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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-04-2017

Ofuscacin con la empresa privada cubana: parasitaria y apocalptica?

Pedro Monreal Gonzlez
Cuba Posible


El debate actual sobre las transformaciones econmicas en Cuba incluye cuestionamientos al sector privado nacional, algunos justificados y otros que considero sin fundamento. Respecto a estos ltimos, hay dos notas recientemente publicadas en blogs sobre los que conviene llamar la atencin. El texto Prosperar La Habana? plantea que los negocios privados cubanos son subsidiados por el Estado mediante una tasa de cambio infravalorada, mientras que el comentario Nueva burguesa en Cuba afirma que la existencia del sector privado hace que solo sea una cuestin de tiempo la restauracin de un capitalismo de periferia en Cuba .

Pensemos en las implicaciones de lo que se ha dicho. Si las empresas privadas cubanas fuesen realmente parasitarias, entonces la actual poltica econmica del gobierno cubano sera una monumental incongruencia, al insistir en la necesidad de reducir subsidios a las entidades estatales y otorgrselos, en cambio, a la empresa privada. Si los cuentapropistas son la fuerza poltica que ha iniciado el regreso a un capitalismo de periferia, entonces el Informe Central del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) habra incurrido en un error de juicio poltico al considerar que las cooperativas, el trabajo por cuenta propia y la mediana, pequea y microempresa privada, no son por su esencia anti-socialistas ni contrarrevolucionarias, y la enorme mayora de quienes all laboran son revolucionarios y patriotas.

No se trata de aspectos marginales del debate poltico sobre la reforma econmica en Cuba. Son, por tanto, dos planteamientos que requieren que se aporte la evidencia concreta que los haga crebles.

Es de agradecer que comentaristas como Iroel Snchez y Yadira Escobar los autores de esos textos- hayan abordado el tema del sector privado nacional. Sus reflexiones ofrecen una oportunidad para revisar algunos malentendidos que no deberan ser asumidos como vlidos en el debate econmico actual.

Me refiero especficamente a tres juicios que modestamente considero desacertados: a) la nocin de que la tasa de cambio para las transacciones personales (la llamada tasa de CADECA) es un subsidio estatal a los negocios privados; b) la idea de que la empresa privada cubana es relativamente ineficiente y que lo que hace posible su viabilidad es una infravaloracin de sus costos, incluyendo los laborales, gracias a la tasa de CADECA; y c) la proposicin de que la existencia del sector privado apunta hacia una transformacin apocalptica del socialismo en Cuba.

Empresa privada y empresa estatal: dos caras de una moneda.

Desde la perspectiva de las formas de propiedad, queda claro que el componente clave de la reforma econmica actual en Cuba es la transformacin exitosa de la empresa estatal. Esa es la prioridad uno, la dos y la tres.

Habiendo aclarado lo anterior, considero que la falta de apoyo oficial al sector privado nacional debera recibir ms atencin en los debates actuales sobre la economa y la poltica. En el ao transcurrido desde que el Informe Central del VII Congreso del PCC reconoci la existencia de empresas de capital privado nacional y de que alert sobre la necesidad de adoptar un marco legal para que estas funcionen debidamente, casi nada concreto se ha realizado. En contraste, parecen proliferar las polmicas respecto al sector privado nacional.

Muchas de las crticas que se le hacen al sector privado son pertinentes y necesarias. Son tambin relevantes para asegurar que ese sector forme parte de procesos de redistribucin de ingresos que sean compatibles con la justicia social. Las campaas educativas deben jugar un papel importante, pero frenar la ilegalidad debe ser una actividad sistemtica y rigurosa, algo que es igualmente vlido para el sector estatal, donde tambin se incurre en violaciones de la legalidad. Un pas como Cuba no alcanzara el desarrollo si llegase a prevalecer el relajo social, con independencia del sector de propiedad donde ello se originase.

