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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-04-2017

Tiempos de turbulencias y lucha poltica y social

Marea Socialista
Prensa Marea Socialista


El Equipo Operativo Nacional de Marea Socialista difundi su Editorial #19 sobre los hechos ocurridos con las sentencias 155 y 156 del TSJ y la respuesta de la Fiscal, Luisa Ortega Daz. En ese documento se afirma entre otros conceptos que el El recule casi instantneo del intento del TSJ de cortar de un tajo el hilo constitucional, abri una nueva coyuntura en el pas. Dice tambin que este retroceso es parcial ya que deja en pie los numerales o acpites de esas sentencias que facultan a continuar con los contratos en reas tan sensibles como hidrocarburos y minera y que no cuestiona el Estado de Excepcin que vive el pas desde hace un ao. Sealando la inconstitucionales de los mismos. Asimismo cuestiona a la MUD a su apoyo a la injerencista Carta Democrtica y afirma que el sistema poltico que pretende imponer el gobierno, necesita a esa fuerza de oposicin de derecha como rueda de auxilio de su poltica.

A continuacin el documento completo.

Editorial #19

Lo que viene: Tiempos de turbulencias y lucha poltica y social

Equipo Operativo Nacional

El recule casi instantneo del intento del TSJ de cortar de un tajo el hilo constitucional, abri una nueva coyuntura en el pas. Este intento antidemocrtico no fue el nico ni el primero. Y, lamentablemente, tampoco ser el ltimo[1]. En este caso el presidente Maduro y la mayora de la cpula del PSUV chocaron de frente con su propia debilidad. sta se basa en el repudio popular masivo hacia su gobierno, construido por tres aos de contrarreformas polticas y contrarrevolucin econmica. Y tuvieron que recular, por ahora, con el intento de eliminar otros derechos y garantas de la Constitucin. Pero es bueno tener en claro que este retroceso es parcial, ya que se mantienen en pie, en las resoluciones cuestionadas (155 y 156 del TSJ[2]), los numerales que facultan al Ejecutivo a tomar decisiones inconstitucionales y entreguistas sobre los recursos de hidrocarburos y mineros y otras medidas econmicas tan entreguistas al Capital Financiero internacional como las anteriores. Y que todava est vigente la estructura que limita duramente los derechos polticos de la constitucin expresada en el Estado de Excepcin permanente que vive nuestro pas, entre otras limitaciones.

La correcta actitud, en este caso, de la Fiscal General, Luisa Ortega Daz, al declarar que las Sentencias del TSJ rompan el hilo constitucional, mostraron al mundo, la grave deriva totalitaria que, como poltica de Estado ha emprendido el gobierno del presidente Maduro. Hecho esto con el srdido acompaamiento de un Tribunal Supremo de Justicia dcil, complaciente y cmplice. Pero ms todava, dejaron a la vista una fractura poltica en el chavismo oficial hasta hoy oculta. Sale as a la superficie el malestar social hacia el gobierno de una parte sustantiva y mayoritaria de la base del PSUV y del proceso que hasta ahora era contenido por el miedo y las amenazas. Un dato marginal pero importante de lo que decimos es la participacin de Redes, partido del GPP recientemente ilegalizado con la maniobra de la renovacin de los partidos polticos, en el rechazo a las sentencias y en apoyo a la decisin de la Fiscal que convoc Marea Socialista en conjunto con la Plataforma en Defensa de la Constitucin. Esa visibilizacin de la fractura en el chavismo cupular y el reforzamiento del que se da en la base, es en realidad la principal novedad poltica de la coyuntura que empieza.

La ofensiva totalitaria del gobierno, frenada parcialmente por el momento, es la consecuencia directa de la necesidad de una transformacin contrarrevolucionaria, bonapartista, del sistema poltico de la Constitucin Bolivariana para aplicar el plan econmico de entrega que tiene como smbolo el Arco Minero del Orinoco, pero que se extiende a toda la actividad econmica descrita en los lamentables 15 motores y en las Zonas Econmicas Especiales. As los actores econmicos estrella de este momento son, junto con las transnacionales mineras, petroleras y financieras, los miembros locales del gran capital como los Vollmer y los Cisneros entre muchos otros. Esta entrega y sus consecuencias antipopulares y antinacionales, en hambre, miseria y entrega de soberana, slo se puede sostener sobre la base de un sistema poltico totalitario y represivo que para legitimarse necesita a la cpula corrupta de la MUD como rueda de auxilio del plan de entrega.

El otro hecho novedoso que dej este intento de autogolpe, o ms precisamente como dira Carlos Marx en el 18 Brumario de Luis Bonaparte, un nuevo golpe en miniatura, por ahora frenado, es que poniendo al gobierno a la defensiva, se abre un periodo, de duracin incierta, donde lo dominante ser la inestabilidad y crisis poltica, los intentos de contraofensiva autoritaria y represiva del gobierno, y lo ms importante, la posibilidad de desarrollar la lucha poltica por recuperar los derechos, libertades y garantas vulnerados. Adems, de la manifestacin social en las calles por detener el ataque al salario, la alimentacin, la salud y todas las conquistas socio econmicas que nuestro pueblo obtuvo en la poca anterior.

Entramos en un nuevo interregno, donde la debilidad de la cpula madurista la llevar por su propio agotamiento a contestar con una represin indiscriminada pero a la defensiva y donde progresivamente se ha comenzado a perder el miedo a la soberbia criminal de esa cpula.

Las dudas sobre la probable respuesta de nuestro pueblo deben dejarse a un lado. Debemos confiar en un pueblo maltratado, agobiado y angustiado por tres aos continuos de hambre creciente, miseria y ataques a su nivel de vida y de derechos, pero al que debemos estimular, develndole la debilidad, traicin y manipulacin del gobierno. Darle chance a que este demuestre que no fue derrotado por los usurpadores y traidores de lo positivo del legado de Chvez.

Al tiempo que se escribe este texto se estn desarrollando acciones de calle de la MUD que son violentamente reprimidas. Sostenemos que se deben respetar los legtimos derechos a la protesta a la movilizacin y a las exigencias de todos los sectores sociales y polticos. Y esto sin condiciones. Sin embargo estamos en la obligacin de alertar a los sectores populares que apoyan a esa direccin poltica:

Afirmamos que la cpula de la MUD, por su parte, actuar como hasta ahora. Facilitando por accin u omisin las acciones del gobierno. Est en su naturaleza, en su esencia neoliberal y entreguista, la insistencia en el apoyo a la injerencista Carta Democrtica, que refleja su desprecio encubierto por una salida verdaderamente democrtica a la crisis actual. La dirigencia de la MUD, aunque afirma luchar contra el gobierno, es un aparato adaptado al rgimen autoritario, rentista y clientelar que viene construyendo el ejecutivo. Su ausencia de programa y propuestas polticas para detener la crisis econmica y para la reconstruccin de un proyecto nacional, as como la participacin directa en la jornada de relegitimacin de partidos (en la que solo ganan las grandes maquinarias, ampliamente financiadas) y la aceptacin a las condiciones antidemocrticas establecidas por el CNE, demuestran su adaptacin y vocacin de disputa en el reparto estatal de la renta petrolera.

En esta nueva coyuntura estos viejos politiqueros, buscarn ganar la calle pero lo harn con un doble objetivo: a) recuperar el caudal de apoyo electoral que perdieron durante 2016 por su pusilnime respuesta a los atropellos del gobierno y su capitulacin en las mesas de dialogo; b) sostener un esquema electorero del que solo ellos, adems del PSUV sean parte, dejando por fuera a aquellas organizaciones que como Marea Socialista y muchos otros estamos por una verdadera recuperacin democrtica. Este esquema que no toma en cuenta a una parte importante de la poblacin que no se siente representada por ninguna de las cpulas.

Por eso tanto sus marchas, movilizaciones, declaraciones y discurso pseudo democrticos son funcionales a la instauracin de un nuevo rgimen poltico ms autoritario que el de la IV repblica y similar al que quiere imponer el gobierno.

Las tareas que preveamos para el 2017 en el Editorial #18 se han acelerado con el intento anticonstucional del TSJ y su recule parcial. Ratificando en primer lugar la lucha contra los intentos totalitarios y nuestro reclamo por la plena vigencia de los derechos democrticos.

Reclamamos, tambin, el retiro total de las sentencias 155 y 156. La eliminacin de los decretos de Estado de Emergencia que no son otra cosa que Estados de excepcin antidemocrticos. La plena libertad y derecho a la legalidad y constitucin de todos los partidos polticos ratificando de facto la vigencia de los partidos que participaron de las elecciones de 2015 y facilitando la inscripcin de los nuevos.

Exigimos la restitucin completa de la Constitucin Nacional de la Repblica Bolivariana de Venezuela. No solo en los derechos polticos sino tambin en los derechos econmicos y sociales vulnerados.

Para enfrentar de manera autnoma a las viejas cpulas del PSUV y la MUD y con una poltica a favor del pueblo que vive de su trabajo convocamos a todos los sectores con los que venimos trabajando a dar pasos urgentes en la puesta en pie de la nueva referencia poltica que necesitamos, democrtica, plural, anticapitalista, ecologista, feminista

Frenado por ahora el impulso totalitario, vienen tiempos turbulentos, pero lo verdaderamente importante es que estos tambin son tiempos de lucha poltica y social, potenciales para la victoria del pueblo en lucha.

 



[1]Editorial #18 Marea Socialista https://www.aporrea.org/actualidad/n306246.html

[2] TSJ http://historico.tsj.gob.ve/decisiones/scon/marzo/197364-156-29317-2017-17-0325.HTML


Fuente: https://www.aporrea.org/actualidad/n306635.html



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