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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-04-2017

Por qu Arantepacua?

Andrs Avila Armella
Rebelin


La represin del 4 y 5 de abril

Despus de un conflicto por la definicin de los linderos entre la comunidad de Arantepacua y Capacuaro [1], los representantes de la comunidad de Arantepacua concertaron una reunin con una representacin del gobierno del Estado de Michoacn, Silvano Aureoles Conejo del PRD, en su camino son perseguidos por la polica estatal, capturados y encarcelados. Al da siguiente, cuando el resto de los pobladores de la comunidad apenas se dispona a realizar acciones para liberar al grupo de 37 personas que haba sido detenido, entre quienes estaban las autoridades comunitarias, un operativo del cuerpo antimotines entra por un extremo de la comunidad de Arantepacua, mientras que por el otro lado de la misma entran policas federales y militares. Durante la incursin, la polica comienza a disparar indiscriminadamente hacia la gente que se preparaba para impedir la violacin del espacio comunal de Arantepacua, de este modo, la polica asesina a tiros a cuatro personas desarmadas, deja un nmero indeterminado de heridos, invade domicilios particulares, roba las pertenencias de las casas allanadas, golpea, destruye automviles, vidrios, muebles y dispara sus armas, insulta y amedrenta a mujeres, nios, ancianos y adultos por igual, detiene a nueve personas que de algn modo se mantenan al margen de lo sucedido en las calles, gente que estaba trabajando o comiendo en su casa, y los acusa de haber disparado contra la polica.

Terrorismo de Estado y Contrainsurgencia

Qu tipo de operacin es esta? Un error? Por qu detener precisamente a la gente que ni siquiera participaba de la manifestacin? Por qu disparar contra gente desarmada? Por qu en una comunidad indgena purpecha de Michoacn en donde estos operativos no son usuales de este modo? Trataremos de responder estas preguntas.

Aunque es probable que algunos lectores muestren incredulidad, e incluso, compartan dicha incredulidad con quienes presenciaron los hechos atnitos, seguramente a otros les parecer tristemente familiar. Estoy seguro de que hay personas en Guatemala y El Salvador que recordarn operativos de esta clase en los aos setenta y ochenta, de que hay comunidades en Colombia que tienen vivo el recuerdo de los paramilitares amedrentando, torturando y asesinando gente inocente, que en Gaza y Cisjordania, miles de familias han visto al ejrcito israel actuar cientos de veces de esa forma. En Mxico tampoco son hechos inditos, la represin del 3 y 4 de mayo de 2006 en Atenco, en Nochixtln Oaxaca el ao pasado, y en Santa Mara de Ostula Michoacn (en la regin de la costa michoacana), han tenido caractersticas parecidas. Tambin en Mxico, son los mtodos que empleo el ejrcito mexicano en las comunidades de Guerrero que presuponan base social del Partido de los Pobres liderado por Lucio Cabaas Barrientos.

No, no es un error, es un mtodo muy estudiado de terrorismo de Estado encaminado a dejar un mensaje muy claro a las poblaciones que estn dispuestos a cobijar, apoyar, o incluso, negarse a confrontar a grupos organizados quienes se rebelan contra alguna o algunas disposiciones del Estado quien controle dicho lugar.

Dentro de esa lgica contrainsurgente, el Estado tiene claro que la insurgencia misma es dura, difcil de confrontar, aguerrida, que a menudo sabe y puede defenderse, y que incluso, cuando ha llegado a un punto en el que no tiene miedo de hacerle frente a las fuerzas represivas, su fuerza interna es difcil de doblegar; por ello el blanco de estos operativos no es la insurgencia, sino lo que el Estado entiende como su base social. Una parte de la poblacin con poca o nula formacin poltica, quienes no se han formado an un criterio claro al respecto de las luchas sociales que suceden a su alrededor, a quienes las dudas los confunden, personas que no se ven a s mismos haciendo frente a un polica o a un hombre armado, que tal vez simpatice algo con los rebeldes pero que por otra parte a veces preferira que estuvieran en otro lado, tal vez una parte de la poblacin que an cree que puede escapar de las tendencias histricas, y tal vez tenga suerte, tal vez gane un premio, o una beca, un buen empleo etc. que tal vez algn da mientras su comunidad sigue ah, l podr mirarlos desde arriba; a veces es gente que no es ambiciosa, pero que simplemente quisiera que el mundo no cambie, que las cosas fueran como cuando era nio y que toda cosa nueva la ve con recelo y preocupacin, una parte de la poblacin que no quiere explicarse mucho sobre la vida y que simplemente en el da a da sabe que tiene que vivirla y enfrentarla como sea.

