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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-04-2017

Relatos (anti) patriticos (segn se mire)

Joxe Iriarte 'Bikila'
Rebelin


La literatura, como la vida misma, siempre ha estado influenciada o contaminada por diversos factores. Empezando por la adjudicacin de los premios Nobel, pasando por las supuestamente ms neutras de nuestras pequeas galaxias institucionales y culturales, y no digamos las adjudicadas por las grandes editoriales. Hay excepciones, como en todo, pero la mayora de las obras y sus autores son promocionados y premiados por clculos polticos y/o comerciales. Desde otro punto de vista, recordemos que en un tiempo leamos ensayos sobre literatura y revolucin escritos por autores diversos (identificados con el marxismo) con unos ojos (y anteojos) que iban mas all de lo meramente literario. Nada es neutral en este mundo, la literatura tampoco, y los premios por la PAZ menos todava.

Una prueba de lo que digo es la polmica existente en torno al libro PATRIA, escrito por el donostiarra Fernando Aramburu, y sobre el cual la revista VS nos han permitido conocer las aportaciones de Ramn Zallo1; Iban Zaldua,2 y las de Jabo. H. Pizarroso y Alberto Moyano.3 Y la verdad, tras dichos artculos, tanto en su vertiente ms literaria, como en la sociopoltica, poco tengo que aportar.

Aramburu, una mirada estrbica respecto a la literatura euskaldun

An as, permtaseme aadir y remarcar algunos aspectos de la polmica. Si bien hay que diferenciar obra y autor, no voy a ocultar que respeto a lo segundo, mi grado de contaminacin (en eso no voy a ser polticamente correcto) es bastante alta y viene desde las polmicas declaraciones de Aramburu sobre los escritores euskaldunes. 4

Ya en su momento critiqu que, con tales declaraciones, Aramburu mas all de la validez intrnseca de su obra (que cada cual juzgue como quiera) buscaba sobre todo publicitarse y adems lograr el respaldo del establishment literario y poltico espaol. Hablando en plata, hay que ser ignorante en el mejor de los casos- o mentiroso y bastante canalla, para verter sobre unos sus colegas de oficio tamaa acusacin. Ignorante o mentiroso sobre una serie de personas que escriben (algunos de forma talentosa y otros no tanto, como en cualquier idioma) por pura aficin y voluntarismo, imposibilitados de vivir (salvo tres o cuatro figuras) de su actividad literaria. Si vivir de la literatura es difcil, vivir de la literatura euskaldun es pura heroicidad. Y acusarles adems, de falta de integridad para escribir libremente lo que de verdad piensan sobre la sociedad vasca, raya el oportunismo ms falsario. En un tiempo, fue la censura de los poderes fcticos de la dictadura el toro a lidiar, y en el presente es sobre todo el mercado quien criba. Y si el mercado en algo incide, incluso en el euskaldun, desde luego no es contra los crticos de ETA. Ms bien lo contrario. Y si de censura se trata, basta ver lo que ocurre con ciertos chistes y guioles, para saber de dnde viene y contra quin se ejerce. Y si por un chiste te machacan, a ver quin se atreve a hacer apologa, aunque sea literaria, de ETA. Deca Terry Eagleton que la ideologa es como la alitosis, solo se nota la del prjimo. En el caso que nos ocupa se anan ideologa y prejuicio

Literatura pro ETA?

La mayora de los autores (citados en los artculos de Zallo, Zaldua y dems, por lo cual me abstengo de repetirlos) que han tomado el conflicto como tema central o lateral de su obra (entre los cual me incluyo5), ciertamente no lo han abordado de forma tan caricaturesca y simplificada, al estilo de la ltima obra de Aramburu, pero en mayor o menor grado son muy crticas con ETA y con el empleo de la violencia y sus consecuencias (tambin del Estado, claro est), y desde luego, escenifican el complejo y amplio abanico del victimario.

Aramburu debera mirar tambin al sufrimiento (por partida doble) de las madres de los militantes de ETA, por ejemplo tal como lo describi Gabriel Aresti en su poema: Josefa Mendizabal Zaldibian6: Las madres de los de ETA sufren cuando les matan sus hijos y sobre todo cuando sus hijos matan.

