Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-04-2017

Tiempo de chacales, hienas y serviles
El papel de Almagro, Pea Nieto y Videgaray en la OEA

Carlos Fazio
Rebelin


Los hechos se han precipitado en la bsqueda de una salida golpista en Venezuela, auspiciada por la administracin de Donald Trump a travs de su aejo instrumento poltico-ideolgico de la guerra fra, la Organizacin de Estados Americanos (OEA).

La incesante y sistemtica campaa propagandstica meditica de la derecha imperial e internacional, dirigida a instalar en la opinin pblica mundial la versin de que Venezuela vivi un autogolpe de Estado, tiene poco que ver con la realidad. La ofensiva responde, ms bien, a una lectura aviesamente manipulada de la decisin adoptada el 30 de marzo por la sala constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), mediante la cual ese rgano judicial haba atrado de manera temporal facultades de la Asamblea Nacional (AN), en tanto sta pone fin a la situacin de desacato en la que se encuentra desde julio de 2016.

La decisin fue rectificada dos das despus tras un acuerdo entre los poderes pblicos agrupados en el Consejo de Defensa para mantener el equilibrio de poderes. Al respecto, cabe consignar que en Venezuela existen 5 poderes: Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Electoral y Ciudadano, que funcionan de manera independiente y autnoma. La Constitucin establece inteligentes contrapesos para que ninguno de ellos avasalle a los otros.

A diferencia de las monarquas y las repblicas parlamentarias, desde 1811 Venezuela tiene un sistema poltico presidencialista como el de Estados Unidos, Mxico y varios pases sudamericanos, incluidos Chile, Ecuador y Brasil. Al presidente de la Repblica lo vota directamente la ciudadana y ejerce funciones de jefe de Estado. Es decir, la direccin del pas.

En ese contexto, la nica instancia a la que deben obedecer todos los poderes es la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, que es "el mximo y ltimo intrprete de la Constitucin". Pero sucede que desde su instalacin en enero de 2015, la Asamblea Nacional, de amplia mayora opositora, afirm que en seis meses sacara del gobierno al presidente Nicols Maduro.

A partir de entonces, apoyado por el Pentgono y el Departamento de Estado de Estados Unidos −y su mascarn de proa, la Organizacin de Estados Americanos−, el plan golpista denominado La salida ha venido ensayando distintas modalidades de la guerra no convencional (o asimtrica), incluidos el terrorismo meditico, la desestabilizacin econmica y la violencia callejera de las guarimbas, para desplazar al presidente legtimo, Nicols Maduro, del gobierno.

Inclusive, el 9 de enero de 2017, en un acto eminentemente anticonstitucional, la Asamblea Nacional desconoci al Presidente bajo la acusacin de que haba hecho abandono del cargo −algo absurdo y falaz dado que Maduro se mantena da y noche trabajando en el palacio de Miraflores− y propuso convocar a elecciones presidenciales en el plazo de un mes.

Al votar a favor de un golpe de Estado, los asamblestas de la derecha venezolana agrupada en la Mesa de Unidad Democrtica (MUD) se pusieron al margen de la Constitucin y por voluntad propia cayeron en desacato, mismo que se acentu con la juramentacin ilegal de tres diputados de Amazonas impugnados por fraude electoral e ilegtimamente incorporados a ese parlamento (unicameral) por su directiva.

Tras ser declarada en desacato por el TSJ, la Asamblea Nacional se declar en rebelda, negndose a cumplir su funcin legislativa, y con apoyo de congresistas de la ultraderecha de Estados Unidos como el senador Marco Rubio y del secretario general de la OEA, Luis Almagro, ha buscado asumir las funciones del Poder Ejecutivo, lo que a todas luces constituira un golpe de Estado.

Como ocurre con el constitucionalismo europeo y estadunidense, en Venezuela, cuando hay un conflicto entre poderes, el Tribunal Supremo puede asumir competencias del Parlamento. A guisa de ejemplo, en sus primeros dos meses de gobierno Donald Trump ha tenido que acatar decisiones recientes del Tribunal Supremo de Estados Unidos.

El 30 de marzo, el TSJ haba asumido de manera accidental y coyuntural algunas funciones del rgano legislativo, para cubrir el vaco legal producido por ms de un ao de ausencia de la AN por autoanulacin y desacato a la sentencia que lo obliga a la desincorporacin de los tres diputados que la directiva anterior, en actitud prepotente, jurament bajo la falsa afirmacin de que la Asamblea era el poder supremo y no tena por qu obedecer dictamen alguno de ningn otro poder.

Ante la gritera meditica desatada por las corporaciones de la industria del entretenimiento bajo control monoplico privado (en particular los noticieros de las grandes cadenas de radio y televisin) y los medios impresos agrupados en la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) para satanizar al gobierno bolivariano de Venezuela, es necesario informar que de las medidas temporales adoptadas por el TSJ, ninguna supona la disolucin de la Asamblea legislativa y tampoco ningn parlamentario fue destituido, como de manera facciosa se manej urbi et orbi.

Luis Almagro y la larga mano de Washington

La conjura meditica contra el proceso que encabeza Nicols Maduro, se dio en el marco de las renovadas acciones conspirativas de Luis Almagro y sus jefes en el Departamento de Estado y el Pentgono que responden hoy al presidente Donald Trump−, quienes han logrado articular a un grupo de presidentes y cancilleres de pases miembros del organismo con el objetivo de echar a andar, de manera escalonada, las medidas intervencionistas y coercitivas previstas en la Carta Democrtica interamericana, lo que podra derivar en un bloqueo, sanciones y una eventual suspensin de Venezuela como Estado parte, como fase previa que legitime una intervencin militar multilateral bajo la tutela de Washington, por razones humanitarias.

Desde su llegada a Washington en marzo de 2015, l a gestin de Luis Almagro ha logrado rescatar de las cloacas de la historia el verdadero espritu injerencista del organismo hemisfrico, aquel que en enero de 1962, cuando la conjura contra Cuba en Punta del Este, Uruguay, llev a que la OEA fuera definida por el diplomtico cubano Ral Roa −el canciller de la dignidad− como Ministerio de Colonias de Estados Unidos.

Ya entonces Almagro figuraba en los planes del Pentgono como motor de lo que sera la segunda fase de la operacin Venezuela Freedom, a ser instrumentada el ao siguiente (2016) por el jefe del Comando Sur, almirante Kurt Tidd, sucesor en el cargo del general John Kelly, actual secretario de Seguridad Nacional de la administracin Trump.

Fue el propio Kelly, quien, ante un comit del Senado estadunidense, expuso el 12 de marzo de 2015 que la primera fase de la operacin Libertad Venezuela haba conseguido parte de sus objetivos, al lograr generar una situacin de caos y desestabilizacin poltica en el territorio venezolano, combinando acciones callejeras y el empleo dosificado de la violencia armada, etapa que incluy las guarimbas con su medio centenar de muertos, los asesinatos selectivos, sabotajes contra instalaciones estratgicas y acciones paramilitares en la frontera colombo-venezolana.

En noviembre siguiente Almagro recibi en la OEA a Lilin Tintori, esposa de Leopoldo Lpez, encarcelado en Venezuela por ser uno de los principales promotores del plan golpista La salida, que en 2014 caus 43 muertos y 900 heridos, con lo que tcitamente se inscriba en el cronograma del Pentgono dirigido a derrocar a Nicols Maduro.

La prueba fehaciente de su viraje poltico hasta entonces Luis Almagro haba corrido con bandera de izquierdista por ser el canciller del ex presidente de Uruguay, Jos Mujica, quien adems lo promovi a la secretara de la OEA−, fue cuando su nombre apareci en un papel de trabajo del almirante Tidd, fechado el 25 de febrero de 2016.

Diseado por la llamada comunidad de inteligencia e inscrito en la estrategia de rollback −de dominio y vuelta atrs−, el informe afirmaba haber convenido con Almagro la aplicacin de la Carta Democrtica de la OEA contra Venezuela, en el marco de la Guerra de Espectro Completo elaborada en junio de 2000 por la Direccin de Polticas y Planes Estratgicos del Ejrcito de Estados Unidos (ver Documento Joint Vision 2020), que es la matriz doctrinaria de todos los manuales y proyectos de Guerra No Convencional desarrollados hasta el presente contra el proceso revolucionario bolivariano y otros pases del rea con gobiernos progresistas.

Segn la propia descripcin del almirante Tidd, la estrategia subversiva estaba siendo ejecutada por agentes encubiertos del Comando de Operaciones Especiales, la Fuerza Conjunta Bravo, con asiento en la base de Palmerola (Soto Cano), en Comayagua, Honduras, y la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur (inteligencia), y era concebida como una operacin de amplio espectro, conjunta y combinada que contemplaba una fase terminal hacia julio-agosto de 2016.

Para ello, el plan requera del posicionamiento meditico de que en Venezuela exista una crisis humanitaria (por falta de alimentos, medicamentos, agua y electricidad) y una matriz de opinin que manejara a nivel internacional el escenario de que el pas estaba cerca del colapso y de una implosin.

Sustento de las guerras asimtricas o hbridas y los golpes blandos o institucionales de nuestros das (como el golpe de Estado parlamentario-judicial-policial-meditico contra Dilma Rousseff en Brasil), la doctrina de espectro completo −citando a Tidd− emplea recursos diplomticos, de informacin, militares, econmicos, financieros, de inteligencia y jurdicos, y echa mano de grandes corporaciones y lobbys empresariales, operadores polticos de la derecha internacional y sus intelectuales orgnicos, actores no estatales (ONGs), jerarcas de la Iglesia catlica y agrupaciones estudiantiles.

Como denunci Marcos Roitman, el centro de maniobras en el terreno es la embajada de Estados Unidos en Caracas. Hasta all llegan agentes de inteligencia estadunidenses desplegados en Amrica Latina a coordinarse con Tenny Spith, militar de alto grado, perteneciente a la Agencia de Inteligencia para la Defensa (DIA), y Rita Buck Rico, adscrita a la seccin de asuntos polticos de los servicios exteriores.

Pero como la guerra psicolgica es un componente esencial de los conflictos asimtricos (toda intervencin internacional es precedida por una guerra meditica), a travs de la Agencia de Inteligencia para la Defensa (DIA), el Pentgono ha logrado articular en la etapa una vasta plataforma comunicacional (TV, circuitos radiales, prensa escrita, redes digitales) desde donde lanza campaas de intoxicacin desinformativas (terrorismo meditico, propaganda negra y bullying permanente) contra Venezuela.

Es en ese marco que hay que inscribir el papel de Almagro como pen de Washington, que cobrara vuelo a partir de mayo de 2016, cuando en vsperas de la 46. Asamblea General de la OEA calific a Maduro como dictadorzuelo e intensific sus labores de cabildeo con la finalidad de echar a andar la aplicacin de la Carta Democrtica Interamericana contra Venezuela.

El principismo de Almagro y su ADN blanco

Fue en ese contexto, que el 10 de junio siguiente, el ex presidente uruguayo Jos Mujica hizo pblica una carta que le enviara a Almagro el 18 de noviembre de 2015, donde le deca que los reiterados hechos le haban demostrado que se haba equivocado al apoyarlo en su candidatura a la OEA, y que frente a tus silencios sobre Hait, Guatemala y Paraguay, entiendo que sin decrmelo, me dijiste adis.

Mujica pona el acento en que haba que servir como puente entre todos los venezolanos. Venezuela nos necesita como albailes y no como jueces, le dijo a Almagro. Y le advirti que otra alternativa a la autodeterminacin podra tener fines trgicos para la democracia real venezolana. Culminaba su misiva, sealando: Lamento el rumbo por el que enfilaste y lo s irreversible, por eso ahora formalmente te digo adis y me despido.

Sobre ese diferendo con Pepe Mujica, Almagro ha guardado silencio. Elpticamente ha dicho que ha sido coherente y que no ha cambiado sus posiciones ni medio milmetro. Durante aos milit en el Partido Nacional (o Blanco), y en 1999 se sum al Movimiento de Participacin Popular, el frente de masas de los tupamaros a la salida de la dictadura militar, donde se fue acercando a las posiciones mujiquistas.

No obstante, en su ADN poltico Almagro nunca dej de ser blanco. Y tras su llegada a la OEA se ha refugiado en el nacionalismo principista, liberal, y en el respeto a las leyes para reforzar la democracia. El mismo principismo y respeto a las leyes que en enero de 1962 llevaron a los dirigentes del gubernamental Partido Nacional, Benito Nardone y Eduardo Vctor Haedo, a vender el voto de Uruguay al entonces secretario de Estado estadunidense, Dean Rusk, para expulsar a Cuba del organismo.

Entonces, como ahora, Estados Unidos slo aceptaba la obediencia ciega de los presidentes de los pases del rea. Con la zanahoria de los recursos de la Alianza para el Progreso de la administracin Kennedy, en la conferencia de San Rafael, en Punta del Este, Uruguay, tras varios meses de poner en cuarentena al gobierno de Fidel Castro, Washington logr expulsar a Cuba de la OEA con los mismos medios de persuasin que en el presente: con espionaje, amenazas, sobornos y chantajes.

El voto de Hait, bajo la dictadura de Duvalier, cost 15 millones de dlares y un hospital. Y a ltima hora, despus de reunirse con los consejeros del Partido Nacional, Haedo y Nardone, y negociar prstamos y modalidades, mister Rusk consigui el voto decisivo. Como seal la prensa de entonces, el gobierno uruguayo vendi el voto del pas a cambio de un puado de dlares en un ao electoral (Diario Accin, 31 de enero de 1962).

El servilismo de Pea Nieto y Videgaray

Ya entonces, la OEA era una farsa jurdica piadosamente aceptada por algunos pases y tolerada forzosamente por otros. A diferencia del presente −cuando el presidente Enrique Pea Nieto y su canciller Luis Videgaray se han convertido en la punta de lanza de la administracin Trump en la OEA para agredir a Venezuela−, Mxico, representado dignamente por Manuel Tello, fue el nico pas que no se someti a los dictados de Washington y sigui manteniendo relaciones diplomticas con Cuba revolucionaria.

En la actualidad, la diplomacia de guerra de Washington al servicio de las corporaciones petroleras, ha logrado articular a Almagro con Pea Nieto y Videgaray, quienes han puesto a Mxico como centro de operaciones de la contrarrevolucin en Cuba y Venezuela.

En la coyuntura, la misin encomendada a Videgaray ha sido desplazar la mesa de dilogo entre el gobierno de Maduro y la opositora Mesa de Unidad Democrtica (MUD), auspiciada por la Unasur y El Vaticano, bajo la observancia de los ex presidentes de Estado y de Gobierno Jos Luis Rodrguez Zapatero, Leonel Fernndez y Martn Torrijos, y poner en escena lo que Estados Unidos denomin como grupo de amigos de Venezuela, como va para abrir una etapa de tutelaje bajo los parmetros de la OEA, conducente a legitimar una resolucin violenta y no constitucional del conflicto interno venezolano, ya sea a travs de la guerra financiera o una invasin militar directa bajo disfraz humanitario.

Dicha articulacin incluy la visita de Almagro a Mxico, el 30 de marzo, donde particip como moderador en el panel sobre el Rol de los jvenes en la democracia de Amrica Latina, convocado por el Tecnolgico de Monterrey y la fundacin checa Forum 2000, que recibe financiamiento de la Fundacin Nacional para la Democracia (NED pos sus siglas en ingls), vieja tapadera de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Como sealaron Lorenzo Meyer, John Saxe-Fernndez, Hctor Daz Polanco y un grupo de intelectuales mexicanos, ni siquiera el presidente Gustavo Daz Ordaz, responsable de la matanza de Tlatelolco en 1968, se someti a los dictados de Washington, y hoy, Pea Nieto y Videgaray, en lugar de buscar enfrentar la construccin del muro de la ignominia, de manera servil ante Donald Trump, enemigo declarado de Mxico, encabezan en la OEA al grupo de pases con gobiernos sumisos ante el golpeteo estadunidense contra Venezuela.

Como dijo la canciller venezolana Delcy Rodrguez recuperando una frase de Julio Cortzar, estamos en la hora de los chacales y las hienas. Los chacales van por el petrleo venezolano y las hienas por lo que sobre del festn.

Aunque los afanes de Videgaray encubren otras razones: busca servir a los pesos pesados del jefe de la Casa Blanca, los secretarios de Comercio y de Estado Wilbur Ross y Rex Tillerson, y el consejero comercial del presidente Trump, Peter Navarro, de cara a la renegociacin del Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte. Y de paso, con el apoyo del yerno del jefe de la Oficina Oval, Jared Kushner, Videgaray, quien lleg a la Cancillera con el visto bueno de Trump, quiere ser palomeado ahora como candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), a los comicios presidenciales de 2018 en Mxico.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter