de repuesto, medicinas y sobre todo las armas con las que se defendera de la agresiones del pas capitalista ms poderoso de la tierra. En resumen Cuba sigui siendo, aunque con algunos matices, casi igual que antes: monoproductora y monoexportadora de azcar, dependiente de un solo mercado y multiimportadora de mercancas y productos de todo tipo de un solo pas.

En tercer lugar, Cuba comenz a conocer un tipo de relaciones econmicas (que desarrollara durante 30 aos) en las que estara casi completamente ausente la todopoderosa ley del valor que con su omnipotencia y salvajismo caracterstico rige los destinos del mundo del que Cuba se haba semiapartado.

Sin embargo, la parcial proscripcin de Cuba de la economa-mundo capitalista, y esto es bueno destacarlo, no impidi que la misma superara la estructura econmica propia que caracteriza a los pases que integran la periferia del sistema capitalista: producciones de escaso valor agregado y desarrollo unilateral de una o dos ramas econmicas, preferentemente de sectores primarios. En el caso de Cuba, ms de tres dcadas despus de haber estado ausente de manera activa de los principales espacios de la economa mundial, el pas no solo continuaba con una excesiva preponderancia del sector azucarero en su organizacin econmica, en una poca en que el azcar perda terreno frente a otros edulcorantes en la dieta y la repostera mundial, sino que en el transcurso de esos treinta aos la desarroll an ms, llegando a construir ocho nuevos centrales azucareros que se agregaban a los cerca de 150 existentes, se atrevieran a asaltar la barrera psicolgica de los 10 millones de toneladas de azcar (casi 4 millones ms que en los mejores aos del periodo prerrevolucionario), con la nica salvedad que no importaron cientos de miles de braseros jamaicanos y haitianos y tecnificaron las inhumanas tareas de la fase agrcola del cultivo y recoleccin de la plantacin caera, lo que adems de ser una formidable conquista social era a su vez un imperativo econmico y de productividad que tampoco se poda soslayar, pero que no eximi a la produccin azucarera de mostrar el enorme gigantismo cuando, una dcada despus de desaparecer el mal llamado campo socialista y la URSS, haban sido desmantelados casi dos tercios de los ingenios2 y abandonadas muchas de sus plantaciones a su propia suerte.

Este problema que Cuba arrastra desde la poca colonial, y vale la pena remarcarlo, no puede imputarse a la irresponsable actitud de unos avaros funcionarios metropolitanos en la poca de la colonia, ni achacarse a la corrupcin y entreguismo de los gobiernos burgueses, por ms que tambin lo hayan sido, en el periodo neocolonial, ni al hecho de que dentro de la supuesta divisin internacional del trabajo del bloque socialista el papel de Cuba fuera abastecer de sacarosa al mismo (el Comandante Fidel Castro se enorgulleca de que Cuba produca caloras en azcar equivalentes a la alimentacin de 40 millones de personas, cuando Cuba slo tena once millones), sino al hecho de que en la compartimentacin mundial de la nica divisin internacional del trabajo que existe la capitalista Cuba, como la inmensa mayora del sistema-mundo moderno, ocupa los puestos ms bajos en la cadena de produccin de valor3 (la esencia, savia, gasolina y carburante del sistema). Tanto es as, que en la nueva insercin de Cuba a la economa-mundo capitalista tras el fin de los comunismos, a lo ms que a podido aspirar es al desarrollo de una economa de servicios (turismo y mdicos laborando en el exterior) que, como se sabe, no producen valor, sino tan solo participa en la redistribucin del mismo que previamente haya sido creado. Esto no es un asunto de talento ni de astucia de los actuales planificadores cubanos; en la economa-mundo capitalista a la que Cuba ahora se reintegra plenamente la poltica no tiene medios autnomos de intervencinen la sociedad del valor la poltica se encuentra en una relacin de dependencia con respecto a la economa4.

