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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-04-2017

El momento oportuno

Jess Arencibia
El Toque


La escena se repite una y otra vez en la Isla. Cambian actores y circunstancias, se relajan ciertas tensiones, pero ella vuelve, como un pertinaz martillo. El escenario puede ser la reunin en una empresa, la rendicin de cuentas de un delegado a sus electores, los debates editoriales en un medio de prensa... A alguien se le ocurre poner sobre la mesa la idea X, filosa, arriesgada, el clsico dedo en la llaga. Y desde un bur, un micrfono o cualquier otro espacio de poder sale cortante la frase: Es comprensible eso que usted plantea...pero este no es el momento oportuno.

Y como casi siempre desde ese mismo bur o micrfono se define cundo comienza o acaba el encuentro, no pasa mucho tiempo despus del disparo incmodo para que con cualquier frmula de cortesa se d por terminada la cita. Luego, la gente murmura, muchos dicen que s, que eso era lo que haba que decir, pero bueno, qu ms da... y se sumergen, nos sumergimos, en las angustias cotidianas, donde comprar un paquete de pollo o remendar un par de zapatos importa ms, claro que importa ms, que debatir sobre el pas que nos debemos.

Cul es el momento oportuno? Cuntos momentos oportunos han pasado de largo porque alguien empoderado decidi que no lo eran?

Seguramente en los aos 70, entre los maratnicos cortes de caa y las correcciones ideolgicas a los penetrados del Imperialismo no eran muy adecuados que digamos. Y la primera parte de los 80, con el beligerante Ronald Reagan en la Casa Blanca, tampoco. Los fines de esa dcada parecieron ser, y se emprendi la rectificacin de errores y tendencias negativas; pero pronto aquel impulso se desmereng junto a la mole sovitica.

La primera y horrorosa dcada del dulcemente nombrado Periodo Especial los aos 90, no podran haber sido acertados para nada, excepto para sobrevivir. Y estrenando los 2000, los aires de la Batalla de Ideas dejaron muy poco espacio a dardos incisivos y criticones.

En la era del vaquero George Bush (el hijo), ni hablar de determinados temas en la Antilla Mayor. Y en la poca de Barack Obama, tampoco. Con Trump... !Horror! Cuando construamos el hombre nuevo, porque lo estbamos construyendo. Al darnos cuenta de que esa edificacin llevaba siglos, como la utopa, pues precisamente por lo arduo y dilatado de la tarea.

Al inicio de los cursos escolares, porque hay que garantizar que comiencen bien; a la mitad, por las evaluaciones, y al cierre, pues, ya sabemos, por el buen cierre... En estacin de sequa, ni intentarlo; y en minutos de huracn, totalmente por gusto...

En fin, que en muchos y delicados asuntos al parecer ni ha asomado la cabeza esa categora cuasi filosfica el momento oportuno. Y en otros, ya la gente ni se propone buscarlo, porque est resolviendo las urgencias del da a da.

Y como pasa en la vida individual, en la que uno se da cuenta de que no hay instante preciso para comenzar a ser feliz o a indignarse con lo que nos hace infelices; que no podemos esperar a los 15, ni a los 20, ni a los 40 aos para ir gozando y sufriendo lo que la suerte nos ponga en frente; en la existencia de las naciones tampoco se puede aguardar a que los tiempos privilegiados caigan de la nube; porque de seguro esperando y esperando lo que nos cae es tremendo aguacero.

No hay que desconocer que las circunstancias marcan de muchas formas los procesos sociales, la economa, la poltica; y que en una nacin siempre estn en juego complejas variables, innumerables piezas de un ajedrez gigante. Pero al menos en nuestra realidad ha ocurrido ms de la cuenta que quienes usan a su antojo la frmula infalible del momento oportuno, en verdad tratan de perpetuar sus oportunistas momentos a costa de los otros.

Jess Arencibia, profesor de la facultad de periodismo de la universidad de la Habana

Fuente: http://eltoque.com/blog/el-momento-oportuno



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