Se mire por donde se mire, salvo en salvedades y en relacin a la poca franquista, no existe una literatura (por ejemplo al estilo de la irlandesa sobre el IRA) de ficcin de un tono pico y condescendiente y mucho menos apologeta de ETA. Otra cosa son los artculos de opinin, los libros histricos e ideolgicos que conforman la historiografa a favor o de explicacin de ETA. En relacin a la poca franquista, no llegan a la media docena las novelas que tienen por protagonistas miembros de ETA: Por citar algunos, Arragoa7 describe unos personajes y una poca que a muchos nos resulta conocida: unos jvenes que entran en ETA por diferentes motivaciones: de clase, identitarias, ideolgicas (incluye las disputas entre ETA VI y ETA V), y sufren las consecuencias de tal acto: represin, tortura, crcel, y vida clandestina. Militar en ETA se convierte en una razn existencial. 100 metro8 (con versin cinematogrfica incluida) tiene por personaje central un militante en ETA, que corre sus ltimos 100 metros en la plaza de La Constitucin de Donostia (convertida en lugar de ritual) hasta morir acribillado por la polica franquista; todo ello, en un contexto donde ETA era considerada vanguardia de la lucha contra la dictadura y sus militantes luchadores antifascistas (basta recordar el eco que tuvo el Proceso de Burgos en todo el Estado espaol); igualmente Exkixu9, narra la historia de un militante de ETA entre el Proceso de Burgos y la muerte Carrero Blanco; la narracin es un alegato abertzale muy al estilo txillardegiano (valga la redundancia) ante un mundo que desaparece por partida doble: el mundo rural que incluye el casero (del cual toma su nombre clandestino) y el paisaje donde naci y creci; as como el idioma que mam en el ambiente familiar (el euskera) arrollados ambos por las excavadoras de las constructoras y la llegada masiva de emigrantes castellano-parlantes. Posteriormente y conforme va cambiando la situacin poltica y cultural, la obra literaria de Saizarbitoria y Txillardegi, se tornar cada vez mas crtica y beligerante con la actividad armada. El mismo Txillardegi escribi en Egunkaria un artculo titulado Cui prodest (Quin se beneficia?) una dura crtica a ETA responsabilizndole del fracaso de Lizarra-Garazi. 10

Ya en la dcada de los 2000, se editaron Lagun Armatua11. Escrita por un autor alemn que conoce la realidad vasca. Narra las peripecias de un alemn de vuelta a Bilbao, la ciudad donde sola pasar las vacaciones, y en la cual se reencuentra con un antiguo amigo (cuyo perfil se ajusta a Mikel Antza, el escritor que por ayudar a Joseba Sarrionaindia a escaparse de la crcel de Martutene malograr su carrera literaria y se convertir en un dirigente de ETA) que para la polica es uno de los grandes de ETA; este le pedir ayuda para recorrer la pennsula, y a pesar de las dudas polticas aceptara ayudarlo. Una novela con tintes negros, y con reflexiones variadas sobre las identidades, la cultura y la amistad con quien no se termina de entender (mas all del acuerdo y la discrepancia) por qu y para qu lucha.12.

La vuelta de Mikel Antza, el personaje real, supone una novedad en este panorama justo en tramo final de ETA. Tras haber sido encarcelado, retoma la escritura 13 para narrar sus recuerdos y reflexiones derivadas de sus huelgas de hambre y posteriores estancias en hospitales penitenciarios, sus conflictos con las instituciones penitenciarias y los recuerdos de la clandestinidad. Este autor y su obra si entran de lleno, con todo derecho y rigor, en tanto que es un relato personal afn al mundo de ETA.14

Como guinda del pastel: Orpoz Orpo15, aventuras de un joven clandestino de ETA cuyas peripecias sexuales no desmerecen en intensidad de las estrictamente militantes. Sexo, humor, paranoias y no pocas alucinaciones.

Diferenciando, por rigor, el durante y despus del franquismo, esta literatura es variada y plural, tanto desde las miradas ms crticas y severas, como las ms neutrales y/o condescendientes.

As que la pretensin de Aramburu de propiciar la derrota literaria de ETA y zanjar el tema, al menos en lo que al terreno de la narrativa se refiere, es una embestida nada quijotesca contra molinos de viento. Un cruzada contra una obra inexistente, pero pura carnaza para los que esperaban un relato segn su deseo y visin del conflicto vasco. De ah (y el acierto de su formato) su xito. Estamos en plena batalla por el relato, y todo vale. El escritor y crtico literario Txema Arias, se preguntaba, 16 cmo es posible que los escritores euskaldunes traducidos al castellano sean tan ninguneados, por quienes ensalzan a Patria por considerar que es la novela esperada por la sociedad espaola sobre el conflicto vasco. La cuestin no es reflexionar, sumergirse y tratar de entender el conflicto vasco en su complejidad, sino proyectar y deleitarse en un relato del conflicto al gusto de un pblico (muy mayoritario en Espaa) que lo ha estado deseando. Para ese pblico, Patria, cumple sus expectativas.

Y sin embargo no existe una versin nica y unvoca, ni siquiera en el campo ms heterodoxo.17 Y desde luego, y en eso tambin tiene razn Zaldua, habr un suma y sigue, si bien visto lo visto, la descompensacin entre el peso de los autores y del pblico, se dar ms desde un desde un lado que desde el otro porque la literatura seguir contaminada.

Adis a las armas?

La noticia y posterior escenificacin de la entrega del los arsenales de ETA, est abriendo las puertas a la imaginacin. Hasta las pistolas se han puesto a hablar. Una de ellas mediante la pluma del escritor Pako Aristi nos daba fe de su testamento. Su nombre: Firebird, Sig Sauer, Walter P38, da lo de menos. Creada como arma para los cuerpos de lite de los ejrcitos y policas de todo el mundo, la narradora se descarri por vericuetos clandestinos. Sus primas hermanas, la mayor parte, destinadas a convertirse en glorias patrias, en servidoras del orden establecido, o al comercio del narcotrfico, gozan del privilegio de participar en desfiles y ser expuestas relucientes y engrasadas. Las menos, ovejas negras como nuestra narradora, estn ocultas y estigmatizadas como terroristas. La poltica consiste en saber cundo y contra quin apretar el gatillo deca Vito Corleone. No era un poltico, pero manejaba polticos. A la del cuento le lleg la hora de comparecer ante el patbulo. Ser entregada y destruida. Y las otras? Ay las otras! Todo depende donde naces y a qu familia perteneces, solo unos pocos cambian de sino. La mayora, cumple el papel para el cual ha sido creado. Adis a las armas de unos pero las armas no desaparecern.

Un ttulo, tendencioso: Patria

La obra de Amin Maalouf Identidades asesinas trata de la identificacin del fundamentalismo (sobre todo) religioso con su propensin al asesinato. De forma pertinente, M Dolores MARTN-CONSUEGRA MARTN-FONTE 18 nos alerta de que el ttulo de la obra y puntualizo, sobre la novela Patria- resume el contenido de la misma. Si se realizara una encuesta sobre lo que sugiere, es posible que la mayor parte de las personas encuestadas identificaran lo de Identidades Asesinas en una direccin unvoca, y esta posibilidad la expresaran con menor tibieza que el autor. Identidad-Patria. De forma ms o menos sutil unas patrias, unas identidades son las asesinas. Y sin embargo, no hay identidades -esencialmente- asesinas, hay asesinatos y genocidios que se realizan en nombre de tal o cual identidad, sin embargo poco se menta a las identidades asesinadas, sea por quienes dicen no ser identitarios, por ejemplo los impulsores de la globalizacin neoliberal y los Estados Nacionales y sus idelogos, o por fundamentalismos varios: el ISIS contra los azaries.

Qu patria resulta del ttulo de la obra? La vasca. La defensa de la patria vasca, da cobertura al asesinato? El patriotismo PNVista incluso durante la dictadura (ahora dispone de la Ertzaintza la cual con otras fuerzas se seguridad se asigna el monopolio de la violencia) tena por sea de identidad la resistencia pacfica, y el lehendakari Leizaola consider el magnicidio de Carrero Blanco por parte de ETA, como un acto indigno y de malos vascos. Ni lo uno ni lo otro. Ningn patriotismo es de direccin nica. Se da el Patria o muerte de la revolucin cubana. Y el Todo por la patria! de la Guardia Civil.

Es imposible negar que en defensa de la patria vasca (y de una forma de concebirla, pues hay diferentes formas de concebir y defender dicha patria vasca) se ha vertido sangre. El Eusko gudariak es un himno guerrero y un canto a favor de verter la propia sangre (y la ajena) en defensa de la patria. As lo hicieron los gudaris en el 36, derramando la propia y la ajena, y los milicianos y el ejrcito popular en defensa de la repblica. Y posteriormente ETA en la lucha contra la dictadura; y siguieron vertindola contra el rgimen del 78, entrando en una espiral incontrolada que arrastr tras si antiguas referencias polticas, ticas y morales19.

En realidad no hay causas (ni smbolos) emancipatorias, sean de carcter patritico o de otro gnero, que no hayan sufrido diferentes grados de contaminacin que contradicen su aspiracin ltima, y que son difciles de expurgar.20 Pero llama la atencin que Aramburu mente la lacra de la tortura, pero no la relacione con la defensa de la Patria, la espaola. La cual "con razn o sin ella,- Rafael Vera- la patria al igual que la madre, siempre debe de ser defendida. El recientemente fallecido Ion Arretxe, narr en su libro la Sombra del nogal las torturas sufridas en el cuartel de Intxauorrondo (nogal en Euskera) donde el Todo por la Patria! luce en todo su esplendor.

Est fresca en mi memoria la sentencia de Mikel Azurmendi, antroplogo euskaldun, antiguo militante de ETA y posteriormente protegido del PP, quien lleg a renegar pblicamente de su lengua natal el euskera por considerarla idioma de asesinos. Renegar del euskera, no del castellano ni del ingls, idiomas en cuyo nombre se han propiciado genocidios, asesinatos fsicos y culturales, y que sin embargo, sera absurdo endilgarles una naturaleza asesina. Los idiomas, las lenguas, no asesinan; las identidades tampoco, son las personas y los hablantes los que asesinan, lo hagan en nombre de lo que lo hagan.

Sin embargo en esa guerra sucia y desigual, camuflada de literatura, es til identificar asesinatos con determinadas patrias, idiomas, religiones, pero ocultando las que estn agazapadas. El patriotismo vasco, tiene sus lacras (qu patriotismo no las tiene?) sealar la paja del ojo ajeno cuando en el propio hay tamaas vigas, es cuando menos curioso. Pienso que hay patrias y patrias, que cada cual elija la suya21 si puede hacerlo.

Escrib ya hace tiempo:22 Conviene no olvidar que las primeras revoluciones de la poca moderna, la francesa y la americana fueron realizadas por gentes que queran dotarse de una patria. Ciertamente se trataba de un patriotismo republicano y no romntico, ms ligado al mundo de las libertades cvicas y el autogobierno del pueblo, que a las reivindicaciones tnico-culturales. Pero no hay que exagerar la distincin. Siempre me ha parecido artificial la divisin tan tajante que se hace, entre el modelo nacional alemn (supuestamente romntico-tnico) y el francs (supuestamente, republicano-ciudadano); igualmente la que se realiza entre, el modelo historicista y el del plebiscito diario, ya que no hay nacin (salvo en situaciones de dictadura) que no asuma en sus constituciones valores cvico republicanas, y que a la vez que no se reclame de una determinada historia y sustrato nacional, o que deje de defender su lengua considerada nacional (la Francia republicana, considera una reivindicacin tnica la oficialidad del euskara, pero acaba de convertir al francs en lengua oficial y nacional). Ocurre otro tanto, en relacin, al cosmopolitismo y el patriotismo. El humanismo cvico, segn expresin del federalista canadiense Charles Taylor "necesita una vinculacin slida con la comunidad". Dicho de otra forma, "el patriotismo es tan necesario como el cosmopolitismo porque los Estados democrticos modernos son empresas comunes sumamente exigentes con el autogobierno". En consecuencia, "la batalla a favor de un cosmopolitismo civilizado se debe de librar desde un patriotismo abierto a las solidaridades universales.

