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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-04-2017

Victoria o muerte: ELN

Jhonny Peralta Espinoza
Rebelin


Un da en calidad de presos polticos en Chonchocoro y recordando las luces y sombras de la izquierda fierrera, lvaro Garca, actual Vicepresidente, me planteaba que escriba la historia de esa izquierda. En ese momento no respond y con el paso del tiempo nunca me propuse escribir tal historia, porque jams tuve la intencin de repetir la Utopa desarmada de Jorge Castaeda y adems porque creo firmemente que cualquier historia debe ser obra colectiva.

Hoy escribo este artculo debido a la aparicin de elenos jvenes y viejos que animados, unos, por recordar la historia del Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN) y otros simplemente por cierto prurito de protagonismo, nos quieren mostrar una historia oficial del ejrcito del Ch. Las preguntas que me hago despus de escuchar a estos nuevos elenos, son: Qu Ch nos traern a este presente? El de las camisetas? El Ch romntico? O el Ch que planteaba luchar contra el imperialismo donde quiera que est, ese Ch que debe seguir siendo como deca Benedetti, nuestra conciencia acribillada. Pero antes de respondernos a esas preguntas, creo que es ms til preguntarnos si el relanzamiento del ELN en las actuales circunstancias es til y da cuenta de nuestra realidad.

El ELN para bien o para mal apareci en un momento histrico en el que la lucha armada y el ejercicio de la violencia revolucionaria eran los nicos mtodos de lucha por transformar el pas, porque tal como lo planteaba el Mensaje a la Tricontinental, Nos empujan a la lucha y no hay ms remedio que prepararla y emprenderlahay que llevar la guerra hasta donde el enemigo la lleve: a su casa, a sus lugares de diversin, hacerla total En ese entonces los militantes del ELN slo tenamos la opcin de prepararnos para ejercer la lucha armada en sus diversas variantes y lo planteo as la lucha armada, porque es esclarecedor hablar que la lucha armada ejercida por el ELN no son solamente los documentos, narraciones de la gesta del Ch, de Teoponte, fotografas, etc. que nos muestra el libro presentado en la Vicepresidencia; ni el discurso hueco y vaco presentado en un programa de televisin por un personaje que no paso de ser un militante efmero.

La lucha armada desarrollada en sus diversas variantes por el ELN implica narrar la intrahistoria, o sea contar los accidentes, las mnimas desviaciones, los errores, las faltas de apreciacin, los malos clculos (Nietzsche) que constituyeron la gesta revolucionaria del ELN y que marcaron la inestabilidad, su incertidumbre y el azar de su lnea poltica-militar, que lejos de mostrarnos un ELN homogneo, nos muestra a unos hombres y mujeres elenos que tuvieron conductas audaces y tambin mezquinas; pero donde destacan, fundamentalmente, los hombres y mujeres elenos inmortales y sobrios que fueron capaces de donar su vida (Benedetti), desde el hecho de participar en un operativo de rescate econmico, distribuir el Inti o El Proletario, pintar consignas en las paredes de las fbricas en las madrugadas, o hacer una accin poltico-militar, etc. slo as nos encontraremos con esa intrahistoria que se alimenta y cobra vida a travs de las vidas annimas y silenciosas de guerrilleros del ELN que murieron de dolor, pero no murieron de vergenza (Benedetti), y que han sido silenciadas por el ruido ensordecedor de la historia oficial.

Por tanto, las personas que reivindican al Ch y su ejrcito revolucionario en las actuales circunstancias o lo hacen por marketing para vender un libro o, como el personajillo de la televisin para sacar rditos personales con el actual gobierno; porque cuando se habla del Ch y del ELN es para extraer experiencias y resignificarlas en el presente, un momento histrico singular que vivimos por sus potencialidades de transformacin social. Entonces, recordar al ELN es para dilucidar si este Proceso de Cambio se lo defiende en las urnas y/o en las calles, si esta Revolucin Democrtica y Cultural ha definido que sus contenidos y sus formas polticas son poscapitalistas que deben ser acompaada por una decisin inquebrantable de luchar hasta vencer o morir, y que si el enemigo volviera a ser una amenaza contra nuestra revolucin, tendramos que volver a luchar contra el enemigo en cualquier circunstancia tal como lo plantea el Ch.

Por eso la pregunta que planteo, qu Ch queremos traer a este presente?, porque si percibimos que nuestro Proceso de Cambio est en riesgo, como ya lo estamos comprobando, es til rememorar lo que nos deca el Ch: es bueno recordarles que el imperialismo yanqui no ha necesitado nunca de pretextos para perpetrar sus fechoras en cualquier lugar del mundo; entonces lo que queda por hacer a los que fuimos antiimperialistas consecuentes y entregamos nuestras vidas por la causa del pueblo boliviano y luchamos con las armas en la mano contra la opresin imperialistacon la decisin irrenunciable de luchar hasta la muerte en defensa del pas y de la revolucin (Ch), es decir con la firmeza, energa, honradez que siempre nos ha caracterizado, que todo intento por rememorar el legado del Ch y de su ejrcito nunca es inocente, unos buscarn distraernos con la demagogia politiquera, o, por el contrario, traer al Ch a este presente es por la necesidad imperiosa de crear una nueva consciencia, nuevas prcticas culturales y polticas para demostrar que somos consecuentes con lo que decimos, que llegado el momento vamos a luchar contra el imperialismo donde quiera que est, [porque] esto reconforta con creces cualquier desgarradura (Carta del Ch a Fidel).

En conclusin, recordar al Ch y al ELN es tomar conciencia que las revoluciones no son un juego de nios, ni un debate acadmico en que se matan nicamente las vanidades, ni un torneo literario en el que slo se vierte la tinta como lo afirmaba Bakunin, es tomar conciencia a rajatabla de que nuestra conducta debe ser un ejemplo continuo y educador, de que el eleno es consecuente hasta la victoria final.

Jhonny Peralta Espinoza. Ex militante del ELN. Militante de las Fuerzas Armadas Zrate Willka. Ex-preso poltico 15 aos en Chonchocoro.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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