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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-04-2017

Vivirs vivirs Yuli (II)

Jos Javier Capera Figueroa
Rebelin


La tragedia que conmovi a ms de un corazn en toda Colombia est llegando a uno de sus fines, la condena de 51 aos para Rafael Uribe Noguera es slo una gota de lo que debera haber sucedido en estos seis meses de dolor que le ha tocado vivir a la familia Sambon. El lamentable suceso de Yuliana Sambon nos invita a reflexionar por qu ha sucedido esto? O qu est viviendo la sociedad colombiana? Para que aparezcan estos momentos que marcan la vida, la historia y el presente de toda una generacin.

Bien lo narraba el poeta Hderlin cuando reconoca que la muerte de un nio es Como un retrato de Dios tal vez, La paz y el silencio son su naturaleza, ya que es entregada a la alabanza de los ngeles ahora que Rafael Uribe tendr que purgar su pena de 51 aos, no queda ms sino reflexionar sobre lo sucedido hasta el momento, y buscar las alternativas para que esta serie de atrocidades ojala nunca vuelvan a suceder.

Partamos de una crtica que merece el sistema de justicia en Colombia, se ha dado una preponderancia a la accin punitiva ( juzgar y sancionar) pero nunca al sentido de comprender el meollo del asunto, la accin del delincuente y el peso que requiere la sociedad donde convive y se ha desarrollado como un ciudadano. Aqu la lgica consiste en cuestionase la sociedad constituye al ciudadano o el ciudadano a la misma?, si es el caso debemos mirar porque nuestros grandes problemas de seguridad, convivencia y relaciones sociales recaen en no poder aceptar al otro pero si imponer la voluntad por encima de su libertad.

El segundo punto, es que no slo son 51 aos de prisin para Noguera sino que debe ser un mensaje radical para las instituciones, las organizaciones, las familias y las comunidades donde se cuestionen qu hacemos por nuestra juventud? Son ellos nuestro foco de inters o lo que menos toma importancia en esta vida, ahora las familias se disputan el tiempo entre el mundo meditico de la moda, las compras en los centros comerciales, los lujos vanidosos pero muy poco el espacio para la formacin humana, poltica, social, cultural y comunitaria que requieren los jvenes que vivimos en medio de un mundo caracterizado por la violencia, el consumismo, el sexismo y si fuera poca la crisis de valores en lo tico y lo poltico que merece ser un referente para lo constituye ser ciudadano. Vase: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=220819

El tercer aspecto, que merece ser analizado es el choque de poderes entre familias: una de gran ascendencia poltica, econmica y cultural propiamente de Bogot mientras la otra de procedencia humilde y con descendencia indgena. Nos muestra como el Estado colombiano carece de mecanismos contundentes para generar acciones diferenciales, en este caso lo ms justo hubiera sido que la condena de Uribe Noguera no fuese por la justicia civil sino por la justicia indgena debido al contexto de donde proviene su familia y las prcticas culturales que han constituido a lo largo de su vida.

La dura realidad que vive la Familia Sambon demuestra que las cifras de estos episodios sigue creciendo, segn el Observatorio Nacional de Violencias del Ministerio de Salud que fue un dato expuesto por la juez seala que en el 2016 se recogieron 15.082 denuncias sobre violencia sexual en Colombia, de las cuales 6.265 corresponde a nias entre los 10 y 14 aos, un resultado muy lamentable porque simboliza el grado de feminicidios que vive la sociedad colombiana y los problemas de salud pblica (mental) que existen en la nacin. Por otra parte, las autoridades institucionales no han podido tomar estrategias contundentes para ir superando esta problemtica, no slo es la violencia sexual sino la cultura machista, sexista y patriarcal que se sigue propagando en esta generacin. Vase: http://www.elespectador.com/noticias/bogota/feminicidio-de-yuliana-sienta-un-precedente-articulo-686949

En conclusin, ahora queda seguir reflexionando que debemos hacer frente a estas circunstancias, de tras de un violador existe una persona que ha sufrido este flagelo, y lamentablemente se convierte en el mayora de los casos en una cadena que tienden a ser muy difcil de romper. Ya Yuliana vivir en ms de un corazn de las familias colombianas mientras afuera siguen aumentado los feminicidios, las violaciones y si fuera poca las prcticas en contra de la dignidad de los seres humanos. Precisamente si queremos pensar en la construccin de la paz debemos primero cuestionarnos ser que tenemos un tipo de ciudadana dispuesta a vivir para la paz o convivir para la misma.


Jos Javier Capera Figueroa es Politlogo de la Universidad del Tolima (Colombia), Analista poltico y columnista del Peridico el Nuevo Da (Colombia) y del portal de ciencias sociales rebelin.org (Espaa).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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