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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-04-2017

Entrevista a Joaqun Miras Albarrn sobre Praxis poltica y Estado republicano. Crtica del republicanismo liberal
Todo cambio intelectual que lleve a rechazar autoridades que traten de imponerse heternomamente es liberador

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones aqu publicadas, Joaqun Miras Albarrn es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la poltica y Praxis poltica y Estado republicano. 

***

Estbamos aqu. Acababas de hacer referencia a E.P. Thompson. Te copio un breve fragmento de Gonzalo Pontn, de su ensayo La lucha por la desigualdad. Una historia del mundo occidental en el siglo XVIII, p. 484. El siguiente: "Edward Thompson escribi sobre la profunda alienacin existente entre lo que l llamaba cultura patricia y cultura plebeya. No estoy del todo de acuerdo con estas denominaciones: la cultura que la burguesa construy durante el siglo XVIII era una cultura mercantil, "patricia" si se quiere, pero tambin era, sobre todo, "plebeya", pues haba surgido de la base popular, de la que ahora renegaba, y la impronta de su vulgaridad no dej de atormentarla durante todo el siglo como un estigma". Algn comentario por tu parte? 

Creo que habra que distinguir pases, segmentos sociales y periodos histricos.

De acuerdo. Adelante. 

Creo recordar vuelvo sobre l solo de memoria- que Thompson trata de la cultura patricia de la gentry Tory, esto es de una fraccin social conservadora, que haba permanecido en el campo, explotando sus haciendas, con una cultura aristocrtica, conservadora; fraccin social que era agredida por la otra faccin social en ascenso, los whigs, que estaban en la ciudad y se haban hecho con el control del aparato del estado, de la corte "la gran corrupcin"- para enriquecerse de forma masiva la Compaa de Indias, etc- y que utilizaba la legislacin para tomar una parte de la tajada de lo que tena el grupo tory. Este buscaba como aliado contra los whigs a la multitud popular y por ello mantena con esta una relacin de aceptacin de demandas y de proteccin, todo ello en proceso dinmico, dialctico.

Ni los torys, ni los whigs, aisladamente, eran "an" la clase burguesa, lo mismo que la multitud, que se organizaba y generaba lucha de clases no era la clase trabajadora an, si bien la forma de auto constituirse en clase por parte de los explotados sera resultado de esos procesos de lucha; la emergente clase obrera organizada, saldra de ellas

La burguesa prosigo con lo que, creo, es un resumen, que pretendo fiel, de las ideas de Thompson- surge cuando, con motivo de la guerra contra la Revolucin Francesa, y sobre todo, durante las guerras napolenicas, las dos fracciones, tory y whig, se unifican. Reorganizan el estado y se dotan de una fuerza militar interior mucho ms poderosa, para evitar la posible invasin napolenica, organizan milicias burguesas armadas fuertemente, y una vez las tienen, las emplean para reprimir a las clases subalternas y se acaba con el orden contemporizador anterior. Con todo, el hecho simblico ms significativo de nueva relacin de mano dura con las clases subalternas, es "Peterloo", en 1819.

Nos lo recuerdas. 

La caballera miliciana burguesa carg contra una manifestacin de sobre 80 mil personas desarmadas, causando decenas de muertos y centenares de heridos, setecientos, ochocientos, cuya evolucin posterior se desconoce.

Por lo dems, la aristocracia espaola por ejemplo, siendo fieramente aristocrtica, sin embargo tena inters por lo popular, y la msica de corte msicos italianos como Boccherini, o ex frailes de Montserrat como el padre Soler- componen lo que se da en conocer como msica espaola, fandangos, polos, msica nocturna de Madrid etc. Esta es una caracterstica de una determinada aristocracia, dura, pero con gustos "por lo popular", que es visto con condescendencia y curiosidad.

Est bien visto lo que acabas de comentar. 

Y desde luego, la burguesa sinti siempre el anhelo de emular a la aristocracia. Resentimiento y complejo de inferioridad admirada a la vez. Juanito Santacruz se hace rentista y adopta un modo de vida aristocrtico la novela de Benito Prez Galds, Fortunata y Jacinta- Esto no es algo especfico de la burguesa espaola. Espaa no es sino un caso europeo estndar. Es el "irredentismo imperial", la "aoranza de los viejos tiempos imperiales" lo que genera en clases medias con aspiraciones y ambicin poltica, etc., el mito de la "decadencia" y de una historia "distinta" a la de los dems pases de Europa. Cuando, por, disfrutar, hemos podido disfrutar durante cuarenta aos de ese invento moderno europeo, made in Europe, que se llama fascismo la misma ilustracin espaola, que es una filfa, tal como Gonzalo Pontn seala, no es distinta, hasta donde yo puedo saber, de la de los dems pases, exceptuados, Francia, Gran Bretaa, Holanda, Alemania,... el ncleo de potencias imperiales. Pero queda "an" mucha Europa por enumerar. Precisamente este empeo en tratar la propia historia como la de un pas singular, al margen de todos los dems, que procede de las clases medias conservadoras en origen pero que ha calado en la izquierda "las dos Espaas" y todo lo dems- es una ideologa que fue considerada comn a la de otros pases europeos en alguna de las ponencias que fueron presentadas en la Jornada de estudio sobre la Revolucin Rusa de febrero de 1917, el pasado 3 de marzo, en Barcelona. Una jornada organizada por la Associaci catalana dInvestigacions marxistes ACIM-, Espai Marx, Fil Roig y El Viejo Topo. En concreto, una ponencia sobre el nuevo sindicalismo de clase en Gran Bretaa, durante la primera guerra mundial.

Dejo aqu, la respuesta a tu pregunta; no me atrevo a ir ms lejos ni en un sentido ni en otro, sobre todo cuando la autoridad citada es alguien de tanto fuste intelectual como Gonzalo Pontn. Alguien que no cita de segundas, que escribe con pensamiento propio y sobre lo que ha ledo, que no cita el nombre de autores en vano, como se acostumbra, y que tiene una cultura extraordinaria

Sigamos con la historia de la cosmovisin religiosa 

A partir de la contemporaneidad, tal como nos explica Gramsci, el pensamiento religioso se convierte en solo una corriente de la nueva concepcin del mundo, laica. La misma Iglesia Catlica lo tiene que aceptar, y nos explica Gramsci que, precisamente por ello, constituye su "partido laico", tiene que organizar a los laicos para intervenir en un mundo e influir en l desde la dinmica de competicin entre laicos, la mayor parte de los cuales no aceptan la autoridad del clero, que pasa a ser "privado", por decirlo de alguna manera. Gramsci se refiere a la Accin Catlica.

Te interrumpo. Decas: "la mayor parte de los cuales no acepta la autoridad del clero". Y eso no es bueno, no representa un paso adelante? 

S, todo cambio intelectual que lleve a los individuos a rechazar autoridades que traten de imponerse heternomamente sobre la opinin de la gente y que traten de obligarles a aceptar formas de vida impuestas por prescripcin y bajo miedo al castigo eterno, etc., todo cambio en ese sentido es bueno. Es liberador. Eso no quiere decir que no existan nuevas formas laicas de heteronoma, generadas en el presente y nuevas formas de excomunin social.

Prosigue, por favor, te he vuelto a interrumpir. 

Quiero destacar una grandeza intelectual ms de esta tradicin universalista, iusnaturalista, que considera iguales a todos los seres humanos, el universalismo de los derechos individuales, cuya base es el estoicismo, y que Vitoria fusiona lo explica Brian Thierney- con el aristotelismo de la prioridad de la comunidad o polis, y de la actividad. Contrariamente a todo el disparatado pensamiento filosfico jurdico actual, que considera que es democracia lo que la ley declara democracia. Que son derechos los que la ley reconoce por tales, porque es la ley la que constituye nuestro derecho. Y que es ciudadano quien la ley define como tal: Kelsen en su clebre Teora general del Estado, que arremete contra el iusnaturalismo. El iusnaturalismo, como todo el pensamiento histrico, tradicional, y como todo pensamiento emancipador, revolucionario, considera que no es la ley positiva la que prescribe lo que es el bien, y lo que es la justicia "es justicia lo que la ley declara ser justicia"- sino que el bien moral y la justicia son anteriores a la ley y prescriben qu es y cul es una ley justa. El pensamiento revolucionario, surgido en la contemporaneidad tiene consciencia de que la ley es ancilar de la justicia y de la concepcin de vida buena comunitaria, y que ambas, aquella y sta son histricas, cambiantes y fruto de nuestra deliberacin partir de nuestra experiencia histrica.

Me salgo del guin si me permites. Como sabes, Manuel Sacristn slo public un artculo de filosofa del derecho. "De la idealidad en el derecho" es su ttulo. Est en el segundo tomo -Papeles de filosofa- de sus "Panfletos y materiales". Te pregunto por algunas de sus reflexiones.

 Cuando quieras.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 



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