Las crticas merecidas por el sector privado son absolutamente legtimas, pero tambin resulta muy preocupante constatar el insuficiente apoyo oficial al entorno que requiere el sector privado nacional para que pueda funcionar coherentemente dentro del sistema econmico general en que se inserta. Esa desatencin pudiera estar creando crecientes dificultades para la propia reforma de la empresa estatal, pues la dinamizacin de estas dos formas de propiedad son las caras de una misma moneda.

Reconocidos economistas cubanos como Juan Triana, Ricardo Torres, Omar Everleny Prez y Pavel Vidal, por solo citar algunos casos, han llamado insistentemente la atencin sobre el asunto.

El xito de la reforma de la empresa estatal socialista cubana depende, en grado considerable, de la viabilidad de un sector privado nacional. Para empezar, el sector privado es hoy la nica forma de propiedad con capacidad demostrada para la creacin de empleo, en contraste con un sector estatal que destruye empleo neto.

Empresa privada y subsidios estatales: estar en el pueblo y no ver las casas?

La nocin expuesta en Prosperar La Habana? acerca de que la tasa de cambio de CADECA es un subsidio estatal a los negocios privados se remite a los planteamientos realizados por la economista Emily Morris en un trabajo titulado Cuba inesperada (Unexpected Cuba, New Left Review, No. 88, julio- agosto 2014).

En los anlisis que he podido consultar sobre temas del sector privado nacional, Morris es la nica especialista que considera que el Estado cubano subsidia al sector privado mediante la tasa de cambio de CADECA. No descarto la posibilidad de que pudiera existir algn especialista que compartiese el criterio de Emiliy Morris, pero no he podido ubicarlo. Revis textos de 31 autores, de los cuales 28 trabajan en Cuba, incluyendo investigadores que realizan su labor en provincias, como son los casos de la Universidad de Guantnamo y la Universidad Camilo Cienfuegos, de Matanzas (el listado de autores consultados puede revisarse al final de este artculo).

Aqu hay un primer problema con la proposicin que se hace en Prosperar La Habana?. En un tema tan complicado como este, hubiera sido aconsejable consultar la amplia, diversa y, sobre todo, excelente literatura disponible en Cuba sobre el tema. Por lo menos, habra saltado la alarma que hubiese permitido apreciar que la idea de que la tasa de CADECA es un subsidio estatal a los negocios privados parece ser una nocin excntrica en el contexto de la literatura disponible sobre el tema.

Al examinar el tema de la dualidad monetaria y cambiaria que existe en Cuba, Morris parte de la consideracin correcta de que esta es una distorsin econmica que impide la integracin coherente de la economa cubana. Este es un punto que debe ser retenido: la dualidad monetaria y cambiaria distorsiona la totalidad del sistema econmico nacional, con independencia del sector de propiedad que se analice.

Tambin es compartido por muchos economistas el planteamiento de Morris de que el tipo de cambio oficial sobrevaluado peso-dlar-CUC (uno por uno) es una desventaja en trminos de la competitividad de la empresa estatal cubana. Como apuntan Pavel Vidal y Omar Everleny Prez, esto afecta especialmente a las empresas del sector exportador y a todos los productores nacionales con potencialidades de competir con las importaciones.

Estando totalmente de acuerdo con que la dualidad monetaria y cambiaria es esencialmente una macro-distorsin econmica, esa precisin inicial se diluye cuando Morris afirma que el Estado cubano est subsidiando el nuevo sector no estatal a travs de la tasa infravalorada de CADECA.

Cordialmente invitara a una reflexin sobre el asunto pues, en los ltimos aos, el tema del sector no estatal cubano incluidas todas sus formas- ha sido un vasto campo de estudio de economistas, socilogos, antroplogos y juristas, que han producido cientos de textos sobre el tema. Es, para decirlo rpido, un tema con una gran densidad analtica.

Cuando se public Cuba inesperada, a mediados de 2014, ya existan excelentes anlisis sobre los dos temas que estn presentes en la proposicin de Morris (dualidad cambiaria y negocios privados). Sin embargo, la consideracin de que la tasa de CADECA fuese un subsidio estatal no parece haber sido compartida por otros especialistas. Nada sobre ese asunto se refleja en el trabajo de autoras como Vilma Hidalgo y Yaima Doimeadis, dos de las especialistas que ms han analizado el tema de los desequilibrios macroeconmicos, incluidos los de tasa de cambio, ni en los textos de Pavel Vidal sobre dualidad monetaria, escritos antes de 2014, ni en los anlisis producidos conjuntamente por Omar Everleny Prez y Pavel Vidal sobre el trabajo por cuenta propia.

Con posterioridad a la publicacin del trabajo de Morris, ha crecido considerablemente el nmero y diversidad de anlisis sobre temas de dualidad monetaria, el sector no estatal, el trabajo por cuenta propia y la empresa privada. Entre otros especialistas, Vilma Hidalgo, Pavel Vidal, Omar Everleny Prez, Juan Triana y Yailenis Mulet, han escrito sobre aspectos econmicos y polticos relativos a la empresa privada,. Por otra parte, Narciso Cobo ha analizado aspectos jurdicos (1, 2) .

Adems de esos anlisis individuales, se dispone de un formidable texto colectivo como el volumen Anlisis del sector no estatal, que forma parte de la serie Miradas, del Centro de Estudios de Economa Cubana, de la Universidad de La Habana. El volumen, publicado en 2015, fue compilado por Omar Everleny Prez y Ricardo Torres, cuenta con un excelente prlogo del Dr. Juan Valdez Paz, premio Nacional de Ciencias Sociales, e incluye 12 textos producidos por un valioso grupo de autores integrado por Juan Carlos Palacio, Camila Pieiro Harnecker, Natacha Mesa, Jess Cruz, Jos Luis Perell, Mariuska Sarduy, Saira Pons, Maday Traba, Jessica Len, David Pajn Espina, Daybel Paellas, Luisa Iiguez, Ileana Daz y Dayma Echevarra. Tambin se encuentra disponible el libro Voces de cambio en el sector no estatal cubano (2016), coordinado por Carmelo Mesa-Lago. La revista Temas ha publicado, igualmente, muy buenos artculos sobre este asunto, por ejemplo, en sus nmeros 80 (octubre diciembre 2014) y 84 (octubre- diciembre 2015).

En ninguno de estos textos recientes logro identificar que se haya considerado que la tasa de CADECA es un subsidio estatal a la empresa privada. De nuevo, quizs exista algn experto que comparta esa idea, pero no logro detectarlo.

Empresa privada y subsidios estatales: oro parece, plata no es

Adems de existir un problema con la falta de diversidad de las fuentes consultadas, la propia utilizacin del trmino subsidio es problemtica cuando intenta aplicarse a la realidad de la empresa privada cubana. Es cierto que, en general, se trata de un concepto elusivo, sujeto a variadas definiciones, pero un subsidio estatal sea directo o indirecto, visible u oculto- siempre expresa la intencionalidad de la poltica pblica de beneficiar a actores econmicos determinados.

Es, por tanto, muy distinto tratar la dualidad cambiaria que hoy existe en Cuba como una distorsin econmica general (con efectos negativos localizados en el sector exportador y en la sustitucin de importaciones), que tratarla como un subsidio. De hecho, lo que desde hace rato ha sido asumido como poltica estatal pendiente de materializacin- es la eliminacin de esa dualidad y no el empleo de ella para otorgar subsidios.

La coexistencia de la tasa de CADECA para las transacciones particulares y de la tasa de uno por uno que se aplica en las transacciones de las empresas estatales es una aberracin general del contexto econmico de Cuba, con una afectacin reconocida sobre la empresa estatal, pero no existe evidencia alguna -hasta donde puede conocerse de fuentes abiertas- de que sea un acto deliberado del gobierno cubano para beneficiar a la empresa privada cubana. Si esa evidencia de intencionalidad no existe, entonces se hace difcil tener argumentos para considerar que la tasa de CADECA es un subsidio.

No es un simple problema semntico. Tiene una implicacin muy concreta para el debate poltico. Afirmar que la tasa de cambio de CADECA es un subsidio representa exactamente el tipo de opinin que tiende a complicar innecesariamente en Cuba el debate poltico sobre temas econmicos. No refleja la realidad y dificulta la transformacin de esta.

Empresa privada y eficiencia econmica: contando las rayas del tigre

En el texto de Emily Morris, adems de la nocin que se reproduce en Prosperar La Habana? acerca de que la tasa de CADECA es un subsidio, se hace una aseveracin adicional: la idea de que la empresa privada cubana es relativamente ineficiente y que lo que permite su viabilidad es una infravaloracin de costos, incluyendo los laborales, gracias a la tasa de CADECA.

Respecto a esta proposicin tampoco se ofrece evidencia ni queda muy claro de que se est hablando. En primer lugar, no se aporta dato alguno que permita justificar la consideracin de que una de las caractersticas que tipifican a las empresas privadas en Cuba es que sean relativamente ineficientes. No se nos dice con qu indicador se mide esa ineficiencia, ni se ofrece una pista respecto a la relatividad de la supuesta ineficiencia: seran ineficientes en relacin con qu?

Los economistas cubanos han estudiado el tema de la eficiencia de manera concienzuda, pero no queda claro cmo Morris ha medido la eficiencia de la empresa privada cubana. Convendra repasar muy rpidamente algunos estudios de casos realizados por especialistas del pas que, con una informacin muy detallada, explican el funcionamiento de empresas privadas cubanas reales, y no simplemente empresas conjeturadas.

Uno de los trabajos ms interesantes es el realizado por Ileana Daz Fernndez y Camila Pieiro Harnecker, que revisan casos concretos mediante entrevistas en profundidad- tanto de xitos como de fracasos, el estudio emprico realizado por Sara Roman y Dayma Echevarra sobre movilidad social y cuentapropismo, la investigacin de Daybel Paellas sobre nuevos ricos, el estudio de Marta Nez Sarmiento sobre la cuestin del gnero en el cuentapropismo habanero, la investigacin de Yailenis Mulet sobre las empresas privadas en el sector del calzado, y el anlisis sobre eficacia y eficiencia de un restaurante privado en Varadero, realizado por un colectivo de investigadores de la Universidad de Matanzas (Liliana Ramos Iglesias, Alan Segura Domnguez, Yaim Gonzlez Catal, y Arianne Alonso Surez).

En cualquier caso, lo que entiendo del trabajo de los economistas cubanos que han estudiado de cerca las dinmicas del trabajo por cuenta propia, y los problemas de empleo en ellas, es que las empresas privadas a pesar del entorno desfavorable en que han debido funcionar- no se caracterizan precisamente por ser ineficientes, como promedio.

En realidad, existen estudios de casos especficos como el del sector del calzado, realizado por Yalenis Mulet- que apuntan hacia conclusiones distintas a las de Morris: Muchas de las unidades consideradas en el estudio han hecho una buena utilizacin de la alta calificacin de los productores y han generado innovaciones en cuanto a diseo, servicios y modelos de negocio. Algunas han representado innovaciones sociales importantes.

Empresa privada: una pelea cuesta arriba

Las empresas privadas micro, pequeas y medianas tienen, en cualquier lugar del mundo, tasas de entrada muy altas y tambin tasas de salida (fracaso) relativamente elevadas. En Cuba, que deben funcionar en un entorno nada propicio al extremo de que todava no se les reconoce legalmente- el asunto es ms agudo, pero adjudicarle a la empresa privada cubana la ineficiencia como parte de su identidad es problemtico. Requiere una medicin que no se ha aportado.

En el texto de Emily Morris no se ofrece evidencia acerca de que la tasa de CADECA permita establecer una ventaja permanente en forma de menores costos de las empresas privadas. En realidad, lejos de tener una ventaja en materia de menores costos, el sector privado no dispone de un suministro estable a precios mayoristas y, por esa razn, estn en desventaja no solamente respecto a las empresas estatales, sino tambin respecto a las cooperativas no agropecuarias.

Al explicar el entorno desfavorable en que debe funcionar el sector privado, Juan Triana ha destacado un factor clave que revela el tipo de pelea econmica cuesta arriba que debe hacer cotidianamente el sector privado cubano debido a que operan con agentes econmicos que viven aun dentro de la incertidumbre de no ser personas jurdicas. Que subsisten en el limbo de las interpretaciones personales de las reglas, y cuentan con escaso poder para llevar adelante cualquier reclamacin. Triana agrega que los negocios del cuentapropismo son, por lo general, entidades que compran de manera mayorista en un mercado de precios minoristas con altos mrgenes para las empresas recaudadoras (estatales), negocios que no pueden comprar en los almacenes estatales, a precios de almacn, que no pueden importar ni a travs de las compaas importadoras estatales y que no tienen cuenta bancaria a nombre del negocio.

Pero los expertos cubanos no solamente han emitido sus conclusiones de forma individual, sino que tambin han podido identificar lo que sobre el tema piensan los propios actores econmicos privados. Ese es el caso del estudio realizado por Pavel Vidal sobre la base de una encuesta aplicada a 120 negocios no estatales en el ao 2015, la cual revel que la falta de insumos fue identificada por el 74,8 por ciento de los encuestados como la principal barrera para el crecimiento de los negocios privados, lo que en opinin de Vidal corrobora la importancia de abrir un mercado mayorista suficientemente abastecido y eliminar restricciones a las importaciones. Las otras dos barreras que le siguieron en importancia, con ms de 40 por ciento cada una, fueron los altos impuestos y el exceso de regulaciones; lo cual, Vidal considera que apunta hacia la poltica tributaria y los controles y sinsentidos del marco regulatorio existente.

Las investigaciones de Yailenis Mulet, una economista que ha hecho interesantes estudios de terreno sobre el sector privado cubano, confirman como un problema serio la existencia de mltiples impedimentos para la formalizacin de la propiedad en el marco de la legislacin actual y revelan que muchos de quienes aspiran a formalizar sus empresas no se han dedicado al trabajo por cuenta propia como el resultado de una preferencia sino como una cuestin de supervivencia. Esta necesidad los ha impulsado a la creatividad, el sacrificio y el esfuerzo para iniciar un negocio, pero sin contar con las condiciones de estabilidad. Los anlisis de Yailenis Mulet tambin incluyen el peliagudo asunto de la ilegalidad, un fenmeno que debe ser entendido por la carencia del marco institucional adecuado, en la medida en que el funcionamiento correcto de la formas institucionales es la base para alcanzar una cultura de legalidad.

Finalmente, el artculo de Morris tampoco brinda evidencia cuando se afirma que, para la empresa privada, el costo de la mano de obra en moneda nacional se encuentra infravalorado como resultado de la tasa de CADECA. De hecho, aunque no existen estadsticas oficiales completas sobre los salarios del sector privado, no resulta difcil comprobar que en general- el sector privado paga salarios mayores que el sector estatal.

Empresa privada y Armagedn poltico

La nota Nueva burguesa en Cuba repite la visin no sustentada de que la empresa privada cubana es una entidad ineficiente y subsidiada por el Estado mediante la tasa de cambio de CADECA, lo que se explica porque reproduce el criterio expresado en Prosperar La Habana?, pero agrega otros planteamientos, principalmente en el plano poltico.

Concuerdo con lo que se expresa en Nueva burguesa en Cuba respecto a una serie de disfuncionalidades conocidas del sector privado, pero no comparto una inferencia tan apresurada como la que se hace de que el sector privado nacional est fomentando el surgimiento de mafias. Si por mafia se entiende una red de crimen organizado, entonces sera apropiado sustentar con evidencia especfica esa imputacin tan seria que est hacindose contra una forma de organizacin econmica (la actividad econmica privada) que oficialmente el PCC reconoce que no es anti-socialista, ni contrarrevolucionaria.

