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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-04-2017

La leccin de NO+AFP al Frente Amplio
La lucha poltica y social contra el neoliberalismo es intergeneracional

Leopoldo Lavn Mujica
Rebelin


Cada uno puede darle el significado poltico que quiera a la multitudinaria marcha del 26 de marzo pasado organizada por el colectivo de organizaciones sociales y de trabajadores NO+AFP. No deben olvidarse sin embargo algunos datos objetivos: primero, que tal iniciativa de inmenso xito en el plano de la accin colectiva por el derecho a una pensin digna como tambin lo fueron las marchas del ao pasado convoc a sectores sociales de todas las edades tras el principio de la solidaridad entre las generaciones. Segundo, que tales manifestaciones se han realizado en un contexto de reflujo del movimiento estudiantil y sindical durante este gobierno y, tercero, en medio de una crisis de legitimidad de la institucionalidad postdictadura debido a la corrupcin poltica.

Sobre el retroceso de la lucha estudiantil conviene decir algo. Que es en gran parte el resultado de lo que fue la poltica adoptada por ex dirigentes estudiantiles pertenecientes a Revolucin Democrtica (RD). Quizs con muy buenas intenciones. Pero tambin es un hecho objetivo que stos se insertaron en el aparato del Estado despus de que su lder Giorgio Jackson declarara que el Gobierno de Bachelet sera una oportunidad para abrir ciertas agendas.

Recordemos de paso que tambin se apelaba al discurso desmovilizador del mpetu reformista del Gobierno de la NM. Y fueron no pocos los y las que confundieron sus deseos con la realidad. Que de hecho los hizo instalarse en modo espera y no en actitud de movilizacin ni de debate.

Ms claro an: muchos se dejaron llamar a engao en la poca, por la sonrisa y la proximidad del carisma de la incombustible M. Bachelet.

Eran conscientes estos militantes polticos salidos del movimiento estudiantil de que una caracterizacin errada de un Gobierno y de la coyuntura, junto con una poltica de alianzas insostenible, no ayuda a dotarse de los recursos tcticos adecuados para continuar la lucha sociopoltica cuando las condiciones cambian?

Porque la nueva poltica no puede ser dar giros con tumbos, sin reconocer errores. Pues as, quienes lo hacen, se asemejan mucho, nuevamente sin quererlo quizs, a la vieja demagogia de los profesionales apernados de la poltica transicional postdictadura. Y le hacen un magro favor a la poltica como actividad legtima y necesaria en la disputa por el poder de conduccin de un pas.

El politlogo francs Ren Girard utiliza el mecanismo de mimesis para referirse a este frecuente fenmeno de imitacin de los polticos entre s en la esfera poltica.

Fue as como los aprendices del viejo oficio de tecncrata (la burocracia racional tan elogiada por G.W.F. Hegel en el siglo XIX con su visin del omnipotente Estado portador de progreso) contribuyeron desde el ministerio de Educacin a sembrar la ilusin que desde ah se podra, en comisiones de expertos (dnde se definen normas, pactan acuerdos y se construyen consensos), sin marchas en la calle, ni asambleas en las aulas ni vnculos con los trabajadores y organizaciones sociales, avanzar en la lucha por una educacin pblica y gratuita.

No fue as que jvenes asesores trabajaron objetivamente dentro del Estado para desmovilizar subjetivamente al movimiento estudiantil? Lo cual nos lleva a una pista: es difcil resistir al poder que ejercen los controladores y a las prcticas burocrticas y cupulares cuando se opera y funciona dentro de las instituciones del Estado, ya sean los ministerios o el parlamento. Y sin control ciudadano dentro o fuera del Estado, porque todava no estn las instituciones ni la prctica democrtica para hacerlo. Y por mucho que se tenga un discurso novedoso y democrtico.

Cmo olvidar que en esos mismos instantes la diputada Camila Vallejo incurra en un error similar?

No era acaso el primer ministro de Educacin de Bachelet, Nicols Eyzaguirre, connotado neoliberal hoy de perfil bajo, ex empleado de Andrnico Luksic en el canal 13 (TV), funcionario del FMI adems de consejero actual de la presidenta y compinche del otro neoliberal de Hacienda, Rodrigo Valds, segn la ex dirigente estudiantil comunista, el ms idneo para sacar adelante la reforma educacional exigida por el movimiento estudiantil en aos de lucha?

Ya se olvid cmo Eyzaguirre instrumentaliz ante la opinin pblica a sus asesores de RD, recin salidos de las luchas universitarias, para darse una imagen de reformador y al mismo tiempo aprovecharse del visto bueno del PC que confiaba ciegamente en su ex militante convertido en tecncrata neoliberal?

Cuando la memoria histrica inmediata se adormece, se despiertan consejeros improvisados, y cuando es la memoria histrica larga, la de las luchas sociales con su cmulo de experiencias la que se desactiva, resurgen los encantadores de serpientes dentro del movimiento popular.

As es. El gran mrito de las movilizaciones multitudinarias a lo largo de todo el pas organizadas por NO+AFP y sus dirigentes salidos de organizaciones de trabajadores y organizaciones sociales, que han tenido que enfrentar a los ms poderosos enemigos de los derechos sociales del pueblo de Chile, es haber repuesto la confianza en las movilizaciones sociales y mantenido el tenue y largo, pero slido hilo rojo de las luchas populares en Chile. Sin olvidar que tambin ha sido un factor de politizacin de la clase trabajadora capturada por el sindicalismo de colaboracin patronal y gobiernista.

Este factor esencial; slo los narcisistas generacionales y los postmodernistas de todos los pelajes lo pueden ignorar. La victoria del movimiento popular NO+AFP es de un valor extraordinario pues muestra una va de salida a la crisis generalizada, tanto del rgimen poltico como de sus fundamentos capitalistas. Y desde afuera del sistema poltico corrupto.

Dejemos de lado el eufemismo rivales utilizado por polticos que quieren mostrar amplitud de criterios y miden sus palabras cuando se trata de identificar al bloque de poder dominante que utiliza todos los medios y recursos a su disposicin para impedir el avance del actor popular hacia una sociedad ms justa.

La verdad histrica es que quienes instalaron por la fuerza y el engao las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), para imponer la capitalizacin individual y destruir la solidaridad generacional (entre las generaciones populares, que quede claro) intentaron tambin atomizar la sociedad y crear las condiciones de su despolitizacin. Lo hicieron siguiendo al pie de la letra las recomendaciones de los Chicago boys de Pinochet.

Estos aplicaron con rigor fundamentalista los consejos del patriarca Friedrich von Hayek y de sus seguidores Milton Friedman y Gary Becker. Eran conscientes de lo que hacan. Jaime Guzmn les entregara el orden jurdico-poltico del Estado necesario, con rayado de cancha incluido: la Constitucin del 80 y su Tribunal Constitucional, para bloquear la intervencin de los gobiernos y toda iniciativa popular tendiente a desmantelar el orden capitalista neoliberal.

Los mismos saban que las AFP eran un pilar del dispositivo neoliberal de poder. Tanto discursivo manipulador, como econmico de despojo, adems de ser una refinada tecnologa de control social, individual y colectiva. Tal como lo vio y explic el filsofo e historiador Michel Foucault (que no era marxista) en sus cursos en el Collge de France de enero a abril de 1989 y en su libro El Nacimiento de la Biopoltica.

Todo ascenso social es fruto del mrito individual y cada individuo es responsable de su propio capital humano y simblico siguen pregonando los defensores del mercado de la educacin. Fue el movimiento estudiantil en la calle que cuestion estos supuestos principios inspirados por el neoliberalismo.

Los neoliberales conscientes y sus cnicos cmplices fueron y son los enemigos ideolgicos y polticos del bien comn y de la igualdad social. Son los mismos defensores contumaces de la propiedad privada (la grande, la que produce riqueza concentrada y no la de mi auto) y de la soberana del consumidor libre que defiende Jos Ramn Valente, el asesor econmico estrella de Piera en El Mercurio.

En Chile, los neoliberales hayekianos contaron con el apoyo de sus aliados objetivos: los partidos de la ultraderecha y los neoliberalizados de la Concertacin-NM para gobernar y consolidar. Y con la casta poltico-empresarial para acumular y desposeer. Esta ltima cuenta con sus poderosas organizaciones, la SOFOFA y CPC. Flanqueados de sus propios medios de comunicacin que banalizan la vida ostentosa y el poder de los Piera, Luksic, Matte, Paulmann, Solari, Angelini, etc. Son los del rscate solito con tus propias uas. Los que hay que derrotar polticamente (no por superioridad moral sino por decencia y sentido tico comn).

LA COYUNTURA POLTICA ACTUAL A LA LUZ DE LAS MOVILIZACIONES DE NO+AFP

As vistas las cosas, la lectura de la coyuntura o ciclo actual debe ser otra. Pues la analoga entre la experiencia de NO+AFP y la construccin de un Frente Amplio antineoliberal es pertinente. Tomar clara consciencia que los clivajes y discursos generacionales dividen, y la lucha de carcter poltico y social une y convoca a quienes participan individual y colectivamente en el mismo proyecto de sociedad. Cuya existencia se despliega en un mismo ciclo poltico-histrico. Sin perder de vista la necesaria conexin de las luchas y la articulacin de las demandas sociales.

Una coyuntura electoral permite proyectar las luchas y demandas en el escenario poltico electoral. Hay que aprovechar las condiciones sin contarse cuentos. Las cuas mediticas pasan. Un programa debe quedar en la conciencia ciudadana como un eslabn de un proyecto social. Su coherencia es fundamental pues debe sentar la semilla de un nuevo imaginario poltico-social ante la crisis de legitimidad del actual, de sello neoliberal, pero que presenta serias brechas y forados. A partir de puntos pragmticos y reformas reales debe quedar grabada la percepcin-imagen mental y la conviccin racional de que un gobierno nuestro, del pueblo ciudadano y de los trabajadores, es posible y necesario. A eso se le llama construir hegemona.

Habr que recordar e insistir entonces que el Frente Amplio es una conquista popular y ciudadana para hacer poltica democrtica y de izquierdas (en la unidad de la diversidad y contra la fragmentacin postmodernista que exacerba lo singular y exalta el rol del individuo y lo privado por sobre el colectivo en un marco de crisis de legitimidad institucional)?

Por lo mismo, la poltica que se reivindica es de carcter popular, democrtica, antineoliberal, feminista, ecologista, anticapitalista, socialista y tambin liberal bien entendida (hay que tener una obvia paciencia con los que se tragaron la vieja cantinela ideolgica de que slo el llamado liberalismo defiende la libertad y los derechos individuales y democrticos). Y esta poltica de los tiempos presentes, en estructuras heredadas del pasado, se hace con reformas, pero tambin con rupturas democrticas (Asamblea Constituyente por ej.) que conviene asumir con osada y en pos de la justicia y la igualdad, y para cambiar Chile.

No est de ms recordar que el programa del FA est en construccin. Cabe insistir en que este proceso es estratgicamente clave puesto que ana voluntades argumentativas en espacios polticos comunes. Ahora bien, esta prctica, a la cual los dirigentes carismticos y mediticos deben subordinarse, se hace desde abajo; desde los territorios y la prctica de los pueblos.

Habr que insistir en que los discursos presentes en el Frente Amplio no insisten con la fuerza que requiere el momento de desconfianza en los polticos (sean magnates, periodistas, economistas, o socilogos), en que las definiciones programticas no saldrn de cuatro paredes donde algunos expertos designados, con calculadora en mano, le darn el visto bueno a algunas reformas propuestas por los ciudadanos que quieran participar?

Habr que repetir majaderamente que lo poltico determina lo tcnico. Y que la nueva poltica es asunto de todos y de todas los y las que quieren compartir un proyecto, un programa de partido-movimiento y un programa de gobierno ( tres puntos diferentes, pero ligados).

Los anlisis acerca de campaas electorales muestran que las redes sociales no son decisivas para ganar votos ni voluntades. Es siempre el trabajo constante en terreno hecho por militantes convencidos el que da frutos a corto y largo plazo; es el cara a cara argumentado con un programa claro en un todo coherente que sirve de instrumento clsico de agitacin y propaganda en los encuentros de vecinos en barrios y casas y en los lugares o salidas de trabajo, oracin, estudio, distraccin, compras.

Es probable y necesario que en una campaa y en un proceso de construccin del frente se expresen diferentes prioridades. E incluso, en un proceso de definiciones de proyecto de sociedad, ms adelante, en un congreso del Frente Amplio, se enfrenten tesis que podrn coexistir en el dilogo enriquecedor del debate poltico slo si se dan en el marco de instituciones orgnicas que lo incentiven y respeten que las diferencias sean representadas en los organismos de direccin. Es la democracia partidaria. La que desapareci desde hace aos de los partidos polticos; si es que alguna vez existi.

Son desafos que hay que correr el riesgo de asumir. Ir a contrapelo de la corriente enemiga y adversa que fractura y fragmenta un proyecto de transformacin social.

Por de pronto se trata de definir lo ms democrticamente posible un programa de gobierno de carcter democrtico y antineoliberal, que ataque de frente los pilares del rgimen poltico y del modelo; la concentracin del poder y la riqueza junto con la desigualdad de ingresos. Programa que tendr que ser explicado y defendido con pasin e inteligencia por los candidatos al parlamento y por el o la candidata presidencial. Y la nica garanta de que sea aplicado no radica tanto en la cantidad de parlamentarios elegidos y en el acceso al Gobierno del Estado como en la movilizacin y organizacin popular.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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