Esa parte poco activa es clave en el control territorial, pues es la que inclina la balanza entre las partes activas del conflicto, entre militares e insurgentes, entre policas y rebeldes, entre el personal de Estado y los oprimidos organizados. Mao Tse Tung deca que en todo proceso hay elementos muy activos, relativamente activos y poco activos, y a su vez entenda que los muy activos no podan mantener su actividad sin que los otros dos hicieran una parte. La parte poco activa constituye pues, en la lgica contrainsurgente, un blanco dbil y estratgico.

La poblacin de Arantepacua como blanco del ataque

La meseta purpecha no es zona de operacin de un grupo propiamente insurgente como en algunos casos que acabamos de mencionar, su vinculacin se ha dado ms con organizaciones sociales, sindicales y estudiantiles con quienes comparten intereses. La comunidad de Turcuaro y Arantepacua (ambas en el municipio de Nahuatzen Michoacn), haban cobijado en los ltimos aos, a estudiantes de las Escuelas normales de Michoacn en los momentos en que la lucha era tensa y la represin hacia ellos intensa. Algunos de los jvenes de esas comunidades han aspirado a hacer una carrera como profesores de primaria y secundaria en el sector indgena del Magisterio michoacano, y por lo tanto en buen nmero han ingresado a la Escuela Normal Indgena de Michoacn (ENIM), y tambin a la Escuela Normal Vasco de Quiroga de Tiripeto Michoacn. La llamada reforma educativa y otras reformas anteriores en el mismo sentido, han limitado la posibilidad de que dichos estudiantes se conviertan en maestros con estabilidad laboral, ante lo cual, dichos estudiantes se han movilizado para defender su derecho a una educacin digna, que respete su esencia indgena y que garantice su derecho al trabajo, por ello es que su causa es compartida por sus familiares y amigos quienes son comuneros de dichos lugares.

Las comunidades indgenas de la meseta purpecha acumulan una serie de rezagos socioeconmicos que los han obligado a mantenerse viviendo apenas entre los lmites de la pobreza y la pobreza extrema, lo cual ha motivado la migracin laboral hacia los Estados Unidos y en algunos casos, el que jvenes de dichos lugares sean reclutados por el crimen organizado para desempearse como sicarios, talamontes y labores similares. La oferta educativa en la regin es escasa y adems es vctima de la discriminacin de Estado, pues son escuelas de bajo presupuesto que difcilmente logran que los egresados encuentren ofertas en el mercado laboral que de algn modo permitan elevar su condicin de vida.

Las contradicciones en Mxico aumentan, la aplicacin imperialista del modelo neoliberal ha arrasado con las condiciones materiales de supervivencia de los campesinos, al deteriorar el medio ambiente y quebrar a los pequeos productores agrcolas, por otra parte, el proceso de privatizaciones ha llevado al Estado mexicano a una serie de crisis presupuestales por el hecho de haber extinguido las fuentes de financiamiento pblico como lo era la produccin petrolera y la refinacin. Por otra parte, las condiciones del mercado laboral se han deteriorado, llevando a la informalidad a ms de la mitad de la fuerza de trabajo en Mxico; mientras que en el caso de Michoacn, el ndice de informalidad es an ms alto, pues ronda el 75% de la fuerza de trabajo.