Sin embargo, lo ms llamativo de la nota es la afirmacin de que ya es cuestin de tiempo la restauracin de un capitalismo de periferia lleno de injusticias que abrir finalmente las puertas a la auto-denominada derecha de Miami. Como para que no queden dudas acerca de donde se ubica la causa de ese presumible proceso, se recalca que quienes iniciaron el regreso a dicho capitalismo son los cuentapropistas.

La pregunta lgica que habra que hacerse es la siguiente: cules son los datos concretos que nos permitiran entender cmo los propietarios de restaurantes, los barberos, y los vendedores de man, estn en vas de montar un movimiento poltico contrarrevolucionario para tomar el cielo por asalto?

A falta de pruebas concretas, no habra que darle mucho crdito a ese tipo de profeca apocalptica.

No se trata de que el surgimiento de una nueva burguesa o de nuevos ricos sea un proceso social que no tenga implicaciones serias para la renovacin del socialismo en Cuba. Por supuesto que las tiene. Quienes han estudiado con rigor el tema reconocen que alrededor de los actores del sector privado van solidificndose relaciones sociales cuyos patrones no son los defendidos ni deseados para nosotros en una sociedad socialista.

No obstante, la comprensin precisa de un fenmeno social tan complejo como ese, que sera lo que facilitara el diseo de polticas efectivas para enfrentarlo, no puede estar basada en la generalizacin de casos anecdticos, ni en simple aversin ideolgica y, mucho menos, en presentimientos. Lo que se necesita en el debate poltico sobre la reforma econmica en Cuba es que se aproveche la abundante y excelente produccin intelectual de los especialistas cubanos que han estudiado con seriedad estos temas. El conocimiento es una buena manera de evitar las ofuscaciones.

Empresa privada: una nota final

El inters por impulsar la actividad privada en Cuba no es, simplemente, una idea de individuos aislados, ni de economistas, ni de tecncratas. Es una poltica de Estado orientada por el PCC. Proporcionar argumentos a favor del sector privado en Cuba no debera ser considerado, a priori, ni en general, como el resultado de ideas neoliberales ni otras lindezas por el estilo. Es parte de un intercambio de ideas que pudiera tener utilidad prctica para los funcionarios e instituciones que tienen la responsabilidad de implementar la poltica del Estado cubano.

La evidencia disponible actualmente permite afirmar a la espera de datos que pudieran justificar una posible reconsideracin- que:

1. Una gran mayora de los especialistas que han estudiado el sector privado y la dualidad cambiaria en Cuba no consideran que la tasa de CADECA sea un subsidio estatal a los negocios privados.

2. No es posible ubicar en los anlisis especializados sobre el sector privado nacional la conclusin de que la empresa privada es relativamente ineficiente y que subsiste gracias a la prctica parasitaria de infravalorar costos mediante el subsidio estatal proporcionado por la tasa de CADECA.

3. No hay datos objetivos que permitan afirmar que el cuentapropismo cubano ha logrado o est a punto de hacerlo- iniciar una transicin apocalptica del socialismo cubano hacia un capitalismo de periferia.

Lista de autores consultados:

1. Juan Triana

2. Omar Everleny Prez

3. Ricardo Torres

4. Vilma Hidalgo

5. Yaima Doimeadis

6. Yailenis Mulet

7. Narciso Cobo

8. Camila Pieiro Harnecker

9. Natacha Mesa

10. Jess Cruz,

11. Jos Luis Perell

12. Mariuska Sarduy

13. Saira Pons

14. Maday Traba

15. Jessica Len

16. David Pajn Espina

17. Daybel Paellas

18. Luisa Iiguez

19. Ileana Daz

20. Dayma Echevarra

21. Sara Roman

22. Marta Nez Sarmiento

23. Liliana Ramos Iglesias

24. Alan Segura Domnguez

25. Yaim Gonzlez Catal

26. Arianne Alonso Surez

27. Marleovys Hodeln Dedn

28. Daylenis Libn Villaln

29. Pavel Vidal

30. Carmelo Mesa-Lago

31. Juan Carlos Palacio

Fuente: http://cubaposible.com/ofuscacion-sector-privado-cubano/



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