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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-04-2017

Madrid republicano; los sucesos de mayo del 31

Vctor Arrogante
Rebelin


No se haban apagado los ecos de los miles de vtores que proclamaron la Repblica en la Puerta del Sol, cuando el cielo azul de Madrid se tio de humo negro. Comenzaban unos acontecimientos que marcaron el devenir de la Repblica naciente. El 14 de abril fue uno de los das ms felices de mi vida; Madrid era una fiesta. No hubo sangre, pero la habra, cuando el general Franco, parte del ejrcito, el capital financiero, el fascismo de falange y los monrquicos dolidos golpearon a la Repblica hasta su muerte.

La inauguracin, en la calle de Alcal, de un Crculo Monrquico el 10 de mayo, fue considerada por algunos republicanos como una provocacin. La respuesta fue el intento de incendiar los locales del diario monrquico ABC. Al da siguiente, grupos incontrolados quemarn algunos edificios de culto de la Iglesia, entre ellos, la iglesia y residencia de los jesuitas de la calle Flor, cerca de la Plaza de Espaa.

El 14 de abril lleg la primavera. Los claveles rojos, amarillos y malvas abiertos, extendan su fragancia al pueblo entusiasmado, que en oleadas llegaba a la Puerta del Sol, desde todas las calles y recovecos. Todos a la Puerta del Sol! Las flores en los bucles negros de las modistillas alegres, con el puo alto por la Gran Va, Recoletos, Atocha y Alcal. Todo lo vi encaramado en un farol entre Mayor y Arenal. Las banderas tricolores colgaban de los balcones. Me convert en un nio republicano; ms tarde sera ayudante de un fusilero miliciano en la Batalla por Madrid. Un grupo de gente entusiasta se diriga a la plaza de pera: van a derribar la estatua de Isabel II; all me fui con ellos.

Durante los das 10, 11, 12 y 13 de mayo, cuando an no haba transcurrido un mes desde la proclamacin republicana, en Madrid, Valencia, Alicante, Mlaga, Murcia, Cdiz y Sevilla, se produjeron manifestaciones violentas anticlericales, con asaltos, saqueos e incendios de iglesias, monasterios y conventos. No tuve en mi mano ninguna tea, como s tuve un martillo aos despus en una huelga contra la banca en Madrid, en una maana de cristales rotos. No quem ninguna iglesia, pero ol su humo embozado en un pauelo rojo.

Cuenta Josep Pla, que en la madrugaba del domingo 10 de mayo, surge una palabra que cubre rapidsimamente la Puerta del Sol. "Los conventos! Los conventos!". Los jesuitas tenan el convento, llamado de la Flor, cerca de la Gran Va y hacia all se dirigi la multitud. Los manifestantes haciendo una pira con sillas y bancos, rociada de petrleo, todo ardi. En las inmediaciones de la Gran Va, la gente contempla el espectculo; yo vi salir bocanadas de humo por el rosetn de la iglesia.

A diferencia de casi todos los pases del mundo, el Vaticano no reconoci a la Repblica. Los obispos aconsejaron obediencia a las autoridades establecidas, pero al mismo tiempo justificaron que no se las reconociera, alegando que el gobierno se llamaba a s mismo provisional y que el rey se haba marchado sin abdicar. La Iglesia, que defenda al rey, mantuvo su postura provocativa. Hasta entonces nadie haba molestado a la Iglesia; pero su beligerancia hizo que la gente recordase que el catolicismo y la odiada monarqua eran ua y carne, con un mismo destino.

El 6 de mayo el gobierno haba decretad que la asignatura de religin no sera obligatoria y la Iglesia lo consider inaceptable. El Primado de Espaa, cardenal Segura, en una carta pastoral incendiaria, se refri a las graves amenazas anrquicas que amenazaban a Espaa y agradeca al monarca huido por consagrar a Espaa al Sagrado Corazn de Jess. Exhortaba a las mujeres a organizar una cruzada de oraciones y sacrificios para defender a la Iglesia. La pastoral insinuaba la conveniencia de derrocar al gobierno mediante la lucha armada. Primer aviso.

Los acontecimientos segn el ministro de la Gobernacin se desarrollaron as: Los de la Accin monrquica independiente haban solicitado permiso para celebrar una reunin en su local social, que se les ha concedido dentro de la ley. Poco despus de medioda, un grupo de jvenes sali de dicho domicilio social dando gritos de Viva el Rey! y Muera la Repblica!. Los mecnicos de los taxis que estaban frente a dicho edificio gritaron Viva la Repblica! y fueron agredidos por los monrquicos. La gente se arremolin y form un grupo compacto, que en protesta airada quiso asaltar el edifico. El ministerio de la Gobernacin, dio las rdenes necesarias para lograr estas dos cosas: que el local fuera desalojado sin dao para las personas y que fueran detenidos los responsables del tumulto.

