Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-04-2017

El derecho a ser pobre o la Renta Bsica

Ramiro Pinto
Ramiropinto.es


Hace unas semanas, durante la presentacin del informe sobre la pobreza (XIV informe sobre derechos humanos; Federacin Iberoamericana de Ombudsman, 2017), un representante de la institucin del defensor del Pueblo se ofendi porque plante que en Espaa existe el derecho a ser pobre. Quiso defender su postura contraria a esta afirmacin, junto a expertos y acadmicos de Derecho, sin que pudiera salir del laberinto terminolgico de las leyes, situada fuera de la realidad. Tal discurso crea una pantalla conceptual a modo de espejismo, en el que estamos atrapados.

Por qu la pobreza es un derecho?, porque no slo es legal, sino que se establece por decreto ley quin ha de ser pobre. Por mucho que asuste a los bien pensantes de la sociedad del bienestar, sucede cuando se ha establecido que quienes carezcan de empleo y de rentas reciben, en determinadas condiciones, una Renta Mnima de Insercin, valorada muy por debajo del umbral de la pobreza, 435 euros, siendo tal umbral la base mnima para poder sobrevivir. Segn indica el Departamento de Estadstica Europeo (Euroestat) haran falta doscientos euros ms por persona. Mientras que, adems, las prestaciones en Espaa son a nivel familiar, de manera que la recibe un miembro por familia y por ende excluye al resto de recibir otros apoyos econmicos por parte de las instituciones. Quienes ponen en practica estas prestaciones y los polticos y sindicalistas que las defienden podran vivir ellos y su familia con esta cantidad de dinero? Fue sta otra de las preguntas que plante en aquel debate, sin respuesta.

Es esto el derecho a ser pobre, a lo que las instituciones de defensora del pueblo y procuradores del comn debieran rebelarse y denunciar, pero se limitan a "ceirse a la ley" y a quejarse de boquilla de que no tienen ms competencias. Por ello la necesidad de rebelarse, de denunciar esta atrocidad en la que viven millones de personas cada da en nuestro pas, que no pueden hacer otra cosa que vivir el da a da, sin ms capacidad, porque el pobre est atado a su condicin misma de ser pobre. Pero los que s pueden desde sus cargos institucionales se limitan a mantener su sueldo y el de la trup que los rodea. No hacen nada efectivo en este sentido, pero permiten que exista la sensacin de que instituciones "justas" amparan a quienes nada tienen.

No estamos hablando de una reivindicacin utpica, ni que pueda alterar el rigor institucional, sino algo elemental que se establece en el seno de la Unin Europea: la Carta Social, en la que se dicta que no puede haber ningn ciudadano europeo que, ante la falta de medios econmicos para vivir, reciba una prestacin o pensin, contributiva o no, por debajo de este umbral de la pobreza, que es la cantidad mnima para vivir con las necesidades bsicas cubiertas a ttulo individual. El estado espaol no ha firmado el protocolo, por lo cual no est obligado a su cumplimento. A su vez hace que seis millones de ciudadanas-ciudanos espaoles carezca de tener la ciudadana europea, una especie de "brexit" a la espaolade la que nadie habla. Y los organismos europeos no hacen nada. A quin interesan los pobres? Ni siquiera a los que ejercen la caridad o la pose de justicia social que usan la palabra "pobreza" para su vanagloria y pomposidad, en unos casos "cristiana" y en otros "solidaria".

Lo grave de amparar el derecho a ser pobre es que los partidos de la oposicin lo aceptan. Simplemente han propuesto recientemente que se aplique tal derecho a cada familia sin recursos. Lo mismo los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, que pretenden, de manera infame, que tales ayudas sigan siendo a nivel familiar y por ley inferiores a la posibilidad de sobrevivir. Al mismo tiempo se hace cada vez ms extensa la pobreza laboral, ya que ganando el salario mnimo para una familia no cubre sus gastos bsicos para sobrevivir. Pero siguen clamando por el salario digno cuando no hay empleo y sigue creciendo el que es temporal y mal pagado.

Este tipo de prestaciones insuficientes sirven, adems, de coaccin a los trabajadores para propiciar que acepten las condiciones, cada vez ms restrictivas, de los derechos laborales. Quienes pretenden el derecho a la pobreza y lo imponen lo hacen desde organizaciones e instituciones subvencionadas con dinero pblico, que retribuye a sus dirigentes con salarios de lujo, de 3.000 euros para arriba.

No es nuevo este fenmeno. Vctor Hugo, en su novela "Los miserables", escribe: "Esta lucha entre el derecho y el hecho dura desde los orgenes de las sociedades. Terminar este duelo, amalgamarla idea pura con la realidad humana, hace penetrar pacficamente el derecho en el hecho y el hecho en el derecho, es el trabajo de los sabios. Pero se es el trabajo de los sabios y otro el de los hbiles".

Los hbiles son los polticos y funcionarios, los sindicalistas y activista apoltronados, que permiten y propugnan sin pudor alguno que haya pobres por decreto ley y lo camuflan hablando de la pobreza, cuando sta no existe y as pueden lamentarse, porque lo que existe en realidad son los pobres: individuos de carne y hueso, que viven situaciones concretas. El pobre es pobre y carece por ello de medios de vida. Pero la pobreza se puede desdoblar, como hacen los "hbiles" en "pobrezas" relativas: pobreza energtica, pobreza de acceso a internet, de vivienda, de que les cortan el agua, pobreza cultural, lo cual da mucho de qu hablar y de esta manera engaan hbilmente a la opinin pblica,haciendo que hacen algo contra "la pobreza", entre otros cosas informes y propuestas, declaraciones y poses que cacarean en la prensa con medidas parciales, las cuales para nada tienen en cuenta al pobre, sino a la palabra "pobre". Y adems les sirve para difamar propuestas como la Renta Bsica, mientras que defienden el derecho al trabajo, cuando tal derecho no existe si no hay empleos suficientes.

Pobre ese quien carece de medios suficientes para vivir. Tan sencillo como esto, que es lo que hay que abordar. Con trabajo? Cuando ste es escaso y la sociedad produce bienes en abundancia gracias a la tecnologa, lo que necesita el parado es el salario correspondiente al trabajo, y cuando existe suficiente riqueza, pero no la capacidad de usar ms mano de obra, es preciso ofrecer por derecho los medios econmicos necesarios a cada persona para sobrevivir. Es curioso que se aumenta el presupuesto de Defensa (2017) ante el peligro de un ataque externo y es el propio gobierno quien ataca a su pueblo condenando, a una parte del mismo, con su poltica econmica y medidas sociales a la pobreza extrema. 

La ciudadana est desamparada porque las instituciones y organismos en los que se representa  la voluntad popular dan la espalda a los problemas reales y concretos de la gente, pues el mecanismo del Poder para controlar a estos "hbiles" no es pagar la labor de los polticos por su "trabajo", igual que a  directores generales colocados a dedo y asesores idem, como pretenden hacer ver. No cobran un salario por el trabajo que hacen, sino que reciben una retribucin por vender sus voluntades al convertir sus cargos en mercancas, las cuales son sus decisiones y propuestas, que son las que tienen un precio, pero no un valor como fuerza de trabajo por una determinada labor. La poltica como mercanca consiste en negociar privilegios y denunciar la pobreza en abstracto de manera propagandstica y llorar la injusticia y la desigualdad con lgrimas de cocodrilo.

Por ejemplo: cuando las anteriores elecciones, las primeras que luego se repitieron (26 de junio, 2016), hubo un voto mayoritario a favor de un cambio social de izquierdas, con la posibilidad real de lograr, al menos, algunas trasformaciones polticas y econmicas, facilitar un nuevo consenso para resolver los problemas desde una mayor igualdad y libertad. Ninguna fuerza de "izquierdas" o del "cambio" plante un pacto para que no haya pobres. Ni siquiera contra la pobreza, por si acaso. El eje de la negociacin iba a ser para Podemos, por ejemplo, el referndum para la independencia de Catalunya. Y no otras consultas al pueblo: modelo energtico, sueldo de los diputados autonmicos y nacionales, sobre la ley electoral, etc? O el reparto de cargos sin ms el PSOE.

Posteriormente Podemos en su negociacin con el PSOE para un posible gobierno de coalicin puso sobre la mesa bajar en cien euros las cuantas de las ayudas sociales a las personas en paro y sin recursos, porque el PSOE propuso en su programa que los parados fueran pobres por ley. Han acabado convertidos en sus propias arenas movedizas, como lo que Manuel Vzquez Montalbn escribi en su novela "Los mares del sur": Vctimas de un mediocre y fatal viaje de la pobreza a la nada.

Todos los programas de los partidos con representacin parlamentaria tienen propuestas con las que legislar para que haya pobres, tambin los del cambio en las instituciones que gobiernan, con polticas sociales nimias para extender la pobreza, ejerciendo as el derecho establecido a ser pobre.

Sealemos un ejemplo que lo hace visible, aunque no se quiera ver. El PP y Ciudadanos han llegado a un acuerdo por el cual han aprobado dedicar una partida de 10 millones de euros en los ayuntamientos que gobiernan en coalicin para contratar a quienes cobran la Renta Mnima de Insercin (RMI), 435 euros. Por qu no a quienes no cobran ni siquiera estas ayudas? El truco est en que como ya pagan tales ayudas con dinero pblico, van a hacer contratos laborales por 200 euros. Una familia con tres miembros va a ganar lo mnimo que establece la Carta Social para una sola persona. Como las ayudas sociales son por familia slo se podr contratar a un miembro con esta medida. Y adems extienden esta propuesta a empresas privadas que contraten a quienes reciben el SMI, dando 200 euros al empresario por cada trabajador, de manera que la empresa pagar con su dinero nicamente 435 euros para llegar al salario mnimo. Es decir: lo que el Estado no da a los pobres, se lo da a los empresarios en forma de beneficios. Es imposible mayor dislate, y sin embargo se presenta como una propuesta legal y benefactora porque existe el derecho a ser pobre. Pero son tan "hbiles" que los dislates de unos camuflan el de los otros. Los cuales son posibles porque se aplica, insisto, el derecho a ser pobre.

Tal derecho a ser pobre se apoya en el hecho imposible al trabajo. De esta manera no se ve que el dinero que cuesta mantener el Instituto Nacional de Empleo (INEM) permite dar una prestacin solvente a cada persona que no cobra ninguna y que carezca de empleo. El alquiler de locales, que en Len, por ejemplo, se pagan a un precio desorbitado a un constructor que fue presidente de Cajaespaa, lo que junto a gastos de mantenimiento, salarios a unos pocos frente a los millones que carecen de recursos, gastado para nada: el INEM logra nicamente cubrir el 2% de empleo fijo anualmente. La mayor parte de las ofertas de trabajo pueden recogerse a travs de internet. El INEM se ha convertido en una institucin de control contra las personas en paro. Por eso se mantiene, porque las medidas contra el paro se han reconvertido a medidas contra lxs trabajadorxs en paro.

El discurso de los "hbiles" consiste en repetir en los medios de comunicacin que es mejor una ayuda de 435 euros por familia que nada, como declara reiteradamente Rafael Simancas del PSOE en radios y televisiones. Pero tambin es mejor dar un euro que nada a cada parado. Tal argumento carece de toda lgica y es perversa porque justifica atrocidades come sta. O no es mejor matar a tres personas que a siete en un atentado? Tal criterio es absurdo, pero insisten. Incluso lo defienden hacindose los graciosillos y los benefactores de la sociedad.

Vemos que la Renta Bsica actualmente es la base de cualquier otro derecho de facto. Anula el derecho a ser pobre, que podr ejercer como privilegio quien lo elija por un criterio de ascetismo. El derecho a una vivienda digna que reconoce la Constitucin, como el derecho al trabajo, lo sern de hecho con la Renta Bsica, sin la cual todo lo dems sern enunciados de principios irreales. Por eso encajan con el concepto de "pobreza", pero no con el hecho de ser pobre.

El mes de febrero de este ao 2017 durante el VII Premio de los Derechos Humanos, celebrado el acto en la universidad de Alcal de Henares, el rey de Espaa Felipe VI lament muy "hbilmente" que "en nuestros das an sigan ignorados frecuentemente en muchas partes del mundo los derechos humanos". Se le olvid decir: incluida Espaa. Y aadi: "son la esencia que permite a cada persona tomar conciencia de su propia dignidad y de cada uno de sus semejantes".

Sucede que la misma ley se ha separado del derecho, ya no slo ste del hecho, como dijo Vctor Hugo, sino que al corromperse la sociedad en sus instituciones se ha dado un paso ms: Se ha convertido la ley en una herramienta poltica e ideolgica, y ha dejado de serlo de derecho, a lo cual es necesario reaccionar. Veamos algunos ejemplos, que parece que han pasado desapercibidos en este sentido y que afecta a lo que venimos diciendo, porque es el fondo jurdico que hace posible establecer el derecho instrumental de ser pobre. Y, sin embargo, se ve bien.

Es, precisamente, desde la economa, donde se sita la hipstasis del derecho, pues cuando se establezca el derecho a la supervivencia se har efectivo el derecho a una vivienda digna y al trabajo por cuanto que su consecuencia salarial queda en la parte de necesidad vital cubierta con la Renta Bsica. De otra manera los discursos altisonantes de progreso y desarrollo son mera falacia y retrica constitucionalista.

Pero hay que entender qu es lo que ha sucedido respecto a la separacin de la ley y del derecho. Al entenderse la ley como un instrumento del gobierno, en lugar de servir para ejercer el derecho, lo que ha venido sucediendo en los ltimos aos es convertir la legalidad en una herramienta para hacer determinadas polticas o defender ciertos modelos ideolgicos, fuera del derecho que debe ser la base de la ley, relacin sta que se ha trastocado.

El derecho a la libertad de expresin, por ejemplo, ha sido conculcado "legalmente" mediante la ley mordaza, pero ya antes con las leyes "contra el terrorismo", que sin influir en lo que quieren combatir, sirven para un control frreo de la poblacin. Una persona podra tener el derecho a expresar su idea a favor del ejercicio de la violencia como lucha poltica, por ejemplo. Otra cosa es que lo ejerza, lo cual nos sita en el asesinato. Hay postulados que defienden histricamente la lucha armada para imponer un nuevo orden social. En aras a no propagar el terrorismo, sin que tenga nada que ver, se establecen fundamentos como la "incitacin al odio" y dems que permiten la censura por ley. Pero se admite porque cada parcela ideolgica rebaa para sus postulados.

Una persona debera poder expresar su animadversin contra los homosexuales, o contra las mujeres y criticar el feminismo, pero por la misma razn tampoco lo permite ahora la ley. Se cercena la libertad y se coarta el derecho, mediante una ley instrumental. Una mujer ha sido condenada por hacer chistes sobre el atentado contra Carrero Blanco, que podrn gustar o no, pero bajo ningn concepto coartar la libertad de expresin. Lo mismo con la ley contra la llamada de "violencia de gnero"que rompe el principio de igualdad frente a la justicia y adems diferencia la violencia en tipos, como si unos fueran ms permitidos que otros, unos ms resarcidos que iguales o equivalentes actos, segn quien los sufra. Tal fue la aberracin legal que se aplaudi, como la tipificacin jurdica de la "violencia verbal", que se asumi con la finalidad de que disminuyeran los casos de agresiones o ataques mortales contra las mujeres. Sin embargo desde que se implant dicha ley sucedi lo contrario, pero no se ha cuestionado, sino que se insiste en dotar de ms medios la lucha contra la que se plante la nueva ley. Se justifica cada ao diciendo que crece el nmero de delitos porque hay ms denuncias, sin comprender su fracaso.

Todo trae sus consecuencias, pero como dijo Churchill, y antesVoltaire: "dara media vida por dejar que mi enemigo se exprese libremente, y la otra para combatirlo". Los deslices de la ley en pro de una causa sin ms y sin criterios de derecho, sino propagandsticos, han afectado al derecho mismo y a la libertad con un marco legal cada vez ms restrictivo y represor. Lo cual va en aumento.

Analicemos el asunto del derecho con cierta perspectiva histrica: Durante la II Repblica una una diputada socialista, Victoria Kent, pretendi separar el derecho de la ley. Manifest estar en contra del voto de la mujer, lo cual aun sin que fuera su voluntad, hizo que se reconociera el derecho a la inferioridad de la mujer frente al varn. Hoy nos parece absurdo, un anacronismo y una aberracin, que se hizo en pro de valores progresistas y se supone que de "igualdad". Lo justific diciendo que "el voto de la mujer queda en manos de los curas y los maridos". Le hubiera salido mejor querer prohibir los curas y los maridos. Un dislate, que de otra manera se repite hoy igualmente y amplindose an a otros muchos campos sociales, polticos y econmicos.

La dictadura militar tras el golpe de Estado en Espaa, 1936, cort por lo sano y suprimi el derecho en s, creando los "Principios del Movimiento", de donde emanaron las nuevas leyes dictatoriales. Y ejercieron otras aprobadas anteriormente, durante la II Repblica, como la ley contra vagos y maleantes, en la que los juristas del dictador incluyeron adems a los homosexuales. Pero tal ley fue aceptada previamente a la Dictadura. O nos damos cuenta de lo que est sucediendo, o pongamos las barbas a remojar. Estamos sembrando demasiado viento como para recoger tempestades

Con el actual marco legal podemos encontrarnos con una situacin bochornosa de cara al futuro, pues el derecho a ser pobres es equivalente a legalizar la pena de muerte. No olvidemos qu dijo Martin Luther King, cuando le ley discrimin en la democracia estadounidense a las personas de piel negra: "nunca podremos olvidar que todo lo que Hitler hizo en Alemania fue "legal" y todo lo que hicieron en Hungra los luchadores hngaros por la libertad fue "ilegal". Hoy el hambre y la necesidad es legal, amparada por instituciones "justas".

No hay excusa, pues no habiendo empleo suficiente s hay dinero, a pesar de la deuda que se incrementa a costa de expandir la pobreza, fuera y dentro de nuestras fronteras. El 28 de marzo de 2017, hace poco, el presidente del gobierno de Espaa anunci la aportacin de 4.200 millones de euros solamente para infraestructuras en Catalunya, pero obviando que el dinero pblico es para trabajo pblico, sin embargo lo pone en manos de empresas privadas, cuyo montante de tal aportacin por parte del Estado en gran medida va a parar a los beneficios directos de accionistas y directivos de tales empresas. Los cuales van a generar una sinergia en la economa financiera con la revalorizacin de sus empresas en el mercado de valores. Con esta misma cantidad de dinero se podra pagar el montante de la Renta Bsica a todos los desempleados que hay en Espaa durante un ao. Tal dislate de quitar el dinero pblico a la ciudadana para drselo a los grandes inversores, con una eficiencia nula en las obras previstas, es posible porque existe el derecho, de hecho, a ser pobre, el cual se aplica sobre una parte de la poblacin.

El Derecho es un medio, pero un medio tcnico de tipo jurdico para el desarrollo de la sociedad fundamentada en la libertad y el respeto entre los ciudadanos a travs de un cuerpo legal. No se puede, sin embargo, admitir como un instrumento ideolgico, ni de intereses corporativos o econmicos como viene sucediendo, al amparo de los organismos institucionales, porque el derecho es un marco previo a la ley, que sin embargo se obvia.

Es necesaria la rebelin institucional, para no admitir el estancamiento legal en modelos de injusticia manifiesta y declarar que se prohba que haya pobres y menos que lo sean por el ordenamiento jurdico del propio Estado. Incumbe a los polticos, a quienes forman parte de las defensoras del pueblo y a los dems organismos en "favor" del pueblo y del comn, por ms que se laven las manos. Como indica Angel Latorre, catedrtico de la Universidad de Barcelona y magistrado del Tribunal Constitucional: "es un error considerar la justicia como un conjunto de principios estticos". Considera adems: "la ley es en el mundo moderno el instrumento principal de la reforma social", pero para ejercer los derechos, no para condicionarlos o coartar su aplicacin legal con triquiuelas que hacen los "hbiles". Sobre lo cual este catedrtico de derecho declara que "la corrupcin nunca se acabar porque los partidos polticos no quieren" (2015).

El profesor alemn de derecho R. Stammler (Granada 1922) ya plantea el proceso evolutivo de la ley, en la medida que el ser humano se transforma a lo largo de la vida y de generacin en generacin. Por lo cual entiende: "el derecho se forma con los deseos, las aspiraciones y el propsitos de los Hombres". No es algo mecnico que venga dado. El paso del derecho al hecho sucede mediante la ley. La cual deber establecer el derecho a no ser pobre, porque de lo contrario se impone la pobreza como lacra que tanto se "combate", ya que nadie elige ser pobre, como tampoco la pena de muerte. John Stuart Mill planea que todas las leyes econmicas se pueden alterar por el progreso del adelanto social. Y habra que aadir que tambin por los avances tecnolgicos. Lo que quiere decir que la Renta Bsica como derecho econmico ha de ser el eje de un nuevo modelo de justicia. No slo econmico o social, sino en general. 

Segn Hegel la ley es en-s y para-s. Por consiguiente construye su esencia misma y su realidad. Si se hace instrumental para algo que no sea ella misma se pervierte.  Es por lo que, entiendo, hay que basar la eliminacin de la pobreza en el derecho como tal, en lugar de promover ideas abstractas que se ajustan mediante leyes aprobadas nicamente con fines tcticos desde un punto de vista de la poltica de los partidos y los intereses de las grandes empresas.

En 1802 este filsofo de la dialctica escribe "La Constitucin de Alemania", en la que hace una crtica de la actualidad de entonces. Estudia a los economistas ingleses y analiza los debates parlamentarios con minuciosidad. En la obra "Filosofa del derecho" Hegel descubre que la realizacin jurdica y poltica del concepto moderno de libertad es posible gracias al desarrollo econmico. Con estas mismas pautas es posible aadir la Renta Bsica, dos siglos despus, como factor clave de los cambios venideros o de lo contrario la sociedad se ver abocada a un camino perverso ya iniciado con el derecho a ser pobre, que es la esclavitud,  modernizada con el amparo de quienes luchan contra la pobreza en abstracto sin tener en consideracin a la persona que es pobre y cuya circunstancia es la que hay que solucionar.

 

Fuente: https://ramiropinto.es/2017/04/03/derecho-pobre/

 


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter