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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-04-2017

Honduras
La repblica mafiosa, el fracaso de la guerra contra las drogas y la persecucin al movimiento social

Organizacin Fraternal Negra Hondurea
Rebelin


El golpe de Estado en Honduras promovido por la administracin Clinton-Obama sirvi para que el crimen organizado terminara de apoderarse del pas, especialmente de la costa norte, donde venan gestando sus feudos con la cooperacin de las fuerzas de seguridad y el poder judicial.

En mayo del 2012 aconteci la masacre de Ahuas, cuando helicpteros de la DEA ametrallaron a un grupo de mujeres y menores de edad Miskitos en el ro Patuca. Das antes de la masacre el New York Times public un artculo intitulado Lecciones de Irak ayudan a Estados Unidos a luchar contra la droga en Honduras; dando lugar al inicio de una supuesta ofensiva contra el narcotrfico, tras dcadas de la metstasis del crimen organizado a lo largo de Mxico y Centroamrica, la cual se dio con la complacencia de la lite de poder local y de las fuerzas imperiales.

En la medida que el crimen organizado se fue apoderando de las instituciones gubernamentales a travs de la compra de operadores de justicia, fuerzas de seguridad, adems de aliarse con la lite de poder; se inici una ofensiva en contra del movimiento social que de cierta manera interfera con sus intereses y proyectos de "desarrollo".

El lavado de activos a travs de minera, hidroelctricas, plantaciones de palma africana y la compra de enorme tractos de tierra, reconfigur el aparato productivo del pas, que si bien creo algunas fuentes de trabajo, dio lugar a un incremento del feudalismo especialmente en las zonas rurales; adems de intensificar la rapia territorial que viene aquejando a Honduras desde hace dcadas.

Las elecciones del ao 2013 pasaron a la historia como la confirmacin de la narco democracia en Honduras: compra de votos, y la alteracin de las actas electorales, sirvi para que buena parte de las municipalidades y curules legislativos pasaran a manos de los carteles de las drogas.

Mientras tanto la persecucin de los defensores de los bienes comunes se convirti en una de las misiones estatales, para favorecer a la lite de poder y sus nuevos padrinos, de los cuales aprendieron que la violencia produce enormes rditos econmicos.

En las ltimas semanas los medios de comunicacin hondureos -los que se plegaron al golpe de estado del 2009- aparecen haciendo eco a los sealamientos provenientes de la Fiscala de Nueva York, donde efectan sealamientos a polticos, banqueros y miembros delas fuerzas de seguridad que se haban puesto a las ordenes del crimen organizado, entregando el pas al narcotrfico.

La gravedad de las denuncias presentadas por el gobierno de los Estados Unidos no causaron mayor impacto en Honduras, donde esa informacin desde hace aos formaba parte de la ola de rumores en los que sealaban a miembros de casa presidencial como parte de las redes implicadas en el desmantelamiento de Honduras y su conversin en un mar de sangre.

El asesinato de la dirigente indgena Berta Cceres -convertida en ambientalista por los medios de comunicacin- demostr la intolerancia que padece la lite de poder en Honduras. El asesinato fue perpetrado por un oficial de inteligencia del ejercito, asignado como instructor en la Polica Militar, acompaado entre otros por un ejecutivo de la empresa DESA, la que pertenece al clan Atala-Faraj.

Todo parece indicar que aquellos que promovieron el asesinato de Berta auguran la desaparicin del COPINH, ante su infatigable lucha por la defensa del territorio y la cultura Lenca, ademas del loable trabajo que han realizado en bsqueda de la aplicacin de justicia en un pas donde el 95% de los asesinatos quedaron en la impunidad y varios crmenes de personajes de alto perfil, fueron fraguados en los cuarteles de la colapsada polica.

La fracasada guerra contra las drogas promovida por los Estados Unidos desde hace ms de cuatro dcadas, muestra en el caso de Honduras el ejemplo clsico de un fracaso rotundo, que pudo haber sido un hecho premeditado. Los Estados Unidos comenzaron a intervenir de forma tarda, dando lugar a una putrefaccin del aparato judicial y fuerzas de seguridad. Adems de permitir en nombre de la gobernabilidad la asociacin de
Estados Unidos con gobiernos evidentemente relacionados con el crimen organizado.

La repblica mafiosa que padecemos en Honduras en cierta forma es consecuencia de la enorme farsa en que se ha convertido la guerra contra las drogas. Al mismo tiempo que la persecucin frontal que existe contra defensores de los bienes comunes -la mayora provenientes de pueblos indgenas- nos ha dejado totalmente desprotegidos, ya que el colapso institucional existente en el pas permite la eliminacin de aquellos que se oponen a la dictadura civil.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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