Durante aos, el Estado mexicano ha controlado en buena medida el descontento en las comunidades indgenas a travs de programas paliativos de combate a la pobreza extrema, apoyo en materiales de construccin, comedores populares, despensas, crditos de bajo inters, etc. Sin embargo esos apoyos, lejos de colocar a las comunidades en mejor situacin, slo han servido para distraerlos y condicionarlos mientras el avance del capitalismo dependiente sigue erosionando sus condiciones materiales de vida. Ahora que esas condiciones han llevado a la crisis actual, algunas comunidades indgenas de Michoacn han llegado a la conclusin de que tienen que organizarse de forma ms independiente con respecto a algunos organismos del Estado, principalmente los partidos polticos electoreros.

As, desde la lucha que comenz la comunidad de Chern en 2011, y ante los logros indiscutibles de su forma de gobierno basada en asambleas y consejos, dicho proceso ha inspirado a otras comunidades de la regin a pedir la expulsin de los partidos polticos electoreros, sustituir la forma que sugiere el Estado mexicano, con formas de poder popular que sin embargo coexisten en buena medida con la propia organizacin estatal.

El Estado mexicano, ante la presin y la organizacin, ha tenido que ceder, sin embargo ha evitado por muchos medios que dichas formas de poder popular vayan ms all de lo logrado hasta ahora y espera la oportunidad de contraatacar, pero por lo pronto, es claro que se ha propuesto no permitir que el proceso avance y que ms comunidades tomen el mismo camino que Chern.

As pues, tan slo hace dos semanas, el gobernador perredista, Aureoles Conejo, haba declarado ante un noticiero de Televisa, que era un error de la Suprema Corte de Justicia de la Nacin el haber validado estas formas de gobierno indgena, pues ahora los amigos de Chern se encuentran envalentonados. Ese pensamiento de Silvano Aureoles no es propio de l, es la forma en que piensa la burguesa imperialista en Mxico y es como piensa la inmensa mayora de la burocracia poltica mexicana, quienes estn convencidos de que la represin es la nica salida que el Estado mexicano tiene para enfrentar las complicaciones sociales derivadas de la poltica econmica nacional, replicada en las entidades federativas. No hay duda de que burgueses, burcratas y mandos militares estn convencidos del carcter irreconciliable de las contradicciones entre la clase dominante y el pueblo trabajador, y estn claros, desde su perspectiva, que tienen que hacerle la guerra a este ltimo, y si esta guerra es preventiva, tanto mejor.

La hipocresa del gobierno y de los medios de comunicacin en Mxico

Por si fuera poco, todo esto sucede mientras el gobierno mexicano, lacayo fiel del Estado norteamericano se ha sumado a una condena hipcrita contra el gobierno de Venezuela por considerarlo poco democrtico, claro, si por democrtico entiende el asesinato y encarcelamiento de comuneros indgenas desarmados, la delantera la lleva el gobierno mexicano. Tambin sucede mientras los medios de comunicacin internacionales ligados a Washington, han creado un espectculo meditico para acusar de asesino a Bashar Al Asad, y han lanzado un ataque con armas de alto poder en Siria, hecho ante el cual el gobierno mexicano le regala un silencio cmplice al gobierno del antimexicano Trump.

Ante esta situacin nos preguntamos, En dnde estn las palabras de indignacin de esa comunidad democrtica internacional ante la matanza de Arantepacua? Quin tiene permiso de usar la fuerza pblica y quin no? Quin tiene permiso de usar armas de fuego letales ante la poblacin civil y quin no? Por qu los defensores de la democracia aplauden al gobierno mexicano y al mismo tiempo ayudan a los imperialistas a apuntar sus armas de destruccin masiva hacia Siria y Venezuela? Claro!! Van a decir que lo que pasa es que detrs de la gente de Arantepacua hay una conspiracin rebelde encubierta a la cual hay que frenar, pero seguramente no hay ninguna conspiracin en Washington y en sus gobiernos lacayos para hacer que el imperialismo destruya a nivel local y mundial a quienes se interpongan entre el imperialismo y sus intereses.

La triste e indignante realidad en la politiquera mexicana e internacional, es que el sacrificio de cuatro comuneros indgenas es un asunto poco importante, que no amerita ninguna primera plana, no amerita ninguna investigacin de la ONU, no amerita un llamado al mundo a detener la infamia; al final de cuentas, en Mxico nos tienen acostumbrados a tantos muertos, a tanta violencia de Estado, que hablar de cuatro indgenas no es nada. Dnde est Felipe Caldern Hinojosa y Jorge G. Castaeda quienes se visten de demcratas para difamar a la Revolucin Cubana y acusarla de dictadura por impedir la entrada del primero a Cuba? Por qu le llaman presos polticos a quienes se les ha probado su colaboracin activa y financiada con Washington para espiar y sabotear a los gobiernos de Cuba y Venezuela, y le llaman delincuentes a comuneros pobres que apenas pueden defenderse con sus manos, o acaso con piedras y palos de los ataques de las fuerzas armadas mexicanas? Estos personajes no tienen nada de demcratas, han sido y son cmplices del imperialismo norteamericano y su hipocresa no puede ser ms ridcula.

Las tareas del pueblo trabajador organizado

Estas lecciones nos muestran que la lucha que se est llevando a cabo en todos los frentes populares es cada vez ms necesaria e irrenunciable, sin embargo, la experiencia nos muestra que las formas en que se ha enfrentado a la oligarqua imperialista son insuficientes, que si bien podemos contar algunas victorias como la de Chern, an falta mucho, porque si no se avanza ms, el Estado mexicano se encontrar en clara ventaja para desmantelar lo ganado hasta ahora. No podemos ignorar que el Estado percibe grietas en las formas de organizacin popular y est esperando cualquier oportunidad para golpear. En esta ocasin, se podra decir que esperaron un momento ligero de distraccin de la comunidad de Arantepacua para golpearla a ella y a las dems comunidades de la meseta purpecha, saban que hubiera sido ms difcil en los momentos en que la llamada trinchera que haban levantado estudiantes y comuneros el ao pasado se encontraba en alerta mxima. El Estado esper el momento y lo encontr, tomando por sorpresa a la comisin negociadora y a la poblacin quien no pudo pronosticar un ataque de esas magnitudes.

Por ello es necesario que todos los procesos organizativos populares tomemos cartas en el asunto; en primer lugar no debemos regatear en lo ms mnimo el ser solidarios con estas luchas y exigir que se detenga la represin, justicia para los cados, libertad de todos los presos polticos y cancelacin de procesos penales en contra de un sinnmero de luchadores sociales, adems de la presentacin con vida de los desaparecidos. Es muy peligroso que el Estado mexicano salga poco o nada daado despus de una masacre como esta. Por otra parte, se hace muy necesario el mejorar nuestras formas organizativas para hacerlas ms eficientes y poder enfrentar eficazmente este tipo de ataques, adems habr de elevarse el nivel poltico de los militantes y activistas populares para generar la capacidad de leer la estrategia general del Estado y evitar la tentacin de querer explicar cada evento de estos como si fuera un caso aislado e incidental, una poltica de Estado no es resultado de la mera casualidad y tampoco lo ser un frente eficaz contra ella. En esa misma lgica, es necesario que cada lucha gremial y popular acreciente los lazos de solidaridad y colaboracin con los dems sectores en lucha, pues por s mismo, cada proceso es dbil frente al Estado; es necesario que dicho principio sea inculcado y cultivado ante los elementos activos pero tambin entre los poco activos de cada movimiento y organizacin popular.

Esta conjuncin y solidaridad ser un paso necesario si queremos que el pueblo trabajador tenga una estrategia real frente al Estado oligrquico y el imperialismo, y as pueda aspirar a la victoria final, pero incluso, mucho antes de eso, si ese proceso cobra fuerza estaramos en posibilidad de poner en aprietos al Estado mexicano y hacerlo reconsiderar sus mtodos de terror econmico y poltico. Si no lo hacemos, estos hechos se repetirn con mayor frecuencia.

Nota:

[1] Ambas comunidades indgenas purpechas situadas en la regin conocida como Meseta Purpecha en el Estado de Michoacn, Mxico.

Andrs Avila Armella es miembro del Bur Poltico del Partido Comunista de Mxico (PCdeM) www.partidocomunistademexico.org Tambin es Socilogo y Dr. En Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autnoma de Mxico.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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