Los efectos del verdadero bloqueo lo sinti la poblacin cubana tras la desaparicin de la Unin Sovitica en 1991, cuando sobrevino sobre la Isla lo que sus habitantes llamaron doble bloqueo; por una parte, se cortaron casi todos sus vnculos forjados durante 30 aos, como se ha dicho, con el mal llamado campo socialista; mientras por el otro lado, ante la euforia triunfalista y la creencia ciega en que la teora del domin tambin llegara a Cuba y su peculiar sistema socio-poltico, el gobierno de EE. UU. arreci las medidas que profundizaran y retorceran el bloque an ms, llegando a la aberracin extrema de prohibir la entrada a EE. UU. de toda persona que anteriormente hubiese visitado Cuba y legislndolo por primera vez, algo que nunca se haba hecho, primero en la llamada ley Torricelli y despus de forma ms acabada en la siniestra ley Helms-Burton, cuya efectividad ha sido tan frrea que impide, incluso a cualquier presidente norteamericano derogarlo con un simple decreto presidencial, pese al inmenso poder que stos detentan. En efecto, as le sucedi a Obama el que, sin la anuencia del Congreso, no pudo ir ms all de iniciar relaciones diplomticas y permitir la apertura de embajadas.

No obstante, el hito que signific el anuncio simultneo en La Habana y Washington, el 17 de diciembre de 2015, sobre el inicio de las relaciones diplomticas entre los gobiernos de EE. UU. y Cuba, que cre las condiciones para que en el transcurso de 2016, 284 937 ciudadanos norteamericanos visitaran la Isla a lo que ayud el comienzo de los vuelos directos a aeropuertos de distintas ciudades cubanas (que en 2017 seran de manera regular 110 diarios), es desde comienzos del siglo XXI y aprovechando la coyuntura de los devastadores efectos del huracn Michelle a la mayor de las Antillas, que el bloqueo comercial comienza a resquebrajarse, con la licencia que recibe la empresa cubana Alimport para adquirir ciertos tipos de alimentos en EE. UU., aunque con el obstculo que representaba el hecho de que haba que pagarlos con dinero contante y sonante, sin mediacin de ninguna entidad financiera y que seguramente posibilitara el hecho de que su presidente, presuntamente con dinero recibido a cambio de sobornos, traicionara al gobierno cubano y se fugara a hacia EE. UU. donde hoy es un exitoso empresario.

Entonces, a quin corresponde el mrito del cese del bloqueo: a la perseverante resistencia y lucha del pueblo cubano que lo ha hecho uno de los ms ingeniosos del mundo, a la ocasionalidad de un catastrfico huracn, o a los impulsos congnitos de una economa-mundo que busca por imperativo econmico sistmico absorber todos los espacios existentes en su ansia de incesante acumulacin de capital?

Sera absurdo no reconocer que hay una mezcla de todos, pero sera necio negar y as se aprecia desde la perspectiva de sistemas-mundo que ha sido cuando EE. UU., la potencia nuclear del sistema, ha decidido incorporar el espacio econmico de Cuba, con la apetencia que ofrece su virginidad a la rbita de explotacin del capitalismo mundial, el que ha dictaminado el fin del bloqueo sentencindolo definitivamente a muerte. La lucha de Cuba contra el bloqueo que la ha llevado a presentar durante 24 aos consecutivos una resolucin contra el mismo en la Asamblea General de las Naciones Unidas puede ser vista, adems de un reclamo justo, como un sostenido intento por incorporarse al sistema-mundo del que form parte desde el siglo XVI, del que despus se expuls, y con el que lleva luchando desde el principio por reintegrarse nuevamente a el, hecho que parece ser total entre 2018 y 2020 segn el ex ministro de economa de Cuba y articulista de Cuba Contempornea Jos Luis Rodrguez Garca5.

Junto al bloqueo de EE. UU. a Cuba, concomitante con el ha estado siempre y lo ha acompaado desde el principio la ley de ajuste cubano6, conocida tambin como pies secos pies mojados; una relacin tan estrecha que si nos atenemos a que los acontecimientos histricos no comienzan ni terminan en un da determinado del calendario, entre uno y otro no hay ms que 4 5 aos en que fueran promulgados y s, como se espera, la supresin oficial del primero se produce entre 2018 y 2020, como la segunda (ley de ajuste) se ha derogado definitivamente ya el 12 de enero de 2017, el nexo entre los dos no puede ser ms estrecho, casi que ambos sern revocados al mismo tiempo.