El irlands James Conolly fundador del Partido Republicano Socialisa Irlandes y uno de los revolucionarios patriotas, fusilados tras la derrota de la Insurreccin de Pascua, consideraba que el verdadero patriotismo busca el bienestar de cada uno en la felicidad de todos, y est en desacuerdo con el deseo egosta de una riqueza mundial, que solo puede alcanzarse con la explotacin de unos mortales menos favorecidos. Es misin de la clase Ozerea el dar al patritismo esta significacin superior y mas noble23

Notas:

1 (http://vientosur.info/spip.php?article12288);

2 (http://vientosur.info/spip.php?article12381)

3 La literatura de la Patria o la patria de la literatura, de Jabo H. Pizarroso y Apatridas de Alberto Moyano.

4 E sos escritores estn subvencionados, as que si abren la boca se acab y no son libres" dijo Aramburu As que los que escribimos en espaol, y encima nos publican en Barcelona, tenemos otro recorrido y podemos hablar" explic Aramburu en la Feria del Libro de Guadalajara (Mxico).

5 Ekaitz aroa, (2002) editorial Txalaparta, autor Joxe Iriarte, Bikila. Kamaradak (2016) Editorial Txapalarta, autor Joxe Iriarte, Bikila.

6   Etarren amek asko sufritzen dute, semeak hiltzen dizkietenean eta batez ere semeek hiltzen dutenean.. . J osefa Mendizabal era la madre de Txikia, dirigente militar de ETA V, muerto por la polica en 1972 en Algorta)

7 Arragoa (1997) Editorial Txalaparta, Autor Jon Urrejulegi.

8 100 metro. (edicin 1985) Editorial EREIN, autor. R. Saizarbitoria

9 Exkixu, (1988) editorial Elkar, Jose Luis Alvarez Enparantza Txillardegi

10 Mientras escribo estas lneas se esta trasmitiendo la noticia del fallecimiento de Hasier Etxeberria, escritor, critico literario (y productor de Sautrela el programa de ETB1 sobre literatura) que, cosa hasta entonces inaudita, fue amonestado en el 2002 Zutabe, rgano clandestino oficial de ETA.

11 Lagun Armatua (2007) Der bewaffnete Freund.(ttulo original) Editorial Txalapata, autor Raul Zelik

12 Despedida final entre los dos amigos. y qu supone ganar?- Lograr unos derechos?. No estoy seguro qu me quiere decir , ni siguiera si el lo sabe de verdad, pero no le voy a pedir que me lo repita. Traducido de la versin en Euskera.

13 Autor Mikel Antza. Anteriormente haba escrito : Lehen bilduma (82-84); Beteluko balnearioko mirariak (85); y Odolaren usaina (1987) los tres con la editorial SUSA. A modo de biografia esta tambin Borrokaren gorrian (1999) editorial Txalaparta, autor Joxe Iriarte, Bikila.

14 Autor, Mikel Antza. Ospitalekoak (2010) Editorial SUSA, Bakarkako Koroniak (2011) Editorial Ateramie y Atzerri (2012) Editorial SUSA.

15 Orpoz Orpo, de Ernesto Prat Urzanki (2012) editorial Txalaparta, coleccin Ero-literatura,

16 ETAk Zapuztutakoa. (kultura-Berria) 23-2-2017. Nola da posible erdarara itzulitako euskal idazleok hain predikamendu eskasa izatea, Patria goresten duten kritikarien lelo nagusia espainiar gizarteak euskal gatazkari buruz esperoan zuen nobela izanda.

17 http://vientosur.info/spip.php?article424

18 http://revistaselectronicas.ujaen.es/ind

19 No por frecuentemente citada, deja de ser vlida la diferencia de criterios ticos entre los que impulsaron la socializacin de la violencia y los que sufrieron el estallido de la bomba en el intento de desactivarla al enterarse que haba trabajadores en el lugar (redaccin de El Correo de Eibar) donde la haban colocado.

20 http://vientosur.info/spip.php?article424

21 http://vientosur.info/spip.php?article11004

22 https://www.vientosur.info/spip.php?rubrique157

23 James Conolly: Socialism and Nationalism

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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