A las cinco de la tarde, el ministro de la Gobernacin volvi al lugar del suceso y dirigi la palabra a la muchedumbre, rogndole que se retirase y que dejase a la Guardia Civil cumplir su cometido de conducir a los detenidos a la Direccin General de Seguridad. A las tres y media de la tarde una manifestacin numerosa se dirigi al peridico ABC en son de protesta. Desde las ventanas altas del edificio se hicieron varios disparos contra la muchedumbre, resultando herido el portero del nmero 68 de la calle de Serrano y un muchacho de trece aos. El ministro de la Gobernacin requiri al fiscal de la Repblica para que requiriera del juez un mandamiento judicial para practicar un registro en ABC y en su caso clausura del local.

Fuerzas de la Guardia civil y comisarios de la Polica, con el oportuno mandamiento judicial, fueron a ABC y practicaron el registro, encontrndose algunas armas. El ministro, amparado por la orden del juez, ha dispuesto que queden clausurados el peridico y la Redaccin y sea detenido don Juan Ignacio Luca de Tena, quedando a disposicin del director general de Seguridad para indagar sus responsabilidades, no slo por lo ocurrido hoy, sino tambin por la insistente campaa de provocacin y alarma que ese peridico viene realizando.

Durante toda la tarde el pblico ha desfilado, para cerciorarse de lo sucedido ante los conventos incendiados. Por encima de los tejados se divisaban las columnas de humo que despedan los incendios del colegio de las Maravillas, en los Cuatro Caminos; del Instituto Catlico de la calle de Alberto Aguilera, de los Carmelitas de Santa Teresa, en la plaza de Espaa, y el de la Residencia de Jesuitas de la calle de la Flor.

Pese a aquel Todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano de Manuel Azaa, a las cuatro de la tarde y en vista de que la fiebre anrquica no remita, acordaron declarar el estado de guerra : Artculo 1. Quedarn sometidos a la jurisdiccin de Guerra: Primero. Los delitos de rebelin, sedicin y todos los dems que afecten al orden pblico. Los delitos que se cometan contra la seguridad e integridad de la Patria; los delitos que se cometan contra la libertad de contratacin y del trabajo; los que se realicen o tiendan a causar desperfectos en cualquier clase de vas de comunicacin telegrfica y telefnica, circulacin de trenes, vehculos de servicio pblico o de transporte de mercancas; las personas que promuevan o asistan a reuniones o manifestaciones no autorizadas; los que por medio de la imprenta exciten directa o indirectamente a cometer delitos comprendidos en este bando; Los que tiendan a impedir el abastecimiento de artculos de primera necesidad; Y Noveno. Los que maliciosamente causen daos en establecimientos comerciales o puestos de venta.

El martes 12 de mayo los diarios con grandes titulares informaban sobre los graves acontecimientos. Solidaridad Obrera, rgano de la Confederacin Regional del Trabajo de Catalua y portavoz de la CNT de Espaa, deca: Pueblo! Las hordas monrquicas atacan la libertad. Defindela con energa. El pueblo de Madrid, con gesto viril rechaza la emboscada. Quema de numerosos conventos. Se ha declarado el estado de guerra. La CNT invita al paro general, como protesta ante la ofensiva reaccionaria.

La Agrupacin al Servicio de la Repblica conden los hechos: Quemar conventos e iglesias no demuestra ni verdadero celo republicano ni espritu de avanzada, sino ms bien un fetichismo primitivo o criminal que lleva lo mismo a adorar las cosas materiales que a destruirlas. El diario El Socialista public: La reaccin ha visto ya que el pueblo est dispuesto a no tolerar. Han ardido los conventos: sa es la respuesta de la demagogia popular a la demagogia derechista. Y el 15 de mayo: los religiosos disparaban contra los obreros, utilizando fusiles, bombas de mano y ametralladoras.

Los acontecimientos se produjeron al mes de inaugurarse la Repblica y en la memoria colectiva de muchos catlicos quedaron grabados como el primer asalto contra la Iglesia por parte de la Repblica laica. Las consecuencias fueron desastrosas para la Repblica, escribi despus Niceto Alcal-Zamora: le crearon enemigos que no tena y mancharon su crdito hasta entonces difano e ilimitado.

No se sabe quin quem los edificios religiosos que ardieron aquellos das. La izquierda republicana y los socialistas hablaron de la existencia de una conspiracin monrquica y clerical e interpretaron los hechos como un aviso para el Gobierno Provisional sobre su poltica moderada.

En la semana trgica hubo en Madrid cuatro corridas de toros en la plaza grande y dos corridas de novillos en la de Tetun, con mucha gente en los tendidos. A medida que pasaban las horas despus de la quema, se oa decir que se haba acabado la luna de miel de la Repblica. La primavera de Madrid haba sido magnfica y la quema de los conventos un espectculo de los que no se ve todos los das. Se haban suspendido las garantas constitucionales.

@caval100

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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