Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-04-2017

Siria
Victorias en batallas ficticias

Abdulhamid Yousef
Al-Jumhuriya English

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez



Valery Gergiev, director de orquesta ruso, al frente de un concierto en el anfiteatro de la ciudad antigua de Palmira el 5 de mayo de 2016 (Foto AFP)

Esta maana, aqu, en Tartus, podemos escuchar el estruendo de los helicpteros, el mismo de casi todas las maanas. Un grupo de personas, congregadas en un pequeo taller, esperan a que finalice el apagn elctrico. Un tipo reza por la victoria de la fuerza area y por el final de la crisis. Otro se re y piensa de su amigo que es estpido, que no parece que vaya a aprender nunca ni a cansarse de esperar que l tambin rece para que la aviacin golpee a los terroristas y a los matones. Sin embargo, hay un tercer hombre que mueve la cabeza: Sea lo que sea siempre afirman estar combatiendo a terroristas pero por la noche veremos por televisin nios asesinados.

Este ltimo hombre era antes agente de una de las agencias de seguridad. Cuando le miramos asombrados, nos cont la historia de cmo le humillaron y golpearon en un puesto de control sin motivo alguno, lo que le hizo terminar maldiciendo al pas, al rgimen y al presidente!

El anuncio de la intervencin rusa

La Fuerza Area rusa empez a lanzar ataques areos sobre el territorio sirio el 30 de septiembre de 2015, tras la peticin de apoyo militar formulada a Mosc por el presidente sirio Bashar al Asad, y despus de que el Consejo de la Federacin Rusa aprobara un mandato para que el presidente Vladimir Putin utilizara las fuerzas rusas fuera del pas.

As es como recoga la noticia la Wikipedia rabe. Sin embargo, los hechos difieren bastante. La injerencia rusa en Siria empez con el apoyo de la Unin Sovitica al rgimen del presidente Hafez al-Asad. No vamos a examinar aqu un hecho histrico bien conocido, pero es importante sealar la familiaridad histrica del pueblo sirio con la presencia rusa, por no hablar de su armamento.

La mayora de los hombres sirios haban sido entrenados durante el servicio militar, ya fuera voluntario u obligatorio, para utilizar armas rusas. Quiz, en un principio, esa familiaridad existente hizo que la gente se mostrara menos cautelosa a la hora de acoger a los rusos. Pero desde que el rgimen declar su guerra ms sangrienta contra quienes se rebelaban en su contra, no dejndoles otra opcin que resistir, empez a producirse una intervencin rusa mucho ms impactante que slo se produjo tras el debilitamiento del ejrcito de Asad y de las milicias que lo apoyaban, al irse ampliando las zonas que escapaban a su control; en ese momento fue cuando Rusia se involucr de forma ms directa.

Las prdidas diarias humanas y materiales en los frentes de batalla haban ido provocando que muchos de los leales al rgimen empezaran a criticar sus caprichos. Pero desde que Rusia anunci que apoyaba la guerra del rgimen, este ha aprovechado ese apoyo para levantar la moral de su base social. Las agencias de seguridad empezaron a promover falsas promesas, tales como el resultado inevitable, la inmediata transformacin, el fin de la crisis Tambin pidieron que los desertores se reincorporaran al ejrcito, prometiendo resolver su situacin, asegurando que iban a solucionar la situacin de todo el pas tras el xito de la intervencin rusa.

Tambin se anunci la inmediata recuperacin de la libra siria hasta el valor anterior a la crisis y un descenso veloz y gradual en el tipo de cambio del dlar. Todo esto iba a modificar la naturaleza de la batalla y poner fin a cualquier peligro inminente. La subida de los precios estaba acabando con la paciencia de los leales al rgimen e impactando negativamente en toda la comunidad que controlaban, lo que haca que fuera muy importante propagar la noticia de que la libra siria estaba recuperando su valor. La frustracin econmica es una de las herramientas ms eficaces del rgimen a la hora de tentar a sus partidarios para que se unan a su guerra, ya sea a travs del ejrcito o de otros grupos paramilitares, a menudo directamente patrocinados por Irn, que, al contar con salarios relativamente altos, pueden atraerse no slo a los desertores sino tambin a los no desertores.

Las agencias de seguridad difundieron tambin el rumor de que haban conseguido el control absoluto sobre la carretera del castillo de Alepo, considerada como la verdadera medida del dominio en el norte. As consiguieron levantar el nimo de los leales y motivarlos para que muchos de ellos se unieran a la lucha. Hay que destacar que la realidad era completamente distinta de lo que el rgimen de Asad estaba haciendo circular. Desde que la fuerza area rusa se incorpor a la batalla, el tipo de cambio del dlar frente a la libra no haba hecho ms que incrementarse, haciendo directamente que los precios siguieran aumentando. Adems, la carretera a Alepo estaba an bloqueada y, en ese perodo, qued fuera del control del rgimen durante dos semanas

El impacto de los vuelos diarios de los helicpteros rusos

Desde que Rusia anunci que entraba en la batalla militar, los aviones rusos han estado planeando prcticamente a diario a baja altitud sobre las ciudades costeras. Casi todas las maanas, cuatro helicpteros vuelan directamente por encima de los edificios de las ciudades, zumbando tanto en los odos como en los corazones de los partidarios del rgimen. Ms de un observador ha confirmado que vuelan de forma intencionada por encima de la zona industrial, que alberga a un gran volumen de trabajadores de todas las zonas de Siria.

La zona industrial de Tartus no slo est poblada por los habitantes de Tartus sino tambin por un gran nmero de personas desplazadas, sobre todo de Alepo, pero tambin de Homs y otros lugares. Es donde se agrupan la mayora de las empresas y donde destacados profesionales, especialmente los de Alepo, desarrollan e impulsan la actividad econmica. En un intento por satisfacer las demandas de las fbricas y promover la actividad comercial e industrial, las autoridades aseguran la disponibilidad elctrica en la zona industrial desde la maana a la tarde, sin apagn alguno.

Cuando los helicpteros se ciernen sobre la zona industrial, todos los presentes se quedan horrorizados y observando el horror de los otros. Algunos de los trabajadores desplazados mueven sus cabezas, otros incluso rezan por los aviones rusos; quiz triunfen y puedan poner fin a este infernal desplazamiento. Los partidarios del rgimen en Tartus se sienten a menudo complacidos observando esas reacciones de sumisin ante el paso de los helicpteros, exageradas a menudo frente a su mirada arrogante.

Los helicpteros continan su vuelo hacia el este, hacia las zonas rurales de Homs. En videos tomados en Ter Maaleh, Rastan, Talbiseh y otras ciudades, uno puede ver claramente cmo regresan horas ms tarde con una carga ms liviana tras haber arrojado sus misiles sobre las barriadas y civiles de esas zonas, atronando el aire y la tierra de forma tan intensa que uno llega a pensar que casi podra atraparlos saltando.

Por otra parte, durante el pasado verano estuvieron circulando varios videoclips en los que poda apreciarse cmo los pilotos rusos se burlaban de la gente que hay en las playas de Latakia, volando con sus helicpteros adelante y atrs, arriba y abajo. Al observar las miradas y oraciones por la victoria, uno puede deducir que esos vuelos a baja altura se llevan a cabo de forma premeditada a causa de su impacto psicolgico. No pueden ser un mero entretenimiento y, por supuesto, militarmente hablando, no consiguen ningn beneficio estratgico.

Al describir cmo sus hijos se vean afectados por el paso de esos helicpteros, un hombre desplazado de Alepo afirmaba que el zumbido les llenaban de terror y les recordaban los sonidos de los bombardeos. Piensan que los aviones han vuelto para matarlos y empiezan a gritar y a llorar. Las personas desplazadas experimentan algo parecido a causa de las tormentas de truenos que proliferan durante el invierno a lo largo de la lluviosa costa. El sonido de los truenos confunde a los nios llenando de terror sus noches al pensar que escuchan el sonido de las bombas. Algunas personas han desarrollado aqu aversin por la lluvia debido al inmenso pnico que causan los truenos en los corazones de los ms jvenes.

Otra persona desplazada dijo: Debido a nuestra miserable situacin, nos limitamos a esperar que cualquiera de las partes tome el control. Queremos regresar a nuestros hogares. Desde que cerraron ante nuestras las narices las fronteras libanesas y turcas, no hay forma de salir del pas. A menudo deseamos que la fuerza area triunfe y que las promesas que hacen los partidarios del rgimen se hagan realidad. Ya no nos importa quien gane, pero esos helicpteros nos recuerdan cada da nuestra tragedia. Concluy sus comentarios diciendo: es que no va a haber un maana para esta noche eterna?.

El control ruso sobre el aire y la informacin militar, as como sobre las mentes y los destinos de la gente, va de la mano del control sobre los territorios y la tierra. Las fuerzas rusas tomaron el control de la base area de Hmeimim en Lataquia y prohibieron la entrada a todos los sirios, sin que importara su rango, sin registro o autorizacin. Se han visto vehculos militares sirios movindose entre los centros militares cargados de viejos colchones y mantas del ejrcito. Esta visin recuerda la salida de las tropas sirias del Lbano en 2005.

A pesar del desasosiego general entre los partidarios del rgimen por esas escenas, las agencias de seguridad difunden velozmente noticias acerca de cmo los dos ejrcitos estn compartiendo los puestos de control, incluso dentro de la base area, tratando de acallar el descontento y acabar con comentarios o conclusiones independientes. Naturalmente, esta no es forma de interactuar con la opinin pblica y abordar sus preocupaciones, sino que ms bien es sentida como una orden: Tienes que dejar de expresar tu descontento y esta es una narrativa que te ayuda a hacerlo.

Hubo una escena que llam mucho la atencin: se vieron vehculos militares rusos que iban circulando lejos de Lataquia por la carretera que va de Damasco a Homs sin escolta alguna siria. Eran cuatro camiones, todos ellos, incluidos los conductores, con soldados rusos, sin que pudiera apreciarse la presencia de ningn soldado ni vehculo sirio. Los soldados rusos vienen y van con sus camiones nuevos, vestidos a veces con tan slo ropa interior como si todava estuvieran dentro de sus barracones o en su propio pas. Ya conocen el camino y no necesitan las instrucciones del ejrcito sirio.

Esta conducta crea ansiedad en mucha gente, que empieza a comentar, por ejemplo, que los oficiales rusos, o los soldados de Hizbollah, son mejores que los miembros del ejrcito sirio por su destreza en el campo de batalla. Esta es una justificacin inicial que lo que puede llegar a pensarse despus de presenciar tan claro menosprecio hacia la autoridad del rgimen sirio y de su ejrcito. Al mismo tiempo, sugiere tambin un sentimiento compartido de incertidumbre respecto a los objetivos de la presencia rusa en el territorio sirio.

Un agente de la inteligencia militar cont cmo al principio sola acompaar a los soldados rusos por Lataquia, pero que, de repente, no quisieron ms agentes escoltndoles. Concluy su declaracin alardeando cautelosamente de que se haba hecho amigo de muchos de ellos, aunque aadiendo que la mayora de ellos son delincuentes, sentenciados en su pas con penas que van de la cadena perpetua a la muerte. Tras una pregunta sobre si se senta sorprendido de que Rusia no haya podido poner un final decisivo a las batallas, el agente comparti lo que un soldado ruso le dijo como amigo: que Rusia se estaba centrando en los puertos sirios; que su verdadera misin es protegerlos y que, en segundo lugar, estara el apoyo al ejrcito sirio.

Este fue el comentario final del agente de inteligencia: Son unos canallas, igual que los estadounidenses. Somos mucho ms decentes que ellos, no importa lo que hagamos.

El anuncio de la retirada de las fuerzas rusas de Siria

El 14 de marzo de 2016, Mosc anunci que las fuerzas rusas haban empezado a salir de Siria y que los primeros aviones haban partido ya hacia sus bases permanentes. Al da siguiente, el ministro ruso de Defensa public un videoclip con lo que dijeron era el primer escuadrn de aviones rusos que abandonaba la base area de Hmeimim en Siria.

Por como marchaban las cosas sobre el terreno, la decisin supuso una sorpresa para todos, incluido el rgimen sirio. La historia de la decisiva e inminente victoria con la ayuda de Rusia, una narrativa promulgada por Asad y sus partidarios, se vena abajo. Era evidente que los rusos no buscaban una victoria decisiva. Nadie pudo mantener ya esa posicin. Todo el mundo cambi de opinin, vinculando las acciones de las fuerzas rusas mencionadas arriba con algunas decisiones misteriosas. Esto hizo que algunos dijeran que Rusia no es nuestra aliada y Rusia tiene sus propios intereses, como todo el mundo. La declaracin ms exacta era finalmente pronunciada y llegaba hasta la boca de las personas. No obstante, mientras tanto, todo el mundo observaba a las agencias de seguridad, esperando instrucciones sobre lo que debera decirse despus.

El rgimen perdi la calle. Los debates pblicos entre optimistas y escpticos se haban convertido en una aterrada anticipacin de lo que podra suceder a continuacin, as como de desacuerdos fundamentales sobre la importancia de lidiar con guerras y batallas. Los rusos estaban abandonndoles antes de que se resolviera ningn frente; haba un gran desdn hacia el rgimen. La verdadera naturaleza de la relacin entre los regmenes sirio y ruso qued expuesta; es la relacin de un rgimen con sus subordinados, no con sus aliados. La confusin abrum a los partidarios de Asad. Sus sntomas eran claros y audibles.

Las seudobatallas de Palmira

Los partidarios y combatientes del rgimen haban llegado a conclusiones desfavorables que les sacudieron hasta los cimientos. Por tanto, el rgimen tena que transformar una vez ms el escenario en su beneficio. Menos de diez das despus, el rgimen anunciaba una batalla para recuperar Palmira, tomada por el Estado Islmico en mayo de 2015. Algunos de los grupos que tomaron parte en la batalla, como la Brigada de los Halcones del Desierto o la Unidad de Fuerzas Especiales del Tigres, la denominaron la seudobatalla orquestada de Palmira.

El rgimen desvi la atencin de todo el mundo hacia esta batalla, que recuperara la antigua ciudad de Palmira que haba quedado en manos del ISIS, o mejor, segn un anlisis ms probable de hechos bien conocidos, que se haba entregado al ISIS. Esto se convirti en una cuestin mundial, puesto que Palmira forma parte de la Lista de Lugares Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO por su inmensa importancia arqueolgica. Haba llegado el momento de recuperarla. Tras aos de sentir pnico desde que se dio el primer grito revolucionario en su contra, el rgimen decidi finalmente proporcionarle al mundo una leccin prctica y una prueba sobre quin puede realmente luchar contra el terrorismo.

Fragmentos de conversacin de quienes participaron en las luchas confirman que la batalla fue una representacin teatral. No hubo necesidad de bombardear porque el ISIS se haba retirado a toda velocidad, sin embargo, el rgimen bombarde intensamente la ciudad. Adems, haba un grupo de generales rusos sobre el terreno al mando de la operacin y tomando parte en las acciones contraterroristas. Merece la pena sealar aqu que se pag en dlares, 100, y no en moneda siria, a quienes participaron en el combate, por no hablar de las puertas que se abrieron para que saquearan la ciudad y robaran en las casas, tanto en las zonas residenciales como arqueolgicas. Segn ms de un combatiente, los duros bombardeos pusieron en peligro los espacios arqueolgicos existentes debajo de la ciudad, de los que se robaron aleatoriamente diversas estatuas. Las autoridades competentes no monopolizaron en esta ocasin el saqueo de reliquias arqueolgicas.

Esta actuacin ech por tierra la imagen de Rusia en las mentes de los partidarios del rgimen. En cuanto a fabricar engaos y venderlos, Rusia ya no era muy diferente del rgimen. El monlogo diario que los partidarios del rgimen se repetan a s mismos se volvi ms terminante. Con independencia de si los rusos estn presentes o es el rgimen, los resultados son los mismos y no hay posibilidad de hacer preguntas. Sobre el curso de estos acontecimientos, el complot interno para falsificar los hechos ha resultado demasiado obvio. No hay ambigedad alguna en l. Las fuerzas en juego estn completamente implicadas en representaciones teatrales. Mientras puedan cosecharse beneficios, no se plantea objecin alguna.

El 27 de marzo de 2016, el rgimen recuper el control sobre Palmira con el apoyo de la fuerza area rusa, demostrando as que el anuncio de la retirada rusa haba sido un logrado engao. La recuperacin de Palmira se ofreci a los partidarios escpticos del rgimen y a los soldados como un chute de optimismo: teniendo en cuenta la suma infinita de mentiras, no puedes ofrecer la esperanza de que el rgimen saldr victorioso y acabar con una inundacin diaria de muertes. Todo el mundo se ha vuelto versado en curarse a s mismo de las dudas participando en las historias prefabricadas.

Los rusos anunciaron su vuelta al frente de batalla. Ni iban a abandonar a sus aliados ni a eludir su parte en la recuperacin de Palmira. El 5 de mayo de 2016, la orquesta filarmnica rusa dio un concierto sobre el escenario de la antigua Palmira dirigido por el famoso director ruso Valery Gergiev. La ceremonia dur alrededor de una hora y fue contemplada por 400 espectadores. Entre la audiencia haba clrigos, periodistas, soldados rusos y unos cuantos vecinos de la ciudad, incluidos nios. Se trasmiti en directo por la televisin rusa, y el presidente ruso habl en trminos grandilocuentes sobre el acto, tildndolo de excepcional accin humanitaria.

La noticia de las batallas en Palmira y zonas circundantes siguieron marcando tendencia. Algunas partes de la zona escaparan al control del rgimen slo para ser recuperadas con la participacin de desertores del ejrcito, mientras daban comienzo, para no terminar nunca, las batallas en el campo de gas de Shaer. El coronel Suheil al-Hasan (el Tigre) se convirti en un chiste tanto para sus partidarios como detractores despus de bombardear el campo y dejar que ardiera. Fue una actuacin absurda que no sirvi ms que para mostrar las batallas interminables emprendidas por el rgimen para recuperar el control de los territorios, aunque eso signifique su destruccin. Despus de eso, muchos combatientes volvieron a sus hogares y ya no participaron en las batallas de Shaer, excepto los destacados soldados de la Unidad del Tigre.

La vuelta de las tropas y aviones rusos al campo de batalla fue lento, especialmente en Palmira, pero alcanz su punto mximo en la batalla de Alepo. De hecho, ya no cabe esperar ningn nuevo pico en la implicacin rusa tras el holocausto de Alepo, que fue un intento desesperado de apoyar la jugada del rgimen para controlar las barriadas orientales de la ciudad.

Los efectos y significados del decisivo retorno de Rusia

Muchos de los combatientes del rgimen se volvieron a sus hogares durante las diversas etapas de la guerra. El Estado pagaba unos salarios demasiado bajos, los oficiales les abandonaban en los puestos de control y el rgimen no era tan sincero al hablarles de sus batallas. El rgimen tena que conseguir que sus partidarios lucharan de nuevo, pero no era tan fcil enfrentarse a ellos. Todo el mundo tena armas y justificaciones; necesitaban alimentar a sus familias y proteger a sus nios. La polica militar hizo varios intentos para arrestar a los desertores del ejrcito en sus casas, pero se encontraron con que hacan frente a las patrullas con sus armas. En ese punto, el rgimen empez a utilizar patrullas areas para cazar a los desertores en las intersecciones y entradas de la ciudad.

El rgimen decidi resolver el problema de los desertores del ejrcito alistndolos en grupos paramilitares independientes. Uno de esos grupos es el de los Halcones del Desierto, que est dirigido por Mohamed al-Yaber y dispone de numerosas ventajas, incluyendo salarios altos, uniformes distintivos y una gran cantidad de armamento con municin individual. Desde el principio, la misin de los Halcones del Desierto fue proteger la carretera que va a Iraq, que es una importante ruta comercial que constituye tambin la principal fuente de financiacin.

Despus de que Palmira y la carretera a Iraq quedaran fuera del control del rgimen, la mayora de ellos huyeron y buscaron refugio en la Unidad del Tigre de Suheil al-Hasan, adems de otros grupos relacionados con la inteligencia de la fuerza area que se haban formado especficamente para colocar a los desertores. Estos grupos arrojaran directamente a sus voluntarios al campo de batalla. La posibilidad de que los voluntarios volvieran a sus hogares en cualquier momento les ayud a aceptar las condiciones. A menudo luchaban durante una semana y regresaban a casa durante uno o dos perodos similares. Disponan de estos beneficios adems de los altos salarios que reciban comparados con los de otros grupos, ms los frutos de su codicia al entrar en zonas nuevas y tomar parte en los saqueos.

La estrategia de meter a los desertores del ejrcito en batallas fciles en condiciones convenientes (como en la batalla de Palmira) se utiliz inicialmente para tapar la noticia de la retirada de las tropas rusas, como hemos indicado ya. Sin embargo, desde entonces se ha convertido en una metodologa permanente para atraer a cualquiera, desertores y no desertores, al campo de batalla. Estos grupos resultan ms atractivos y han aumentado su poder y nmero de integrantes desde el apreciable regreso de los aviones rusos al campo de batalla.

Las batallas apoyadas por la fuerza area rusa fueron de gran importancia para atraer a los desertores. La presencia de los aviones de combate ruso les daba la impresin de una seguridad relativa y les ofreca una garanta de progreso. Pero con el activo retorno de las tropas rusas tras su anunciada retirada, los esperados logros cambiaron: la gente ya no esperaba un triunfo expeditivo como al principio de la intervencin militar rusa.

De ello se desprende que el efecto buscado de declarar la retirada de las tropas rusas era separar los diferentes objetivos de los aliados unos de otros, sin esperar la consecucin de los resultados deseados. De esta forma, Rusia se distanci de las afirmadas intenciones de su intervencin, as como de la propaganda que haba promovido. Sin esa separacin, Rusia se habra visto obligada a conseguir una victoria aplastante coherente con su poder, estatus y equipamiento.

Los partidarios del rgimen contemplan ahora con asombro y admiracin el vuelo bajo de los helicpteros rusos, aunque ya no se sienten inspirados para rezar por ellos. Es como si los helicpteros cruzaran sus cielos slo para ir de un pas a otro, o para irse de picnic cada maana para decir hola y ver qu estn haciendo. Ahora viven en un mundo en el que el tiempo tiene poca importancia. Ya no hay promesas en las que creer. Ya no queda nada sino lo que ellos mismos denominan seudobatallas. No tienen ningn problema con esto, siempre y cuando las carreteras que van desde la costa a Homs y Damasco sean seguras.

En resumen, tras examinar las etapas de la intervencin rusa y sus efectos en los partidarios del rgimen, podemos decir que los rusos no slo son observadores en Siria. Son participantes activos en todo, incluida la fabricacin de mentiras y engaos. Ms que un simple apoyo, son una rama del rgimen e influyen en su conducta, mtodos y noticias. Exigen tambin que el rgimen difunda mentiras para justificar sus acciones. Saben lo que estn haciendo y se aprovechan de las potencias regionales e internacionales que estn a su lado.

Quiz sea conveniente ahora volver a la primera escena de nuestra historia. El agente que lleg a la verdad tras ser golpeado y humillado ofrece una clara representacin del conocimiento del pueblo sobre lo que est realmente pasando. No es el nico ejemplo. Cada vez que los avances militares decaen, los partidarios del rgimen empiezan a maldecir al rgimen y a sus dirigentes, slo para retractarse de sus palabras ms tarde.

Dos das despus del incidente de la humillacin del agente que le hizo hablar mal del rgimen, volvi a su estatus anterior, idealizando y rezando por los helicpteros. Mientras tanto, los helicpteros continan cernindose sobre nuestras cabezas como en una advertencia diaria de que Para bien o para mal, vuestro espacio es un espacio cautivo.

(Traducido del rabe original al ingls por Yaser Al-Zayat)

Fuente: http://aljumhuriya.net/en/al-jumhuriya-fellowship/victories-in-fictitious-battles

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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