Por qu esa estrecha relacin entre el bloqueo y la ley de ajuste cubano?

Por qu la complementacin entre uno y otro ha sido tan ceida que tan pronto el primero se ha visto moribundo y agnico la segunda se elimina y suprime?

Nada explica mejor estas interrogantes que la perspectiva de sistemas-mundo. Cuando una regin no pertenece al sistema-mundo (para el caso es igual a cuando se expulsa) ste asume una posicin indolente respecto a la fuerza de trabajo en particular (elemento fundamental de las fuerzas productivas de cualquier modo de produccin) y de la poblacin en general, sintindose indiferente acerca de las consecuencias econmicas para la regin de crianza de una sustraccin a gran escala de mano de obra7. El ejemplo histrico ms simblico fue la extraccin de millones de personas de frica durante los siglos XVI, XVII, XVIII para trasladarlos hacia las plantaciones de caa, caf y algodn en Amrica. Ese comercio de personas continu durante el siglo XIX bajo hegemona espaola, aunque perseguido implacablemente por los ahora acrrimos humanistas ingleses (sic!), y no se interrumpi definitivamente hasta la segunda mitad del siglo cuando frica es incorporada a la rbita del capitalismo mundial.

Salvando el espacio, los siglos de distancia y la magnitud del hecho EE. UU. actu de manera similar con Cuba tras la implantacin del bloqueo a inicios de los aos 1960. Con la ley de ajuste cubano, transformada despus en la ley pies secos pies mojados estimul el xodo de personas hacia EE. UU. sobre todo de jvenes, posibilitando a los cubanos que llegaban a pisar tierra en ese pas a recibir permiso de trabajo, pensin alimenticia, seguro de salud y derecho de residencia al ao y luego el derecho a pedir la ciudadana norteamericana.

Desde los aos 80 del siglo pasado EE. UU. firm acuerdos migratorios con Cuba en los que se comprometa a otorgar 20 mil visas anuales, nunca los cumpli, privilegiando los canales de salida ilegales alentaban el robo de embarcaciones y aeronaves, an al costo de cometer asesinatos para lograrlo, animando a la desercin de profesionales y deportistas cuando salan a competir o en misiones de trabajo al exterior, como la del personal mdico y paramdico junto con sus familiares, el conocido Programa para Profesionales Mdicos Cubanos. Las escasas visas se concedan solo a personas adultas muy mayores que por su naturaleza no solo no eran posibles inmigrantes, sino que por su avanzada edad no eran proclives a cometer fechoras para abandonar el pas ni a lanzarse en una improvisada balsa al mar que demostrase, al pisar tierra en un cayo al sur de La Florida, lo que los cubanos eran capaces de hacer y los riesgos que estaban dispuestos a correr por huir de la dictadura comunista; por eso, al director del Servicio Nacional de Migracin de Panam, le sonaba un poco sarcstico el argumento de unos 400 antillanos alojados en albergues de la Iglesia Catlica de ese pas centroamericano, de que huan de Cuba porque eran perseguidos por el gobierno de la Isla: razonamiento inslito porque parece muy extrao que alguien se declare perseguido y salga legal de su pas por un aeropuerto8 como lo hicieron aquellas personas, eso es algo que no suena lgico deca el funcionario panameo.

El impedimento a viajar legalmente primero y el incumplimiento de la promesa de las 20 mil visas anuales despus crearon varias situaciones de crisis migratoria: Camarioca en 1966, Mariel en 1981, los balseros en 1994 y el de la frontera de Costa Rica con Nicaragua en 2016.

Toda esta poltica cumpla dos objetivos: por una parte, no importaba desposeer a Cuba de su fuerza de trabajo, la mayora muy valiosa y calificada, cuyo costo de formacin no haba sido precisamente bajo, ya que a sta la haban proscrito del sistema-mundo, como haba ocurrido con el frica occidental y subsahariana durante 300 aos; y por el otro, se trataba de derrocar un sistema sociopoltico cuyo ejemplo no era precisamente benigno para los dueos de la economa-mundo capitalista.

La supresin de la ley pies secos pies mojados el 12 de enero de 2017 es una muestra de que Cuba, como sucedi con el continente africano a partir del siglo XIX, cuando occidente decidi llegada la hora de incorporarlo de pleno a las distintas cadenas mercantiles y de produccin valor de la economa capitalista mundial, de que hay que cuidar la fuerza de trabajo, enviando una seal de que ahora sta se necesita dentro y no fuera de la Isla; por eso es de vaticinar que la ley migratoria que garantiza 20 mil visas anuales a ciudadanos cubanos siga incumplindose, porque hasta el ltimo habitante es necesario en un pas con crecimiento demogrfico negativo y una poblacin por encima de los 60 aos, es decir inservible econmicamente, que pronto rondar la cuarta parte de sus habitantes, si se ha decidido explotar econmicamente por el capital internacional. Las cifras que se conocen, que son al cerrar 2015, arrojaban escalofriantes datos demogrficos, nada atractivos para el capital internacional: una quinta parte de la poblacin mayor de 60 aos, es decir no apta para trabajar; las defunciones y migraciones superando a los nacimientos, dando un valor negativo de alrededor de 25 mil personas, y como los migrantes en su mayora son jvenes pinta un panorama nada halageo para el futuro de la fuerza laboral, pero las cifras pasan de lo impresionante a lo alarmante si a lo anterior sumamos el hecho, de que la poblacin de 0 a 14 aos solo representa el 16,5 % del nmero total de habitantes del archipilago cubano, y las mujeres cubanas tengan como promedio 1,5 hijos, cuando se considera que al menos 2.1 hijos por mujer es el mnimo necesario para garantizar una capacidad de reemplazo generacional de ambos sexos. Todo esto arroja que si el capital internacional ha tomado la decisin de abrir nuevamente Cuba a la rbita de la economa-mundo capitalista, hay que controlar los flujos migratorios, abolir la ley pies secos pies mojados y cerrar la Isla a cal y canto, so pena de llegar a un lugar donde no haya nadie dentro de muy poco para extraerle el excedente, gasolina y carburante del sistema capitalista9.

En una economa capitalista nadie sobra, todos son necesarios, unos para trabajar y valorizar el valor y el resto, como componente de un ejrcito de reserva para mantener disciplinados a los que trabajan y contener los salarios en mrgenes rentables para el capital. Magistral jugada la de los planificadores del capitalismo mundial, la misma ley que sirvi en la poca del bloqueo para incitar la emigracin hacia EE. UU. ahora servir como muro para contener la salida de una fuerza de trabajo, sin la cual resultara inaprovechable la explotacin del espacio econmico cubano.

Llegado aqu asalta una pregunta: Terminar la emigracin ilegal desde Cuba hacia EE. UU. a causa de la supresin de la ley pies secos pies mojados? Con toda probabilidad no, porque la causa que la motivaba no era solo, ni principalmente la ley de ajuste cubano y los privilegios que a su llegada a EE. UU. gozaban todos los ciudadanos cubanos, por mucho que incitaba, y de hecho animaba, a lanzarse al mar por bravo que estuviera.

Las causas profundas de la emigracin de los cubanos hacia EE. UU. son econmicas, como las que mueve a la mayora de la poblacin mundial emigrante desde la periferia de la economa-mundo capitalista hacia las zonas centrales de la misma. acaso eso mismo no ha sido reconocido tambin por el gobierno cubano? no sigue y seguir siendo la abismal diferencia de ingresos entre Cuba y EE. UU., el principal impulso y el ms poderoso acicate a la emigracin de Cuba hacia su vecino del norte, que un acuerdo de 20 mil visas anuales lo hace demasiado estrecho?. Tampoco debemos menospreciar el importante rol que ha desempeado la enajenacin de una buena parte de los jvenes cubanos que buscan el sueo americano, en el que el gobierno cubano y su poltica cultural tienen una cuota no muy pequea de responsabilidad: la mayora del cine que trasmite su TV es norteamericano, y no es nada despreciable el elevado nmero de telenovelas, donde se enaltecen los valores subculturales de la clase media con su consumismo de pacotilla, ninguno de los cuales tiene nada que ver con la formacin de un verdadero hombre nuevo para utilizar la expresin de Che. Esto no es slo de las autoridades polticas, ideolgicas y culturales cubanas, en este sentido hay mucha endeblez de toda la izquierda, incluso la antisistmica: En la nueva protesta, hay mucha gente que todava no quiere renunciar a llevar ropa de marca ni a los dems parasos artificiales del consumo, pero que quieren que se les garantice, para la salvacin de sus almas, que esa ropa se ha hecho sin explotar a los nios, y para la salvacin de sus cuerpos, que ha sido producida con materiales naturales10.

La caracterstica definitoria de una economa-mundo capitalista es la incesante acumulacin de capital, por eso, mientras no se agoten los espacios en los que sta se realiza lo nico que podemos hacer es contribuir a erosionarlo, en ese sentido la perspectiva de sistemas-mundo aboga por una emigracin libre y el derribo de las fronteras, para que fluya de manera expedita no solo el capital y las mercancas, sino tambin la fuerza de trabajo. S existieran flujos migratorios libres la tendencia a la nivelacin mundial de los ingresos de la fuerza de trabajo fuera un hecho, y esto es precisamente lo contrario a lo que necesita una economa capitalista, que se beneficia de la existencia de un sistema interestatal para disimular la asquerosa y brutal apropiacin de excedente que se esconde, cuando las cadenas mercantiles atraviesan varios estados, de ah que, los flujos migratorios libres son defendibles como un arma contra el capitalismo, una manera de sobrecargarlo, ya sean de cubanos, africanos, asiticos, latinoamericanos, etc.. Lo que si no podemos aceptar es, los falaces argumentos de aquellos que justifican su partida de la Isla, bien porque son acosados polticos bien porque huyen amenazados por su gobierno, por ser un argumento hipcrita, aunque ese razonamiento cnico que hoy rechazan las autoridades panameas, hasta ahora lo admitan todos en el mundo (panameos inclusive), no importaba lo desvergonzado y falso que era, por eso, tampoco podemos culpar mucho a los enajenados emigrantes cubanos que lo utilizan para justificar la salida de su pas, tratando de llegar al ansiado american way of life.

Las prebendas que gozaron los cubanos durante cuarenta aos tras su arribo a EE. UU. (derecho a trabajar, asistencia mdica, residencia y nacionalidad estadounidense) pueden considerarse prebendas porque ataan solo a una nacionalidad: los cubanos; pero no son prebendas, deberan ser derechos inalienables de todo ser humano del llamado Tercer Mundo cuando llega a los pases centrales de la economa-mundo capitalista que, primero los conden eternamente al subdesarrollo, y despus, a travs de los medios de comunicacin y difusin cultural, les venden las bondades de vivir en el paraso de los pases ricos del norte, esto hace que la izquierda (y sobre todo la cubana) que, como dice la perspectiva de sistemas-mundo no ha desarrollado todava una teora social clara que explique la prolongada resistencia del sistema social existente en el mundo o que indique claramente qu hay que hacer para transformarlo11, tenga ante s espinosas interrogantes: qu hacer cuando dentro de un grupo de indocumentados que vayan a ser expulsados de EE. UU. se encuentren entre sus integrantes, adems de guatemaltecos, salvadoreos, mexicanos, hondureos tambin cubanos: solidarizarnos con los primeros y no hacerlo con los ltimos?, son tan desagradecidos y desgraciados los emigrantes cubanos cuando hasta su mismo gobierno reconoce que, al menos en los ltimos cuarenta aos, ha sido y es una emigracin econmica, la misma motivacin por la que emprenden marcha de su pas de origen la mayora de los emigrantes del mundo?.

No ser que, como se desprende de la perspectiva de sistemas-mundo, la reserva de fuerza de trabajo en un lugar como Cuba, elegido por el capital global como nicho presente de su proceso de acumulacin es escasa, y deficitaria si siguen los actuales niveles de emigracin, dado sus altos ndices de mortalidad y baja natalidad como se ha visto ms arriba?.

Notas:

1. Fue tanta la influencia de la nacin nortea sobre el rumbo econmico de la Isla que muchos historiadores consideran que ya para mediados del siglo XIX Cuba segua siendo colonia poltica de Espaa pero en realidad era colonia econmica de Estados Unidos. En El Ingenio el despus malogrado historiador Manuel Moreno Fraginals aporta datos que lo demuestran: Cuba era el segundo comprador mundial de EE. UU. y el tercero que ms le exportaba. Sin embargo, Moreno Fraginals concluy su vida como un degenerado intelectual que de ser elogiado por el Che Guevara, termin afirmando aberraciones histricas como que uno de los axiomas inviolables de Estados Unidos ha de ser su concepto de Amrica para los americanos que no necesariamente ha de ser interpretado como Amrica para los norteamericanos. Hay que ser muy canalla para afirmar eso. Moreno Fraginals, Manuel. Cuba/Espaa Espaa/Cuba. Historia comn. Editorial Grijalbo Mondadori 1995. Barcelona. Pgina 241.

2. De 156 ingenios que lleg a contar en 1990, en la zafra 2016-2017 participan solo 54 http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/02/28/produce-cuba-mas-de-un-millon-de-toneladas-de-azucar/#.WM67HzU861s

3. Sintomtico ha sido el hecho de que el primer producto que Cuba exporta a EE. UU. en 50 aos sea carbn de marab; e ironas del destino!, los funcionarios cubanos encargados de firmar el contrato rebozaban de alegra porque a la par se limpian los campos cubanos de tan malvola planta, aunque el alborozo era tanto que se regocijaban de tener otros productos listos para exportar como la miel y el caf sic! http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/01/05/carbon-de-marabu-primer-producto-que-cuba-exporta-a-eeuu-en-50-anos-fotos/#.WM_A8DU861s

4. Jappe, Anselm. Las aventuras de la mercanca. Editorial Pepitas de Calabaza. Logroo. 2016. Pgina 142.

5. tomando en cuenta que el bloqueo deber ser levantado por acuerdo del Congreso de EEUU, la mayora de los analistas no esperan que la supresin del mismo se produzca antes de 2018 o 2020 Jos Luis Rodrguez. La Conceptualizacin del Modelo: Anlisis de sus caractersticas y perspectivas (II). Cubadebate 10 noviembre 2016. http://www.cubadebate.cu/opinion/2016/11/10/la-conceptualizacion-del-modelo-analisis-de-sus-caracteristicas-y-perspectivas-ii/#.WNmBxDVDO1s

6. La misma consista en que los cubanos que llegaban a pisar tierra en ese pas y as lo solicitaran, reciban permiso de trabajo, pensin alimenticia, seguro de salud y derecho de residencia al ao y un da y luego tenan derecho a pedir la ciudadana.

7. Wallerstein, Immanuel. El moderno sistema mundial. La agricultura capitalista y los orgenes de la economa-mundo europea en el siglo XVI. Editorial siglo XXI. 2 Edicin. Madrid 2010. Pgina 124.

8. Panam obliga a los cubanos a cumplir su ley migratoria. Cubadebate. 14 de marzo de 2017. Disponible en: http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/03/14/panama-ordena-inmigracion-y-obliga-a-los-cubanos-a-cumplir-la-ley/

9. Los datos estn disponibles en: http://www.granma.cu/cuba/2016-05-11/el-194-de-los-cubanos-tienen-60-anos-o-mas-11-05-2016-22-05-22

10. Jappe, Anselm. Las aventuras de la mercanca. Editorial Pepitas de Calabaza. Logroo. 2016. Pgina 229.

11. Wallerstein, Immanuel. Capitalismo histrico y movimientos antisistmicos. Un anlisis de sistemas-mundo. Editorial Akal 2012. Pgina 53.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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