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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-04-2017

Posmachismo & Poder
El sexo abusador

Miguel Lorente Acosta
https://miguelorenteautopsia.wordpress.com

Definiendo correctamente el supuesto sexo fuerte como sexo abusador.


Llamar fuerza al abuso es como llamar lluvia al invierno.

Los hombres no son el sexo fuerte, sino el sexo abusador. No es la fuerza fsica la que lleva a someter a las mujeres, a discriminarlas, a acosarlas, a maltratarlas y a asesinarlas, sino la posicin de poder que ocupan en la sociedad y la sociedad que ocupan y hacen suya desde ese poder que se han otorgado a s mismos.

Por eso el resultado es la combinacin de la situacin individual de cada uno de ellos y del contexto social que los ampara a todos para hacer de l un instrumento de control de las mujeres por medio de la desigualdad. Ninguno de los hombres que maltrata y somete a su pareja lo hace desde su mayor fuerza fsica, por eso ningn hombre, aunque mida 190 de estatura y tenga una complexin atltica, puede someter a una mujer si no se dan las condiciones que la sociedad ha puesto para hacerlo a travs de la relacin de pareja; podr agredirla, pero no someterla.

Es cierto que la fuerza fsica aparece como un factor aadido, pero el control, el dominio y el sometimiento que ejercen sobre las mujeres con las que mantienen una relacin no se consigue al abalanzarse sobre ellas, golpearlas, retenerlas y secuestrarlas para despus amenazarlas desde esa fuerza fsica que se alega, todo lo contrario. El control se consigue desde el poder que da la cultura y que lleva a imponer a las mujeres criterios en nombre de la normalidad, y a corregirlas y castigarlas por medio de la violencia segn interpreten sus conductas y su adecuacin a las referencias de esa cultura machista que ellos mismos se encargan de valorar.

Por eso la violencia comienza con un proceso de aislamiento en el que el agresor separa a la mujer de sus fuentes de apoyo externo, fundamentalmente la familia y amistades, para, de ese modo, impedir que la mujer tenga a quin acudir cuando se produzcan las agresiones. Y por esa razn la violencia aumenta conforme su situacin es de mayor vulnerabilidad y aislamiento, de ah esa evolucin cclica de intensidad creciente que describen los estudios. Y cuanto ms sometida est la mujer, ms violencia ejerce el hombre, puesto que no es la fuerza fsica la clave ni una ganancia de masa muscular en el gimnasio la que la explica, sino el abuso de esa posicin que da la cultura machista, y que cada maltratador adapta a su situacin particular para abusar ms y hacerlo con mayor impunidad.

Esa es la razn que lleva a encontrar que la violencia de gnero aparezca con ms intensidad en los contextos de mayor vulnerabilidad, como sucede en el medio rural, donde el control social acta como un colaborador imprescindible y hace que las calles se llenen de silencio, y como ocurre en mujeres con menos redes sociales y apoyo, como les pasa a las mujeres extranjeras. Pero tambin les sucede a las mujeres con discapacidad, en las que a la dependencia social y cultural se une le material.

El informe presentado por la Fundacin CERMI el pasado 3-4-17 muestra cmo las mujeres con algn tipo de discapacidad sufren ms violencia de gnero, y ello se debe al abuso de la posicin de poder que lleva a cabo el hombre maltratador, no por una mayor fuerza fsica. Los datos de la Macroencuesta de 2015 mostraron que la prevalencia de la violencia de gnero en mujeres con discapacidad es ms del doble, y mientras que en las mujeres sin discapacidad es del 125%, en las mujeres con discapacidad se eleva al 31% debido al abuso que dificulta denunciar la situacin o salir de ella, tanto por las consecuencias de la violencia, como por las circunstancias personales y sociales. La desigualdad de la cultura machista no es una cuestin material en la que la mejor parte de la distribucin de tiempos, espacios y funciones se la llev quien parti y reparti, sino que es una estructura de poder que, por tanto, tiende a perpetuar la situacin y a acumular ms poder.

Y al igual que todo el mundo entiende que el movimiento se demuestra andando, como dijo Digenes, tambin hay que entender que el poder se demuestra abusando como manera de demostrar que se est por encima de lo formal, puesto que hacer lo que hay que hacer no demuestra poder, sino responsabilidad. Y ese abuso sirve para conseguir ms poder y para reforzar las posiciones desde las que se ejerce, y mantenerlas como adecuadas a la condicin del hombre que abusa y presenta la situacin como parte de la normalidad.

La cultura machista ha sido diseada desde la desigualdad y construida sobre el poder, por eso cuenta con los mecanismos de dependencia necesarios para retener a las mujeres dentro del abuso al vincularlas a lo domstico y, en consecuencia, instaurar una dependencia material y econmica a su abusador, y por medio de unas referencias culturales que la llevan a decir lo de mi marido me pega lo normal o mi marido me pega, pero por lo menos le importo.

Todo eso no es por fuerza, sino por abuso. La fuerza fsica slo ha sido el argumento para ocultar la construccin de poder sobre la ideologa de quien se cree superior, y para presentar el abuso continuado como violencia ocasional y luego hacer creer que se trata de un accidente. De hecho, ltimamente vemos cmo desde el posmachismo, en esa obsesin que tienen de presentar a las mujeres como las malas y perversas de la historia, hablan de que las mujeres no maltratan ms porque tienen menos fuerza fsica.

Ya no les vale repetir que ellas tambin maltratan, pero psicolgicamente, y ahora pasan a mostrarlas como maltratadoras incapaces para insistir en sus limitaciones sin cuestionar su maldad. Los hombres que no rechazan la identidad tradicional impuesta por el machismo son el sexo abusador, y lo son a travs de la cultura y de la violencia individual que ejerce cada uno de ellos. Reducir toda esa elaboracin a una cuestin de fuerza fsica es otro argumento que demuestra que estamos ante una situacin de poder y abuso.



Fuente:https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/2017/04/08/el-sexo-abusador/



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