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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-04-2017

La derecha ecuatoriana tampoco acepta su derrota

Gorka Castillo
La Marea

El banquero Guillermo Lasso lanza a sus seguidores a la protesta callejera al considerar que hubo fraude electoral en los comicios del domingo, que gan Lenn Moreno. Cuestionar el triunfo de un candidato progresista en Amrica Latina se ha convertido en habitual. Ecuador se suma as a la lista de gobiernos de izquierda sospechosos en Latinoamrica.


 La derecha ecuatoriana tampoco acepta su derrota Celebracin de la victoria de Lenn Moreno en Ecuador.

Es difcil calcular cuntas veces se habr proyectado la sombra de la duda sobre el resultado electoral de un pas latinoamericano. Sobre todo si el vencedor representa a una opcin poltica de izquierda. Calculo que dos o tres millones en las ltimas dcadas. Ocurre en Venezuela, en Bolivia. Ocurri en Uruguay, en Argentina, en Brasil y, por supuesto, en Ecuador. De hecho, cuestionar el triunfo de un candidato progresista en Amrica Latina forma parte de la crnica negra ya no solo de las corrientes de opinin ms neoliberales del continente americano sino tambin de un importante sector de la prensa espaola que desde hace algunos aos ha desarrollado un instinto especulador con la verdad de los movimientos de izquierda que brotan en nuestro entorno cercano. Hay muchos ejemplos pero el caso de Venezuela es el ms insistente. En Espaa se trata como una cuestin de Estado y, por extensin, implica a aquellos lderes regionales que se animan a pedir en pblico un poco de respeto hacia el proceso poltico bolivariano.

Algo de eso le ha comenzado a suceder al nuevo presidente de Ecuador, Lenn Moreno, a quien el exiguo margen de su victoria sobre el banquero Guillermo Lasso, poco ms de 3 puntos porcentuales y 200.000 votos, le est acarreando digerir una plyade de acusaciones de fraude con brotes de violencia callejera desmedida. En la avenida 6 de Diciembre de Quito, el lugar donde se encuentra la sede central del Consejo Nacional Electoral ecuatoriano (CNE), cientos de simpatizantes de la opcin conservadora derrotada claman a estas horas contra un resultado que consideran como la prueba de que Ecuador va camino de convertirse en otro Leviatn latinoamericano como ya lo es Venezuela.

El propio Lasso apelaba en las redes sociales a la manipulacin de actas electorales detectada por sus observadores para justificar una lucha destinada a recuperar la libertad, la democracia y la prosperidad se supone que secuestrada por una dcada de corresmo. Suele decirse que, por mucho que se repita una mentira, sta no se convierte en verdad, pero parece claro que, si una consigna tan ntida como la del banquero guayaquileo se repite da y noche existe un serio riesgo de que acabe representando la realidad para mucha gente.

De manera que impugnando en esos trminos el reconocimiento del triunfo de Lenn Moreno, la derecha oligrquica ecuatoriana parece decidida a transformar el pas en un escenario blico, como lo fue el Ecuador de los aos 90 en el que Lasso hizo su fortuna, y a las principales calles de sus ciudades, a tenor de lo visto la pasada noche por televisin, en una especie de Madison Square Garden en horario non stop.

Buena parte de los espaoles que migraron a Ecuador escapando del duro castigo infringido por la crisis financiera de 2008 comparten dos certezas sobre esta paradjica situacin. La primera es que el pas andino tiene una herida sin cerrar con su pasado reciente, el diablico feriado bancario que entre 1999 y 2001 conden al exilio a casi el 20% de la poblacin y en el que Guillermo Lasso, como superministro de Economa y Energa del gobierno neoliberal de Jamil Mahuad, jug un papel estelar.

La segunda certeza es que pese a las profundas desavenencias surgidas en el interior del movimiento de amplio espectro que en 2007 impuls a Rafael Correa a la presidencia del pas, la mayora del pueblo ecuatoriano est prevenido ante determinados personajes como Lasso, capaces de envenenar con su presencia cualquier alternativa de cambio al modelo actualmente en vigor. Los datos estn ah: en 10 aos de Revolucin Ciudadana, la pobreza en Ecuador ha disminuido 13 puntos, la desigualdad 27, la economa ha crecido a un promedio anual del 3,9% y el paro es el ms bajo de Latinoamrica. Adems, las infraestructuras construidas durante este tiempo son la envidia de la regin y la normalidad institucional est presente en casi todos los rincones del pas.

Tambin es cierto que varios acontecimientos ocurridos en los ltimos aos, como la liquidacin de la iniciativa antiextractivista en la selva del Yasun y los speros enfrentamientos mantenidos con algunas organizaciones sociales e indgenas que resultaron indispensables en el triunfo de Alianza Pas revitaliz a los sectores ms conservadores del pas convencidos de que, esta vez s, contaban con la fuerza necesaria para retomar las riendas del poder del que fueron desterrados hace una dcada. Tanto es as que en un giro copernicano la izquierda ecuatoriana no corresta pidi el voto para el ms genuino representante poltico del capital financiero que hay en el pas. Una posicin inexplicable a tenor de la frmula repetida por Lasso para cambiar el pas: aperturismo econmico y desregulacin de los mercados, combate a muerte al dficit fiscal mediante la reduccin del Estado y recortes de la proteccin social, congelacin salarial y eliminacin de impuestos. Es decir, neoliberalismo puro en un pas que ya vivi ese modelo con resultados dramticos. Todo un contrasentido que puede acarrear consecuencias demoledoras para ese sector de la izquierda ecuatoriana que hace aos que rompi relaciones con el Estado.

Deca Garca Mrquez, hablando de las leyes del periodismo, que una gota de ficcin contamina un ocano de realidad. Pues bien, unos lderes iracundos y tan infantiles como su propia incapacidad para valorar el significado del voto nulo en respuesta crtica a la poltica oficial han estado a punto de destrozar un proceso donde an existen ventanas abiertas para la profundizacin de la justicia social. Es verdad que en el periodo de cuatro aos que ahora comienza, el nuevo presidente Lenn Moreno tiene todo por demostrar y que la simple comparacin con Rafael Correa puede ser tremenda para l aunque haya enviado mensajes comprometindose a rebajar la tensin que haba brotado en los ltimos aos de mandato de su antecesor.

La izquierda crtica ecuatoriana tampoco poda ser tan ingenua y pensar que Guillermo Lasso iba a aceptar su derrota como suean los personajes de las novelas de Luis Landero cuando son jvenes y todava conservan sus utopas en estado puro. La verdad es que el multimillonario guayaquileo ha hecho lo que la derecha local y regional exige a un personaje con su reputacin y su dinero. Es decir, pedir a todos, pacficamente, que sigamos en las afueras de nuestra delegacin del CNE exigiendo transparencia y que viajar a Quito para defender la voluntad de los ecuatorianos, adems de reunirse con la prensa internacional para denunciar lo ocurrido, segn implora desde las redes sociales. Toda una declaracin de intenciones. De confirmarse su presencia en la capital, el caso podra acaparar estudios de investigacin en un futuro no muy lejano como signo inequvoco de los nuevos tiempos: Uno de los banqueros ms poderosos de Ecuador cobijado dentro de una tienda de campaa para protestar por un presunto fraude electoral. A la vista de las expectativas creadas en las semanas previas a los comicios del domingo parece que la reaccin de Lasso responde ms a un intento burdo de encender a sus seguidores que a una forma heroica de defender la democracia.

Artculo actualizado el 4 de abril, 10.40 horas.

Fuente: http://www.lamarea.com/2017/04/03/ecuador-se-suma-la-lista-gobiernos-izquierda-sospechosos-latinoamerica/



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