Portada :: Feminismos :: Derechos de la mujer
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-04-2017

Activismo Feminista & Selma James
Tenemos que avanzar hacia un feminismo para todas

Ximena Schinca
http://www.elviejotopo.com

Selma James bromea y subraya que tiene casi tantos aos de vida como de activismo feminista. Sin eufemismos, la fundadora de la Campaa Internacional de Salario por Trabajo Domstico (1972), junto a otras reconocidas del feminismo como la italiana Silvia Federici, habla de la explotacin, la esclavitud y la violencia del maridaje capitalismo-patriarcado. Das antes al Paro Internacional de Mujeres, con un entusiasmo renovado por lo que observa como el crecimiento de un feminismo de base, James dialog con PginaI12 sobre desafos para el movimiento y los sesenta aos de militancia que recorre en su ltimo libro.


Cmo surgi la idea de publicar su ltimo libro Sexo, raza y clase?

Cada uno de los artculos de la antologa (Sex, race and class, Merlin Press, 2012) los escrib para tratar un problema poltico del movimiento feminista. Hace tiempo que estoy en este mundo, y hace tiempo que estoy en el movimiento tambin. El primer texto, titulado El lugar de una mujer (1952), fue lo primero que escrib en mi vida y lo hice como panfleto poltico. Luego, en los aos 60 y 70, exista una competencia entre los movimientos por determinar quienes sufran mayor explotacin, si las mujeres, si la poblacin negra o la clase trabajadora. Yo pens que, en principio, muchas veces se trata de la misma gente, pero adems se trata de una competencia promovida por quienes tienen ambiciones personales dentro del movimiento y aspiran a lograr credibilidad como resultado de sufrir mayor explotacin. Entonces, quise sealar que haba una relacin de poder incluso al interior de la clase trabajadora. No somos iguales: las mujeres hacemos dos tercios del trabajo no remunerado y los hombres solo un tercio; las mujeres negras obtienen remuneraciones ms bajas todava y sufren ms problemas si son madres; las ancianas, tenemos problemas incluso en cuanto a nuestro derecho a existir. Entonces, son stas las relaciones de poder que debemos abordar si queremos construir el movimiento que gane en la lucha contra la desigualdad.

Usted se define como parte de un feminismo diferente. Qu clase de feminista es Selma James?

Nosotras fuimos parte de un feminismo para el 99 por ciento antes de saberlo. En Estados Unidos y en muchos otros pases, se est dando una renovacin en el movimiento que se define a s misma como feminismo para el 99 por ciento; es decir, el nmero exacto que incluye la vida de mujeres reales en los pases industrializados, pero tambin en los llamados pases del Tercer Mundo. Muy poco de todas esas vidas estaba expresado, representado, confrontado e incluso mencionado por el movimiento de finales de los aos 60 y principios de los 70. As, mientras la mayora de nosotras que realizamos una enorme cantidad de tareas de cuidado (en Inglaterra, el 80 por ciento de las mujeres son madres, y esa es sola una parte del trabajo de cuidado que hacemos las mujeres), quedaba excluida en ese feminismo que solo denunciaba el conocido techo de cristal (glass ceiling).

Siempre somos las mujeres quienes nos ocupamos de los ancianos, de la ta que est en problemas, del vecino que necesita ayuda. Somos el servicio social que nunca se reconoce como tal, realizamos ms atencin y prevencin en salud que cualquier servicio mdico. Las mujeres hacemos tambin una inmensa cantidad de trabajo de justicia cuando luchamos por quienes amamos; las Madres de Plaza de Mayo son un ejemplo perfecto de ese trabajo de verdad y justicia que hacemos por quienes amamos, un ejemplo de cmo las mujeres siempre inventamos modos de lucha y nos reunimos para trabajar juntas por la transformacin. Todo eso que hoy empieza a ganar espacio en las luchas del movimiento estaba excluido de aquel feminismo de reivindicaciones muy reducidas.


Qu reconocimiento tiene hoy ese trabajo que hacemos las mujeres?

Las mujeres no recibimos ni remuneracin ni reconocimiento ni recompensa alguna por ese trabajo todava. No se reconoce que ese trabajo es crucial no slo para los individuos que reciben el cuidado, sino que es fundamental para sostener una sociedad. As y todo, se lo trata como si no valiera nada; si las mujeres deben trabajar en un supermercado o limpiar el bao de otra persona, se considera que estn contribuyendo a la sociedad, pero si se ocupan de sus propias hijas e hijos, se las considera improductivas, se las condena a vivir en la pobreza o a cumplir jornadas interminables por salarios miserables. Es esa falta de proteccin hacia las cuidadoras, esa pobreza de las mujeres y esa cantidad de trabajo que la pobreza significa para todas nosotras, lo que no ha sido el marco del feminismo. Mientras en los talleres clandestinos de Bangladesh, Tailandia y el Sudeste asitico, millones de mujeres trabajan por salarios de esclavitud, sus madres cuidan de sus hijos y las jornadas son interminables, el movimiento no atacaba esa pobreza como enemigo principal.


Las ltimas movilizaciones en Argentina de #NiUnaMenos, en Estados Unidos, Corea, Polonia, son la expresin de una nueva ola del feminismo?

El movimiento latinoamericano ha arrancado muy bien al atacar la pobreza como el principal enemigo de las mujeres. Depender de nosotras lograr que esa masividad y ese crecimiento exprese y represente un movimiento de base sostenido en todas esas luchas en las que las mujeres estamos implicadas. Desde este nuevo feminismo, vemos, por ejemplo, que muchas mujeres eligen el trabajo sexual como estrategia para evitar el trabajo en talleres clandestinos. Esa tambin es nuestra lucha porque infringe lo que se espera de las mujeres. Esas mujeres estn siendo perseguidas porque obtener buenos ingresos las convierte en malas mujeres.

Cmo observa el crecimiento sorprendente que han tenido los reclamos feministas en los ltimos aos?


Hubo mucha preparacin invisible, aos de preparacin, antes de que este movimiento estalle. Las mujeres estamos involucradas en todo tipo de luchas colectivas, algunas ms grandes y otras ms pequeas. En la base de esas luchas y de las personas que ms aprenden de ellas, estn las races de este movimiento que surge y que se seguir desarrollando a lo largo de muchos aos. Estamos hablando de mujeres que han aprendido a brindar a otras confianza en s mismas a juntarse, correr sus propios egos del camino y reunirse con otras personas en esos aspectos de la vida que comparten con otras, incluyendo que son parte de una comunidad en el trabajo o fuera de l. El movimiento aparece milagrosamente, pero de hecho la gente se ha estado entrenando a gran escala. Y todo el mundo se va educando en la participacin del movimiento. Por eso, debe continuar alimentndose de esa participacin y evitar que ambiciones personales y de grupos polticos saqueen, en beneficio propio, lo que se ha construido con mucho esfuerzo.


Qu tipo de liderazgo debera promover un feminismo del 99 por ciento?

Muchas veces, los puntos de referencia que van surgiendo se debilitan cuando son extrados de sus comunidades y aislados de los impulsos y el poder que los ha visibilizado. Si el liderazgo no implica traicin, es vital que contine enraizado a sus propias fuentes de respuestas, ideas y maneras de hacer las cosas, siempre dispuesto a escuchar otros sectores y hacer unidad con la mayor cantidad de sectores posibles. En Estados Unidos, nuestro modelo de liderazgo fue Fred Hampton. Lo que Hampton hizo nunca se describi porque reclama del liderazgo la responsabilidad con la que debe comprometerse y que el establishment esconde y aniquila.

Las mujeres lograron acceder a posiciones de poder impensadas. Cmo evala el desempeo de las mujeres en estos nuevos espacios?

Tendemos a pensar que las mujeres con ms poder saben cmo hacer las cosas. Muchas veces nos convencen de que son ellas las que deberan ascender, y una vez que ascienden, ellas mismas culpan al glass ceiling (techo de cristal) por esa desigualdad que ellas no logran transformar y que se expresa en diferentes terrenos. El problema no es el glass ceiling sino el class ceiling (techo de clase); y que una vez que rompen ese techo de clase y ascienden, se olvidan de dnde vienen y comparan sus progresos con lo que tienen los hombres, en lugar de dar pelea por todo lo que las otras mujeres no tienen; y en lugar de decir que estn en una posicin mucho mejor, sostienen que no tienen tanto poder como los hombres y pierden su compromiso hacia ese movimiento de base. Todava no encontramos la manera de que se mantenga el compromiso con las bases, pero ese no es un problema del movimiento de mujeres solamente, sino tambin de todos los movimientos. Anti-racistas, pacifistas, sindicatos; en ninguno de esos casos, las bases logramos mantener el control sobre lo que sucede ms arriba. Cuando el movimiento comenz en los aos 70, la mayora de nosotras estbamos convencidas de que haba que destruir las jerarquas de gnero, raza y clase. Estbamos contra el capitalismo. Cada vez ms, en lugar del ascenso de las mujeres como colectivo y la abolicin de jerarquas, el objetivo fue el ascenso individual de algunas mujeres a espacios de poder en poltica, juntas directivas, o liderando las fuerzas policiales y de seguridad del imperialismo. Ahora esas mujeres son parte de ese 1 por ciento que gobierna al resto de nosotras, y con suerte, tambin a los hombres. Por eso, el nico modo de mantener el control es que ms mujeres nos impliquemos activamente y actuemos en representacin propia. No hay otra solucin. El movimiento debe ser cada vez ms amplio, y los liderazgos deben encarnarlos quienes rindan cuentas a las bases.

El Gobierno argentino no ha respondido a los reclamos del movimiento de mujeres, los femicidios siguen en aumento y la movilizacin social crece. Es sta una respuesta extendida a los gobiernos neoconservadores?

Lamentablemente, eso es verdad en todas partes. Tambin sucede en Inglaterra, donde todas las semanas dos mujeres son asesinadas por su pareja o ex pareja. Y parte de que eso sea posible es que no se valora lo que las mujeres hacemos por la sociedad, y los gobiernos creen que pueden escabullirse haciendo nada o muy poco. Entonces los gobiernos tienden a irse hacia la derecha, pero los movimientos se mueven hacia la izquierda y estn creciendo. Y son los movimientos los que pueden producir los cambios. Por eso, es muy alentador ver tambin que el feminismo de Estados Unidos, al menos hasta el momento y nosotras las estamos observando muy de cerca, est poniendo al poder detrs de las bases porque un feminismo del 99 por ciento es hacia donde tenemos que ir. Tambin es alentador que la respuesta a Donald Trump haya sido contundente en su propio pas.

Qu debera hacer el Estado frente a los femicidios y qu rol debieran asumir los hombres en las demandas de las mujeres?

Respecto a lo primero, creo que algunos hombres deben ser arrestados, juzgados y recibir condenas severas para que quede absolutamente claro que el gobierno no tolera ese tipo de violencia. Pero adems debemos decirle a los hombres que son ellos los que deben disciplinarse entre s. Los hombres deben rechazar a aquellos otros que son violentos con las mujeres. Hemos observado experiencias en las que los hombres fueron los que pusieron el lmite a sus propios pares, y no con ms violencia, sino simplemente negndose a mantener intercambios o relaciones con esos hombres violentos. En esos lugares, la violencia contra las mujeres disminuy notablemente.


Usted ha elogiado el gobierno de Hugo Chvez. Cmo evala la relacin del ex presidente de Venezuela con el movimiento de mujeres?

Chvez fue un lder poltico extraordinario, un gran hombre, una persona muy solidaria con las mujeres y que siempre expuso nuestras denuncias. Fue muy respetuoso de las mujeres como madres y tena una broma muy graciosa sobre las ms adultas, deca que habamos acumulado aos. Nosotras lamentamos muchsimo su prdida porque tuvimos la posibilidad de observar cmo las mujeres de Caracas haban organizado todo tipo de servicios, no solamente comedores, sino tambin de cuidado, educacin y salud. Todo estaba financiado por el gobierno.

Existe un nueva ola del feminismo ms cercana a los gobiernos populares latinoamericanos que a los liberales europeos?

Yo siempre me identifiqu con el feminismo de Virginia Woolf y Eleanor Rathbone, por su trabajo para la autonoma econmica de las mujeres. Rathbone promovi subsidios para las mujeres de modo tal que todas las semanas recibieran dinero por cada hijo. Luch por eso durante 40 aos, y lo logr en 1948. Virginia Woolf tambin estaba a favor de un salario digno para las mams. Pero, el feminismo en general, aun cuando peleaba por los derechos de las mujeres, no estaba interesado en las mujeres de base y siempre fue muy hostil a remunerar el trabajo en el hogar porque tema que las mujeres furamos institucionalizadas en nuestras casas. Nosotras creemos que si estamos sin dinero en nuestras casas o donde sea, lo que se est institucionalizando es la pobreza de las mujeres. Por eso, en los movimientos de los que participo reclaman dinero por el trabajo que hacemos las mujeres. El feminismo oficial, el que lleg a puestos del Estado, el corporativo y el neoliberal, nunca exigieron dinero para las mujeres, ni siquiera por la igualdad salarial. Como mucho, reclamaron por el derecho al aborto. Y el derecho al aborto, el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, es nuestro y de nadie ms, pero no es el nico. Nuestros derechos no pueden limitarse a no tener hijos, tambin est el derecho a los hijos que queremos tener y no podemos mantener, el derecho a nuestro tiempo para amamantar, a estar con ellos en los primeros aos de vida si as lo queremos. Por eso, nuestro principal reclamo es el de un salario digno para madres y cuidadoras. Tenemos que pelear por esos derechos tambin. Nosotras debemos ser prioridad; no nosotras como mujeres, sino nosotras como cuidadoras. Tenemos la esperanza de que los hombres sean cuidadores tambin como parte de una trama social porque solo una sociedad solidaria puede sobrevivir. No hay modo de que sobrevivamos si no nos ocupamos de nuestro entorno, nuestra sociedad, nuestros seres amados, y si la sociedad y quienes nos aman no nos cuidan a nosotras.

Qu cosas quisieron hacer y transmitir este 8 de Marzo pasado, Da Internacional de la Mujer Trabajadora?

Con este paro internacional quisimos y queremos recordar la historia de las mujeres y las huelgas en las que hemos participado las mujeres. Nosotras convocamos al paro y la movilizacin bajo la consigna inviertan en cuidado, no en muerte. Adems hicimos acciones diversas, como piquetes en los tribunales que estn apartando a las madres de sus hijos porque no tienen recursos para sostenerlos econmicamente. Y para nuestro movimiento, el reclamamos por un salario digno por el trabajo en los hogares sigue siendo una prioridad.





Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/tenemos-avanzar-hacia-feminismo-todas/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter