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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-04-2017

El xito del Paro, la reaccin macrista y el futuro

Alberto Cacho Rodrguez
Rebelin


El paro nacional del 6 de abril fue contundente y masivo. Una clara respuesta de repudio a las polticas econmicas y sociales a favor de los sectores del poder econmico concentrado.

Previo al paro, una frase de su intervencin en una asamblea gremial de un dirigente del gremio taxista suscito la reaccin encendida, hipcrita, masivamente reproducida para ampliar sus repercusiones y tomada de manera sorprendentemente rpida por un sector de la justicia, para abrir 7 causas en distintos juzgados.

La actitud de los medios de comunicacin concentrados, de una parte de la justicia, de la mano de los servicios, los trols y el gobierno que la impulsan, se inscribe en una campaa antiobrera, antipopular y antisindical para intentar frenar el crecimiento en flecha de las luchas contra esas polticas a la que se lanz el gobierno nacional.

Este intento de aprovechar una frase aislada sin que se halla concretado en accin alguna, va en la lnea de justificar las amenazas a los docentes y sus gremios hechas desde el propio poder poltico (entre ellas las de muerte para el compaero Baradel y su familia, con origen en los servicios y sobre las que nadie investig) , las de aplicar multas multimillonarias y prdida de personera, en la convocatoria a voluntarios para ocupar sus lugares en las aulas, el pedido de juicio poltico a los jueces que cumpliendo la ley confirmaron la paritaria bancaria o a la jueza que intim al Ministro Bulrich a cumplir la ley y convocar la paritaria docente, el desconocimiento de leyes que protegen derechos de los trabajadores, son algunos de ellos.

Que decir de la verdadera incitacin a la violencia que sali de la boca del propio Presidente con su insulto y descalificacin, que despreci la conciencia e inteligencia de los trabajadores, caracterizando, casi como ganado, a los millones de argentinos que marcharon durante el mes de marzo, acusndolos que se movilizan porque los llevan en micros y por un choripn. Con anterioridad, y nada menos que en su discurso ante el Parlamento, haba expresado que Baradel poda defenderse solo y posteriormente, en declaraciones pblicas, afirm el carcter mafioso de los sindicatos y sus dirigentes y expres sin medias tintas su decisin de liquidarlos. El adalid del siglo XXl nos regres y sin etapas al siglo XIX.

No quedan dudas que detrs de estas declaraciones del Presidente, a las que sumaron ms tarde otros funcionarios, solo hay intencin poltica amenazante para frenar las luchas, una elevada dosis de macartismo y tambin hipocresa porque con algunos de esos mismos dirigentes, caso Pereyra (petroleros), Lingeri (Obras Sanitarias), Martnez (UOCRA), Rodrguez (UPCN), unos das antes, haba establecido acuerdos pblicos sin ruborizarse.

Con estos dirigentes sindicales el Presidente y sus Ministros dialogaron sin problemas durante ms de un ao con promesas y acuerdos incumplidos. La realidad es que el verdadero objetivo de Macri no es, ni en sueo, que se cambien estos dirigentes por otros combativos, honestos, luchadores, el objetivo verdadero son los Sindicatos como organizacin de los trabajadores para defender sus conquistas y luchar por sus reivindicaciones, para materializar la pretensin de bajar salarios, trabajar sbado y domingo, flexibilizar y precarizar el trabajo, disminuir las cargas sociales. Necesitan arrodillar al movimiento obrero, liquidar o licuar el poder de sus organizaciones para sus aspiraciones de lograr inversiones en un mundo capitalista sumergido en una crisis global que solo exporta capital financiero y bienes de consumo a precios de dumping.

Ahora bien, si hablamos de mafiosos de verdad, antes de buscar la paja en el ojo ajeno el Presidente debera revisar sus antecedentes y los de su familia que se asimilan muchos ms a la caracterizacin que le adjudica a otros:

Su currculo o prontuario, como se lo quiera denominar incluye: malversaciones y procesamientos en 1982 por seguros de cambio con un monto de 172 millones de dlares, sobreprecios en la represa de Yacireta, el contrato leonino por las cloacas de Morn en 1988, irregularidades en la compra de tierras en Santiago del Estero en 1989, las brutales irregularidades en la concesin a Manliba en la CABA en 1979, la importacin ilegal de autos desde el Uruguay en 1994, el contrabando de autopartes en 1997, el desvo de fondos en el Club Boca Juniors en 1997, las acusaciones, abrumadas de pruebas, sobre coimas a su hermano Arribas, Jefe de la AFI, con antecedentes de negocios igual de turbios por la venta de jugadores de futbol, por la quiebra y el tendal de empleados despedidos del Correo y ms tarde el intento de licuacin de las deudas de esa empresa ante el Estado Nacional desde los dos lados del mostrador, hecho por el cual fue sorprendido con las manos en la masa, por fuga de capitales en el 2001, por su estrecha relacin con el Fino Palacios procesado por encubrimiento en el juicio AMIA a quien llev primero como Jefe de Seguridad de Boca y ms tarde como Jefe de Polica de la CABA, en caso de las espas ilegales desde el GCBA que tiene a varios de sus funcionarios procesados, por los Panam papers y la lista sigue.

Esta ofensiva cultural es acompaada por una intensificacin de la represin a las luchas, desalojo de los obreros de la planta grfica de Clarn, gases, palos y detenciones en la Panamericana a una movilizacin que incluso respetaba la circulacin vehicular, la salvaje represin a los docentes en Plaza Congreso, la compra de nuevas armas elctricas para la represin callejera de los negros, vagos, villeros y piqueteros, caracterizacin que han instalado para los sectores populares ms hambreados de la sociedad.

En estos mismos das, un allanamiento a un barrio de Isla Maciel termino con una menor de 16 aos esposada y abandonada en su domicilio con el padre preso, una patota policial con un funcionario del Municipio al frente, entro con gases y palos a un comedor del barrio de Caraza en Lans, secuestro y tortur a dos jvenes y provoc la prdida del embarazo por golpes de una mujer que atenda el comedor.

Al mismo tiempo, durante el desarrollo del famoso 1 A la televisin pudo registrar decenas de declaraciones de manifestantes de los sectores medios altos de la sociedad, muchos de ellos nostlgicos de la dictadura, por el retorno a los mtodos genocidas, pidiendo sangre y muerte para la oposicin y los manifestantes que colmaron calles y plazas en el mes de marzo y una de ellos expuso ante las cmaras impunemente un cartel expresando que: los desaparecidos estaban bien desaparecidos. El Presidente se congratul con esa manifestacin democrtica apaando de hecho esas declaraciones pblicas. Los mismos juzgados que actan con la velocidad de un rayo contra dirigentes y militantes obreros o populares, miran para otro lado e ignoraron tamaas declaraciones y acciones concretas de violencia.

Esas manifestaciones desde el poder poltico les dan carta blanca a las fuerzas represivas para golpear, gasear y reprimir manifestaciones de trabajadores y sectores populares desconociendo derechos constitucionales. No es casual que la jueza que aprob la represin en la Panamericana cuando la manifestacin se disolva sea Arroyo Salgado la ex mujer del fiscal Nisman , lo que da derecho a pensar Cul ser el lmite, si es que lo hay, para tratar de acallar la voz del pueblo?

El mismo da del paro, en una reunin con empresarios internacionales, no tuvo mejor idea que provocar arrancando su discurso con una sonrisa socarrona con un Buenos das, que bueno es que estemos trabajando. Hay algo ms hipcrita que esta manifestacin de alguien que siempre vivo del bolsillo del padre y de la teta del Estado, que tiene el record de ausencias cuando fue diputado y que en ao y medio de mandato lleva 72 das de vacaciones?

Si la manifestacin del 1 A, aunque incomparablemente menor a las que con ms de 1 milln de personas se desarrollaron en marzo, le dio un bocanada de aire a Macri y sus Ceos para redoblar la apuesta con su plan de entrega, miseria y desocupacin, debemos hacer que les dure lo que un suspiro.

Si este paro no alcanza, y creo que no va a alcanzar, el camino, y no hay otro, ser multiplicar con decisin, coraje e inteligencia todas las luchas y la unidad de accin para hacerlas ms potentes y contundentes, cosa que no ser sencilla pues muchos de los dirigentes cegetistas lanzaron el paro forzados por la presin de abajo, de sus propias bases, y su concepcin del mismo fue la de abrir una vlvula de escape a esa presin.

Pero esta decisin sera incompleta si no logramos concluir, entre quienes resistimos de verdad esta poltica de entrega, de superexplotacin y miseria que se ha desplegado, en un programa comn de claro contenido liberador, de profundas modificaciones polticas, econmicas y sociales, con referentes que garanticen el respeto al mismo, que pueda expresar en las urnas con toda claridad una nueva relacin de fuerzas y un proyecto de pas soberano, independiente, democrtico e igualitario, antes de que estos tipos dejen la Argentina como tierra arrasada, quebrada e hipotecada, situacin de la que despus ser ms complicado y difcil salir.

Esa es la tarea de la hora.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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